Despaigne se lleva los límites de nuevo
Sólo 14 juegos han transcurrido en la 49 Serie Nacional de Béisbol y ya el granmense Alfredo Despaigne acumula 9 jonrones luego de su último encuentro ante La Habana este miércoles.
Despagine se llevó los límites del terreno por tercera ocasión ante el pitcheo habanista, esta vez en el quinto inning, y ayudó a su equipo en la victoria sobre los actuales campeones 10 carreras por 1. Por los Alazanes joronearon además Carlos Benítez, Yordanis Samón y Yamil Levya. El habanista Dayán García fue quien salvó a su equipo de la lechada con su bambinazo.
Asimismo, Pinar del Río mantuvo su paso firme y se agenció su segunda sonrisa en la tierra de los sabuesos holguineros, 4 a 2. Fue un buen duelo de pitcheo entre los abridores Yosvany Torres y Luis Miguel Rodríguez. El pinareño Torres lanzó 7 y dos tercios, permitiendo sólo dos carreras y ponchando a dos, mientras Rodríguez lo imitó en ocho entradas, aunque con 4 estrucados. Fue la segunda derrota del relevista Juan Enrique Pérez, mientras el zurdo Irandy Castro logró su primera victoria del torneo.
La victoria de los pativerdes le permitió catapultarse a la cabeza de la zona occidental, pues en el Huelga los Tigres Avileños tomaron desquite de su primer revés ante Sancti Spíritus y le recetaron un rápido nocao de 10-0 en siete entradas. Maikel Folch alcanzó su tercera victoria, mientras Noelvis Hernández cargó con la derrota. El avileño Adonis García pegó par de triples, mientras Yordanis Péres, Isaac Martínez y Osvaldo Vázquez conectaron sendos jonrones.
Sí se reafirmó en la cúspide de la zona occidental Guantánamo, tras apalear a Metropolitanos en el parque Changa Mederos. Los Indios del Guaso lograron su victoria número 11 de la campaña luego de fabricar un racimo de 10 carreras en el sexto inning, apoyados en su poderosa ofensiva. En total, el conjunto oriental disparó 15 inatrapables, con jonrón y tres impulsadas para Michel Gorguet, y par de dobles con cinco empujadas al récord de Yoennis Southeran.
En tanto. Villa Clara logró reponerse de su primer revés en el estadio 5 de Septiembre y detuvo a Cienfuegos 10 por 5. Finalmente, Camagüey iba en pos de su primera victoria de la campaña ante Matanzas en el Cándido González, pues ganaba 7 por 2 a la altura del quinto episodio, cuando el juego fue sellado por oscuridad. Esta noche Industriales enfrentará a Las Tunas en el Julio Antonio Mella, con transmisión por la televisión nacional.
Publicado por Yurisander Guevara en 6:56:00 PM
Etiquetas: 49 Serie Nacional de Beisbol, Alexei Bell, Alfredo Despaigne
1 comentarios:
gdscks dijo...
yurisander;
Leo que Pinar gano a Holguin "en la tierra de los sabuesos holguineros"; que los Tigres ganaron a S. Spiritus "en el Huelga"; Guantanamo a Metro "en el parque Changa Mederos"; Villa Clara a Cienfuegos "en el estadio 5 de Setiembre"; Camaguey ante Matanzas "en el Candido Gonzalez"; Industriales enfrentara a Las Tunas "en el Julio Antonio Mella".
Mientras lo que da titulo al articulo, el noveno jonron de Despaigne, frente a La HAbana, no dice donde fue...aqui hay un problema periodistico o la clasica conspiracion anti Manzanillo...
gdscks
jueves, noviembre 19, 2009 11:54:00 AM
sábado, noviembre 21, 2009
viernes, octubre 30, 2009
El acoso del Cara Pálida.
La última votación en la ONU sobre la necesidad de eliminar el embargo americano a Cuba es una más en la historia de 17 años seguidos de la indiferencia imperial frente al mundo. Y utilizo el adjetivo imperial con total conocimiento de causa y a propósito.
Hubo una época en que los Estados Unidos no eran un imperio y contaban con la admiración global.
No es que no hubieran hecho ya cosas feas. Habían cometido actos de genocidio contra los pueblos originales; los llamados nativo-americanos: violaciones de acuerdos; uso de guerra bacteriológica; crímenes de guerra.
Los padres fundadores que legaron su declaración de independencia y su constitución habían dejado establecido claramente que en el nuevo proceso (1776) que iba a inspirar revoluciones como la francesa (1789), no habría lugar para negros, ni mujeres, ni nativos.
Dicen que la guerra hispano-cubana-americana fue la que inició a los vecinos de los altos como imperio.
Nadie puede explicarse cómo pudieron tantos hombres preclaros e instruídos haber sido embaucados de tal manera que Cuba pasó en cuestión de días de colonia a neo-colonia. El pueblo cubano era un hijo bastardo de una nación lejana geográficamente pero cercana al corazón. Después de situaciones penosas de cada parte, que llevó a España a preferir que el vecino se quedara como mandón de sus hijos rebeldes por considerarlos incapaces de auto-gobierno y a los cubanos a negarse a juntarse a España contra EUA, más bien cooperando con los invasores; después de vanos esfuerzos patrióticos por simplemente ser reconocidos como litigantes y Cuba como república, cuando las condiciones les parecían favorables, el gobierno americano comenzó a desarrollar su táctica mentirosa y cizañera para dejar establecido sin lugar a dudas que su doctrina era la de Monroe.
Pero seamos sinceros: nadie se ha librado de la telaraña americana. Con muy pocas excepciones, uno a uno, nuestros próceres fueron sucumbiendo a los encantos de la estrella Polar. Frases célebres de José Martí al respecto han sido divulgadas hasta la saciedad, indicando su convicción de que Cuba no debía confiar en el coloso del Norte. Pero respondiendo a una sugerencia de un periodista sobre la posibilidad de compensación monetaria o en valores de la deuda española o por las propiedades del Estado ibérico, dijo: "...no vemos inconvenientes en que los Estados Unidos intervengan con carácter de árbitros o de amigos oficiosos en las negociaciones, siempre que eso no suponga para la Isla de Cuba el sacrificio de su soberanía." Otro factor para considerar es la amistad del Apóstol con Estrada Palma, el fatídico personaje que irrumpió en la escena final de la Revolución con el aval de su relación con el propio Martí, que lo llamó "el Patriarca". Nadie que haya mostrado credenciales maquiavélicas en su actuación como hizo Estrada Palma para minar la Revolución y entregarla en bandeja de plata a su enemigo natural podría haber pasado inadvertido a un ojo avisor como el de José Martí.
Las palabras de Bartolomé Masó en su Manifiesto a los Cubanos, son claras: " no seremos tan ingratos ni tan locos ni torpes que, habiendo ansiado y aplaudido su intervención en la guerra, les neguemos el derecho a intervenir en la creación de un nuevo orden de cosas del que ellos, parcialmente, serán siempre responsables ante el mundo."
Máximo Gómez, después de haberse expresado siempre de forma muy clara en contra de las maniobras del intruso, aparentemente después de tanto divisionismo entre exilio, gobierno y ejército cubanos, recibió a un enviado de Brooke que proponía el pago a los licenciados del Ejército Libertador con una donación y no con un préstamo que garantizaría independencia, lo que aquél aceptó y fue a La Habana a discutirlo. Todo en contra de la Asamblea, que lo destituyó por eso.
Calixto García también aceptó órdenes directas del Departamento de Estado americano de situar 5000 hombres alrededor de Santiago de Cuba. Era una carta del general Nelson Miles, que logró la colaboración total de los mambises, sin ninguna garantía política, ni reconocimiento del Ejército Libertador o su grado de Lugarteniente General y lo peor; violando la autoridad de Máximo Gómez, jefe máximo.
Todo el mundo sucumbió a la manipulación del yanqui.
Tienen ese encanto que viene de la audacia, ingenuidad y atrevimiento que les da su total desprecio, desconocimiento e irrespeto por el resto del mundo.
El embargo americano jamás será levantado mientras se mantengan las condiciones actuales. Sólo en la eventualidad de alguna situación coyuntural de la que saquen provecho a largo plazo, será posible ese levantamiento.
Los Estados Unidos no permitirían que Cuba tuviera con ellos relaciones normales sin estar bajo su tutela. Es cierto que gran parte de responsabilidad por esto la tiene el exilio, Pero es algo más profundo. Un destino manifiesto como credo.
Hubo una época en que los Estados Unidos no eran un imperio y contaban con la admiración global.
No es que no hubieran hecho ya cosas feas. Habían cometido actos de genocidio contra los pueblos originales; los llamados nativo-americanos: violaciones de acuerdos; uso de guerra bacteriológica; crímenes de guerra.
Los padres fundadores que legaron su declaración de independencia y su constitución habían dejado establecido claramente que en el nuevo proceso (1776) que iba a inspirar revoluciones como la francesa (1789), no habría lugar para negros, ni mujeres, ni nativos.
Dicen que la guerra hispano-cubana-americana fue la que inició a los vecinos de los altos como imperio.
Nadie puede explicarse cómo pudieron tantos hombres preclaros e instruídos haber sido embaucados de tal manera que Cuba pasó en cuestión de días de colonia a neo-colonia. El pueblo cubano era un hijo bastardo de una nación lejana geográficamente pero cercana al corazón. Después de situaciones penosas de cada parte, que llevó a España a preferir que el vecino se quedara como mandón de sus hijos rebeldes por considerarlos incapaces de auto-gobierno y a los cubanos a negarse a juntarse a España contra EUA, más bien cooperando con los invasores; después de vanos esfuerzos patrióticos por simplemente ser reconocidos como litigantes y Cuba como república, cuando las condiciones les parecían favorables, el gobierno americano comenzó a desarrollar su táctica mentirosa y cizañera para dejar establecido sin lugar a dudas que su doctrina era la de Monroe.
Pero seamos sinceros: nadie se ha librado de la telaraña americana. Con muy pocas excepciones, uno a uno, nuestros próceres fueron sucumbiendo a los encantos de la estrella Polar. Frases célebres de José Martí al respecto han sido divulgadas hasta la saciedad, indicando su convicción de que Cuba no debía confiar en el coloso del Norte. Pero respondiendo a una sugerencia de un periodista sobre la posibilidad de compensación monetaria o en valores de la deuda española o por las propiedades del Estado ibérico, dijo: "...no vemos inconvenientes en que los Estados Unidos intervengan con carácter de árbitros o de amigos oficiosos en las negociaciones, siempre que eso no suponga para la Isla de Cuba el sacrificio de su soberanía." Otro factor para considerar es la amistad del Apóstol con Estrada Palma, el fatídico personaje que irrumpió en la escena final de la Revolución con el aval de su relación con el propio Martí, que lo llamó "el Patriarca". Nadie que haya mostrado credenciales maquiavélicas en su actuación como hizo Estrada Palma para minar la Revolución y entregarla en bandeja de plata a su enemigo natural podría haber pasado inadvertido a un ojo avisor como el de José Martí.
Las palabras de Bartolomé Masó en su Manifiesto a los Cubanos, son claras: " no seremos tan ingratos ni tan locos ni torpes que, habiendo ansiado y aplaudido su intervención en la guerra, les neguemos el derecho a intervenir en la creación de un nuevo orden de cosas del que ellos, parcialmente, serán siempre responsables ante el mundo."
Máximo Gómez, después de haberse expresado siempre de forma muy clara en contra de las maniobras del intruso, aparentemente después de tanto divisionismo entre exilio, gobierno y ejército cubanos, recibió a un enviado de Brooke que proponía el pago a los licenciados del Ejército Libertador con una donación y no con un préstamo que garantizaría independencia, lo que aquél aceptó y fue a La Habana a discutirlo. Todo en contra de la Asamblea, que lo destituyó por eso.
Calixto García también aceptó órdenes directas del Departamento de Estado americano de situar 5000 hombres alrededor de Santiago de Cuba. Era una carta del general Nelson Miles, que logró la colaboración total de los mambises, sin ninguna garantía política, ni reconocimiento del Ejército Libertador o su grado de Lugarteniente General y lo peor; violando la autoridad de Máximo Gómez, jefe máximo.
Todo el mundo sucumbió a la manipulación del yanqui.
Tienen ese encanto que viene de la audacia, ingenuidad y atrevimiento que les da su total desprecio, desconocimiento e irrespeto por el resto del mundo.
El embargo americano jamás será levantado mientras se mantengan las condiciones actuales. Sólo en la eventualidad de alguna situación coyuntural de la que saquen provecho a largo plazo, será posible ese levantamiento.
Los Estados Unidos no permitirían que Cuba tuviera con ellos relaciones normales sin estar bajo su tutela. Es cierto que gran parte de responsabilidad por esto la tiene el exilio, Pero es algo más profundo. Un destino manifiesto como credo.
jueves, octubre 29, 2009
A veces uno quisiera tener razón pero no tanta.
Siempre observo las incidencias de Bayamo en el acontecer de nuestras celebraciones históricas, conmemoraciones y homenajes; con las genuinas no tengo ningún problema. Pero al ver tan claro evidentes manipulaciones y hechos traídos por los pelos me pregunto cuál es la razón por la que el discurso oficial muestra un interés marcado en destacar el protagonismo de Bayamo.
En el reciente documental sobre Carlos Manuel de Céspedes de Mundo Latino la repetición del nombre de esta ciudad en comparación con Manzanillo es machacona. Lo que se conmemoraba era el hecho del levantamiento de La Demajagua en Manzanillo, altar de la Patria y el hecho más sublime de nuestra historia. Pues nada se habla de su actividad preparatoria con patriotas manzanilleros ni de la planificada toma de Manzanillo y el himno que había sido compuesto. Tampoco detalles sobre la bandera, por la que se estuvo esperando a los enviados que traerían las telas adecuadas, imposibles de conseguir por la vigilancia española.
No se dan por enterados los realizadores del documental de la importancia del segundo al mando; Bartolomé Masó, que con su acostumbrada modestia, después del descalabro de Yara, cedió su puesto a Marcano.
Nuestro pueblo está destinado a tener líderes demasiado modestos y sencillos. Masó, tras mantener la llama de la lucha entre las dos guerras, entregó su mando a Máximo Gómez que recién llegaba para la guerra del 95. En las primeras elecciones de la república con limitaciones sicomotoras, Gómez apoyó al contrario de Masó, por lo que éste otra vez se retiró de la campaña.
Alrededor del dia 28 de Octubre, por el aniversario 50 de la desaparición de Camilo, mirando el noticiero de TV cubana, hacen sólo un reportaje de las flores en el mar: bayameses echando flores al rio.
Me quedé con deseos de ver mi malecón a la bahía del Benny y Ramón Cabrera.
Hay algo que todos soslayaron; lo que escribió Camilo a Fidel a pocos días de recibir la inmensa tarea de organizar la lucha en la llanura Bayamo-Tunas-Holguín:
"...aquí no le tiran ni piedras a los casquitos."
Manzanillo estaba en las calles.
Siempre observo las incidencias de Bayamo en el acontecer de nuestras celebraciones históricas, conmemoraciones y homenajes; con las genuinas no tengo ningún problema. Pero al ver tan claro evidentes manipulaciones y hechos traídos por los pelos me pregunto cuál es la razón por la que el discurso oficial muestra un interés marcado en destacar el protagonismo de Bayamo.
En el reciente documental sobre Carlos Manuel de Céspedes de Mundo Latino la repetición del nombre de esta ciudad en comparación con Manzanillo es machacona. Lo que se conmemoraba era el hecho del levantamiento de La Demajagua en Manzanillo, altar de la Patria y el hecho más sublime de nuestra historia. Pues nada se habla de su actividad preparatoria con patriotas manzanilleros ni de la planificada toma de Manzanillo y el himno que había sido compuesto. Tampoco detalles sobre la bandera, por la que se estuvo esperando a los enviados que traerían las telas adecuadas, imposibles de conseguir por la vigilancia española.
No se dan por enterados los realizadores del documental de la importancia del segundo al mando; Bartolomé Masó, que con su acostumbrada modestia, después del descalabro de Yara, cedió su puesto a Marcano.
Nuestro pueblo está destinado a tener líderes demasiado modestos y sencillos. Masó, tras mantener la llama de la lucha entre las dos guerras, entregó su mando a Máximo Gómez que recién llegaba para la guerra del 95. En las primeras elecciones de la república con limitaciones sicomotoras, Gómez apoyó al contrario de Masó, por lo que éste otra vez se retiró de la campaña.
Alrededor del dia 28 de Octubre, por el aniversario 50 de la desaparición de Camilo, mirando el noticiero de TV cubana, hacen sólo un reportaje de las flores en el mar: bayameses echando flores al rio.
Me quedé con deseos de ver mi malecón a la bahía del Benny y Ramón Cabrera.
Hay algo que todos soslayaron; lo que escribió Camilo a Fidel a pocos días de recibir la inmensa tarea de organizar la lucha en la llanura Bayamo-Tunas-Holguín:
"...aquí no le tiran ni piedras a los casquitos."
Manzanillo estaba en las calles.
jueves, octubre 15, 2009
La revista Orto (A la bahia). Ultima parte
Hechos de la historia local y nacional en la Revista Orto.
Características generales del análisis de los hechos históricos en la Revista Orto.
En el editorial de la revista correspondiente a enero de 1954 se expresa: "[...] No ha sido la nuestra una simple labor literaria. Realizando en nuestra Revista Orto una labor literaria, una labor intelectual siempre estuvimos por encima de ella [...]" (Consejo de Redacción, 1954: p. 6)
Ciertamente, el examen de la revista en su integridad nos lleva a afirmar que sus páginas no fueron exclusivamente para la divulgación literaria, pues en ella podemos apreciar contenidos relativos a Pedagogía, Filosofía, Etica, Ateísmo, Artes Plásticas, Pintura e Historia entre las más destacadas.
Con relación a la Historia hemos significado que, de hecho, se convirtió en una difusora permanente de la historia local y nacional. La presencia en la revista de hechos históricos con este carácter nos permite afirmar que, en medio de una sociedad que se encontraba dividida y donde muchos estaban escépticos por no haberse cumplido el ideal por el que tanto se había luchado, los propósitos que perseguían los artículos eran: divulgar la historia de Cuba, revivir el espíritu de patriotismo en el pueblo, propiciar el reencuentro con nuestras raíces y, sobre todo, la difusión de las ideas de nuestros próceres y, de manera particular acentuada, en las de José Martí.
Estos artículos no se caracterizan por ofrecer una visión pesimista sobre los destinos de Cuba, todo lo contrario, en ellos se percibe la esperanza, existe una visión futurista, tal y como se expresa en la revista: "sería antimartiano pronunciar la palabra fracaso. Lo que está por hacer se hará [...] Tenemos hijos no envilecidos, sin erosión de vicios, que apuntan al futuro, que cantan glorias del abuelo mambí y estimulan al padre [...]" (Campoamor, 1953: p. 41).
Ahora bien, las temáticas históricas tratadas tienen su especificidad:
1.-No todos los autores que escribieron estos tipos de artículos tuvieron una formación profesional en esta rama del saber. Entre ellos podemos encontrar historiadores, participantes directos de los hechos acaecidos, periodistas y literatos esencialmente.
2.-El rastreo en la revista arrojó que los hechos históricos abordados no se refieren al siglo XV, donde se produce el encuentro de las dos culturas. Tampoco hay ninguna referencia a la época colonial, correspondiente a los siglos XVI, XVII y XVIII. Abarcan, fundamentalmente, la historia pasada más próxima a ellos, sobre todo los hechos ocurridos en la segunda mitad del siglo XIX. Todo parece indicar que esta característica no es única, ni privativa para los autores de los artículos de carácter histórico que aparecen en la revista, pues coincide con un criterio emitido por el investigador John Dumoulín cuando expresa: "Bajo estas circunstancia tuvo aspectos positivos el acuerdo tácito patrocinado por los historiadores cubanos, al concentrarse en los temas de la colonia y de la lucha por la independencia; si por un lado significó dejar de estudiar los problemas concretos de la crisis republicana, tuvo la virtud de agrupar conciencias alrededor de la reivindicación de los valores nacionales y la independencia, en particular por medio de la vida y obra de José Martí [...]”. (Dumoulín, 1988: p.118)
Esto podría explicar que en las revistas consultadas, correspondientes al período que analizamos, no exista ninguna alusión en forma de crónicas, artículos periodísticos o simplemente mención a sucesos que hoy son trascendentales en nuestra historia, algunos de los cuales decidieron el destino de nuestro país. Es bueno aclarar que estos sucesos por ser contemporáneos a ellos no eran historia todavía, por lo que no es posible que fueran interpretados como hechos históricos. A esto se añade como elemento la propia situación interna que existía en el país, polarizada por una lucha de clases que llega a tener formas mucho más extremas. Por ejemplo no existe nada relacionado con:
-Asesinato de los principales líderes del movimiento obrero y campesino, incluso no existe ningún artículo dedicado a Jesús Menéndez que, como sabemos fue ultimado en la terminal ferroviaria de Manzanillo, hecho que desató en el país un fuerte movimiento de repulsa y protesta.
-Golpe de estado del 10 de marzo de 1952, mediante el cual se inició una sangrienta tiranía en Cuba.
-Asalto a los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y Céspedes en Bayamo el 26 de julio de 1953, acción donde es asesinado un manzanillero: José Luis Tassende de la Muñeca.
-Desembarco del Granma, donde participó el manzanillero Pedro Sotto Alba.
-Las acciones guerrilleras en la Sierra y el apoyo decisivo que Manzanillo brindó al foco guerrillero.
-Asalto al Palacio Presidencial y los sucesos de Humbolt 7, donde fue asesinado en manzanillero José Machado Rodríguez, "Machadito".
Y finalmente como causa está la opinión de los fundadores de la revista. Según su criterio, el objetivo que los anima es la difusión cultural, alejado de lo que ellos consideraban como asuntos políticos. Este criterio queda patentizado, cuando en sus páginas se apuntaba:
[...] Nuestra revista no pertenece a ningún partido político, ni responde, por tanto, a ningún otro interés que no sea el interés de todos los cubanos. El único ideario que tenemos y por el cual ha vivido Orto y del cual por nada y por nadie, habrá de separarse mientras viva, es aquel por el cual vivió, soñó, peleó, y murió el Apóstol de nuestras libertades. No tenemos otro ideario. Ni otra bandera, que no sea aquella por la cual derramaron su sangre los libertadores y a la cual -es doloroso y terrible tener que confesarlo-, todavía no hemos sabido los cubanos honrar como ella se merece. (GLM y Revista Orto, 1951: p. 13).
A pesar de este criterio expresado por la dirección de la revista la crítica que realizaron a los grandes males que padecía la república, tales como la corrupción, el entreguismo, la falta de derecho de la población, la dependencia al capital norteamericano y otros conducen a calificar lo contrario. Es decir, que sí poseían una posición política, que a tal y como ocurre a inicios de los años 60 cuando ya no existía la revista como publicación pero sí el Grupo Literario de Manzanillo, el cual lanza una proclama de adhesión a la Revolución y a Fidel. (Ver anexo).
Con independencia de ser el tema de las guerras de independencia las que aparecen esencialmente en la revista los autores no pudieron dejar de reflejar en sus escritos los grandes males que padecía la república y de realizar la crítica correspondiente a los gobiernos que no habían cumplido el ideal de los próceres de la independencia.
Análisis del tratamiento de los hechos de la historia local y nacional en la Revista Orto.
En los números de la revista correspondientes a los años 1937 hasta 1957, los veinte años objeto de nuestra investigación, se pudieron analizar todos los artículos de carácter histórico referidos a la historia local y nacional. La utilización de los métodos de investigación científica y en particular el lógico e histórico ha permitido agruparlos de acuerdo al siguiente orden temático:
1.-Guerra de los Diez Años.
2.- Guerra del 95.
3.-Próceres de la Independencia.
4.-La República Mediatizada en la Revista Orto.
A continuación analizaremos los diferentes artículos históricos, siguiendo el orden expresado anteriormente.
1.-Guerra de los Diez Años.
La gesta de independencia del pueblo de Cuba contra el yugo colonial español comenzó el 10 de octubre de 1868 cuando Carlos Manuel de Céspedes en su ingenio Demajagua lanzó el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba, conocido también como Manifiesto del 10 de Octubre.
Después de diez años de duro batallar y por causas inherentes al campo independentista, más que por los esfuerzos de los españoles, la revolución fracasó al no cumplirse con los objetivos que lo habían lanzado a la guerra.
La epopeya de la Guerra de los Diez Años se ve reflejada en las páginas de la Revista Orto, a través de cinco artículos:
-La Masonería: Crisol de la Revolución Liberadora Cubana de Emilio Roig de Leuchsenring.
-El Episodio de La Demajagua. ¿Por qué decimos el Grito de Yara? de Julio Girona.
-El Parlamento de Pío Rosado de Juan María Ravelo.
-Antonio Maceo: Su presencia en Manzanillo y otros apuntes de Modesto Tirado.
-La Protesta de Baraguá de Leopoldo Horrego Estuch.
Estos artículos abordan momentos esenciales de la Guerra Grande en forma de historia local y nacional, dirigidos a divulgar los primeros momentos de la guerra incluidos sus antecedentes y a destacar el papel de Antonio Maceo al que se dedican dos números. En ellos sobresale como característica la forma de abordar el hecho histórico en forma de narración y de descripción del suceso.
Es conocido que los cubanos hasta la primera mitad del siglo XIX estaban privados de todo derecho incluido el de reunión y asociación. Por esta razón, de manera inteligente, utilizaron la existencia de asociaciones fraternales, autorizadas en Cuba como medio para poder reunirse y conspirar en las propias narices de las autoridades españolas. Estas asociaciones fueron las Logias Masónicas. En la Revista Orto aparece un artículo que tiene como título: “La Masonería: Crisol de la revolución liberadora cubana”, de Emilio Roig de Leuchsenring. Roig de Leuchsering fue un destacado intelectual e investigador cubano. Graduado en la Universidad de La Habana en Derecho Civil y Notarial (1917). Fue colaborador y director de varias publicaciones del país. Fue uno de los participantes en 1923 de la Protesta de los Trece, e integrante del Grupo Minorista.
En 1935 se le designó Historiador de la Ciudad de La Habana. A él se deben la celebración a partir de 1942 de los Congresos de Historia. Se destacó por su posición antimperialista, escribió numerosos artículos entre los que sobresalen Cuba no debe su independencia a los EEUU, Historia de la Enmienda Platt y Hostos y las Antillas entre otros muchos.
El título del artículo que aparece en la Revista Orto, mencionado anteriormente, por su contenido ofrece una visión general del papel desempeñado por esta institución en la independencia de Cuba. Relacionado con esto el autor señala: "[...] la masonería ha sido la pionera de la cultura y de la libertad, imparmente, sin posible parangón con institución alguna". (Roig, 1955: p. 3) Y continúa expresando el artículo "[...] sin mencionarla, una y otra, y mil veces, no puede escribirse la historia de la cultura y de la libertad de Cuba". (Roig, 1955: p. 4)
La masonería jugó un papel muy destacado en el desarrollo de la cultura cubana, sobre todo a fines del siglo XVIII y a lo largo del siglo XIX. Desde el punto de vista de su papel en pos de las ideas políticas y de la lucha contra España, opina Fernando Portuondo "el misterio con que actuaban y los requisitos que exigían a sus afiliados hacían de las logias campo fértil para el desarrollo de ideas políticas cuya manifestación pública estuviera prohibida [...] desde principio del siglo XIX, donde quiera que la libertad estuvo restringida se conspiró al amparo de las logias masónicas". (Portuondo, 1975: p., 283-284.)
Sin embargo cuando estas surgen en Cuba, inicialmente no tenían ese propósito. Fueron justamente sus características esenciales: ser secretas, estar permitidas por el gobierno colonial, ser fraternales y constituir un momento de reflexión y discusión, las que las convirtieron en un lugar propicio para conspirar en las propias narices de las autoridades.
El artículo ofrece elementos probatorios sobre la contribución de la masonería a la causa separatista y a la independencia:
En Cuba, ya vimos que fueron francmasones Román de la Luz, Luis F. Basabé y Joaquín de Infante, directores de la inicial manifestación cubana separatista. Masones fueron, posteriormente los conspiradores de los Soles y Rayos de Bolívar y de la Gran Legión del Aguila Negra [...] Y de las mismas brotan; se planean y estallan los dos grandes movimientos liberadores de 1868 y 1895 [...] La masonería cuenta en su cuadro de honor [...] a Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Pedro Figueredo, Ignacio Agramonte, Calixto García y José Martí" (Roig, 1955: p. 5).
En el artículo se emite la siguiente valoración de Narciso López: "Cuando el insigne venezolano Narciso López, protomártir de nuestra independencia se dispone a mediados del año 1849, en unión de Miguel Teurbe Tolón y Cirilo Villaverde a dar a la causa de Cuba libre una bandera que contara los propósitos e ideales revolucionarios cubanos [...] sellando así, entonces y para el futuro la íntima unión siempre existente entre los defensores de la libertad e independencia de Cuba y la masonería." (Roig, 1955: p. 5).
La figura de Narciso López ha sido una de las más polémicas en la Historia de Cuba, por las valoraciones de que ha sido objeto las cuales pueden sintetizarse en dos criterios opuestos: considerarlo como un mártir de la independencia de Cuba o como un anexionista. El autor del artículo que estamos analizando toma partido por el primer criterio.
El conocimiento de sus características generales darán luz sobre cuál es el criterio correcto. En el libro La Colonia: Evolución Económica y Formación Nacional desde los orígenes hasta 1867, los autores María del Carmen Barcia Zequeira y Eduardo Torres-Cuevas nos ofrecen la siguiente valoración de este personaje:
Narciso López, venezolano, luchó junto al ejército español contra la independencia de su país. Después de la derrota de los colonialistas viaja a Cuba y de aquí a España donde sirvió bajo las órdenes de Gerónimo Valdez en la lucha contra los rebeldes Carlistas. Regresó a Cuba al ser nombrado su jefe en España Capitán General. Es designado Gobernador de Trinidad y presidió la Comisión Militar Ejecutiva y Militar Permanente, destacándose por las represiones y en particular contra los negros libres.
Cuando Leopoldo O'Donnell sustituye a Valdez como Capitán General Narciso López pierde su cargo. A partir de ese momento comienza su labor conspirativa contra España, su objetivo era una vez lograda la separación anexar a Cuba a los EEUU.
Las causas que mueven a López a organizar expediciones para romper el vínculo con la metrópolis no tienen como fin que Cuba fuera un país soberano, independiente de cualquier dominación; sino convertir a Cuba en un estado más de la unión.
Roig de Leuchsenring no tiene esto en cuenta en su análisis, es decir, no analiza los móviles e intereses económicos que mueven a Narciso López y al grupo que lo seguía. Como tampoco tiene en cuenta los intereses políticos de los esclavistas del sur de los EEUU. Esto es revelado por Martí cuando expresa: "[...] en medio siglo de trabajo, a enviar a Cuba una expedición infeliz en los días en que la mayoría esclavista de los EEUU necesitaba un estado más que asegurare el poder político de los mantenedores de la esclavitud”. (Martí, 1981: p. 152).
En relación a la bandera hay que señalar que en ella está presente la masonería: tres franjas azules y dos blancas, un triángulo equilátero rojo y una estrella de cinco puntas. El sacrificio de los cubanos, la sangre derramada por tantos hijos desde el siglo pasado se han encargado de convertirla en lo que es hoy, un símbolo de la patria, reconocida en nuestras constituciones, desde Guáimaro hasta la constitución socialista que hoy tenemos.
En resumen, podemos afirmar que la masonería realizó importantes aportes a la cultura y a la causa de la revolución cubana. Su aporte sólo constituye un eslabón en el largo proceso de formación cultural y de nuestra independencia que no se ha detenido, pues otras generaciones de cubanos se han encargado de desarrollarla de manera constante y permanente.
Otro de los artículos relacionados con la Guerra de los Diez Años es el que tiene como título: “El Episodio de la Demajagua. ¿Por qué decimos Grito de Yara?” del autor Julio Girona.
El autor, nacido en Manzanillo, fue fundador de la Revista Orto y del Grupo Literario de Manzanillo, en la que se dio a conocer como escritor. Radicado en La Habana desde fines de 1929 se graduó de Doctor en Derecho Civil en 1933. Ejerció la abogacía y colaboró con numerosas publicaciones entre las que se destacan Alma Joven, La Tribuna y El Demócrata.
El artículo que aparece en la Revista Orto tiene como objetivo demostrar lo incorrecto de decir el Grito de Yara para referirse al inicio de la Guerra por la Independencia, por eso su interrogante. En relación al hecho el autor señala:
De la hazaña inmortal del 10 de octubre de 1868 se ha escrito muchas veces por distintos historiadores, los más de ellos informados por las fuentes oficiales de las autoridades españolas, interesadas como es presumible, en presentar a los caudillos de la Gloriosa Revolución como bandoleros y en general a los revolucionarios como elementos insolventes, enemigos del orden, de su majestad y consiguientemente de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Los mismos cubanos que estuvieron más próximos al insigne Carlos Manuel de Céspedes, ni aún éste, se ocuparon de reseñar cuáles fueron los primeros pasos dados al iniciarse el movimiento [...] (Girona, 1954: p. 2)
Este análisis coincide con criterios actuales. En realidad de la gesta del 68 han escrito distintos historiadores. En aquella época la historia no sólo fue escrita a partir del prisma de los revolucionarios; sino también a través de la óptica de la ideología colonialista, lo que marca las diferencias historiográficas a partir de las características de ambas formas de interpretar los hechos históricos. Para este período podemos decir que la historiografía revolucionaria no era documentalista -y no es que no existieran documentos-. La dinámica de los acontecimientos y los avatares de la guerra, impidieron conservarlos. Sus fuentes esenciales son más bien los recuerdos y experiencias personales, toda vez que fueron ellos los protagonistas de los acontecimientos.
Como señala Fernando Figueredo en su obra La Revolución de Yara cuando expresa: “En la vida accidentada que llevábamos en la guerra de los diez años, no era posible guardar las anotaciones de campaña. Más de una vez llevé mi diario, que guardaba con escrupulosidad, y una y otra, la intemperie y los azares de aquel combate sin precedente, lo destruyeron. Nadie logró sacar completa una relación de aquel titánico esfuerzo, los archivos se enterraban o caían en poder del enemigo, se perdían siempre”. (Figueredo, 1968: p. 40-41) Características diferentes presenta la historiografía española, que es esencialmente documentalista, representada por autores tales como Justo Zaragoza y Antonio Pirala. El gobierno colonial no solo atesoró todos los documentos provenientes de ellos mismos, sino también de los que procedían del campo insurrecto. A estos tuvieron acceso sus historiadores, por lo que su historia era más rica en documentos probatorios, lo que la hacía más peligrosa. Como defensores que eran de los intereses del colonialismo tergiversaban la realidad histórica, resaltaban el papel de sus tropas restando prestigio a las cubanas, justificaban sus métodos represivos y representaban a los españoles como víctimas y a los mambises como victimarios y bandoleros.
El autor de referencia, Julio Girona, para realizar su artículo, se atiene a relatos oídos de boca de Miguel García Pavón y de otros -no manifiesta qué otros- participantes personales de la gesta inicial de La Demajagua. Esta fuente que, como se aprecia, es oral, tiene sus inconvenientes, pues todo depende de la memoria, en este caso de participantes, lo cual, y en dependencia del tiempo transcurrido, hace que aumenten los peligros de olvido, alteración y adulteración de los hechos históricos. En este orden de cosas se expresa en el artículo:
Sabedor Carlos Manuel de Céspedes, de la orden dada por el Capitán General [...] de meterlo en prisión, por habérselo comunicado su pariente, Ismael Céspedes, telegrafista del centro de Bayamo, se dispuso de inmediato a actuar por su cuenta y riesgo, no obstante que los conspiradores [...] en la reunión efectuada en el Ingenio Rosario [...] alzarse contra el poderío de España para fecha más adelante que la del mes de octubre [...] (Girona, 1954: p. 2)
El autor se está refiriendo al telegrama que Francisco Lersundi, Capitán General, telegrafió el día 7 de octubre al Gobernador de Bayamo, Coronel Julián de Udaeta donde se expresaba: "Cuba es de España y para España hay que conservarla gobierne quien gobierne. Reduzca usted a prisión a Dn Carlos Manuel de Céspedes, a Francisco Vicente Aguilera, a Pedro Figueredo, a Francisco Maceo Osorio, Francisco Javier de Céspedes y otros conocidos conspiradores." (Pichardo y Portuondo, 1989: p. 29).
Más que actuar por su cuenta y riesgo, Céspedes, al recibir la noticia, envió aviso a todos los comprometidos de la región oriental, por lo que desde el día 9 de octubre comenzaron a llegar a su ingenio los comprometidos y otros que se levantaron en su comarca. Por este imperativo Céspedes se adelantó a lo acordado el 6 de octubre en la reunión efectuada en el ingenio El Rosario, donde se había fijado como fecha del levantamiento el 14 de octubre, por tanto es un error lo expresado en la última parte del párrafo que estamos analizando referida a la fecha del alzamiento.
El artículo continua con una descripción, en líneas generales, del recorrido de Céspedes y de sus hombres desde La Demajagua hasta el poblado de Yara. Céspedes había permanecido todo el día 10 en su ingenio. Por la madrugada del día 11 sale rumbo a Yara a donde llega al atardecer. En tal sentido el autor expresa:
[...] Hace nuevamente alto y envía un hombre al inmediato pueblo de Yara en averiguación de si hay o no alarma o fuerza española. Regresa el mensajero con la noticia de que en todo el pueblo hay quietud y entonces Carlos Manuel dispone entrar en Yara y efectivamente entra hasta llegar al centro de la plazoleta [...] es en tal instante [...] que aparece a quinientos metros de distancia, viniendo por el camino de Bayamo a Manzanillo, una compañía de soldados españoles, ignorantes en absoluto de cuanto ocurría. Sorprendido el jefe de la tropa [...] manda a hacer alto a su gente y gritó el clásico "Quién vive". La gente de Carlos Manuel, sin perder su formación sufre los efectos del inesperado encuentro, y es en ese instante que alguien, espontáneo y entusiastamente contesta a la vez que dispara su pistola "Cuba libre". Es así como se produce el histórico Grito de Yara" (Girona, 1954: p. 3).
Las investigaciones históricas realizadas con relación a esta temática, por diversos investigadores, señalan que Céspedes había acampado el día 11 en las cercanías de Yara y para conocer cual era la situación existente en el poblado envió a Rafael Castellanos, primer corneta del Ejército Libertador, a conminar a la rendición al Capitán Pedáneo Tomás Riera -quien tenía función de juez, alcalde y policía-, lo cual es aceptado. Mientras tanto, avanzaba, proveniente de Bayamo, una columna al mando del jefe español Garcerán, que se posesiona del pueblo, logrando emboscar a sus hombres y sorprender a los patriotas que venían confiados. Este hecho de armas logra la dispersión de las fuerzas revolucionarias que sufren su primera derrota.
La causa que el autor considera como el origen del Grito de Yara o del por qué se dice Grito de Yara para designar el inicio de nuestras guerras por la independencia es muy sencilla y simplona, porque el grito de Viva Cuba Libre y de Independencia o Muerte ya antes se había proclamado en La Demajagua.
Las causas de este error histórico, que es menester aclarar, radican en los siguientes elementos:
1.-En la prensa oficial de la época, aparece que el levantamiento fue en Yara.
2.-Por el hecho de armas de Yara, se supo que la revolución en Cuba era una realidad, de aquí que Yara se tomara como punto de referencia para asociarlo con el inicio de la independencia.
Otros elementos, quizás expresado inconscientemente, favorecieron que este error histórico se repitiera y se enraizara a través de los tiempos. El propio Céspedes al referirse al inicio de la guerra, aludía el poblado de Yara, lugar de su primera derrota y no La Demajagua. Otros participantes en la guerra dieron, sin proponérselo, su aporte, tal es el caso de Fernando Figueredo que escribe una obra que da como título La Revolución de Yara.José Martí, cuando expone ante el mundo los objetivos de la nueva contienda, escribe en El Manifiesto de Montecristi, el 25 de marzo de 1895: "La revolución de independencia, iniciada en Yara, después de preparación gloriosa y cruenta, ha entrado en Cuba en un nuevo período de guerra [...]" (Pichardo, 1977: p.483).
Estos elementos y otros no citados contribuyeron en alguna medida a divulgar el error, como lo hizo el historiador norteamericano Philip S. Foner cuando expone: “Sin esperar más, Carlos Manuel de Céspedes, [...] proclamó la independencia de Cuba -fue el histórico Grito de Yara- en su ingenio de azúcar La Demajagua, junto a Yara, en las cercanías de Manzanillo, en la mañana del 10 de octubre de 1868 [...]" (Philip, 1973: p.186)
Aquí la contradicción y la confusión son evidentes, cualquiera que no sea de esta zona, y lea lo anteriormente escrito, pudiera pensar que Yara está en La Demajagua o junto a ella.
Los Doctores Hortensia Pichardo y Fernando Portuondo han realizado estudios para demostrar que decir Grito de Yara, para referirse al inicio de nuestra guerra por la independencia, es un error histórico. Nada mejor para cerrar este análisis que las palabras de la Doctora Pichardo en su artículo: 1868, En torno al 10 de octubre cuando expresa:
El tradicional nombre de Grito de Yara para designar el 10 de octubre, comienzo de la Guerra de los Diez Años, entraña un error histórico que es preciso aclarar para evitar su repetición.
[...] El día 10 de octubre de 1868, fecha del inicio de nuestros cien años de lucha, no pudo llamársele Grito de Yara, porque en el poblado de Yara no sucedió nada ese día.
La Declaración de Independencia y la libertad de los esclavos, las dos heroicas declaraciones tomadas por Carlos Manuel de Céspedes y un grupo de compatriotas el 10 de octubre de 1868 fueron llevadas a cabo en el ingenio Demajagua, en la comarca de Manzanillo."
Y más adelante concluye:
Por tanto no hay razón que acredite llamar Grito de Yara al 10 de octubre de 1868 porque el encuentro de Yara ocurrió el día 11, y no el día de la proclamación de la independencia.
¿Cómo debe llamarse a nuestra Guerra de Independencia?. Guerra de los Diez Años o Guerra de 1868.
Y si se quiere recordar la fecha con un grito: Grito de La Demajagua, porque allí fue donde se inició. (Pichardo y Portuondo, 1989: p. 35, 36, 37).
Otro de los artículos que aborda como temática la Guerra de los Diez Años es el que tiene como título “El Parlamento de Pío Rosado”, del autor Juan María Ravelo.
Una práctica común de toda guerra es el intercambio de prisioneros entre las fuerzas beligerantes. Justamente el artículo trata sobre la misión parlamentaria del Coronel Pío Rosado al Palacio de Gobierno de Santiago de Cuba el 24 de diciembre de 1868 con el objetivo de conveniar un canje de prisioneros. En este sentido se afirma en el artículo: "Donato Mármol tuvo noticias de que existía en esta ciudad algunos presos hechos por las fuerzas españolas en el campo de la revolución y temiendo que fueran víctimas de las represalias comisionó a Pío Rosado, cuyas condiciones de valor e intrepidez conocía para que parlamentase con el Comandante General sobre el cambio de prisioneros, puesto que él retenía en calidad de tales a varios oficiales, clases y soldados." (Ravelo, 1947: p. 12).
El autor ofrece algunos datos sobre Pío Rosado resaltando en él algunos rasgos de su personalidad como su valentía, su patriotismo y el desprecio al peligro. En este sentido se afirma en el artículo:
Pío Rosado y Lorié era un joven de veintiséis años, nacido en esta ciudad y bautizado en la Parroquia de la Trinidad, alto, delgado, impulsivo. Profesor de Matemáticas, a los pocos días del Grito de Yara en unión de varios otros, por el camino de Bayamo se dirigió al campo insurrecto y dió pruebas muy pronto de su valor heroico, de su acometividad y de su desprecio al peligro. (Ravelo, 1947: p. 12).
Un elemento a destacar dentro del artículo es cuando el autor resalta la actitud honorable y de principio del Gobernador y Comandante General del ejército Brigadier Fructuoso García Muñoz, que impide que Pío Rosado fuera asesinado al salir de la Casa de Gobierno. Esta situación queda reflejada cuando se plantea:
Percatado el Brigadier Gobernador García Muñoz de la actitud amenazadora de los voluntarios y de sus hostiles intenciones envió una orden al cuartel general de lanceros [...] y prestó un pelotón de caballería mandado por el capitán Pedro Blázquez Ruiz hizo acto de presencia frente a la puerta del Palacio, para recibir, emitida en alta y vibrante voz, la orden de su jefe ¡Capitán acompañe al parlamentario hasta las afueras de la ciudad [...] usted me responde de él con su cabeza! (Ravelo, 1947: p. 13).
El artículo culmina cuando el autor se refiere a la muerte de Pío Rosado, años más tarde, en la Guerra Chiquita cuando fue fusilado en Bayamo el día 7 de julio de 1880.
Dentro de los artículos que trata la Gesta del 68 se encuentra uno titulado Antonio Maceo y su presencia en Manzanillo y otros apuntes del autor Modesto Tirado Avilés.
Tirado nacido en Ponce, Puerto Rico. Asiduo a las bibliotecas adquirió una cultura autodidacta. Conoció a Martí en 1892, a quien acompañó en numerosas actividades previas a la fundación del Partido Revolucionario Cubano, sección Puerto Rico del que fue fundador.
Se incorporó a la guerra bajo las órdenes del General José Maceo. Fue ayudante del Mayor General donde obtiene los grados de Comandante. La guerra la culmina bajo las órdenes del Mayor General Bartolomé Masó. Fue elegido primer alcalde de Manzanillo.
Incansable investigador de la historia local. Sobresalen entre sus obras Memorias de un Corresponsal y Efemérides de Manzanillo. El artículo que aparece en la Revista Orto tiene la singularidad de poseer contenidos de la Guerra de los Diez Años y de la Guerra del 95. Se decidió incluirlo dentro de la primera para así tratarlo de forma íntegra.
El artículo tiene como característica que aparece a manera de diario y en forma cronológica. Recoge la acción de Maceo en dos etapas diferentes:
1.-Durante la Guerra de los Diez Años, en noviembre de 1873.
2.-Durante la Guerra de Independencia en octubre de 1895.
El autor apunta en la primera parte de su trabajo: "Para contribuir con un modesto aporte en el centenario que ahora conmemoramos voy a permitirme copiar algunas notas interesantes, que se refieren en primer lugar a la historia vernácula de Manzanillo y otras tomadas al azar de mis apuntes que permanecen inéditos". (Tirado, 1945: p. 100)
Es de destacar cómo el interés del autor está centrado en enriquecer la historia escrita sobre una ciudad, que lo ha reconocido por acuerdo su Ayuntamiento como Hijo Adoptivo y Predilecto, a través de la divulgación de algunas notas que hasta ese momento estaban inéditas. Justamente, en esto radica su valor, es decir, en su aporte y contribución a la historia local de Manzanillo. Por otro lado el artículo tiene valor pues nos permite conocer un episodio de la vida de Maceo en su vinculación con la historia local de la ciudad, aunque adolece de valoraciones. Y continua señalando el autor:
El día 9 de noviembre de 1873, los generales cubanos, Antonio Maceo y Calixto García, que se encontraban en visita de inspección, en la zona de Manzanillo, atacaron a la población con las fuerzas que pudieron reunir y por una confidencia que recibiera el jefe español de la plaza, antes del ataque, estaban acuarteladas las fuerzas y reforzados los retenes de voluntarios y emplazada una pieza de artillería en el ángulo de la Plaza de Armas (hoy parque Céspedes) para defensa del cuerpo de guardia. A las diez de la noche se oyeron los primeros disparos hacia Puntapié y la Maromera y después se generalizó el fuego entre asaltantes y defensores, batiéndose en algunos lugares cuerpo a cuerpo. El general Antonio Maceo avanzó por la calle real (hoy Martí), llegando a tiro limpio hasta una cuadra de la Plaza de Armas.
Las otras fuerzas nuestras, al mando de los coroneles Juan Fernández Ruz, Juan Ramírez Romagoza y Ricardo R. de Céspedes tenían por subalternos a los comandantes Rafael Caymari, Juan Bautista Estrada y Pedro Rodríguez Piña, todos manzanilleros. Fernández Ruz entró por la calle Sariol, Ramírez Romagoza por la calle Iglesia (hoy José Miguel Gómez) y Céspedes por la Cañada del cementerio viejo [...]
[...] El botín de guerra en vituallas y otros elementos fue muy valioso [...] los defensores tuvieron treinta bajas entre muertos y heridos.
Al amanecer del día las españoles como represalia al ataque fusilaron al cubano Vidal Martínez, que hacía algunos días había sido traído prisionero del campo insurrecto" (Tirado, 1945: p. 100-101)
El estudio de esta parte del artículo nos permite corregir un error histórico presente en él. Según expresan algunos autores entre los que se encuentran Sergio Aguirre en su obra Raíces y significación de la Protesta de Baraguá, en noviembre de 1873, Maceo todavía no había alcanzado el grado de general sino el de brigadier que lo había obtenido en junio de 1873 cuando Carlos Manuel de Céspedes en persona lo asciende. El grado de general lo obtiene por intermedio del presidente interino de la República en Armas, Francisco Javier de Céspedes en enero de 1878.
La segunda parte del trabajo continua con el siguiente escrito:
Octubre 29 de 1895. Hasta este lugar llamado Vega de Pestán, en la margen derecha del Río Cauto, hemos venido escoltando al gobierno de la república, desde Baraguá, de donde salimos el día 22, habiendo acampado en Júcaro, Guayacanes y Sabanilla. Por delante marchan las fuerzas que envía la región oriental, con el General Antonio a la cabeza, para realizar el plan de invasión [...] temeraria es la empresa y parece un sueño de gigantes, pero los soldados de Jobito, Sao del Indio y Peralejo pueden realizarla.
[...] En Vega de Pestán se dieron el postrer abrazo en la vida, los dos últimos guerreros que nos quedan de la recia tribu de los Maceos y listos para emprender la marcha en direcciones opuestas, vi a los dos hermanos, a caballo, y Antonio hacia José sus últimas indicaciones. Prudentes y sabios consejos eran los de aquel hombre especial y originalísimo ... (Tirado, 1945: p. 101)
El comandante Tirado era miembro del Estado Mayor del general José y en esta parte del artículo nos sitúa en un momento trascendental para la historia militar cubana: La Invasión a Occidente del país. Se aprecia la emoción que embarga al autor cuando nos narra el último abrazo de los dos hermanos.
El artículo concluye con la referencia a la muerte de Antonio Maceo cuando se expresa:
Diciembre 15 de 1896. Las noticias que venían circulando sobre la muerte en la provincia de La Habana del general Antonio Maceo, han sido confirmadas por nuestro comunicante Francisco Auza, desde el central Santa Ana, asegurando que no han mentido esta vez los periódicos españoles, cayendo con el Lugarteniente uno de sus ayudantes, el capitán Francisco Gómez Toro. hijo del Generalísimo Máximo Gómez. Ante el rudo golpe que sufre el Ejército Libertador no queda otra cosa que no sea confundirnos todos el mismo dolor, dejando a la mente que vuele hasta el lugar donde cayera el gran guerrero para renovar ante su tumba el juramento empeñado [...] El vendaval de la guerra lo elevó en sus gigantescas alas hacia la excelsitud de la grandeza, para arrebatarlo, famoso ya, dejándole abiertas las puertas de la historia". (Tirado, 1945: p. 102)
Lo anotado por el autor recoge uno de los golpes más duros sufridos por la revolución. Se aprecia la conmoción que provocó la noticia, pero también la decisión de continuar la lucha.
El último artículo de la Guerra de los Diez Años que aparece en la revista es el que tiene como título “La Protesta de Baraguá” del autor Leopoldo Horrego Estuch. Nació en Cárdenas. En 1930 se doctoró en Derecho Civil en la Universidad de La Habana. En 1946 la Cámara de Representantes premió su obra Maceo estudio político y patriótico. Era miembro, por Cárdenas de la Academia de la Historia de Cuba, colaboró en El Mundo, Carteles y Bohemia. Es autor de una cronología de Antonio Maceo y de diversos trabajos sobre José Martí y temas legales.
Con relación a su artículo, “La Protesta de Baraguá”, que aparece en la revista Orto, el autor señala: "Para saber cuáles eran las facultades de Martínez Campos y que clase de paz quería hacer con Oriente, Maceo le pide una entrevista a fin de tratar sobre su pretendido acuerdo y qué ventajas reportaba a Cuba sus concesiones ..." (Horrego, 1949: p.9)
Maceo conocía de antemano hasta donde llegaban las facultades de Martínez Campos, como que también conocía que ese acuerdo no reportaba ninguna ventaja para Cuba y sí mucha para los españoles. Desde el 18 de febrero, por intermedio de la comisión enviada por el Comité del Centro integrada por dos miembros de dicho comité, el Brigadier Rafael Rodríguez y el Comandante Enrique Collazo a los que se une Máximo Gómez -en entrevista efectuada en Piloto Arriba- Maceo conoce de los pormenores del Pacto del Zanjón y había manifestado su voluntad y decisión de no aceptarlo.
El autor no revela en su artículo los verdaderos objetivos que persigue Maceo con la entrevista, los cuales en esencia son:
1.-Atraerse hacia sí todo la atención de la opinión pública, utilizando para ello a la propia prensa española.
2.-Unificar bajo su mando a las comarcas que aún no se habían plegado al pacto (Holguín, Cuba, Guantánamo, Jiguaní y Tunas).
Estos objetivos están corroborados en la obra de Fernando Figueredo mencionada anteriormente donde se apunta:
La entrevista próxima a celebrarse [...] había venido a ser el tópico de las conversaciones en todos los círculos militares desde un extremo a otro de la isla. Maceo, como una creación fantástica, era el objeto que ocupaba a todos los cerebros, el asunto de todos los cuchicheos, el tema de todos los artículos de la prensa [...]. La prensa española que no se ocupaba de otro asunto, puesto que en aquella figura, Maceo, se concentraba todas sus miras y pensamiento, nos suministraba diariamente las variadas apreciaciones de la Isla, y todas contestes en que Maceo no se rendiría.
Maceo, por su parte, aprovechando la suspensión de las hostilidades (...) reunió en la extensa sabana de Baraguá todas las oficialidades y alguna tropa de los distritos que aún no se habían rendido [...]" (Figueredo, 1969: p. 573-574).
Hay que señalar que estos objetivos Martínez Campos no los percibe, más bien piensa que la entrevista es un problema de vanidad de Maceo y cae en la trampa que se le ha tendido. No es ocioso expresar que el fin que Maceo se trazó fue cumplido con creces. En otra parte del artículo el autor señala: "[...] En Baraguá, Maceo va a defender los dos grandes principios de la revolución: la independencia y la abolición de la esclavitud [...] Frente a los envolventes manejos diplomáticos del General Martínez Campos estaba su franqueza hosca y demoledora [...] su rectilínea sinceridad [...]" (Horrego, 1949: p. 10).
En relación a ello nuestro punto de vista coincide con el historiador Sergio Aguirre, dado en su obra Raíces y significación de la Protesta de Baraguá cuando escribía:
Pedirle la independencia de Cuba era solicitar de él lo imposible, cosa que no ignoraba ninguno de los presentes. En aquellas circunstancias tal demanda sólo podía tener un valor de propaganda para excitar el patriotismo y una nueva decisión insurreccional del pueblo cubano. En tal sentido Martínez Campos venía a servir de amplificador a la decisión de Maceo a retornar al combate.
La segunda petición era aparentemente inexplicable si se le ponía por delante la independencia. Resulta claro que si a Cuba se le concedía la independencia no tenía que pedir a ningún país la abolición de la esclavitud [...] Y ya había quedado dicho su criterio abolicionista en la Constitución de Guáimaro.
[...] Con estas dos peticiones lo que hizo fue tocar los resortes básicos que podían consolidar el propósito revolucionario [...] (Aguirre, 1978: p. 78).
El autor Leopoldo Horrego en su artículo continúa expresando:
Es necesario calibrar desde el punto de vista de los ulteriores acontecimientos lo que fue el Pacto de Zanjón y la Protesta de Baraguá. España concedió algunas libertades, dando holguras y aflojando el tratamiento gubernamental: Partido Liberal, de ideas autonomistas, [...] libertad de los esclavos que se habían sumado a la guerra.
El Zanjón bien visto, no fue un pacto de solemnes y precisos compromisos sino más bien una promesa [...] (Horrego, 1949: p. 11).
Realmente el Zanjón no fue un pacto, ha sido reconocido por la historiografía cubana y por los políticos actuales como una rendición de las armas cubanas, pues los objetivos básicos por los cuales los cubanos se habían lanzado a la lucha no se habían cumplido, estos quedaban por alcanzar todavía.
2.-Guerra del 95.
Como resultado de su labor organizativa José Martí, en 1892, fundó el Partido Revolucionario Cubano, con el objetivo primordial de dirigir la lucha por la independencia de Cuba. Por tal razón el 29 de enero de 1895 cursó a Juan Gualberto Gómez la orden de alzamiento que se produce el 24 de febrero en diversas localidades del país. Después de casi cuatro años de sacrificios tampoco se pudo alcanzar la independencia. Esta vez sería, nuestro enemigo histórico, los EEUU quien con su intervención en la guerra se encargaría de escamotear el triunfo.
En la revista está presente esta etapa de nuestra luchas a través de cuatro artículos:
“Los que conocimos a José Martí” de Modesto Tirado.
“Lo que sucedió en La Mejorana y en Dos Ríos” de Agustín Guerra de la Piedra.
“El General Antonio Maceo” de Manuel Ferrer Cuevas.
“El Cincuentenario de la Guerra Hispano Cubano Americana” de Modesto Tirado.
Estos artículos abordan hechos trascendentales de nuestra historia. Son mayoritarios los que tratan la historia local (tres de los cuatro). Como generalidad se puede afirmar que el método que se utiliza para exponer las ideas es el narrativo descriptivo. Otras de las características es que fueron escritos por participantes directos de los hechos, lo cual le confiere características de testimonio por lo que aumenta su importancia. Tales son los casos de Modesto Tirado y de Manuel Ferrer Cuevas.
El primer artículo que aparece en la revista relacionado con lo que el Apóstol llamó «Guerra Necesaria» es el titulado “Los que conocimos a José Martí” del autor Modesto Tirado.
El artículo está estructurado en tres partes: Conocimiento de Martí, Evocaciones y Más Recuerdos.
Conocemos que Martí era un maestro en la profesión de periodista, que su prosa era capaz de hacer vivir a los lectores el hecho que narraba o que analizaba. Precisamente fue por esta vía por la que Don Modesto se pone en contacto por primera vez con Martí. Por esta razón en la primera parte de su escrito apunta: "Encontrándome en Santo Domingo leí una revista de aquella república un trabajo suscrito por José Martí y en el cual se refería a los cadáveres de los exploradores del Polo Norte, que fueron devueltos a Nueva York con grandes honores por la expedición de rescate enviada por el Herald. Aquella prosa, nueva y atractiva llamó mi atención profundamente y dejó imborrables huellas en mi espíritu" (Tirado, 1953: p. 1). No es de extrañar que esa huella imborrable dejada en su espíritu dirigiera los pasos de Don Modesto al encuentro con Martí. Este se produce de manera personal, el 10 de octubre de 1888 en Nueva York, cuando el autor en la primera parte de su trabajo señala: " Pasó algún tiempo. Azares de la vida me llevaron a los Estados Unidos, donde una noche, el 10 de octubre de 1888 en Massonic Hall, calle 23 esquina a Sexta Avenida (Nueva York) pude escuchar por primera vez la palabra elocuente de Martí, con motivo del aniversario que reunía anualmente a los cubanos para mantener viva en el destierro la gran fe patriótica de aquellos tiempos" (Tirado, 1953: p. 1).
Es preciso realizar aquí una pequeña aclaración en cuanto al término utilizado por Tirado al hacer referencia al lugar donde se produce el encuentro con Martí.
Los discursos en conmemoración al alzamiento de La Demajagua comenzaron a partir del año 1887 y se extendieron hasta el año 1893, distribuidos de la siguiente forma: 1887 y 1888 en Massonic Temple, 1889, 1890, 1891 y 1893 en Hardman Hall y en 1892 en el salón de Juan M. Rondón. Por tanto el discurso a que se refiere Modesto en 1888 es al de Massonic Temple y no Massonic Hall. Todo parece indicar que formó un nombre de dos lugares diferentes (Massonic Temple y Hardman Hall).
En ese mismo discurso Martí hace un llamado a la necesidad de lograr la unidad frente a la política de división y hace énfasis en particular contra el racismo, haciendo votos por la unidad entre blancos y negros. Este discurso termina cuando señala: "[...] Nosotros unimos lo que otros dividen. Nosotros no morimos. ¡Nosotros somos la reserva de la patria! (Martí, 1974: p. 89).
Es de presumir que la pasión puesta por Martí a sus palabras impactó en Modesto Tirado que desde aquel día uniría su destino a la lucha por la independencia de Cuba. Esto está presente cuando en el artículo él expresa: “Desde entonces fui un creyente patriótico más del evangelio que predicaba aquel orador sugestivo que con su cálido verbo iba ganando prosélitos por la causa de su pueblo esclavo, que se preparaba, esta vez y definitivamente, a conquistar la independencia. Después tuvo la oportunidad de acercarme a él, de conocerlo personalmente y de formar en las filas de sus reclutas.”
En la parte referida a sus Evocaciones, Modesto Tirado recuerda un pasaje sentimental de la vida de Martí que caló muy hondo en el espíritu del Apóstol y este fue el rompimiento de sus relaciones amistosas con Enrique Trujillo quien a sus espaldas gestionó pasajes a Carmen Zayas Bazán ante el Cónsul español para que regresara definitivamente a Cuba.
Esta fue la última vez que Martí vio a su esposa y a su hijo. De igual forma se hace referencia en esta parte del trabajo a la polémica entre Martí y Collazo, a raíz del discurso de Martí el 26 de noviembre de 1891.
En la tercera parte del trabajo, Tirado hace alusión a una de las etapas de la fundación del Partido Revolucionario Cubano. Aquí narra un suceso personal, poco conocido y no recogido en la historia que reproducimos a continuación:
En el mes de enero de 1892, después de haber dejado establecidas las bases del Partido Revolucionario Cubano, se celebró en Nueva York aquel acontecimiento con un modesto banquete. Y cual no sería mi asombro y mis apuros cuando Gonzalo de Quesada, sin haberlo consultado conmigo, anunció que me correspondía hacer uso de la palabra.
Dice Mañach en su obra que en aquel banquete alguien brindó por José Martí, el hombre bueno [...] Ese "alguien" -y lo digo sencillamente sin ningún alarde y en obsequio de la verdad histórica- fui yo, que en aquel entonces, y no pudiendo excusarme, dejé hablar al corazón y dije toda la devoción y toda la lealtad que debía al Delegado. Por cierto que José María Vargas Vila, recientemente fallecido, que estaba a mi lado, me dio un fuerte abrazo" (Tirado, 1953: p. 5).
Esta anécdota, contada por el autor, nos habla de su participación directa en los trabajos preparatorios para vertebrar a los revolucionarios en la constitución del Partido Revolucionario Cubano y lo cerca que estuvo del Apóstol.
Finalmente, el testimonio culmina con una caracterización de la figura de José Martí: "Martí, físicamente, era tal como se ve en la conocida fotografía de cuerpo entero hecha en Jamaica. En ese retrato, que es a mi juicio, el mejor o el más perfecto de cuantos se han hecho, aparece Martí de pie, en actitud meditabunda, con la mano en las espaldas, gesto que era peculiar suyo, cuando se paseaba nervioso e impaciente mordiéndose el espeso bigote." (Tirado, 1953: p. 7).
Como es apreciable, este artículo tiene como valor el hecho de mostrar facetas no conocidas acerca de José Martí que son señaladas por el autor a partir de sus vivencias personales.
Otro de los escritos que aborda la Gesta del 95 es el titulado “Lo que sucedió en La Mejorana y en Dos Ríos” del autor Agustín Guerra de la piedra.
El análisis del artículo arroja que en el mismo se revisaron documentos de la época, de sus participantes, como lo son : Diario de Campaña de Martí, conocido también con el título De Cabo Haitiano a Dos Ríos y el Diario de Campaña de Máximo Gómez, así también como cartas de los protagonistas. En el trabajo de referencia se hace un reconocimiento a que la entrevista de La Mejorana es uno de los hechos que mayor variedad de interpretaciones ha ofrecido a los investigadores de nuestros sucesos históricos.
En el artículo el autor se hace la siguiente interrogante:
[...] ¿Cabían en un alma como la suya -se refiere a Maceo- albergar pequeñas pasiones? Si nos atenemos a cuanto se ha escrito, y especialmente a lo consignado por Martí en su Diario, bien pudiera haber un pequeño resentimiento por lo de la expedición confiada a Flor Crombet, ante la imposibilidad del Delegado de aportar para dicho fin mayor cantidad, que era lo que requería Antonio Maceo [...] Pero los momentos eran apremiantes, ocurrida ya la desventura de Fernandina [...] el Delegado [...] tomó la única resolución que un hombre ejecutivo de su talla moral podía tomar: ordena a Flor realizar la expedición y ponerla en manos del general Antonio Maceo. Y Maceo, gigante en su moral patria, no vaciló en embarcar, como así lo hizo, en compañía de su hermano José [...] Que aquellas dos grandes almas no podían estar heridas por pequeñas cosas cuando tantas muestras de desinterés habían dado a sus vidas azarosas [...] (Guerra, 1945: p. 1 2).
En el artículo el autor se refiere a los aspectos básicos, presumiblemente, abordados en la entrevista:
Organización del gobierno.
Invasión a Occidente.
Para ello el autor cita lo escrito por Martí en su diario el día 5 de mayo: "Maceo y G. le hablan bajo, cerca de mí, me llaman a poco, allí en el portal: que Maceo tiene otro pensamiento de gobierno: una junta de los generales con mando, por sus representantes, -y una Secretaría General [...]" (Guerra, 1945: p. 3).
También el autor se refiere al otro aspecto básico; cuando apunta: "[...] en La Mejorana se trató de la invasión [...]" (Guerra, 1945: p. 4).
En el tratamiento dado a esta temática en la historiografía de Cuba este criterio ha sido manejado entre otros por Enrique Collazo en su obra Cuba Heroica, por Fernando Figueredo en su obra Historia de Cuba: 1492 1898. El autor concluye con una afirmación, que comparto literalmente, por la expresión de su significado: "[...] Dos hombres del temple de Martí y de Maceo no podían por ningún motivo caer en rencillas de pequeñas comadres [...] en La Mejorana no ocurrió nada que pudiera alterar ni la amistad, ni las consideraciones, ni el respeto, ni el curso de la guerra en Cuba [...]" (Guerra, 1945: p. 8).
En relación al segundo aspecto del artículo; es decir, lo que sucedió en Dos Ríos, el autor no se detiene a narrar lo que allí aconteció, sino que sobre la base del conocimiento del pensamiento martiano, critica a quienes han especulado en torno a que Martí, el 19 de mayo de 1895, se suicidó.
En este orden de cosas Guerra de la Piedra sostiene:
[...] apenas hacemos un leve estudio en torno a ello, no hay ningún indicio que nos permita aceptarlo [...] ¿ Qué razones podía tener para suicidarse el hombre que acababa de manifestar que él había evocado la guerra y que su responsabilidad comenzaba con ella? Lo sucedido en Dos Ríos, fue un caso propio de la guerra y del ardor del creador de ella, que veía a sus hermanos batirse y no tuvo el valor para soportar ver a los demás ir hacia el enemigo y permanecer impasible ante las descargas de la fusilería y el ardor del combate. (Guerra, 1945: p. 5).
José Martí no pocas veces tuvo que soportar ridículas alusiones a su persona; incluso él mismo veía con cierto pesar el no haber combatido con las armas en las manos al colonialismo español en la Guerra Grande. Martí era un hombre de sólidos principios, que unía sus palabras a los hechos, a la acción y después de haber pronunciado un ardiente discurso a la tropa que había traído Bartolomé Masó no es de extrañar, a pesar de nunca haber participado en un combate, que se lanzará también al encuentro de los españoles, como lo hicieron los que allí se encontraban.
En la carta inconclusa escrita a Manuel Mercado, el 18 de mayo de 1895, desde el campamento de Dos Ríos, Martí concibe la muerte como una posibilidad cuando dice: "[...] ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber [...]" (Martí, 1981: p. 3).
Y lo hace porque sabe que es un peligro que hay que correr como en toda guerra; pero no que él pensara en "suicidarse". Y sostenemos esta idea porque el que analiza concienzudamente esta carta, se percata que un hombre que formula serias y sabias advertencias sobre el papel de Cuba en el área, en relación con los Estados Unidos, no podía de ninguna forma tener el suicidio como vía para realizarlo.
Por esta razón comparto el criterio del autor Guerra de la Piedra, cuando en su artículo expresa: "[...] en Dos Ríos ocurrió un accidente de la guerra en que la voluntad de los protagonistas no tuvo la más leve intervención [...]" (Guerra, 1945: p. 8).
Uno de los artículos que trata la Guerra del 95 es el titulado: “El General Antonio Maceo en Peralejo" de Manuel Ferrer Cuevas. El autor fue miembro del Ejército Libertador donde alcanzó los grados de Capitán, fue participante directo de la acción que narra.
El artículo se inicia estableciendo un vínculo entre Baraguá y Peralejo, donde se resalta la figura de Maceo:
El General Antonio Maceo con su cívica y viril protesta ante el Capitán General Arsenio Martínez Campos (...) efectuada en Mangos de Baraguá el 15 de marzo de 1878, escala la cumbre más alta del patriotismo, poniendo en alto el honor de los cubanos combatientes y haciendo del pacto una tregua, dejando por tanto, un paréntesis abierto que él mismo cierra, 17 años después en los victoriosos campos de Peralejo, el 13 de julio de 1895." (Ferrer, 1945: p. 103).
El artículo tiene como característica esencial el narrar y describir las acciones previas durante y después de librado el combate, en particular, de las fuerzas cubanas; así como las maniobras que realizan los españoles. Para ilustrar lo anteriormente expresado veamos el siguiente ejemplo: "El viernes 12 de julio acampó el General Maceo en la Vega de Yao, a pocos kilómetros del camino real de Manzanillo a Bayamo, allí se entera que había salido una columna de Manzanillo al mando del General Santocildes y en la cual era probable que vinieran también el General Martínez Campos [...]" (Ferrer, 1945: p. 103).
En otra parte de artículo se señala : "La columna española, informado su jefe por unos individuos al parecer pacíficos que habían estado en el campamento y observado la posición que ocupaban nuestras fuerzas, desvió el camino que traían y salieron al lugar más débil que era el que ocupaba nuestra numerosa impedimenta cambiando con otra maniobra la faz de la contienda." ( Ferrer, 1945: p. 103 ).
Al comparar el artículo con otras obras históricas donde se trata el combate de Peralejo como Crónicas de la Guerra de José Miró Argenter y Mayor General Máximo Gómez Báez: Sus campañas militares (1895 1898) de un colectivo de autores, del Centro de Estudios de Historia Militar, encontramos que existen puntos coincidentes con el autor del artículo objeto de análisis por lo que podemos afirmar que lo narrado por el protagonista se ajusta a lo que aconteció. Entre estos elementos puntuales y que son coincidentes se pueden sintetizar las siguientes ideas:
-Maceo, enterado que Martínez Campos viene en una columna de Manzanillo a Bayamo, decide atacarla en la sabana de Peralejo.
-La información brindada por dos informantes que tuvieron en el campamento mambí cambió la decoración del combate. Los que pensaban sorprender fueron sorprendidos.
-Maceo, recuperado de la sorpresa, pone a prueba su capacidad como estratega militar y mediante audaces maniobras logra detener al enemigo.
-La llegada de un refuerzo procedente de Manzanillo cambia la correlación de fuerzas a favor de los cubanos.
-Tras la muerte de Santocildes, Martínez Campos, en precipitada huida, llega a Bayamo, donde piensa que está sitiado. Maceo había mandado a encender unas fogatas alrededor de la ciudad.
Sin embargo, es necesario advertir que el autor Ferrer Cuevas se queda a un nivel narrativo, no estableciendo relaciones causales. En el artículo no se explica por qué Martínez Campos en persona se encarga de llevar el convoy de Bayamo a Manzanillo, ni se argumenta la importancia de estos desde el punto de vista logístico para sofocar la guerra en Oriente.
El artículo carece del análisis que lleva a evaluar la importancia de esta victoria de los cubanos para el futuro de la guerra, tanto desde el punto de vista moral como político.
Realmente hay que decir que la victoria en Peralejo constituyó un golpe desmoralizante para el ejército español y, en consecuencia, contribuyó al aumento de la moral combativa de los jefes y soldados del Ejército Libertador. A partir de Peralejo los colonialistas estuvieron obligados a permanecer en plazas fortificadas y a realizar sus movimientos sólo en grandes columnas. Por otra parte, significó la segunda derrota de Martínez Campos ante Maceo y abrió el camino de la invasión a Occidente.
El último artículo que aborda la Guerra del 95 es el titulado “Cincuentenario de la Guerra Hispano Cubano Americana” del autor Modesto Tirado.
En el aniversario cincuenta de la guerra Hispano Cubano Norteamericana la dirección de la revista Orto reprodujo en sus páginas algunos apuntes de la obra Efemérides de Manzanillo del autor Modesto Tirado. Se recuerda este acontecimiento cuando se narra lo sucedido el 13 de agosto de 1898. En el artículo se señala:
El día 13 de agosto de 1898, a las seis a.m., veinte horas después de haber sido acordada oficialmente la paz entre Estados Unidos y España y firmado el protocolo por los representantes de ambas naciones, disparó el crucero americano "Newark" el último cañonazo sobre Manzanillo después de catorce horas. Fue el cuarto ataque por mar que sufrió la población, mientras las fuerzas cubanas la asediaban por tierra, en una lucha que se extendía desde "La Maromera" hasta la torre óptica de Santa Isabel (Tirado, 1948: s/p).
A estas palabras es preciso incorporar los siguientes elementos. Como parte de la política norteamericana en la guerra hispano cubano, la ciudad de Manzanillo fue bombardeada, al igual que otras del país. Fueron cuatro los ataques que se realizaron contra la población: el 30 de junio, el 1ro y el 18 de julio y el 18 de agosto.
Tal y como se ha expresado en la historiografía cubana, el bombardeo al puerto de Manzanillo no tenía justificación desde el punto de vista militar, pues en la ciudad no existían grandes concentraciones de fuerzas españolas, ni se pretendían desembarcar tropas. Tampoco se perseguía apoyar a las fuerzas independentistas. Fueron realizados con el objetivo de atemorizar a la población y de llevar la destrucción y la muerte a los hogares de los manzanilleros.
Todo esto era parte del cumplimiento de las instrucciones de Brenckenridge cuando en una de sus partes se afirmaba: "Habrá que destruir cuanto alcancen nuestros cañones, con el hierro y con el fuego, habrá que extremar el bloqueo para que el hambre y la peste, su constante compañera, diezmen su población pacífica y mermen su ejército y el ejército aliado habrá de emplearse en exploraciones y vanguardias [...] y a ellos se encomendarán precisamente todas las empresas peligrosas y desesperadas." (Pichardo, 1977: p.513)
En el artículo se continúa expresando: "[...] en el ataque marítimo tomaron parte los buques americanos "Newark", que hacía de capitán, "Swanee", "Resolute", "Osceola", "Hist" y el cañonero "Alvarado" que había sido apresado en Guantánamo. A bordo de estos buques venían como prácticos, los expertos marinos, hijos de Manzanillo Gabino Yaque, Vidal Jústiz y José Espinosa [...]" (Tirado, 1948: s/p).
El artículo culmina con la reproducción del cablegrama enviado en la madrugada del 13 de agosto de Santiago de Cuba donde se informaba de la suspensión de las hostilidades entre Cuba y España por lo que se indicaba hacer lo mismo en Manzanillo. En este sentido se expresa
"Santiago de Cuba, agosto 13, 1898 Al oficial al mando de las fuerzas españolas en Manzanillo.
He sido encargado por el Sr. Secretario de la Guerra, de informarle que ha sido decretada la paz entre Estados Unidos y España. Protocolo firmado ayer en Washington por el embajador francés por parte de España y el Secretario de Estado por parte de Estados Unidos. Se me ha ordenado cesar todas las operaciones militares, desde luego. Si es posible, sírvase notificar fuerzas insurrectas en vecindad de Manzanillo que la guerra no puede continuar W. R. Shafter, Mayor General en Jefe." (Consejo de Redacción, 1948: s/p.)
La historia se repetía, al igual que en Santiago, las fuerzas interventoras norteamericanas desconocían a las fuerzas independentistas cubanas radicadas en Manzanillo.
3.-Próceres de la independencia.
He creído oportuno aunar en este aspecto los artículos referidos a aquellos hombres que son venerados en nuestra patria como mártires de la independencia, hombres que con su actuación y su pensamiento lograron trascender las fronteras de su tiempo.
La dirección de la revista Orto dedicó números especiales para conmemorar el centenario del natalicio de algunos de los próceres de nuestra guerra de independencia; así tenemos que se dedicaron números a:
Bartolomé Masó Márquez.
Antonio Maceo Grajales.
José Martí Pérez.
Juan Gualberto Gómez.
Cabe preguntarnos ¿Qué objetivos se perseguían con la publicación de estos artículos? ¿Qué propósitos los animaban?
Las respuestas a estas interrogantes las ofrecen los distintos números de las revistas analizadas los cuales nos permiten afirmar que los objetivos que se perseguían con estos números iniciales fueron:
1. Dar a conocer al pueblo las hazañas realizadas por ellos; así como sus principales virtudes.
2. Revelar que el ideal que los movió a ellos en sus acciones por la independencia estaban incumplidos, que aún estaban por realizarse.
3. Agrupar conciencias alrededor de la reivindicación de los valores nacionales y de la independencia.
4. Divulgar sus pensamientos en la población, en particular en la juventud.
5. Convertirlos en instrumento movilizador de las masas contra los males que padecía la república.
6. Educar al pueblo en el respeto a sus héroes, en el amor a la patria.
Bartolomé Masó Márquez
La figura de este prócer ocupa un lugar destacado en la historia de Cuba, por su rol desempeñado a lo largo de su vida. En Manzanillo ocupa un lugar singular, a tal punto que a esta ciudad se le solía identificar como "Ciudad Masó".
En el período que nos ocupa, en septiembre de 1942 aparece publicado en Orto un artículo que lleva como título: “El General Masó” del autor José Rosabal Rosales. El objetivo del artículo a decir del propio autor "[...] no es descubrir hechos pretéritos e inéditos de la vida del gran patriota. No es mi propósito hacer un juicio metódico; es simplemente, la aclaración y la crítica de gestos y actos de su vida" (Rosabal, 1942: p. 135).
Por las propias palabras del autor se puede deducir que no es su propósito realizar un estudio exhaustivo de la personalidad de Masó; sino referirse a algunos hechos significativos de su vida. El artículo está estructurado en cuatro partes: Patriota, Idealista, Gobernante y Ciudadano.
La primera parte trata sobre la actitud asumida por Masó ante la Enmienda Platt. En este sentido el autor apunta "En ocasión tristemente histórica, cuando el Senado de Washington nos impone la ley del Senador Platt, con visión de estadista y recelo de patriota le dice en carta resentida y vibrante al General Lacret Morlot: el derecho de la fuerza del que ha nacido la ley Platt, esa decantada ley que tan horrosa decepción nos ha hecho sufrir [...]" (Rosabal, 1942: p. 136).
De esta forma él manifiesta su protesta ante un instrumento que lesionaba nuestra independencia. Debemos decir que antes Masó, el 24 de octubre de 1898, envió un mensaje a la Asamblea de Santa Cruz del Sur, en calidad de Presidente de la República en Armas, en el cual advierte del peligro que representan los Estados Unidos y de la necesidad de que éstos reconocieran la personalidad de la revolución. Y continúa expresando el autor: “[...] Esta protesta airada, ante el gesto resolutivo de nuestras circunstancias de aquel momento, tuvo tal resonancia que ¡por qué no decirlo! desde aquella oportunidad sus posibilidades fueron menores para ocupar nuevamente la Presidencia de la República en la paz” (Rosabal, 1942; p. 136).
El autor está aludiendo a la celebración de las primeras elecciones presidenciales en Cuba cuando Masó por sus críticas al anexionismo y a las intenciones de los Estados Unidos y sobre todo a sus declaraciones de independencia verdadera, no le convenía como presidente e hicieron toda clase de maniobras para que este renunciara como candidato y que fuera electo Tomás Estrada Palma.
La segunda parte, Idealista, trata sobre el pronunciamiento independentista, el 24 de febrero de 1895, en Bayate y la actitud digna asumida por Masó ante los intentos de convencerlo para que abandonara la lucha. De aquí que en el artículo se afirme:
En la madrugada memorable cuando acompañados de un pequeño contingente rebelde, digno como él, lanza en Bayate, el reto a la corona de España con el grito de independencia o muerte y pasa a visitarlo una comisión de personas prominentes y amigos de Manzanillo, entre ellos algunos pusilánimes y autonomistas, es cuando más se agiganta y cuando es más grande en su firmeza inquebrantable. Intentaron disuadirlo, que nadie había respondido al llamamiento y que la mayor parte de los jefes de la isla estaban presos y les replica [...] nos basta con la dignidad y pueden retirarse (Rosabal, 1942: p. 136).
En realidad debemos señalar que fueron dos las comisiones y no una las que fueron a entrevistarse con Masó el 6 de marzo de 1895 con propósitos pacificadores fracasando en su "misión" pues Masó de manera terminante les había expresado que cualquier trato era sólo sobre la base de la independencia. Los integrantes de la primera comisión fueron: Juan L. Ramírez, Manuel Muñiz, Manuel Romagoza, Virgilio López Chávez, Marcelino Vázquez, Herminio Leyva y Juan León. Integraban la segunda comisión Juan Bautista Spotorno, Enrique Portela, Manuel Formen, Amado León, Manuel Romagoza (hijo), José Ros, Tano Guerra, Juan León, Angel Treserra, Grabiel López, Ramón Ríos, Chano Rivero, Jesús León y Juan Estrada.
El pronunciamiento de Bayate, con sus dos proclamas, y el principio de independencia absoluta sostenido por Masó tuvo una gran resonancia política, pues aseguró en esta zona la continuación de la lucha por la independencia hasta la llegada de los tres grandes jefes.
La tercera parte del artículo, Gobernante, trata sobre el papel desempeñado como político y hombre de estado al ocupar puestos claves como Vicepresidente y como el último Presidente de la República en Armas. El autor señala: "[...]Precursor de Gobernante, practicó la intransigencia y el equilibrio democrático, parece que en él tuvieron una interpretación cabal aquellas palabras del Apóstol: no hay faena más complicada y sutil que la del gobierno, ni cosa que requiera más práctica del mundo, sumisión y ciencia” (Rosabal, 1942: p. 139).
En la última parte del artículo, Ciudadano, el autor hace especial énfasis en la vinculación que Masó siempre tuvo con el pueblo, por esta razón se apunta: "[...] nunca prescindió de su pueblo aún estando en las más cimeras posiciones. De ahí su enorme caudal de popularidad. Este varón extraordinario nunca se apartó de su pueblo, todo lo dio por su pueblo el torrente de su sangre y el de su espíritu." (Rosabal, 1942: p. 140).
Antonio Maceo Grajales
La personalidad de Maceo ha sido muy atrayente para todos los cubanos, sobre todo, por sus dotes como militar y como estratega. Representa para los cubanos el símbolo de la dignidad, de la intransigencia y de la rebeldía.
El la Revista Orto aparecen varios artículos dedicados al centenario de su natalicio, entre ellos se encuentran:
“Vigor y grandeza de Antonio Maceo” de Nemesio Lavié.
“Maceo” de Jorge Mañach.
“Maceo: sacrificio y futuro” de Agustín Guerra de la Piedra.
“El centenario de Maceo” del Dr. Benigno Aguirre.
“Maceo: Ejemplar de leyenda” de Agustín Guerra de la Piedra.
“Antonio Maceo” de Luis Casero Guillén.
De este conjunto haremos generalizaciones sobre la bases de los puntos de coincidencia y de contacto entre los diferentes autores. Fue interés de los autores destacar las cualidades esenciales que caracterizaron la personalidad de Maceo sobre todo aquellas que lo identifican. El autor Nemesio Lavié en su articulo expresó:
La personalidad de Maceo se destaca en diversas direcciones cívicas [...] La energía fue su señal predilecta en la acción. Su valentía no era la del guerrero que, machete en alto, derrotaba al enemigo destrozándolo ventajosamente. Para ser valiente como Maceo se necesitan muchas aptitudes: coraje y raciocinio, noción de la responsabilidad, carácter para ordenar y habilidad para conquistar, talento para las resoluciones formidables, persuasión y dominio de sí mismo, diplomacia [...] concepto de la vida y amor por la causa a prueba de todas las circunstancias (Lavié, 1945: p. 83).
En el artículo “Maceo: sacrificio y futuro”, el autor hace énfasis en destacar las cualidades de Maceo cuando se plantea: "Decir Maceo, para la gente de nuestro pueblo es decir: bravura, decoro, empuje, fuerza, heroísmo. ¿Quién en las horas de angustias no piensa en Maceo?. En sus cargas al machete, en su constante bregar por la libertad de Cuba” (Guerra, 1945: p. 98).
Mañach en su artículo afirma: "En rigor, su tiempo no produjo hombre más equilibrado que este, cuyo signo más visible es el ímpetu. Impetu, más, al propio tiempo sofrenada energía, paciencia honda, sabiduría para medir el destino de cada hora. Altivez gallarda [...] valiente como pocos; pero en efecto hasta la temeridad [...]" (Mañach, 1945: p. 81).
Los diferentes autores al resaltar las cualidades de Maceo no lo hacen por simple rutina de profesionales, tienen un propósito estratégico, dirigido a la conciencia del pueblo, al fortalecimiento de sus postulados ante el incumplimiento del ideal de los libertadores. Por esta razón en el artículo “El Centenario de Maceo” se anota:
El recuento de estas cualidades sobresalientes y triunfantes de nuestros fundadores, debe ser disciplina ciudadana y estímulo de fe en la patria, cargada de tantas preocupaciones y admoniciones. La República demanda el culto de sus creadores, culto laico, pero sincero y tenaz, sin extorsiones personales ni exageraciones místicas, sobre todo, culto austero, sin prebendas ni beneficios (Aguirre, 1945: p. 74).
Se hace un llamado a seguir el ejemplo de Maceo que emana de su acción.
Por esta razón se afirma: "[...] este tipo singular cubano que hemos de tomar como ejemplo para las eternas virtudes del pueblo, si queremos que la patria sea lo que ellos querían y por lo que tanto bregaron en sus vidas ejemplares [...]"(Guerra, 1945: p. 98).
Este mismo llamado lo hace otro autor cuando apunta:
De Maceo debemos tomar para normas de nuestra vida ciudadana la rectitud de su disciplina, su fuerza de voluntad y la grandeza de su espíritu [...]. El pueblo necesita que se le eduque en el respeto de sus héroes que se le enseñe a querer y a reverenciar a la patria, que se les haga cumplir y fortalecer sus postulados y que se inspire en la conducta de aquellos hombres cuando tenga que ejercer función administrativa" (Lavié, 1945: p. 84).
La personalidad de Maceo arrancó versos vibrantes de la pluma de Manuel Navarro Luna. Las páginas de Orto recogen lo que el Titán representa para el pueblo. Nada mejor que concluir con unos versos de este poeta:
Si hablais de la vergüenza;
si queréis señalar las altas cumbres del decoro ...
sobre llamas y túmulos y banderas estremecidas
tenéis que alzar la voz y dar el nombre puro y hondo.
tenéis que dar la esceltitud de un grito;
El General Antonio ...!
Para que escuche el monte, y la piedra y la nube,
y los oídos claros, y los oídos obscuros y sordos:
El General Antonio ...! (Luna, 1945: p.107).
José Martí Pérez.
Sin lugar a dudas, por constituir Martí el Apóstol de Cuba su figura está presente en diferentes números de Orto. Su alusión es un tema obligado para los redactores de la revista y para los autores de los artículos. Entre los trabajos dedicados a José Martí se encuentran:
“Martí, Inmortal” del Dr. Angel Ortiz.
“Que su luz nos queme” de Fernando Campoamor.
“José Martí” de Nicolás Vázquez.
“Cecilio Acosta o José Martí” de Agustín Arias.
“Acerca de un criterio equivocado sobre José Martí” de Nemesio Lavié.
“Glosas Martianas” de Julio Febres Cordero.
“Centenario del nacimiento de José Martí” del Dr. Juan Jerez Villarreal.
“Martí Legislador” de Emeterio Santovenia.
“Discurso pronunciado en el acto de conmemoración del centenario del nacimiento de José Martí” del Dr. Fernando Ortiz.
“28 de enero: Martí” de Agustín Guerra de la Piedra.
“Presencia de Martí en Orto” de Modesto Tirado Avilés.
“Martí, ternura y acción” de Maria Luisa Font.
Existe un llamado de los autores de hacer cumplir el ideal por el que peleó y murió José Martí. Tal es el caso del artículo “Que su llama nos queme” donde el autor expresa:
Los objetivos nacionales están por delante y lejanos [...] casi son los mismos con que estrenamos el inocente grito de libres [...]
Nos acusa desde dentro la ola de analfabetismo, la cifra de desocupación y el tiempo muerto entre zafras y los niños parasitados que duermen a la intemperie. Nos acusa el descenso de dignidad en las costumbres públicas [...] las manos metidas en los dineros públicos y el saldo de pistoleros inmunes". (Campoamor, 1953: p. 39 41).
Como se puede apreciar en estas palabras se advierte una crítica a los grandes males que padecía la república. La situación que vivía nuestro país motiva a la autora María Luisa Font a expresar:
En esta hora que vive la tierra cubana, cuanta necesidad tenemos de volver la vista con oído atento a la personalidad de la figura del maestro.
En esta hora, en que se interfieren sobre el verdor perenne de nuestros campos las más disímiles doctrinas, amenazando oscurecer el credo de amor que preconizó el que supiera morir por nuestra causa, como necesitamos de su brújula para llegar a esa exaltación de los valores humanos del hombre [...] (Font, 1938: p. 24).
Era preciso en aquella sociedad el conocimiento del pensamiento martiano. Se advertía que no se hacía lo suficiente en esta dirección. Por esta razón existe un artículo que hace el siguiente llamado:
Hay que inculcar a nuestras juventudes las extraordinarias canteras de fe que se anidaron en el alma de Martí. Hay que llevar el pensamiento del maestro a lo más profundo de los espíritus para hacer crecer la patria que tan ingentes sacrificios costara crear.
[...] En las escuelas nacionales debiera existir una asignatura de Cívica Ciudadana en que se incluyeran los pensamientos del maestro para arraigarlos en el sentimiento nacional (Guerra, 1943: p. 10 11).
Como se puede apreciar el llamado del autor está dirigido a la necesidad del conocimiento del pensamiento de Martí como forma primaria e imprescindible de hacer cumplir su ideal y de afianzarlo en el sentimiento nacional, para no dejarlo morir. Justamente es ese mensaje del artículo “Martí Inmortal” donde se plantea: "[...] Martí es inmortal porque encarna de modo magnífico la solución de la problemática de su época, es el hijo más apto de aquel escenario de héroes, fuente de conductas sublimes y puras [...]. En Dos Ríos se cerró un ciclo humano [...] pero se rubricó con caracteres indelebles una inmortal gestión histórica" (Ortiz, 1952: p. 4)
En el discurso pronunciado el al acto conmemorativo del centenario de José Martí, Don Fernando Ortiz hace hincapié en el concepto martiano de libertad, como el credo esencial de la sublime humanía de Martí, una libertad que fuera ilustrada, porque sin esta última la primera se embrutece. Ortiz hace énfasis en cómo el Maestro concibe la soberanía cuando expresa: “[...] para su nación, organizada precisamente como estado republicano y gobernado por la voluntad expresa de su electorado con sufragio universal." (Ortiz, 1953: p. ).
Martí concedió una importancia capital al sufragio. Refiriéndose a este elemento en otro artículo se expresa:
Un voto descuidado es un derecho perdido. La indiferencia en el sufragio es la antesala del déspota. En cambio, con el voto libre y frecuente no hay guerra que temer [...]
[...] el voto ha de ser obligatorio, porque nadie, por desidia, tiene el derecho de poner en peligro a su patria [...] El hombre que no vota en una república es traidor a la república y traidor al hombre. En las república es un deber ejercitar todos los derechos (Santovenia, 1943: p. 67).
Y estos elementos faltaban en la República proclamada el 20 de mayo de 1902, pues no existía soberanía, ni libertad en el concepto martiano. Por estos elementos se recurría Martí, como bandera para establecer sus ideales tal y como afirma Fernando Campoamor: "José Martí llega hoy en su primer siglo de inmortalidad para invitarnos a un examen. Por desventura no es demasiado pronto. Por ventura no es demasiado tarde. Llega con su aval, como una transfusión de sangre pura y antigua a los que nos desecábamos ávidos de su plasma milagroso. La vena está abierta para los cubanos, y rato lo estaría, pero no la desperdiciemos con sangrías" (Campoamor, 1953: p. 39).
Los artículos relacionados con Martí tienen como hemos expresado entre uno de sus propósitos propiciar el conocimiento del pensamiento del Apóstol. Pero estos no fueron la única vía. Un gran aporte de Sariol, utilizando como vía a la revista Orto fue la celebración de las Nochebuenas Martianas. Veamos en qué consistieron estas:
La Nochebuena Martiana
Podemos encontrar en los diferentes números de la revista usados en forma indistinta los términos: «Navidad Martiana», «Cena Martiana» y «Nochebuena Martiana» para referirse a un mismo fenómeno: el homenaje y la celebración del Natalicio de José Martí. Realmente, aunque había una cena; esta no constituía un fin en si misma; como también era una especie de Navidad; al estilo cubano.
En este trabajo se ha decidido utilizar esencialmente el último término; para ello se ha tenido en cuenta las palabras del combatiente del Ejército Libertador, Comandante Modesto A. Tirado Avilés cuando escribió:
[...] porque así como por tradición cristiana, se celebra en diciembre la Nochebuena de Cristo, nosotros en la Casa de Orto, celebramos la Nochebuena de Martí, en conmemoración de su nacimiento porque él es para los cubanos el Cristo de nuestra Liberación, el Salvador de Cuba esclavizada, el Iluminado que vino a romper las cadenas que nos ataban y a darnos con su verbo elocuente, el caudal de su talento y a marcarnos el camino del honor y la libertad, rindiendo para ello su preciada existencia. (Tirado, 1941: p. 16)
La revisión acuciosa de los distintos números, que fueron objeto de análisis, nos ha revelado datos interesantísimos acerca de su surgimiento, autoría, objetivos fundamentales, vicisitudes y angustia que vivió; así como la constancia gráfica y material de su celebración en diferentes ciudades de Cuba y de América, en sentido general.
El surgimiento de la Nochebuena Martiana se remonta al mes de enero del año 1926. La noche del día 27, de aquel mes y año, en espera del setenta y tres aniversario del Natalicio del Apóstol, Juan Francisco Sariol, junto a sus compañeros de letras, miembros del Grupo Literario, verdaderos admiradores de Martí y fervorosos propagadores de su obra, celebraban la Primera Nochebuena Martiana.
Días antes, el 24, Sariol, padre de esta idea; cursaba la siguiente invitación:
INVITACION
"La Revista Orto invita a usted para que asista a la inauguración de la Nochebuena Martiana que con motivo del Natalicio del Apóstol, celebraremos a las 12 pm del 27 de enero de 1926" (Consejo de Redacción, 1941: p. 2)
Como constancia de aquella feliz iniciativa, se levantó el acta que la dejaba constituida. El texto fue dictado por el Dr. Benigno Aguirre y escrito por el poeta Angel Cañete, en ella aparecen veintisiete firmas.
Haciendo alusión a este acontecimiento un gran amigo de Martí y de Cuba, envió una carta a Sariol donde expresaba:
"Al Sr. Juan F. Sariol,
en Orto,
Manzanillo
En usted y en Orto, mi buen amigo, saludo al selecto grupo de legendarios del ideal de la patria cubana, tan amable a mi espíritu en este día inolvidable, en que se cumple el 35 aniversario del Grito de Baire, eco postrero del Grito épico de La Demajagua.
Hoy, día de reminiscencias heroicas, llega a mis manos con una misiva enaltecedora que me place y me honra, el facsímil del acta en que consta el acuerdo creador de La Nochebuena Martiana en Manzanillo.
Ese acuerdo fue dictado i firmado la noche del 27 al 28 de enero de 1926, cuando hizo setenta y tres años del nacimiento de José Martí, en La Habana, i está calzado con las firmas de sendos autógrafos de veintisiete difusores de la cultura social i cívica i de amor a la patria bajo la égida de la estrella solitaria.
!Bienhaya Cuba que siente vibrar el alma de Martí en los Legionarios de su Nochebuena!
Su Cordial amigo de todos, i "Gran Amigo de Cuba"
Fdo. Henríquez y Carvajal "
En la Ciudad Primada
Febrero 24 de 1930. (Henríquez, 1940: sp)
La necesidad de la Nochebuena Martiana estuvo fundada en aquel entonces por el escaso conocimiento que existía en el país y, en la joven generación, del pensamiento de Martí. Los gobernantes de turno "preocupados" en su politiquería y en sus componendas electorales, no habían desarrollado una política de divulgación de la obra, de la acción y del pensamiento del maestro y, justamente, se trataba de eso, de desarrollar una política de promoción y divulgación que llevara las raíces esenciales del pensamiento martiano a las amplias masas de la población, a todos los hogares cubanos. De aquí que sus objetivos esenciales estuvieran dirigidos a lo siguiente:
Poner en comunicación, por lo menos una vez al año, a todos los cubanos, hombres y mujeres, ancianos y niños con el pensamiento de Martí.
Buscar en Martí aliento, inspiración y guía para continuar con nuevos bríos la lucha por la cual él dio su vida.
Dotar al pueblo, a los humildes y en particular a la juventud de su pensamiento y de sus ideales.
Ofrecer un espacio para la propagación de la doctrina del Apóstol.
Durante algunos años en Manzanillo sólo se reunía el Grupo Literario en la Editorial "El Arte", Casa de Orto, para celebrar la Nochebuena Martiana, donde se pronunciaban discursos, panegíricos de Martí, se dictaban conferencias, se recitaban versos, y hasta se charlaba sobre los problemas de la actualidad nacional e internacional; puesto que se partía del supuesto que Martí "no será indiferente a ellos". Todo esto en medio de una comida. Momentos antes de las 12 de la noche se depositaba una Ofrenda Floral ante el busto que perpetúa la memoria del Apóstol en el Parque Céspedes.
Nemesio Lavié, uno de sus fundadores, al referirse a la primera Navidad Martiana expresó:
[...] aquel primer acto de la Cena Martiana fue, más que una comida extensa y extremosa, un motivo de verdadera expansión del espíritu, de reconocimiento y fe en la obra del Maestro, en el índice de su palabra y en la moral de sus pensamientos. Martí visto en la plenitud de sus concepciones afortunadas, como una formal promesa de seguir sus doctrinas y sus ejemplos, en el remanso de su obra ejemplar y no como una circunstancia con derivaciones excesivamente gastronómicas [...] (Lavié, 1943: p. 16)
De modo que siempre quedó claro y podemos decir que fue siempre un principio rector y programático que las cenas no serían de modo alguno un momento para disfrutar de deliciosas comidas, sino ante todo y sobre todo, un momento de reflexión que acercara lo más posible a los allí presentes a la doctrina y a la fe de Martí, es decir, un momento nutricio de asimilación de su pensamiento.
La idea inicial fue prendiendo en las diferentes instituciones, sectores, entidades, sociedades, clubes; primeramente de la propia ciudad de Manzanillo de forma espontánea y según su propia iniciativa y, posteriormente en todo el país. Por esta iniciativa el Consejo Provincial de Oriente, trasladado en pleno a Manzanillo, le otorga a Sariol en 1940 la Medalla de Oro de la provincia y al propio tiempo se le declara como Hijo Adoptivo de la ciudad de Manzanillo.
De tal suerte, la Nochebuena Martiana se convirtió en nuestro país en un verdadero movimiento de carácter cívico alrededor de las ideas y del pensamiento de Martí, un momento de recordación de sus concepciones acerca de la democracia y de la república, un acercamiento a su pensamiento ético. Esto fue apreciado de esta forma por el Gobierno que, notando que la Navidad Martiana constituía una convocatoria para el robustecimiento de la doctrina del Apóstol, en la persona del entonces Ministro de Educación Ramón Vasconcelos y mediante Resolución Ministerial de enero de 1943, la estableció como obligatoria en todos los planteles de enseñanza del país. Por esta razón al adquirir la Nochebuena ribetes nacionales la ciudad de Manzanillo, abanderada de estas festividades, fue denominada como la "Ciudad Martiana", lo cual fue un motivo más de orgullo para este pueblo.
El eco de la Nochebuena Martiana también tuvo resonancias fuera de las fronteras nacionales, en muchos países de América comenzó también a celebrarse. En los números de la revistas consultadas se pueden apreciar escritos y fotos que expresan las diversas actividades que años tras años se realizaban en honor a Martí.
Hacia el año 1945 la Nochebuena Martiana comenzó a desvirtuarse en su esencia y objetivos esenciales, tal y como ocurrió en la ciudad de Holguín, donde lejos de recordar a Martí, la actividad se convirtió en una verdadera comilona acompañada de abundantes bebidas alcohólicas. Tal situación creada trajo como consecuencia que el V Congreso Nacional de Historia del año 1946 celebrado en La Habana del 14 al 17 de enero, se pronunciara por la sustitución de las Nochebuenas Martianas. En el acta final, en la declaración de principios se puede leer:
Recomendar que se sustituyan las llamadas "Cenas Martianas" que se celebran en la víspera del aniversario del nacimiento de Martí por actos puramente patrióticos y culturales de evocación espiritual; y solicitar de las autoridades de la República su cooperación a este fin; y especialmente del Ministro de Educación, del Estado Mayor del Ejército y de la Jefatura de la Policía Nacional, que se dejen sin efectos las circulares y disposiciones, estableciendo cenas martianas en las escuelas públicas, en los cuarteles militares y en las estaciones de policía. (Cuaderno de Historia Habanera, 1947: p. 106).
Aunque las Nochebuenas Martianas siguieron celebrándose; el señalamiento realizado por los historiadores tuvo gran importancia pues sirvió para llamar la atención sobre un tema que en algunos lugares se estaba alejando de sus verdaderos propósitos.
El grupo primigenio, fundador de la Nochebuena Martiana, defendió de manera resuelta su idea y su aporte a la costumbre nacional puede leerse , prácticamente a partir de ese año y hasta su ocaso en la revista editoriales en este sentido que giran alrededor de las siguientes ideas:
[...] ya hemos dicho, y no será ocioso que lo repitamos ahora, que esta ceremonia nada tiene que ver con la vocinglería vana y patriotera. Pero si tiene que ver, y mucho, con el credo martiano [...] a ese acto que nadie vaya a comer y a beber simplemente, porque la Cena Martiana debe resplandecer y predominar esencialmente el espíritu puro que en ella nos convoca [...] cuando las Cenas Martianas no sirvan de vehículo e instrumento para la propagación de la doctrina del Apóstol [...] cuando esos actos no sirvan para levantar nuestra palabra en defensa de los ideales sustentados por el Apóstol [...] habrán perdido su sentido y su significado. Habrán perdido su esencia y su sustancia, su espíritu y su ala [...] (Consejo de Redacción, 1954: p. 6).
El estudio de los diferentes artículos que reseñaban la realización de las Nochebuenas Martianas en distintos lugares de la isla nos permiten arribar a la conclusión de que esta actividad fue un verdadero vehículo movilizador de los amplios sectores del pueblo y, de manera especial, de la juventud alrededor de la figura del Apóstol, se convirtió en una verdadera convocatoria para conocer acerca de la doctrina y el pensamiento de Martí, es decir, de hecho fueron una verdadera clarinada de su pensamiento. Las Nochebuenas Martianas fueron momentos de aprehensión, de reflexión y de propagación de sus ideales. Por otro lado,sirvieron como elemento movilizador para que otras instituciones, personalidades y organizaciones de carácter cultural promovieran el pensamiento y la obra de Martí, así también contribuyeron a la difusión del humanismo martiano, y en particular de su ética y de su ideario emancipador.
De esta forma la difusión del pensamiento de Martí sirvió para comprender que la República que él soñó estaba por construirse todavía, que sus principales aspiraciones estaban inconclusas y sobre todo que era preciso barrer con los males que afectaban la realización de su obra.
En resumen, las Nochebuenas Martianas constituyeron una singular vía de divulgación de la historia patria en relación con el pensamiento y accionar de José Martí.
Biblioteca Martí
Al propio tiempo que creador de la Nochebuena Martiana, Sariol tuvo otra gran idea: la creación de la Biblioteca Martí. En su Panorama Histórico de la Literatura Cubana, Max Henríquez Ureña, al referirse a este hecho cultural, expresó:
En la ciudad de Manzanillo se había constituido mientras tanto un núcleo de amantes de las letras, que en definitiva adoptó el nombre de Grupo Literario de Manzanillo. Este grupo adquirió cohesión y se mantuvo en actividad por largo tiempo. Contribuyó a ello la imprenta El Arte, establecida allí por Juan Francisco Sariol (1888 1968), que había aprendido el arte de tipógrafo en Santiago de Cuba y acometió algunos empeños editoriales hasta quedar establecida la colección que recibió el nombre de Biblioteca Martí [...] (Henriquez, 1979: p. 362).
Este movimiento editorial, que recibió el nombre de Biblioteca Martí en honor al Apóstol, tenía como objetivo contribuir en medida considerable al conocimiento de José Martí, a la difusión y propagación de su pensamiento y doctrina. En este sentido en ella está presente un amplio movimiento literario alrededor de las ideas del Apóstol.
Esta editorial jugó un papel muy importante en la edición y promoción de importantes obras, con el fin manifiesto de incentivar el hábito de la lectura en la población. De tal suerte fueron publicados toda una serie de valiosos libros que añadieron su grano de arena al desarrollo cultural de la ciudad.
En un editorial de la Revista Orto se plantea en relación a la Biblioteca Martí:"De nuestra Biblioteca Martí fueron saliendo libros. Unos tras otros. Desde la obra impar del inolvidable maestro Don Enrique José Varona, tan unido a nosotros y de quien nunca nos faltó un generoso estímulo hasta la cumbre de José Manuel Poveda: "Versos Precursores". Libros y más libros. Esta fue nuestra tarea con la Biblioteca Martí [...]" (Consejo de Redacción, 1954: sp).
Juan Gualberto Gómez.
La dirección de la revista dedicó en el mes de julio de 1954 una edición especial al centenario del natalicio de Juan Gualberto Gómez. De aquí que aparezcan los siguientes artículos:
“Juan Gualberto Gómez: adalid de la democracia” del Dr. Gilberto Ante Jiménez.
“Una vida extraordinaria: Juan Gualberto Gómez” de Caamaño de Cárdenas.
“Juan Gualberto Gómez: Una vida singular al servicio de Cuba” de Sergio F. Cruz.
“Juan Gualberto Gómez” de Sergio F. Cruz.
“Juan Gualberto Gómez: Sus ideas sociales” de Jesús Sabourín.
“Juan Gualberto Gómez” de Leopoldo Horrego Estuch.
Los artículos revelan el origen humilde de Juan Gualberto Gómez, hijo de esclavos que compraron su libertad antes de nacer. Reseñan sus estudios realizados en Cuba y en Francia y su gran cultura. Por esta razón en uno de estos artículos se afirma: "[...] una de las figuras más representativas de nuestra historia [...] hombre de recia personalidad: periodista, orador, parlamentario, organizador hombre de vasta y sólida cultura. Además poseyó condiciones excepcionales de hombre de estado y de patriota integrísimo [...]" (Cruz, 1954: p. 11).
Un aspecto interesante en los artículos es como se destaca la amistad que sostuvo con José Martí, desde la Guerra Chiquita en el bufete de Nicolás Azcárate hasta la muerte del Apóstol en 1895; así como la coincidencia de sus ideas y la confianza que Martí depositó en Juan Gualberto y tal es así que la orden de alzamiento de la nueva contienda Martí se la envía a él el 29 de enero de 1895.
Los autores se refieren a algunos rasgos de la personalidad de Juan Gualberto Gómez que son precisos imitar, en los que se extraen enseñanzas para el comportamiento ciudadano e inspiración para el deber patriótico y la responsabilidad ciudadana. De aquí que en uno de los artículos se afirme:
Fue lo que se llama un carácter, por la entereza en el mantenimiento de su credo y la pulcritud de sus actos públicos [...] Jamás inclinó la cabeza, padeciendo prisiones por sus ideas y criterios [...] Su moral política lo llevó a la miseria, sufriéndola estoicamente, y que agudizó en la vejez ...
Se enfrenta a España, por la reivindicación de los hombres de color y por la independencia de Cuba, en un batallar sin cansancio y optimismo, y en la república se manifestó por una política constructiva, demandando honradez y capacidad a los gobernantes [...] (Horrego, 1950: p. 5 6).
Y culmina el autor cuando expresa:
Este hombre es una enseñanza y un estímulo [...] deben tomarlo como ejemplo los que a la primera adversidad se rinden, para que en él aprecien, en plano de imitar, superación, constancia y triunfo bien estudiado, y que la cuna, el color, los sinsabores no importan para levantarse. Hay que tener como Juan Gualberto afán de ser útil y amor al mejoramiento para que el triunfo venga ..." (Horrego, 1950: p. 6).
Juan Gualberto Gómez estaba convencido de que el fin de la dominación española, no significaba la independencia de Cuba por la presencia norteamericana. Sobre este aspecto se expresa en una de los artículos:
El tratado de paz, que puso fin a la dominación española pone de manifiesto a Juan Gualberto Gómez que comienza para Cuba una nueva prueba: la lucha contra el imperialismo norteamericano, más poderoso que el imperialismo de la Madre Patria. El tratado de paz castraba las aspiraciones de los revolucionarios, mantenía el status colonial de Puerto Rico, impedía la independencia económica y dejaba vislumbrar el semicoloniaje, manifestación clara de la política de expansión territorial de los Estados Unidos [...] (Ante, 1954: p. 26).
Su acción contra la dominación norteamericana en Cuba está presente en su condición de asambleista en la Constituyente de 1901 cuando en su famosa ponencia, expresión de patriotismo, dirigida a la Convención hace una dicepción de la Enmienda Platt al analizar los peligros que traería para Cuba. El advenimiento de la República de 1902, al nacer comprometida, incumplió con la realización del ideal martiano. Esto no pasó inadvertido para Juan Gualberto. En este sentido se afirma: "[...] Está en desacuerdo con todos los gobiernos republicanos porque escarnecen los principios de la revolución redentora, que él encarna por su historia, por su honestidad y firmeza de principios." (Caamaño, 1954: p. 22).
El arma esencial que utilizó para combatir a estos gobiernos fue el periodismo. Refiriéndose a esto el autor Horrego apunta:
Su arma para esta labor extraordinaria más que la oratoria [...] fue el periodismo, que cultivó, y en el que se destacó por su abrumadora dialéctica y su gráfica acuciosa [...] El periodismo es en él superior al tribuno [...] Si no fue el mejor periodista, fue de los más sobresalientes, por la calidad del lenguaje, habilidad y maestría de la exposición, destreza y serenidad en la polémica, audacia en la idea, fuerza en el estilo [...] Manejó lo mismo el ataque incisivo y demoledor, que el sarcasmo hiriente y mordaz. (Horrego, 1950: p. 6)
4.-La República Mediatizada en la Revista.
Hemos creído oportuno incluir en la parte final de la tesis, la referencia que se hace en la revista de la pseudorrepública en sus características más generales y culminar con el señalamiento que en ella se realiza de la muerte del líder de la ortodoxia Eduardo Chibás.
Como hemos afirmado la Revista Orto no podía permanecer indiferente ante la situación que vivía la república en los 55 años de existencia sobre todo, cuando esta cumplía su cincuentenario. En esta fecha vieron la luz toda una serie de artículos en los cuales se hacía un balance del tiempo transcurrido y se evidenciaban las principales características generales y comunes a los distintos gobiernos.
Se observa en los artículos una denuncia a los males existentes y, sobre todo, es algo común en ellos la certeza de que esa no era la república que soñó Martí, pues sus principales ideas y sueños, por los cuales ofrendó su vida, quedaban por realizar. Se busca en el pensamiento de Martí la vía esencial para el análisis y la reflexión a partir de lo cual se debía examinar la realidad imperante.
Así tenemos que en la revista se afirma: "[...] Así había quedado vigente el pensamiento político de José Martí, inconclusa la obra de viejos mambises, venerables legionarios de las doctrinas martianas. Esta afirmación no entraña, sin embargo, un juicio pesimista acerca de nuestra corta vida republicana; sino un requerimiento porque estamos aún en deuda con las proyecciones políticas del Apóstol." (Ortiz, 1952: p. 4).
El Dr. Agustín Guerra de la Piedra en su artículo “¿Tenemos la república que soñó Martí?” afirma: “Desarticulado en lo económico, en lo político no vemos en el horizonte señales de mejoramiento. Lo triste, lo doloroso de todo esto es que en el cubano hay capacidad analítica para razonar por su destino que le corresponde, por su historia bellísima [...] sin que se decida a aglutinar sus fuerzas para de un vuelco integrar la república cuyas bases echó el auténtico Partido Revolucionario el día 10 de abril de 1892." (Guerra, 1952: p. 2-3).
La alusión es evidente. El P.R.C. (A), fundado en el año 1934, no podía resolver los males de Cuba. Por otro lado, en el artículo se observa un llamado a la unidad de los cubanos aunque con cierto escepticismo con relación a ella. En este artículo sí se hace una clara indicación a la dependencia de Cuba respecto a Estados Unidos. Para lograr esto los norteamericanos establecieron, tras el fin del período de ocupación toda una serie de mecanismos de dominación desde el punto de vista económico, político y militar que le garantizaban en todo momento el control sobre Cuba. En este orden de cosas en el artículo se expresa: "La Constitución de 1901 nos llegó mediatizada por la Enmienda Platt y el consabido tratado comercial de tipo permanente. La primera con derecho a establecer estaciones navales y carboneras, derecho de intervención, etc. La Isla de Pinos quedaba fuera de nuestra jurisdicción, mientras no se discutiera más adelante a quien debiera pertenecer ..." (Guerra, 1952: p. 3).
De esta forma Cuba, de colonia de España, se convertía en neocolonia de Estados Unidos. Los métodos de dominación se hacían más sutiles, porque a pesar de poseer gobierno propio, bandera e himno la república implantada en 1902 era una farsa, era, como se ha afirmado, una pseudorrepública. Esta situación quedaba refrendada en la revista en las siguientes palabras: "[...] Tenemos bandera, humeante aún por las mil batallas libradas, himno cuajado de notas enardecedoras y evocador de la epopeya heroica, pero estaba por lograrse el sustratum esencial para constituir una verdadera nación: economía propia, independencia y unidad étnica [...]" (Guerra, 1952: p. 4).
Por esta razón se afirma en un editorial de la dirección de la Revista Orto:
La independencia, no ha traído consigo la libertad. Porque lo esencial de la libertad está en la conciencia de ello. El progreso histórico de los pueblos no se mide por los resortes mecánicos que cierta cantidad variable de sus miembros pueda utilizar para satisfacer sus necesidades fisiológicas; sino por la densidad espiritual que se traduzca en decoro moral, dignidad cívica y justicia en todos los órdenes de la vida humana. Y todo eso, salvo en muy variadas excepciones es lo que nos ha faltado
Es decir, en la revista hay un reconocimiento tácito de que en Cuba no había libertad, pues esta sólo era formal. En las páginas de la revista se destaca el aumento de la corrupción política, el robo de los fondos públicos, la malversación y el aumento del gangsterismo.
"Lo que oscurece tanto el ambiente nacional de nuestros días es precisamente la actitud contraria a la de José Martí [...] los grupos se organizan para llevar a cabo una acción que llaman revolucionaria y que consiste en asesinar a mansalva y ensangrentar al país. Los partidos se valen de todos los procedimientos demagógicos para servir a sus intereses de carácter electoral ..." (Ardura, 1951: p. 16)
Durante el desgobierno de Carlos Prío se agudizaron los males que sufría la república. En aquella época se cometieron horrendos crímenes contra líderes del movimiento obrero, en particular, se acentuó la persecución a los dirigentes comunistas, lo que constituía una flagrante violación de la Constitución. De esta forma, por ejemplo, fueron asaltados sus locales, prohibiendo sus medios de prensa y comunicación y encarcelados sus miembros sin previo aviso.
Con motivo de la detención en 1949, del poeta, Manuel Navarro Luna, la Revista Orto, publicó en sus páginas una airada protesta, en la cual se denuncia esta arbitrariedad, al mismo tiempo que hace un llamado para respetar los derechos ciudadanos.
"Demostrando su desprecio por los más elementales cánones legales fue arbitrariamente detenido en nuestra ciudad Manuel Navarro Luna [...] Orto [...] quiere levantar su voz de protesta enérgica frente al hecho sintomático de que no sólo Navarro Luna; sino el más humilde ciudadano, pueda estar sujeto a las caprichosas decisiones de los que, quizás si parapetados en su ignorancia, se complacen en pisotear las leyes y desconocer el derecho." (Consejo de Redacción, 1949: p. 4).
El entreguismo y la dependencia al capital norteamericano fue una práctica acentuada a lo largo de toda la república, el capital norteamericano había invadido las principales ramas económicas lo que contribuyó decididamente a nuestra deformación estructural y a la condición de país subdesarrollado monoproductor y monoexportador. Esta característica aparece reflejada en la revista: "Nos acusa desde afuera la invasión de un pueblo que compra y manda para decirlo con letra de Martí [...] Por la guardarraya, típicamente antillana se nos va el azúcar y detrás en comparsa dramática la propiedad de la finca, de la mina, del ferrocarril, del avión." (Campoamor, 1953: p. 40)
De igual modo el servilismo y la sumisión al gobierno de los Estados Unidos era algo común en los presidentes cubanos en el período republicano. Existen variados casos, ocurridos en nuestra historia,que evidencian la condición de amo de los Estados Unidos. Un caso muy sonado, por la ofensa que significó para el honor y la dignidad de los cubanos, ocurrió en el Parque Central el 11 de marzo de 1949: la profanación de la Estatua de Martí por los marines yanquis. La revista Orto fue una de las primeras publicaciones en denunciar esta ofensa:
[...] hecho abominable, demostrativo de que ignoran de que un monumento en donde quiera que esté es un verdadero símbolo de amor y libertad de un pueblo.
Orto y el Grupo Literario de Manzanillo fueron los primeros en expresar su indignación, mas pecaríamos de cobardes sino ratificáramos que hubo una incalificable negligencia de parte del pueblo y de la policía de La Habana la noche del suceso. Porque a esa hora, y en el lugar que fue, por un "quítame esa paja" ha estado la policía en acción y los curiosos en acecho. El fotógrafo, más que retratar a los delincuentes, debió haber expuesto su vida para derribarlos. Los héroes hubiesen surgido al instante y ahora no lamentaríamos la espera de una sanción que es posible no llegue nunca." (Consejo de Redacción, 1949: p. 1).
La sanción impuesta fue humillante para nuestro pueblo, expresión del desprecio que sentían por nosotros los imperialistas: Richard Choinsgy fue condenado a permanecer 15 días confinado en su buque.
Un momento importante en la revista es el carácter antimperialista que se observa en sus páginas. Se recurre a Martí y a Maceo para expresar ese sentimiento. Esto, por consiguiente, constituye un elemento que de alguna manera contribuyó a enraizar en nuestro pueblo el odio y la repulsa hacia el imperialismo norteamericano.
Aquellos hombres de Martí a Maceo [...] jamás desearon alianza ni auxilio del poderoso vecino, porque sabían que Cuba habría de pagar demasiado caro semejante ayuda [...]
Martí fue previsor, en grado sumo, sobre esta posibilidad. Lo consignó en carta que quedó trunca por la muerte, que dirigía a Manuel Mercado, desde los campos de Cuba libre [...] Maceo advirtió más de una vez lo peligroso que era para Cuba contraer deudas con el vecino poderoso [...] (Guerra, 1950: p. 4).
El análisis de este último tópico se puede observar que la revista sí asume una posición política, que a mi juicio es progresista. Esto queda evidenciado en el señalamiento de los principales males que agobiaban la república y que impedían la realización de los sueños de nuestros próceres. Al propio tiempo existe una posición nacionalista, de amor por la patria frente a la dependencia al capital norteamericano. En sus páginas, en la década del 50, se refleja una posición antimperialista, de denuncia ante la actitud que asumieron los gobernantes.
Uno de los pocos hechos históricos de carácter político ocurridos en la década del 50 en Cuba que está recogido en la revista es lo relacionado con la muerte de Eduardo René Chibás. En este caso, es una carta enviada al director de la revista Bohemia. En la carta en cuestión no existe referencia de las circunstancias que llevaron a que Chibás se disparara un tiro el domingo 5 de agosto de 1951, ante los micrófonos de la C.M.Q., lo que le provocaría la muerte once días después. En ella se hace patente la posición de los miembros de la revista y del Grupo Literario de no pertenecer a ningún partido político. No obstante a ello se expresa: "Como cubanos pues, por encima de todo, la muerte del Senador Chibás tiene, por fuerza, que obligarnos a una patriótica meditación [...] ¿Quién era Chibás? ¿ Por qué se esforzaba y por qué peleaba? ..." (GLM y Revista Orto, 1951: p. 3).
La respuesta a estas interrogantes formuladas los conduce a señalar algunos de los grandes males que azotaban a la república en aquel período. En este sentido en la carta se expresa: "... Por el adecentamiento de las costumbres públicas. Por vivir una patria limpia, decente, y honrada ... (GLM y Revista Orto, 1951: p. 3). Y más adelante continúa:
No es la corrupción, la rapiña, la deshonestidad y el enriquecimiento fácil a costa del erario público lo que Cuba desea [...] las fuerzas morales de nuestra tierra están demostrando que desean otra cosa: que desean una patria honesta, limpia, progresista, donde todos los cubanos puedan vivir en convivencia entrañable de bien de virtudes y de honor. La demostración que ha dado el pueblo de Cuba ante la tumba de Chibás no tiene más que ese sentido [...] (GLM y Revista Orto, 1951: p. 4).
La historia recoge que durante el período de los llamados gobiernos auténticos (1944 1952) llegaron a su clímax males arrastrados a lo largo de toda la república: la corrupción política administrativa, el gangsterismo, el robo, el asesinato de los principales líderes obreros y campesinos, la persecución a los comunistas y la llamada política de la Guerra Fría, lo cual hacía inviable el programa nacional reformista del Partido Auténtico. En medio de aquellas circunstancias emerge la figura de Chibás, líder de un movimiento cívico político. Su principal arma era la moral, el llamado al adecentamiento de las costumbres públicas. Su medio de lucha la palabra ante la radio, su instrumento simbólico la escoba, su consigna: ¡Vergüenza contra Dinero!.
Pero esta forma de lucha dejaba intactas las bases de la explotación y el origen de todos los males. Era preciso, justamente, barrer con el dominio del bloque burgués latifundista sometido a los designios del imperialismo yanqui. La misiva culmina haciendo una apreciación del futuro, de sus perspectivas y se ofrece una apreciación acertada de las fuerzas que existen en el pueblo. En este sentido se expresa:
[...] Con la muerte del Senador Chibás no se pierde [...] la última esperanza de Cuba. Semejante expresión de derrotismo, de pesimismo, de fracaso y de muerte no cabe, de ningún modo ni se debe emplear frente a la caída del líder ortodoxo [...] Porque esa demostración de energía representa, precisamente, todo lo contrario. Representa que todas las fuerzas morales de nuestra Patria están intactas, y que una gran esperanza, como en la Caja de Pandora se alza y resplandece en la conciencia de nuestro pueblo." (GLM y Revista Orto, 1951: p. 5).
En nuestro criterio, esa "Caja de Pandora" a que hace referencia el artículo fue abierta por Batista el 10 de marzo de 1952, cuando, pisoteando la Constitución del 40, da su fatídico golpe. De esa caja no salieron demonios ni males como se narra en el cuento sino salió la esperanza de Cuba, las fuerzas morales de nuestro país: la Generación del Centenario que con su asalto al Cuartel Moncada iniciaba el cambio del destino de nuestro pueblo.
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Características generales del análisis de los hechos históricos en la Revista Orto.
En el editorial de la revista correspondiente a enero de 1954 se expresa: "[...] No ha sido la nuestra una simple labor literaria. Realizando en nuestra Revista Orto una labor literaria, una labor intelectual siempre estuvimos por encima de ella [...]" (Consejo de Redacción, 1954: p. 6)
Ciertamente, el examen de la revista en su integridad nos lleva a afirmar que sus páginas no fueron exclusivamente para la divulgación literaria, pues en ella podemos apreciar contenidos relativos a Pedagogía, Filosofía, Etica, Ateísmo, Artes Plásticas, Pintura e Historia entre las más destacadas.
Con relación a la Historia hemos significado que, de hecho, se convirtió en una difusora permanente de la historia local y nacional. La presencia en la revista de hechos históricos con este carácter nos permite afirmar que, en medio de una sociedad que se encontraba dividida y donde muchos estaban escépticos por no haberse cumplido el ideal por el que tanto se había luchado, los propósitos que perseguían los artículos eran: divulgar la historia de Cuba, revivir el espíritu de patriotismo en el pueblo, propiciar el reencuentro con nuestras raíces y, sobre todo, la difusión de las ideas de nuestros próceres y, de manera particular acentuada, en las de José Martí.
Estos artículos no se caracterizan por ofrecer una visión pesimista sobre los destinos de Cuba, todo lo contrario, en ellos se percibe la esperanza, existe una visión futurista, tal y como se expresa en la revista: "sería antimartiano pronunciar la palabra fracaso. Lo que está por hacer se hará [...] Tenemos hijos no envilecidos, sin erosión de vicios, que apuntan al futuro, que cantan glorias del abuelo mambí y estimulan al padre [...]" (Campoamor, 1953: p. 41).
Ahora bien, las temáticas históricas tratadas tienen su especificidad:
1.-No todos los autores que escribieron estos tipos de artículos tuvieron una formación profesional en esta rama del saber. Entre ellos podemos encontrar historiadores, participantes directos de los hechos acaecidos, periodistas y literatos esencialmente.
2.-El rastreo en la revista arrojó que los hechos históricos abordados no se refieren al siglo XV, donde se produce el encuentro de las dos culturas. Tampoco hay ninguna referencia a la época colonial, correspondiente a los siglos XVI, XVII y XVIII. Abarcan, fundamentalmente, la historia pasada más próxima a ellos, sobre todo los hechos ocurridos en la segunda mitad del siglo XIX. Todo parece indicar que esta característica no es única, ni privativa para los autores de los artículos de carácter histórico que aparecen en la revista, pues coincide con un criterio emitido por el investigador John Dumoulín cuando expresa: "Bajo estas circunstancia tuvo aspectos positivos el acuerdo tácito patrocinado por los historiadores cubanos, al concentrarse en los temas de la colonia y de la lucha por la independencia; si por un lado significó dejar de estudiar los problemas concretos de la crisis republicana, tuvo la virtud de agrupar conciencias alrededor de la reivindicación de los valores nacionales y la independencia, en particular por medio de la vida y obra de José Martí [...]”. (Dumoulín, 1988: p.118)
Esto podría explicar que en las revistas consultadas, correspondientes al período que analizamos, no exista ninguna alusión en forma de crónicas, artículos periodísticos o simplemente mención a sucesos que hoy son trascendentales en nuestra historia, algunos de los cuales decidieron el destino de nuestro país. Es bueno aclarar que estos sucesos por ser contemporáneos a ellos no eran historia todavía, por lo que no es posible que fueran interpretados como hechos históricos. A esto se añade como elemento la propia situación interna que existía en el país, polarizada por una lucha de clases que llega a tener formas mucho más extremas. Por ejemplo no existe nada relacionado con:
-Asesinato de los principales líderes del movimiento obrero y campesino, incluso no existe ningún artículo dedicado a Jesús Menéndez que, como sabemos fue ultimado en la terminal ferroviaria de Manzanillo, hecho que desató en el país un fuerte movimiento de repulsa y protesta.
-Golpe de estado del 10 de marzo de 1952, mediante el cual se inició una sangrienta tiranía en Cuba.
-Asalto a los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y Céspedes en Bayamo el 26 de julio de 1953, acción donde es asesinado un manzanillero: José Luis Tassende de la Muñeca.
-Desembarco del Granma, donde participó el manzanillero Pedro Sotto Alba.
-Las acciones guerrilleras en la Sierra y el apoyo decisivo que Manzanillo brindó al foco guerrillero.
-Asalto al Palacio Presidencial y los sucesos de Humbolt 7, donde fue asesinado en manzanillero José Machado Rodríguez, "Machadito".
Y finalmente como causa está la opinión de los fundadores de la revista. Según su criterio, el objetivo que los anima es la difusión cultural, alejado de lo que ellos consideraban como asuntos políticos. Este criterio queda patentizado, cuando en sus páginas se apuntaba:
[...] Nuestra revista no pertenece a ningún partido político, ni responde, por tanto, a ningún otro interés que no sea el interés de todos los cubanos. El único ideario que tenemos y por el cual ha vivido Orto y del cual por nada y por nadie, habrá de separarse mientras viva, es aquel por el cual vivió, soñó, peleó, y murió el Apóstol de nuestras libertades. No tenemos otro ideario. Ni otra bandera, que no sea aquella por la cual derramaron su sangre los libertadores y a la cual -es doloroso y terrible tener que confesarlo-, todavía no hemos sabido los cubanos honrar como ella se merece. (GLM y Revista Orto, 1951: p. 13).
A pesar de este criterio expresado por la dirección de la revista la crítica que realizaron a los grandes males que padecía la república, tales como la corrupción, el entreguismo, la falta de derecho de la población, la dependencia al capital norteamericano y otros conducen a calificar lo contrario. Es decir, que sí poseían una posición política, que a tal y como ocurre a inicios de los años 60 cuando ya no existía la revista como publicación pero sí el Grupo Literario de Manzanillo, el cual lanza una proclama de adhesión a la Revolución y a Fidel. (Ver anexo).
Con independencia de ser el tema de las guerras de independencia las que aparecen esencialmente en la revista los autores no pudieron dejar de reflejar en sus escritos los grandes males que padecía la república y de realizar la crítica correspondiente a los gobiernos que no habían cumplido el ideal de los próceres de la independencia.
Análisis del tratamiento de los hechos de la historia local y nacional en la Revista Orto.
En los números de la revista correspondientes a los años 1937 hasta 1957, los veinte años objeto de nuestra investigación, se pudieron analizar todos los artículos de carácter histórico referidos a la historia local y nacional. La utilización de los métodos de investigación científica y en particular el lógico e histórico ha permitido agruparlos de acuerdo al siguiente orden temático:
1.-Guerra de los Diez Años.
2.- Guerra del 95.
3.-Próceres de la Independencia.
4.-La República Mediatizada en la Revista Orto.
A continuación analizaremos los diferentes artículos históricos, siguiendo el orden expresado anteriormente.
1.-Guerra de los Diez Años.
La gesta de independencia del pueblo de Cuba contra el yugo colonial español comenzó el 10 de octubre de 1868 cuando Carlos Manuel de Céspedes en su ingenio Demajagua lanzó el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba, conocido también como Manifiesto del 10 de Octubre.
Después de diez años de duro batallar y por causas inherentes al campo independentista, más que por los esfuerzos de los españoles, la revolución fracasó al no cumplirse con los objetivos que lo habían lanzado a la guerra.
La epopeya de la Guerra de los Diez Años se ve reflejada en las páginas de la Revista Orto, a través de cinco artículos:
-La Masonería: Crisol de la Revolución Liberadora Cubana de Emilio Roig de Leuchsenring.
-El Episodio de La Demajagua. ¿Por qué decimos el Grito de Yara? de Julio Girona.
-El Parlamento de Pío Rosado de Juan María Ravelo.
-Antonio Maceo: Su presencia en Manzanillo y otros apuntes de Modesto Tirado.
-La Protesta de Baraguá de Leopoldo Horrego Estuch.
Estos artículos abordan momentos esenciales de la Guerra Grande en forma de historia local y nacional, dirigidos a divulgar los primeros momentos de la guerra incluidos sus antecedentes y a destacar el papel de Antonio Maceo al que se dedican dos números. En ellos sobresale como característica la forma de abordar el hecho histórico en forma de narración y de descripción del suceso.
Es conocido que los cubanos hasta la primera mitad del siglo XIX estaban privados de todo derecho incluido el de reunión y asociación. Por esta razón, de manera inteligente, utilizaron la existencia de asociaciones fraternales, autorizadas en Cuba como medio para poder reunirse y conspirar en las propias narices de las autoridades españolas. Estas asociaciones fueron las Logias Masónicas. En la Revista Orto aparece un artículo que tiene como título: “La Masonería: Crisol de la revolución liberadora cubana”, de Emilio Roig de Leuchsenring. Roig de Leuchsering fue un destacado intelectual e investigador cubano. Graduado en la Universidad de La Habana en Derecho Civil y Notarial (1917). Fue colaborador y director de varias publicaciones del país. Fue uno de los participantes en 1923 de la Protesta de los Trece, e integrante del Grupo Minorista.
En 1935 se le designó Historiador de la Ciudad de La Habana. A él se deben la celebración a partir de 1942 de los Congresos de Historia. Se destacó por su posición antimperialista, escribió numerosos artículos entre los que sobresalen Cuba no debe su independencia a los EEUU, Historia de la Enmienda Platt y Hostos y las Antillas entre otros muchos.
El título del artículo que aparece en la Revista Orto, mencionado anteriormente, por su contenido ofrece una visión general del papel desempeñado por esta institución en la independencia de Cuba. Relacionado con esto el autor señala: "[...] la masonería ha sido la pionera de la cultura y de la libertad, imparmente, sin posible parangón con institución alguna". (Roig, 1955: p. 3) Y continúa expresando el artículo "[...] sin mencionarla, una y otra, y mil veces, no puede escribirse la historia de la cultura y de la libertad de Cuba". (Roig, 1955: p. 4)
La masonería jugó un papel muy destacado en el desarrollo de la cultura cubana, sobre todo a fines del siglo XVIII y a lo largo del siglo XIX. Desde el punto de vista de su papel en pos de las ideas políticas y de la lucha contra España, opina Fernando Portuondo "el misterio con que actuaban y los requisitos que exigían a sus afiliados hacían de las logias campo fértil para el desarrollo de ideas políticas cuya manifestación pública estuviera prohibida [...] desde principio del siglo XIX, donde quiera que la libertad estuvo restringida se conspiró al amparo de las logias masónicas". (Portuondo, 1975: p., 283-284.)
Sin embargo cuando estas surgen en Cuba, inicialmente no tenían ese propósito. Fueron justamente sus características esenciales: ser secretas, estar permitidas por el gobierno colonial, ser fraternales y constituir un momento de reflexión y discusión, las que las convirtieron en un lugar propicio para conspirar en las propias narices de las autoridades.
El artículo ofrece elementos probatorios sobre la contribución de la masonería a la causa separatista y a la independencia:
En Cuba, ya vimos que fueron francmasones Román de la Luz, Luis F. Basabé y Joaquín de Infante, directores de la inicial manifestación cubana separatista. Masones fueron, posteriormente los conspiradores de los Soles y Rayos de Bolívar y de la Gran Legión del Aguila Negra [...] Y de las mismas brotan; se planean y estallan los dos grandes movimientos liberadores de 1868 y 1895 [...] La masonería cuenta en su cuadro de honor [...] a Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Pedro Figueredo, Ignacio Agramonte, Calixto García y José Martí" (Roig, 1955: p. 5).
En el artículo se emite la siguiente valoración de Narciso López: "Cuando el insigne venezolano Narciso López, protomártir de nuestra independencia se dispone a mediados del año 1849, en unión de Miguel Teurbe Tolón y Cirilo Villaverde a dar a la causa de Cuba libre una bandera que contara los propósitos e ideales revolucionarios cubanos [...] sellando así, entonces y para el futuro la íntima unión siempre existente entre los defensores de la libertad e independencia de Cuba y la masonería." (Roig, 1955: p. 5).
La figura de Narciso López ha sido una de las más polémicas en la Historia de Cuba, por las valoraciones de que ha sido objeto las cuales pueden sintetizarse en dos criterios opuestos: considerarlo como un mártir de la independencia de Cuba o como un anexionista. El autor del artículo que estamos analizando toma partido por el primer criterio.
El conocimiento de sus características generales darán luz sobre cuál es el criterio correcto. En el libro La Colonia: Evolución Económica y Formación Nacional desde los orígenes hasta 1867, los autores María del Carmen Barcia Zequeira y Eduardo Torres-Cuevas nos ofrecen la siguiente valoración de este personaje:
Narciso López, venezolano, luchó junto al ejército español contra la independencia de su país. Después de la derrota de los colonialistas viaja a Cuba y de aquí a España donde sirvió bajo las órdenes de Gerónimo Valdez en la lucha contra los rebeldes Carlistas. Regresó a Cuba al ser nombrado su jefe en España Capitán General. Es designado Gobernador de Trinidad y presidió la Comisión Militar Ejecutiva y Militar Permanente, destacándose por las represiones y en particular contra los negros libres.
Cuando Leopoldo O'Donnell sustituye a Valdez como Capitán General Narciso López pierde su cargo. A partir de ese momento comienza su labor conspirativa contra España, su objetivo era una vez lograda la separación anexar a Cuba a los EEUU.
Las causas que mueven a López a organizar expediciones para romper el vínculo con la metrópolis no tienen como fin que Cuba fuera un país soberano, independiente de cualquier dominación; sino convertir a Cuba en un estado más de la unión.
Roig de Leuchsenring no tiene esto en cuenta en su análisis, es decir, no analiza los móviles e intereses económicos que mueven a Narciso López y al grupo que lo seguía. Como tampoco tiene en cuenta los intereses políticos de los esclavistas del sur de los EEUU. Esto es revelado por Martí cuando expresa: "[...] en medio siglo de trabajo, a enviar a Cuba una expedición infeliz en los días en que la mayoría esclavista de los EEUU necesitaba un estado más que asegurare el poder político de los mantenedores de la esclavitud”. (Martí, 1981: p. 152).
En relación a la bandera hay que señalar que en ella está presente la masonería: tres franjas azules y dos blancas, un triángulo equilátero rojo y una estrella de cinco puntas. El sacrificio de los cubanos, la sangre derramada por tantos hijos desde el siglo pasado se han encargado de convertirla en lo que es hoy, un símbolo de la patria, reconocida en nuestras constituciones, desde Guáimaro hasta la constitución socialista que hoy tenemos.
En resumen, podemos afirmar que la masonería realizó importantes aportes a la cultura y a la causa de la revolución cubana. Su aporte sólo constituye un eslabón en el largo proceso de formación cultural y de nuestra independencia que no se ha detenido, pues otras generaciones de cubanos se han encargado de desarrollarla de manera constante y permanente.
Otro de los artículos relacionados con la Guerra de los Diez Años es el que tiene como título: “El Episodio de la Demajagua. ¿Por qué decimos Grito de Yara?” del autor Julio Girona.
El autor, nacido en Manzanillo, fue fundador de la Revista Orto y del Grupo Literario de Manzanillo, en la que se dio a conocer como escritor. Radicado en La Habana desde fines de 1929 se graduó de Doctor en Derecho Civil en 1933. Ejerció la abogacía y colaboró con numerosas publicaciones entre las que se destacan Alma Joven, La Tribuna y El Demócrata.
El artículo que aparece en la Revista Orto tiene como objetivo demostrar lo incorrecto de decir el Grito de Yara para referirse al inicio de la Guerra por la Independencia, por eso su interrogante. En relación al hecho el autor señala:
De la hazaña inmortal del 10 de octubre de 1868 se ha escrito muchas veces por distintos historiadores, los más de ellos informados por las fuentes oficiales de las autoridades españolas, interesadas como es presumible, en presentar a los caudillos de la Gloriosa Revolución como bandoleros y en general a los revolucionarios como elementos insolventes, enemigos del orden, de su majestad y consiguientemente de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Los mismos cubanos que estuvieron más próximos al insigne Carlos Manuel de Céspedes, ni aún éste, se ocuparon de reseñar cuáles fueron los primeros pasos dados al iniciarse el movimiento [...] (Girona, 1954: p. 2)
Este análisis coincide con criterios actuales. En realidad de la gesta del 68 han escrito distintos historiadores. En aquella época la historia no sólo fue escrita a partir del prisma de los revolucionarios; sino también a través de la óptica de la ideología colonialista, lo que marca las diferencias historiográficas a partir de las características de ambas formas de interpretar los hechos históricos. Para este período podemos decir que la historiografía revolucionaria no era documentalista -y no es que no existieran documentos-. La dinámica de los acontecimientos y los avatares de la guerra, impidieron conservarlos. Sus fuentes esenciales son más bien los recuerdos y experiencias personales, toda vez que fueron ellos los protagonistas de los acontecimientos.
Como señala Fernando Figueredo en su obra La Revolución de Yara cuando expresa: “En la vida accidentada que llevábamos en la guerra de los diez años, no era posible guardar las anotaciones de campaña. Más de una vez llevé mi diario, que guardaba con escrupulosidad, y una y otra, la intemperie y los azares de aquel combate sin precedente, lo destruyeron. Nadie logró sacar completa una relación de aquel titánico esfuerzo, los archivos se enterraban o caían en poder del enemigo, se perdían siempre”. (Figueredo, 1968: p. 40-41) Características diferentes presenta la historiografía española, que es esencialmente documentalista, representada por autores tales como Justo Zaragoza y Antonio Pirala. El gobierno colonial no solo atesoró todos los documentos provenientes de ellos mismos, sino también de los que procedían del campo insurrecto. A estos tuvieron acceso sus historiadores, por lo que su historia era más rica en documentos probatorios, lo que la hacía más peligrosa. Como defensores que eran de los intereses del colonialismo tergiversaban la realidad histórica, resaltaban el papel de sus tropas restando prestigio a las cubanas, justificaban sus métodos represivos y representaban a los españoles como víctimas y a los mambises como victimarios y bandoleros.
El autor de referencia, Julio Girona, para realizar su artículo, se atiene a relatos oídos de boca de Miguel García Pavón y de otros -no manifiesta qué otros- participantes personales de la gesta inicial de La Demajagua. Esta fuente que, como se aprecia, es oral, tiene sus inconvenientes, pues todo depende de la memoria, en este caso de participantes, lo cual, y en dependencia del tiempo transcurrido, hace que aumenten los peligros de olvido, alteración y adulteración de los hechos históricos. En este orden de cosas se expresa en el artículo:
Sabedor Carlos Manuel de Céspedes, de la orden dada por el Capitán General [...] de meterlo en prisión, por habérselo comunicado su pariente, Ismael Céspedes, telegrafista del centro de Bayamo, se dispuso de inmediato a actuar por su cuenta y riesgo, no obstante que los conspiradores [...] en la reunión efectuada en el Ingenio Rosario [...] alzarse contra el poderío de España para fecha más adelante que la del mes de octubre [...] (Girona, 1954: p. 2)
El autor se está refiriendo al telegrama que Francisco Lersundi, Capitán General, telegrafió el día 7 de octubre al Gobernador de Bayamo, Coronel Julián de Udaeta donde se expresaba: "Cuba es de España y para España hay que conservarla gobierne quien gobierne. Reduzca usted a prisión a Dn Carlos Manuel de Céspedes, a Francisco Vicente Aguilera, a Pedro Figueredo, a Francisco Maceo Osorio, Francisco Javier de Céspedes y otros conocidos conspiradores." (Pichardo y Portuondo, 1989: p. 29).
Más que actuar por su cuenta y riesgo, Céspedes, al recibir la noticia, envió aviso a todos los comprometidos de la región oriental, por lo que desde el día 9 de octubre comenzaron a llegar a su ingenio los comprometidos y otros que se levantaron en su comarca. Por este imperativo Céspedes se adelantó a lo acordado el 6 de octubre en la reunión efectuada en el ingenio El Rosario, donde se había fijado como fecha del levantamiento el 14 de octubre, por tanto es un error lo expresado en la última parte del párrafo que estamos analizando referida a la fecha del alzamiento.
El artículo continua con una descripción, en líneas generales, del recorrido de Céspedes y de sus hombres desde La Demajagua hasta el poblado de Yara. Céspedes había permanecido todo el día 10 en su ingenio. Por la madrugada del día 11 sale rumbo a Yara a donde llega al atardecer. En tal sentido el autor expresa:
[...] Hace nuevamente alto y envía un hombre al inmediato pueblo de Yara en averiguación de si hay o no alarma o fuerza española. Regresa el mensajero con la noticia de que en todo el pueblo hay quietud y entonces Carlos Manuel dispone entrar en Yara y efectivamente entra hasta llegar al centro de la plazoleta [...] es en tal instante [...] que aparece a quinientos metros de distancia, viniendo por el camino de Bayamo a Manzanillo, una compañía de soldados españoles, ignorantes en absoluto de cuanto ocurría. Sorprendido el jefe de la tropa [...] manda a hacer alto a su gente y gritó el clásico "Quién vive". La gente de Carlos Manuel, sin perder su formación sufre los efectos del inesperado encuentro, y es en ese instante que alguien, espontáneo y entusiastamente contesta a la vez que dispara su pistola "Cuba libre". Es así como se produce el histórico Grito de Yara" (Girona, 1954: p. 3).
Las investigaciones históricas realizadas con relación a esta temática, por diversos investigadores, señalan que Céspedes había acampado el día 11 en las cercanías de Yara y para conocer cual era la situación existente en el poblado envió a Rafael Castellanos, primer corneta del Ejército Libertador, a conminar a la rendición al Capitán Pedáneo Tomás Riera -quien tenía función de juez, alcalde y policía-, lo cual es aceptado. Mientras tanto, avanzaba, proveniente de Bayamo, una columna al mando del jefe español Garcerán, que se posesiona del pueblo, logrando emboscar a sus hombres y sorprender a los patriotas que venían confiados. Este hecho de armas logra la dispersión de las fuerzas revolucionarias que sufren su primera derrota.
La causa que el autor considera como el origen del Grito de Yara o del por qué se dice Grito de Yara para designar el inicio de nuestras guerras por la independencia es muy sencilla y simplona, porque el grito de Viva Cuba Libre y de Independencia o Muerte ya antes se había proclamado en La Demajagua.
Las causas de este error histórico, que es menester aclarar, radican en los siguientes elementos:
1.-En la prensa oficial de la época, aparece que el levantamiento fue en Yara.
2.-Por el hecho de armas de Yara, se supo que la revolución en Cuba era una realidad, de aquí que Yara se tomara como punto de referencia para asociarlo con el inicio de la independencia.
Otros elementos, quizás expresado inconscientemente, favorecieron que este error histórico se repitiera y se enraizara a través de los tiempos. El propio Céspedes al referirse al inicio de la guerra, aludía el poblado de Yara, lugar de su primera derrota y no La Demajagua. Otros participantes en la guerra dieron, sin proponérselo, su aporte, tal es el caso de Fernando Figueredo que escribe una obra que da como título La Revolución de Yara.José Martí, cuando expone ante el mundo los objetivos de la nueva contienda, escribe en El Manifiesto de Montecristi, el 25 de marzo de 1895: "La revolución de independencia, iniciada en Yara, después de preparación gloriosa y cruenta, ha entrado en Cuba en un nuevo período de guerra [...]" (Pichardo, 1977: p.483).
Estos elementos y otros no citados contribuyeron en alguna medida a divulgar el error, como lo hizo el historiador norteamericano Philip S. Foner cuando expone: “Sin esperar más, Carlos Manuel de Céspedes, [...] proclamó la independencia de Cuba -fue el histórico Grito de Yara- en su ingenio de azúcar La Demajagua, junto a Yara, en las cercanías de Manzanillo, en la mañana del 10 de octubre de 1868 [...]" (Philip, 1973: p.186)
Aquí la contradicción y la confusión son evidentes, cualquiera que no sea de esta zona, y lea lo anteriormente escrito, pudiera pensar que Yara está en La Demajagua o junto a ella.
Los Doctores Hortensia Pichardo y Fernando Portuondo han realizado estudios para demostrar que decir Grito de Yara, para referirse al inicio de nuestra guerra por la independencia, es un error histórico. Nada mejor para cerrar este análisis que las palabras de la Doctora Pichardo en su artículo: 1868, En torno al 10 de octubre cuando expresa:
El tradicional nombre de Grito de Yara para designar el 10 de octubre, comienzo de la Guerra de los Diez Años, entraña un error histórico que es preciso aclarar para evitar su repetición.
[...] El día 10 de octubre de 1868, fecha del inicio de nuestros cien años de lucha, no pudo llamársele Grito de Yara, porque en el poblado de Yara no sucedió nada ese día.
La Declaración de Independencia y la libertad de los esclavos, las dos heroicas declaraciones tomadas por Carlos Manuel de Céspedes y un grupo de compatriotas el 10 de octubre de 1868 fueron llevadas a cabo en el ingenio Demajagua, en la comarca de Manzanillo."
Y más adelante concluye:
Por tanto no hay razón que acredite llamar Grito de Yara al 10 de octubre de 1868 porque el encuentro de Yara ocurrió el día 11, y no el día de la proclamación de la independencia.
¿Cómo debe llamarse a nuestra Guerra de Independencia?. Guerra de los Diez Años o Guerra de 1868.
Y si se quiere recordar la fecha con un grito: Grito de La Demajagua, porque allí fue donde se inició. (Pichardo y Portuondo, 1989: p. 35, 36, 37).
Otro de los artículos que aborda como temática la Guerra de los Diez Años es el que tiene como título “El Parlamento de Pío Rosado”, del autor Juan María Ravelo.
Una práctica común de toda guerra es el intercambio de prisioneros entre las fuerzas beligerantes. Justamente el artículo trata sobre la misión parlamentaria del Coronel Pío Rosado al Palacio de Gobierno de Santiago de Cuba el 24 de diciembre de 1868 con el objetivo de conveniar un canje de prisioneros. En este sentido se afirma en el artículo: "Donato Mármol tuvo noticias de que existía en esta ciudad algunos presos hechos por las fuerzas españolas en el campo de la revolución y temiendo que fueran víctimas de las represalias comisionó a Pío Rosado, cuyas condiciones de valor e intrepidez conocía para que parlamentase con el Comandante General sobre el cambio de prisioneros, puesto que él retenía en calidad de tales a varios oficiales, clases y soldados." (Ravelo, 1947: p. 12).
El autor ofrece algunos datos sobre Pío Rosado resaltando en él algunos rasgos de su personalidad como su valentía, su patriotismo y el desprecio al peligro. En este sentido se afirma en el artículo:
Pío Rosado y Lorié era un joven de veintiséis años, nacido en esta ciudad y bautizado en la Parroquia de la Trinidad, alto, delgado, impulsivo. Profesor de Matemáticas, a los pocos días del Grito de Yara en unión de varios otros, por el camino de Bayamo se dirigió al campo insurrecto y dió pruebas muy pronto de su valor heroico, de su acometividad y de su desprecio al peligro. (Ravelo, 1947: p. 12).
Un elemento a destacar dentro del artículo es cuando el autor resalta la actitud honorable y de principio del Gobernador y Comandante General del ejército Brigadier Fructuoso García Muñoz, que impide que Pío Rosado fuera asesinado al salir de la Casa de Gobierno. Esta situación queda reflejada cuando se plantea:
Percatado el Brigadier Gobernador García Muñoz de la actitud amenazadora de los voluntarios y de sus hostiles intenciones envió una orden al cuartel general de lanceros [...] y prestó un pelotón de caballería mandado por el capitán Pedro Blázquez Ruiz hizo acto de presencia frente a la puerta del Palacio, para recibir, emitida en alta y vibrante voz, la orden de su jefe ¡Capitán acompañe al parlamentario hasta las afueras de la ciudad [...] usted me responde de él con su cabeza! (Ravelo, 1947: p. 13).
El artículo culmina cuando el autor se refiere a la muerte de Pío Rosado, años más tarde, en la Guerra Chiquita cuando fue fusilado en Bayamo el día 7 de julio de 1880.
Dentro de los artículos que trata la Gesta del 68 se encuentra uno titulado Antonio Maceo y su presencia en Manzanillo y otros apuntes del autor Modesto Tirado Avilés.
Tirado nacido en Ponce, Puerto Rico. Asiduo a las bibliotecas adquirió una cultura autodidacta. Conoció a Martí en 1892, a quien acompañó en numerosas actividades previas a la fundación del Partido Revolucionario Cubano, sección Puerto Rico del que fue fundador.
Se incorporó a la guerra bajo las órdenes del General José Maceo. Fue ayudante del Mayor General donde obtiene los grados de Comandante. La guerra la culmina bajo las órdenes del Mayor General Bartolomé Masó. Fue elegido primer alcalde de Manzanillo.
Incansable investigador de la historia local. Sobresalen entre sus obras Memorias de un Corresponsal y Efemérides de Manzanillo. El artículo que aparece en la Revista Orto tiene la singularidad de poseer contenidos de la Guerra de los Diez Años y de la Guerra del 95. Se decidió incluirlo dentro de la primera para así tratarlo de forma íntegra.
El artículo tiene como característica que aparece a manera de diario y en forma cronológica. Recoge la acción de Maceo en dos etapas diferentes:
1.-Durante la Guerra de los Diez Años, en noviembre de 1873.
2.-Durante la Guerra de Independencia en octubre de 1895.
El autor apunta en la primera parte de su trabajo: "Para contribuir con un modesto aporte en el centenario que ahora conmemoramos voy a permitirme copiar algunas notas interesantes, que se refieren en primer lugar a la historia vernácula de Manzanillo y otras tomadas al azar de mis apuntes que permanecen inéditos". (Tirado, 1945: p. 100)
Es de destacar cómo el interés del autor está centrado en enriquecer la historia escrita sobre una ciudad, que lo ha reconocido por acuerdo su Ayuntamiento como Hijo Adoptivo y Predilecto, a través de la divulgación de algunas notas que hasta ese momento estaban inéditas. Justamente, en esto radica su valor, es decir, en su aporte y contribución a la historia local de Manzanillo. Por otro lado el artículo tiene valor pues nos permite conocer un episodio de la vida de Maceo en su vinculación con la historia local de la ciudad, aunque adolece de valoraciones. Y continua señalando el autor:
El día 9 de noviembre de 1873, los generales cubanos, Antonio Maceo y Calixto García, que se encontraban en visita de inspección, en la zona de Manzanillo, atacaron a la población con las fuerzas que pudieron reunir y por una confidencia que recibiera el jefe español de la plaza, antes del ataque, estaban acuarteladas las fuerzas y reforzados los retenes de voluntarios y emplazada una pieza de artillería en el ángulo de la Plaza de Armas (hoy parque Céspedes) para defensa del cuerpo de guardia. A las diez de la noche se oyeron los primeros disparos hacia Puntapié y la Maromera y después se generalizó el fuego entre asaltantes y defensores, batiéndose en algunos lugares cuerpo a cuerpo. El general Antonio Maceo avanzó por la calle real (hoy Martí), llegando a tiro limpio hasta una cuadra de la Plaza de Armas.
Las otras fuerzas nuestras, al mando de los coroneles Juan Fernández Ruz, Juan Ramírez Romagoza y Ricardo R. de Céspedes tenían por subalternos a los comandantes Rafael Caymari, Juan Bautista Estrada y Pedro Rodríguez Piña, todos manzanilleros. Fernández Ruz entró por la calle Sariol, Ramírez Romagoza por la calle Iglesia (hoy José Miguel Gómez) y Céspedes por la Cañada del cementerio viejo [...]
[...] El botín de guerra en vituallas y otros elementos fue muy valioso [...] los defensores tuvieron treinta bajas entre muertos y heridos.
Al amanecer del día las españoles como represalia al ataque fusilaron al cubano Vidal Martínez, que hacía algunos días había sido traído prisionero del campo insurrecto" (Tirado, 1945: p. 100-101)
El estudio de esta parte del artículo nos permite corregir un error histórico presente en él. Según expresan algunos autores entre los que se encuentran Sergio Aguirre en su obra Raíces y significación de la Protesta de Baraguá, en noviembre de 1873, Maceo todavía no había alcanzado el grado de general sino el de brigadier que lo había obtenido en junio de 1873 cuando Carlos Manuel de Céspedes en persona lo asciende. El grado de general lo obtiene por intermedio del presidente interino de la República en Armas, Francisco Javier de Céspedes en enero de 1878.
La segunda parte del trabajo continua con el siguiente escrito:
Octubre 29 de 1895. Hasta este lugar llamado Vega de Pestán, en la margen derecha del Río Cauto, hemos venido escoltando al gobierno de la república, desde Baraguá, de donde salimos el día 22, habiendo acampado en Júcaro, Guayacanes y Sabanilla. Por delante marchan las fuerzas que envía la región oriental, con el General Antonio a la cabeza, para realizar el plan de invasión [...] temeraria es la empresa y parece un sueño de gigantes, pero los soldados de Jobito, Sao del Indio y Peralejo pueden realizarla.
[...] En Vega de Pestán se dieron el postrer abrazo en la vida, los dos últimos guerreros que nos quedan de la recia tribu de los Maceos y listos para emprender la marcha en direcciones opuestas, vi a los dos hermanos, a caballo, y Antonio hacia José sus últimas indicaciones. Prudentes y sabios consejos eran los de aquel hombre especial y originalísimo ... (Tirado, 1945: p. 101)
El comandante Tirado era miembro del Estado Mayor del general José y en esta parte del artículo nos sitúa en un momento trascendental para la historia militar cubana: La Invasión a Occidente del país. Se aprecia la emoción que embarga al autor cuando nos narra el último abrazo de los dos hermanos.
El artículo concluye con la referencia a la muerte de Antonio Maceo cuando se expresa:
Diciembre 15 de 1896. Las noticias que venían circulando sobre la muerte en la provincia de La Habana del general Antonio Maceo, han sido confirmadas por nuestro comunicante Francisco Auza, desde el central Santa Ana, asegurando que no han mentido esta vez los periódicos españoles, cayendo con el Lugarteniente uno de sus ayudantes, el capitán Francisco Gómez Toro. hijo del Generalísimo Máximo Gómez. Ante el rudo golpe que sufre el Ejército Libertador no queda otra cosa que no sea confundirnos todos el mismo dolor, dejando a la mente que vuele hasta el lugar donde cayera el gran guerrero para renovar ante su tumba el juramento empeñado [...] El vendaval de la guerra lo elevó en sus gigantescas alas hacia la excelsitud de la grandeza, para arrebatarlo, famoso ya, dejándole abiertas las puertas de la historia". (Tirado, 1945: p. 102)
Lo anotado por el autor recoge uno de los golpes más duros sufridos por la revolución. Se aprecia la conmoción que provocó la noticia, pero también la decisión de continuar la lucha.
El último artículo de la Guerra de los Diez Años que aparece en la revista es el que tiene como título “La Protesta de Baraguá” del autor Leopoldo Horrego Estuch. Nació en Cárdenas. En 1930 se doctoró en Derecho Civil en la Universidad de La Habana. En 1946 la Cámara de Representantes premió su obra Maceo estudio político y patriótico. Era miembro, por Cárdenas de la Academia de la Historia de Cuba, colaboró en El Mundo, Carteles y Bohemia. Es autor de una cronología de Antonio Maceo y de diversos trabajos sobre José Martí y temas legales.
Con relación a su artículo, “La Protesta de Baraguá”, que aparece en la revista Orto, el autor señala: "Para saber cuáles eran las facultades de Martínez Campos y que clase de paz quería hacer con Oriente, Maceo le pide una entrevista a fin de tratar sobre su pretendido acuerdo y qué ventajas reportaba a Cuba sus concesiones ..." (Horrego, 1949: p.9)
Maceo conocía de antemano hasta donde llegaban las facultades de Martínez Campos, como que también conocía que ese acuerdo no reportaba ninguna ventaja para Cuba y sí mucha para los españoles. Desde el 18 de febrero, por intermedio de la comisión enviada por el Comité del Centro integrada por dos miembros de dicho comité, el Brigadier Rafael Rodríguez y el Comandante Enrique Collazo a los que se une Máximo Gómez -en entrevista efectuada en Piloto Arriba- Maceo conoce de los pormenores del Pacto del Zanjón y había manifestado su voluntad y decisión de no aceptarlo.
El autor no revela en su artículo los verdaderos objetivos que persigue Maceo con la entrevista, los cuales en esencia son:
1.-Atraerse hacia sí todo la atención de la opinión pública, utilizando para ello a la propia prensa española.
2.-Unificar bajo su mando a las comarcas que aún no se habían plegado al pacto (Holguín, Cuba, Guantánamo, Jiguaní y Tunas).
Estos objetivos están corroborados en la obra de Fernando Figueredo mencionada anteriormente donde se apunta:
La entrevista próxima a celebrarse [...] había venido a ser el tópico de las conversaciones en todos los círculos militares desde un extremo a otro de la isla. Maceo, como una creación fantástica, era el objeto que ocupaba a todos los cerebros, el asunto de todos los cuchicheos, el tema de todos los artículos de la prensa [...]. La prensa española que no se ocupaba de otro asunto, puesto que en aquella figura, Maceo, se concentraba todas sus miras y pensamiento, nos suministraba diariamente las variadas apreciaciones de la Isla, y todas contestes en que Maceo no se rendiría.
Maceo, por su parte, aprovechando la suspensión de las hostilidades (...) reunió en la extensa sabana de Baraguá todas las oficialidades y alguna tropa de los distritos que aún no se habían rendido [...]" (Figueredo, 1969: p. 573-574).
Hay que señalar que estos objetivos Martínez Campos no los percibe, más bien piensa que la entrevista es un problema de vanidad de Maceo y cae en la trampa que se le ha tendido. No es ocioso expresar que el fin que Maceo se trazó fue cumplido con creces. En otra parte del artículo el autor señala: "[...] En Baraguá, Maceo va a defender los dos grandes principios de la revolución: la independencia y la abolición de la esclavitud [...] Frente a los envolventes manejos diplomáticos del General Martínez Campos estaba su franqueza hosca y demoledora [...] su rectilínea sinceridad [...]" (Horrego, 1949: p. 10).
En relación a ello nuestro punto de vista coincide con el historiador Sergio Aguirre, dado en su obra Raíces y significación de la Protesta de Baraguá cuando escribía:
Pedirle la independencia de Cuba era solicitar de él lo imposible, cosa que no ignoraba ninguno de los presentes. En aquellas circunstancias tal demanda sólo podía tener un valor de propaganda para excitar el patriotismo y una nueva decisión insurreccional del pueblo cubano. En tal sentido Martínez Campos venía a servir de amplificador a la decisión de Maceo a retornar al combate.
La segunda petición era aparentemente inexplicable si se le ponía por delante la independencia. Resulta claro que si a Cuba se le concedía la independencia no tenía que pedir a ningún país la abolición de la esclavitud [...] Y ya había quedado dicho su criterio abolicionista en la Constitución de Guáimaro.
[...] Con estas dos peticiones lo que hizo fue tocar los resortes básicos que podían consolidar el propósito revolucionario [...] (Aguirre, 1978: p. 78).
El autor Leopoldo Horrego en su artículo continúa expresando:
Es necesario calibrar desde el punto de vista de los ulteriores acontecimientos lo que fue el Pacto de Zanjón y la Protesta de Baraguá. España concedió algunas libertades, dando holguras y aflojando el tratamiento gubernamental: Partido Liberal, de ideas autonomistas, [...] libertad de los esclavos que se habían sumado a la guerra.
El Zanjón bien visto, no fue un pacto de solemnes y precisos compromisos sino más bien una promesa [...] (Horrego, 1949: p. 11).
Realmente el Zanjón no fue un pacto, ha sido reconocido por la historiografía cubana y por los políticos actuales como una rendición de las armas cubanas, pues los objetivos básicos por los cuales los cubanos se habían lanzado a la lucha no se habían cumplido, estos quedaban por alcanzar todavía.
2.-Guerra del 95.
Como resultado de su labor organizativa José Martí, en 1892, fundó el Partido Revolucionario Cubano, con el objetivo primordial de dirigir la lucha por la independencia de Cuba. Por tal razón el 29 de enero de 1895 cursó a Juan Gualberto Gómez la orden de alzamiento que se produce el 24 de febrero en diversas localidades del país. Después de casi cuatro años de sacrificios tampoco se pudo alcanzar la independencia. Esta vez sería, nuestro enemigo histórico, los EEUU quien con su intervención en la guerra se encargaría de escamotear el triunfo.
En la revista está presente esta etapa de nuestra luchas a través de cuatro artículos:
“Los que conocimos a José Martí” de Modesto Tirado.
“Lo que sucedió en La Mejorana y en Dos Ríos” de Agustín Guerra de la Piedra.
“El General Antonio Maceo” de Manuel Ferrer Cuevas.
“El Cincuentenario de la Guerra Hispano Cubano Americana” de Modesto Tirado.
Estos artículos abordan hechos trascendentales de nuestra historia. Son mayoritarios los que tratan la historia local (tres de los cuatro). Como generalidad se puede afirmar que el método que se utiliza para exponer las ideas es el narrativo descriptivo. Otras de las características es que fueron escritos por participantes directos de los hechos, lo cual le confiere características de testimonio por lo que aumenta su importancia. Tales son los casos de Modesto Tirado y de Manuel Ferrer Cuevas.
El primer artículo que aparece en la revista relacionado con lo que el Apóstol llamó «Guerra Necesaria» es el titulado “Los que conocimos a José Martí” del autor Modesto Tirado.
El artículo está estructurado en tres partes: Conocimiento de Martí, Evocaciones y Más Recuerdos.
Conocemos que Martí era un maestro en la profesión de periodista, que su prosa era capaz de hacer vivir a los lectores el hecho que narraba o que analizaba. Precisamente fue por esta vía por la que Don Modesto se pone en contacto por primera vez con Martí. Por esta razón en la primera parte de su escrito apunta: "Encontrándome en Santo Domingo leí una revista de aquella república un trabajo suscrito por José Martí y en el cual se refería a los cadáveres de los exploradores del Polo Norte, que fueron devueltos a Nueva York con grandes honores por la expedición de rescate enviada por el Herald. Aquella prosa, nueva y atractiva llamó mi atención profundamente y dejó imborrables huellas en mi espíritu" (Tirado, 1953: p. 1). No es de extrañar que esa huella imborrable dejada en su espíritu dirigiera los pasos de Don Modesto al encuentro con Martí. Este se produce de manera personal, el 10 de octubre de 1888 en Nueva York, cuando el autor en la primera parte de su trabajo señala: " Pasó algún tiempo. Azares de la vida me llevaron a los Estados Unidos, donde una noche, el 10 de octubre de 1888 en Massonic Hall, calle 23 esquina a Sexta Avenida (Nueva York) pude escuchar por primera vez la palabra elocuente de Martí, con motivo del aniversario que reunía anualmente a los cubanos para mantener viva en el destierro la gran fe patriótica de aquellos tiempos" (Tirado, 1953: p. 1).
Es preciso realizar aquí una pequeña aclaración en cuanto al término utilizado por Tirado al hacer referencia al lugar donde se produce el encuentro con Martí.
Los discursos en conmemoración al alzamiento de La Demajagua comenzaron a partir del año 1887 y se extendieron hasta el año 1893, distribuidos de la siguiente forma: 1887 y 1888 en Massonic Temple, 1889, 1890, 1891 y 1893 en Hardman Hall y en 1892 en el salón de Juan M. Rondón. Por tanto el discurso a que se refiere Modesto en 1888 es al de Massonic Temple y no Massonic Hall. Todo parece indicar que formó un nombre de dos lugares diferentes (Massonic Temple y Hardman Hall).
En ese mismo discurso Martí hace un llamado a la necesidad de lograr la unidad frente a la política de división y hace énfasis en particular contra el racismo, haciendo votos por la unidad entre blancos y negros. Este discurso termina cuando señala: "[...] Nosotros unimos lo que otros dividen. Nosotros no morimos. ¡Nosotros somos la reserva de la patria! (Martí, 1974: p. 89).
Es de presumir que la pasión puesta por Martí a sus palabras impactó en Modesto Tirado que desde aquel día uniría su destino a la lucha por la independencia de Cuba. Esto está presente cuando en el artículo él expresa: “Desde entonces fui un creyente patriótico más del evangelio que predicaba aquel orador sugestivo que con su cálido verbo iba ganando prosélitos por la causa de su pueblo esclavo, que se preparaba, esta vez y definitivamente, a conquistar la independencia. Después tuvo la oportunidad de acercarme a él, de conocerlo personalmente y de formar en las filas de sus reclutas.”
En la parte referida a sus Evocaciones, Modesto Tirado recuerda un pasaje sentimental de la vida de Martí que caló muy hondo en el espíritu del Apóstol y este fue el rompimiento de sus relaciones amistosas con Enrique Trujillo quien a sus espaldas gestionó pasajes a Carmen Zayas Bazán ante el Cónsul español para que regresara definitivamente a Cuba.
Esta fue la última vez que Martí vio a su esposa y a su hijo. De igual forma se hace referencia en esta parte del trabajo a la polémica entre Martí y Collazo, a raíz del discurso de Martí el 26 de noviembre de 1891.
En la tercera parte del trabajo, Tirado hace alusión a una de las etapas de la fundación del Partido Revolucionario Cubano. Aquí narra un suceso personal, poco conocido y no recogido en la historia que reproducimos a continuación:
En el mes de enero de 1892, después de haber dejado establecidas las bases del Partido Revolucionario Cubano, se celebró en Nueva York aquel acontecimiento con un modesto banquete. Y cual no sería mi asombro y mis apuros cuando Gonzalo de Quesada, sin haberlo consultado conmigo, anunció que me correspondía hacer uso de la palabra.
Dice Mañach en su obra que en aquel banquete alguien brindó por José Martí, el hombre bueno [...] Ese "alguien" -y lo digo sencillamente sin ningún alarde y en obsequio de la verdad histórica- fui yo, que en aquel entonces, y no pudiendo excusarme, dejé hablar al corazón y dije toda la devoción y toda la lealtad que debía al Delegado. Por cierto que José María Vargas Vila, recientemente fallecido, que estaba a mi lado, me dio un fuerte abrazo" (Tirado, 1953: p. 5).
Esta anécdota, contada por el autor, nos habla de su participación directa en los trabajos preparatorios para vertebrar a los revolucionarios en la constitución del Partido Revolucionario Cubano y lo cerca que estuvo del Apóstol.
Finalmente, el testimonio culmina con una caracterización de la figura de José Martí: "Martí, físicamente, era tal como se ve en la conocida fotografía de cuerpo entero hecha en Jamaica. En ese retrato, que es a mi juicio, el mejor o el más perfecto de cuantos se han hecho, aparece Martí de pie, en actitud meditabunda, con la mano en las espaldas, gesto que era peculiar suyo, cuando se paseaba nervioso e impaciente mordiéndose el espeso bigote." (Tirado, 1953: p. 7).
Como es apreciable, este artículo tiene como valor el hecho de mostrar facetas no conocidas acerca de José Martí que son señaladas por el autor a partir de sus vivencias personales.
Otro de los escritos que aborda la Gesta del 95 es el titulado “Lo que sucedió en La Mejorana y en Dos Ríos” del autor Agustín Guerra de la piedra.
El análisis del artículo arroja que en el mismo se revisaron documentos de la época, de sus participantes, como lo son : Diario de Campaña de Martí, conocido también con el título De Cabo Haitiano a Dos Ríos y el Diario de Campaña de Máximo Gómez, así también como cartas de los protagonistas. En el trabajo de referencia se hace un reconocimiento a que la entrevista de La Mejorana es uno de los hechos que mayor variedad de interpretaciones ha ofrecido a los investigadores de nuestros sucesos históricos.
En el artículo el autor se hace la siguiente interrogante:
[...] ¿Cabían en un alma como la suya -se refiere a Maceo- albergar pequeñas pasiones? Si nos atenemos a cuanto se ha escrito, y especialmente a lo consignado por Martí en su Diario, bien pudiera haber un pequeño resentimiento por lo de la expedición confiada a Flor Crombet, ante la imposibilidad del Delegado de aportar para dicho fin mayor cantidad, que era lo que requería Antonio Maceo [...] Pero los momentos eran apremiantes, ocurrida ya la desventura de Fernandina [...] el Delegado [...] tomó la única resolución que un hombre ejecutivo de su talla moral podía tomar: ordena a Flor realizar la expedición y ponerla en manos del general Antonio Maceo. Y Maceo, gigante en su moral patria, no vaciló en embarcar, como así lo hizo, en compañía de su hermano José [...] Que aquellas dos grandes almas no podían estar heridas por pequeñas cosas cuando tantas muestras de desinterés habían dado a sus vidas azarosas [...] (Guerra, 1945: p. 1 2).
En el artículo el autor se refiere a los aspectos básicos, presumiblemente, abordados en la entrevista:
Organización del gobierno.
Invasión a Occidente.
Para ello el autor cita lo escrito por Martí en su diario el día 5 de mayo: "Maceo y G. le hablan bajo, cerca de mí, me llaman a poco, allí en el portal: que Maceo tiene otro pensamiento de gobierno: una junta de los generales con mando, por sus representantes, -y una Secretaría General [...]" (Guerra, 1945: p. 3).
También el autor se refiere al otro aspecto básico; cuando apunta: "[...] en La Mejorana se trató de la invasión [...]" (Guerra, 1945: p. 4).
En el tratamiento dado a esta temática en la historiografía de Cuba este criterio ha sido manejado entre otros por Enrique Collazo en su obra Cuba Heroica, por Fernando Figueredo en su obra Historia de Cuba: 1492 1898. El autor concluye con una afirmación, que comparto literalmente, por la expresión de su significado: "[...] Dos hombres del temple de Martí y de Maceo no podían por ningún motivo caer en rencillas de pequeñas comadres [...] en La Mejorana no ocurrió nada que pudiera alterar ni la amistad, ni las consideraciones, ni el respeto, ni el curso de la guerra en Cuba [...]" (Guerra, 1945: p. 8).
En relación al segundo aspecto del artículo; es decir, lo que sucedió en Dos Ríos, el autor no se detiene a narrar lo que allí aconteció, sino que sobre la base del conocimiento del pensamiento martiano, critica a quienes han especulado en torno a que Martí, el 19 de mayo de 1895, se suicidó.
En este orden de cosas Guerra de la Piedra sostiene:
[...] apenas hacemos un leve estudio en torno a ello, no hay ningún indicio que nos permita aceptarlo [...] ¿ Qué razones podía tener para suicidarse el hombre que acababa de manifestar que él había evocado la guerra y que su responsabilidad comenzaba con ella? Lo sucedido en Dos Ríos, fue un caso propio de la guerra y del ardor del creador de ella, que veía a sus hermanos batirse y no tuvo el valor para soportar ver a los demás ir hacia el enemigo y permanecer impasible ante las descargas de la fusilería y el ardor del combate. (Guerra, 1945: p. 5).
José Martí no pocas veces tuvo que soportar ridículas alusiones a su persona; incluso él mismo veía con cierto pesar el no haber combatido con las armas en las manos al colonialismo español en la Guerra Grande. Martí era un hombre de sólidos principios, que unía sus palabras a los hechos, a la acción y después de haber pronunciado un ardiente discurso a la tropa que había traído Bartolomé Masó no es de extrañar, a pesar de nunca haber participado en un combate, que se lanzará también al encuentro de los españoles, como lo hicieron los que allí se encontraban.
En la carta inconclusa escrita a Manuel Mercado, el 18 de mayo de 1895, desde el campamento de Dos Ríos, Martí concibe la muerte como una posibilidad cuando dice: "[...] ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber [...]" (Martí, 1981: p. 3).
Y lo hace porque sabe que es un peligro que hay que correr como en toda guerra; pero no que él pensara en "suicidarse". Y sostenemos esta idea porque el que analiza concienzudamente esta carta, se percata que un hombre que formula serias y sabias advertencias sobre el papel de Cuba en el área, en relación con los Estados Unidos, no podía de ninguna forma tener el suicidio como vía para realizarlo.
Por esta razón comparto el criterio del autor Guerra de la Piedra, cuando en su artículo expresa: "[...] en Dos Ríos ocurrió un accidente de la guerra en que la voluntad de los protagonistas no tuvo la más leve intervención [...]" (Guerra, 1945: p. 8).
Uno de los artículos que trata la Guerra del 95 es el titulado: “El General Antonio Maceo en Peralejo" de Manuel Ferrer Cuevas. El autor fue miembro del Ejército Libertador donde alcanzó los grados de Capitán, fue participante directo de la acción que narra.
El artículo se inicia estableciendo un vínculo entre Baraguá y Peralejo, donde se resalta la figura de Maceo:
El General Antonio Maceo con su cívica y viril protesta ante el Capitán General Arsenio Martínez Campos (...) efectuada en Mangos de Baraguá el 15 de marzo de 1878, escala la cumbre más alta del patriotismo, poniendo en alto el honor de los cubanos combatientes y haciendo del pacto una tregua, dejando por tanto, un paréntesis abierto que él mismo cierra, 17 años después en los victoriosos campos de Peralejo, el 13 de julio de 1895." (Ferrer, 1945: p. 103).
El artículo tiene como característica esencial el narrar y describir las acciones previas durante y después de librado el combate, en particular, de las fuerzas cubanas; así como las maniobras que realizan los españoles. Para ilustrar lo anteriormente expresado veamos el siguiente ejemplo: "El viernes 12 de julio acampó el General Maceo en la Vega de Yao, a pocos kilómetros del camino real de Manzanillo a Bayamo, allí se entera que había salido una columna de Manzanillo al mando del General Santocildes y en la cual era probable que vinieran también el General Martínez Campos [...]" (Ferrer, 1945: p. 103).
En otra parte de artículo se señala : "La columna española, informado su jefe por unos individuos al parecer pacíficos que habían estado en el campamento y observado la posición que ocupaban nuestras fuerzas, desvió el camino que traían y salieron al lugar más débil que era el que ocupaba nuestra numerosa impedimenta cambiando con otra maniobra la faz de la contienda." ( Ferrer, 1945: p. 103 ).
Al comparar el artículo con otras obras históricas donde se trata el combate de Peralejo como Crónicas de la Guerra de José Miró Argenter y Mayor General Máximo Gómez Báez: Sus campañas militares (1895 1898) de un colectivo de autores, del Centro de Estudios de Historia Militar, encontramos que existen puntos coincidentes con el autor del artículo objeto de análisis por lo que podemos afirmar que lo narrado por el protagonista se ajusta a lo que aconteció. Entre estos elementos puntuales y que son coincidentes se pueden sintetizar las siguientes ideas:
-Maceo, enterado que Martínez Campos viene en una columna de Manzanillo a Bayamo, decide atacarla en la sabana de Peralejo.
-La información brindada por dos informantes que tuvieron en el campamento mambí cambió la decoración del combate. Los que pensaban sorprender fueron sorprendidos.
-Maceo, recuperado de la sorpresa, pone a prueba su capacidad como estratega militar y mediante audaces maniobras logra detener al enemigo.
-La llegada de un refuerzo procedente de Manzanillo cambia la correlación de fuerzas a favor de los cubanos.
-Tras la muerte de Santocildes, Martínez Campos, en precipitada huida, llega a Bayamo, donde piensa que está sitiado. Maceo había mandado a encender unas fogatas alrededor de la ciudad.
Sin embargo, es necesario advertir que el autor Ferrer Cuevas se queda a un nivel narrativo, no estableciendo relaciones causales. En el artículo no se explica por qué Martínez Campos en persona se encarga de llevar el convoy de Bayamo a Manzanillo, ni se argumenta la importancia de estos desde el punto de vista logístico para sofocar la guerra en Oriente.
El artículo carece del análisis que lleva a evaluar la importancia de esta victoria de los cubanos para el futuro de la guerra, tanto desde el punto de vista moral como político.
Realmente hay que decir que la victoria en Peralejo constituyó un golpe desmoralizante para el ejército español y, en consecuencia, contribuyó al aumento de la moral combativa de los jefes y soldados del Ejército Libertador. A partir de Peralejo los colonialistas estuvieron obligados a permanecer en plazas fortificadas y a realizar sus movimientos sólo en grandes columnas. Por otra parte, significó la segunda derrota de Martínez Campos ante Maceo y abrió el camino de la invasión a Occidente.
El último artículo que aborda la Guerra del 95 es el titulado “Cincuentenario de la Guerra Hispano Cubano Americana” del autor Modesto Tirado.
En el aniversario cincuenta de la guerra Hispano Cubano Norteamericana la dirección de la revista Orto reprodujo en sus páginas algunos apuntes de la obra Efemérides de Manzanillo del autor Modesto Tirado. Se recuerda este acontecimiento cuando se narra lo sucedido el 13 de agosto de 1898. En el artículo se señala:
El día 13 de agosto de 1898, a las seis a.m., veinte horas después de haber sido acordada oficialmente la paz entre Estados Unidos y España y firmado el protocolo por los representantes de ambas naciones, disparó el crucero americano "Newark" el último cañonazo sobre Manzanillo después de catorce horas. Fue el cuarto ataque por mar que sufrió la población, mientras las fuerzas cubanas la asediaban por tierra, en una lucha que se extendía desde "La Maromera" hasta la torre óptica de Santa Isabel (Tirado, 1948: s/p).
A estas palabras es preciso incorporar los siguientes elementos. Como parte de la política norteamericana en la guerra hispano cubano, la ciudad de Manzanillo fue bombardeada, al igual que otras del país. Fueron cuatro los ataques que se realizaron contra la población: el 30 de junio, el 1ro y el 18 de julio y el 18 de agosto.
Tal y como se ha expresado en la historiografía cubana, el bombardeo al puerto de Manzanillo no tenía justificación desde el punto de vista militar, pues en la ciudad no existían grandes concentraciones de fuerzas españolas, ni se pretendían desembarcar tropas. Tampoco se perseguía apoyar a las fuerzas independentistas. Fueron realizados con el objetivo de atemorizar a la población y de llevar la destrucción y la muerte a los hogares de los manzanilleros.
Todo esto era parte del cumplimiento de las instrucciones de Brenckenridge cuando en una de sus partes se afirmaba: "Habrá que destruir cuanto alcancen nuestros cañones, con el hierro y con el fuego, habrá que extremar el bloqueo para que el hambre y la peste, su constante compañera, diezmen su población pacífica y mermen su ejército y el ejército aliado habrá de emplearse en exploraciones y vanguardias [...] y a ellos se encomendarán precisamente todas las empresas peligrosas y desesperadas." (Pichardo, 1977: p.513)
En el artículo se continúa expresando: "[...] en el ataque marítimo tomaron parte los buques americanos "Newark", que hacía de capitán, "Swanee", "Resolute", "Osceola", "Hist" y el cañonero "Alvarado" que había sido apresado en Guantánamo. A bordo de estos buques venían como prácticos, los expertos marinos, hijos de Manzanillo Gabino Yaque, Vidal Jústiz y José Espinosa [...]" (Tirado, 1948: s/p).
El artículo culmina con la reproducción del cablegrama enviado en la madrugada del 13 de agosto de Santiago de Cuba donde se informaba de la suspensión de las hostilidades entre Cuba y España por lo que se indicaba hacer lo mismo en Manzanillo. En este sentido se expresa
"Santiago de Cuba, agosto 13, 1898 Al oficial al mando de las fuerzas españolas en Manzanillo.
He sido encargado por el Sr. Secretario de la Guerra, de informarle que ha sido decretada la paz entre Estados Unidos y España. Protocolo firmado ayer en Washington por el embajador francés por parte de España y el Secretario de Estado por parte de Estados Unidos. Se me ha ordenado cesar todas las operaciones militares, desde luego. Si es posible, sírvase notificar fuerzas insurrectas en vecindad de Manzanillo que la guerra no puede continuar W. R. Shafter, Mayor General en Jefe." (Consejo de Redacción, 1948: s/p.)
La historia se repetía, al igual que en Santiago, las fuerzas interventoras norteamericanas desconocían a las fuerzas independentistas cubanas radicadas en Manzanillo.
3.-Próceres de la independencia.
He creído oportuno aunar en este aspecto los artículos referidos a aquellos hombres que son venerados en nuestra patria como mártires de la independencia, hombres que con su actuación y su pensamiento lograron trascender las fronteras de su tiempo.
La dirección de la revista Orto dedicó números especiales para conmemorar el centenario del natalicio de algunos de los próceres de nuestra guerra de independencia; así tenemos que se dedicaron números a:
Bartolomé Masó Márquez.
Antonio Maceo Grajales.
José Martí Pérez.
Juan Gualberto Gómez.
Cabe preguntarnos ¿Qué objetivos se perseguían con la publicación de estos artículos? ¿Qué propósitos los animaban?
Las respuestas a estas interrogantes las ofrecen los distintos números de las revistas analizadas los cuales nos permiten afirmar que los objetivos que se perseguían con estos números iniciales fueron:
1. Dar a conocer al pueblo las hazañas realizadas por ellos; así como sus principales virtudes.
2. Revelar que el ideal que los movió a ellos en sus acciones por la independencia estaban incumplidos, que aún estaban por realizarse.
3. Agrupar conciencias alrededor de la reivindicación de los valores nacionales y de la independencia.
4. Divulgar sus pensamientos en la población, en particular en la juventud.
5. Convertirlos en instrumento movilizador de las masas contra los males que padecía la república.
6. Educar al pueblo en el respeto a sus héroes, en el amor a la patria.
Bartolomé Masó Márquez
La figura de este prócer ocupa un lugar destacado en la historia de Cuba, por su rol desempeñado a lo largo de su vida. En Manzanillo ocupa un lugar singular, a tal punto que a esta ciudad se le solía identificar como "Ciudad Masó".
En el período que nos ocupa, en septiembre de 1942 aparece publicado en Orto un artículo que lleva como título: “El General Masó” del autor José Rosabal Rosales. El objetivo del artículo a decir del propio autor "[...] no es descubrir hechos pretéritos e inéditos de la vida del gran patriota. No es mi propósito hacer un juicio metódico; es simplemente, la aclaración y la crítica de gestos y actos de su vida" (Rosabal, 1942: p. 135).
Por las propias palabras del autor se puede deducir que no es su propósito realizar un estudio exhaustivo de la personalidad de Masó; sino referirse a algunos hechos significativos de su vida. El artículo está estructurado en cuatro partes: Patriota, Idealista, Gobernante y Ciudadano.
La primera parte trata sobre la actitud asumida por Masó ante la Enmienda Platt. En este sentido el autor apunta "En ocasión tristemente histórica, cuando el Senado de Washington nos impone la ley del Senador Platt, con visión de estadista y recelo de patriota le dice en carta resentida y vibrante al General Lacret Morlot: el derecho de la fuerza del que ha nacido la ley Platt, esa decantada ley que tan horrosa decepción nos ha hecho sufrir [...]" (Rosabal, 1942: p. 136).
De esta forma él manifiesta su protesta ante un instrumento que lesionaba nuestra independencia. Debemos decir que antes Masó, el 24 de octubre de 1898, envió un mensaje a la Asamblea de Santa Cruz del Sur, en calidad de Presidente de la República en Armas, en el cual advierte del peligro que representan los Estados Unidos y de la necesidad de que éstos reconocieran la personalidad de la revolución. Y continúa expresando el autor: “[...] Esta protesta airada, ante el gesto resolutivo de nuestras circunstancias de aquel momento, tuvo tal resonancia que ¡por qué no decirlo! desde aquella oportunidad sus posibilidades fueron menores para ocupar nuevamente la Presidencia de la República en la paz” (Rosabal, 1942; p. 136).
El autor está aludiendo a la celebración de las primeras elecciones presidenciales en Cuba cuando Masó por sus críticas al anexionismo y a las intenciones de los Estados Unidos y sobre todo a sus declaraciones de independencia verdadera, no le convenía como presidente e hicieron toda clase de maniobras para que este renunciara como candidato y que fuera electo Tomás Estrada Palma.
La segunda parte, Idealista, trata sobre el pronunciamiento independentista, el 24 de febrero de 1895, en Bayate y la actitud digna asumida por Masó ante los intentos de convencerlo para que abandonara la lucha. De aquí que en el artículo se afirme:
En la madrugada memorable cuando acompañados de un pequeño contingente rebelde, digno como él, lanza en Bayate, el reto a la corona de España con el grito de independencia o muerte y pasa a visitarlo una comisión de personas prominentes y amigos de Manzanillo, entre ellos algunos pusilánimes y autonomistas, es cuando más se agiganta y cuando es más grande en su firmeza inquebrantable. Intentaron disuadirlo, que nadie había respondido al llamamiento y que la mayor parte de los jefes de la isla estaban presos y les replica [...] nos basta con la dignidad y pueden retirarse (Rosabal, 1942: p. 136).
En realidad debemos señalar que fueron dos las comisiones y no una las que fueron a entrevistarse con Masó el 6 de marzo de 1895 con propósitos pacificadores fracasando en su "misión" pues Masó de manera terminante les había expresado que cualquier trato era sólo sobre la base de la independencia. Los integrantes de la primera comisión fueron: Juan L. Ramírez, Manuel Muñiz, Manuel Romagoza, Virgilio López Chávez, Marcelino Vázquez, Herminio Leyva y Juan León. Integraban la segunda comisión Juan Bautista Spotorno, Enrique Portela, Manuel Formen, Amado León, Manuel Romagoza (hijo), José Ros, Tano Guerra, Juan León, Angel Treserra, Grabiel López, Ramón Ríos, Chano Rivero, Jesús León y Juan Estrada.
El pronunciamiento de Bayate, con sus dos proclamas, y el principio de independencia absoluta sostenido por Masó tuvo una gran resonancia política, pues aseguró en esta zona la continuación de la lucha por la independencia hasta la llegada de los tres grandes jefes.
La tercera parte del artículo, Gobernante, trata sobre el papel desempeñado como político y hombre de estado al ocupar puestos claves como Vicepresidente y como el último Presidente de la República en Armas. El autor señala: "[...]Precursor de Gobernante, practicó la intransigencia y el equilibrio democrático, parece que en él tuvieron una interpretación cabal aquellas palabras del Apóstol: no hay faena más complicada y sutil que la del gobierno, ni cosa que requiera más práctica del mundo, sumisión y ciencia” (Rosabal, 1942: p. 139).
En la última parte del artículo, Ciudadano, el autor hace especial énfasis en la vinculación que Masó siempre tuvo con el pueblo, por esta razón se apunta: "[...] nunca prescindió de su pueblo aún estando en las más cimeras posiciones. De ahí su enorme caudal de popularidad. Este varón extraordinario nunca se apartó de su pueblo, todo lo dio por su pueblo el torrente de su sangre y el de su espíritu." (Rosabal, 1942: p. 140).
Antonio Maceo Grajales
La personalidad de Maceo ha sido muy atrayente para todos los cubanos, sobre todo, por sus dotes como militar y como estratega. Representa para los cubanos el símbolo de la dignidad, de la intransigencia y de la rebeldía.
El la Revista Orto aparecen varios artículos dedicados al centenario de su natalicio, entre ellos se encuentran:
“Vigor y grandeza de Antonio Maceo” de Nemesio Lavié.
“Maceo” de Jorge Mañach.
“Maceo: sacrificio y futuro” de Agustín Guerra de la Piedra.
“El centenario de Maceo” del Dr. Benigno Aguirre.
“Maceo: Ejemplar de leyenda” de Agustín Guerra de la Piedra.
“Antonio Maceo” de Luis Casero Guillén.
De este conjunto haremos generalizaciones sobre la bases de los puntos de coincidencia y de contacto entre los diferentes autores. Fue interés de los autores destacar las cualidades esenciales que caracterizaron la personalidad de Maceo sobre todo aquellas que lo identifican. El autor Nemesio Lavié en su articulo expresó:
La personalidad de Maceo se destaca en diversas direcciones cívicas [...] La energía fue su señal predilecta en la acción. Su valentía no era la del guerrero que, machete en alto, derrotaba al enemigo destrozándolo ventajosamente. Para ser valiente como Maceo se necesitan muchas aptitudes: coraje y raciocinio, noción de la responsabilidad, carácter para ordenar y habilidad para conquistar, talento para las resoluciones formidables, persuasión y dominio de sí mismo, diplomacia [...] concepto de la vida y amor por la causa a prueba de todas las circunstancias (Lavié, 1945: p. 83).
En el artículo “Maceo: sacrificio y futuro”, el autor hace énfasis en destacar las cualidades de Maceo cuando se plantea: "Decir Maceo, para la gente de nuestro pueblo es decir: bravura, decoro, empuje, fuerza, heroísmo. ¿Quién en las horas de angustias no piensa en Maceo?. En sus cargas al machete, en su constante bregar por la libertad de Cuba” (Guerra, 1945: p. 98).
Mañach en su artículo afirma: "En rigor, su tiempo no produjo hombre más equilibrado que este, cuyo signo más visible es el ímpetu. Impetu, más, al propio tiempo sofrenada energía, paciencia honda, sabiduría para medir el destino de cada hora. Altivez gallarda [...] valiente como pocos; pero en efecto hasta la temeridad [...]" (Mañach, 1945: p. 81).
Los diferentes autores al resaltar las cualidades de Maceo no lo hacen por simple rutina de profesionales, tienen un propósito estratégico, dirigido a la conciencia del pueblo, al fortalecimiento de sus postulados ante el incumplimiento del ideal de los libertadores. Por esta razón en el artículo “El Centenario de Maceo” se anota:
El recuento de estas cualidades sobresalientes y triunfantes de nuestros fundadores, debe ser disciplina ciudadana y estímulo de fe en la patria, cargada de tantas preocupaciones y admoniciones. La República demanda el culto de sus creadores, culto laico, pero sincero y tenaz, sin extorsiones personales ni exageraciones místicas, sobre todo, culto austero, sin prebendas ni beneficios (Aguirre, 1945: p. 74).
Se hace un llamado a seguir el ejemplo de Maceo que emana de su acción.
Por esta razón se afirma: "[...] este tipo singular cubano que hemos de tomar como ejemplo para las eternas virtudes del pueblo, si queremos que la patria sea lo que ellos querían y por lo que tanto bregaron en sus vidas ejemplares [...]"(Guerra, 1945: p. 98).
Este mismo llamado lo hace otro autor cuando apunta:
De Maceo debemos tomar para normas de nuestra vida ciudadana la rectitud de su disciplina, su fuerza de voluntad y la grandeza de su espíritu [...]. El pueblo necesita que se le eduque en el respeto de sus héroes que se le enseñe a querer y a reverenciar a la patria, que se les haga cumplir y fortalecer sus postulados y que se inspire en la conducta de aquellos hombres cuando tenga que ejercer función administrativa" (Lavié, 1945: p. 84).
La personalidad de Maceo arrancó versos vibrantes de la pluma de Manuel Navarro Luna. Las páginas de Orto recogen lo que el Titán representa para el pueblo. Nada mejor que concluir con unos versos de este poeta:
Si hablais de la vergüenza;
si queréis señalar las altas cumbres del decoro ...
sobre llamas y túmulos y banderas estremecidas
tenéis que alzar la voz y dar el nombre puro y hondo.
tenéis que dar la esceltitud de un grito;
El General Antonio ...!
Para que escuche el monte, y la piedra y la nube,
y los oídos claros, y los oídos obscuros y sordos:
El General Antonio ...! (Luna, 1945: p.107).
José Martí Pérez.
Sin lugar a dudas, por constituir Martí el Apóstol de Cuba su figura está presente en diferentes números de Orto. Su alusión es un tema obligado para los redactores de la revista y para los autores de los artículos. Entre los trabajos dedicados a José Martí se encuentran:
“Martí, Inmortal” del Dr. Angel Ortiz.
“Que su luz nos queme” de Fernando Campoamor.
“José Martí” de Nicolás Vázquez.
“Cecilio Acosta o José Martí” de Agustín Arias.
“Acerca de un criterio equivocado sobre José Martí” de Nemesio Lavié.
“Glosas Martianas” de Julio Febres Cordero.
“Centenario del nacimiento de José Martí” del Dr. Juan Jerez Villarreal.
“Martí Legislador” de Emeterio Santovenia.
“Discurso pronunciado en el acto de conmemoración del centenario del nacimiento de José Martí” del Dr. Fernando Ortiz.
“28 de enero: Martí” de Agustín Guerra de la Piedra.
“Presencia de Martí en Orto” de Modesto Tirado Avilés.
“Martí, ternura y acción” de Maria Luisa Font.
Existe un llamado de los autores de hacer cumplir el ideal por el que peleó y murió José Martí. Tal es el caso del artículo “Que su llama nos queme” donde el autor expresa:
Los objetivos nacionales están por delante y lejanos [...] casi son los mismos con que estrenamos el inocente grito de libres [...]
Nos acusa desde dentro la ola de analfabetismo, la cifra de desocupación y el tiempo muerto entre zafras y los niños parasitados que duermen a la intemperie. Nos acusa el descenso de dignidad en las costumbres públicas [...] las manos metidas en los dineros públicos y el saldo de pistoleros inmunes". (Campoamor, 1953: p. 39 41).
Como se puede apreciar en estas palabras se advierte una crítica a los grandes males que padecía la república. La situación que vivía nuestro país motiva a la autora María Luisa Font a expresar:
En esta hora que vive la tierra cubana, cuanta necesidad tenemos de volver la vista con oído atento a la personalidad de la figura del maestro.
En esta hora, en que se interfieren sobre el verdor perenne de nuestros campos las más disímiles doctrinas, amenazando oscurecer el credo de amor que preconizó el que supiera morir por nuestra causa, como necesitamos de su brújula para llegar a esa exaltación de los valores humanos del hombre [...] (Font, 1938: p. 24).
Era preciso en aquella sociedad el conocimiento del pensamiento martiano. Se advertía que no se hacía lo suficiente en esta dirección. Por esta razón existe un artículo que hace el siguiente llamado:
Hay que inculcar a nuestras juventudes las extraordinarias canteras de fe que se anidaron en el alma de Martí. Hay que llevar el pensamiento del maestro a lo más profundo de los espíritus para hacer crecer la patria que tan ingentes sacrificios costara crear.
[...] En las escuelas nacionales debiera existir una asignatura de Cívica Ciudadana en que se incluyeran los pensamientos del maestro para arraigarlos en el sentimiento nacional (Guerra, 1943: p. 10 11).
Como se puede apreciar el llamado del autor está dirigido a la necesidad del conocimiento del pensamiento de Martí como forma primaria e imprescindible de hacer cumplir su ideal y de afianzarlo en el sentimiento nacional, para no dejarlo morir. Justamente es ese mensaje del artículo “Martí Inmortal” donde se plantea: "[...] Martí es inmortal porque encarna de modo magnífico la solución de la problemática de su época, es el hijo más apto de aquel escenario de héroes, fuente de conductas sublimes y puras [...]. En Dos Ríos se cerró un ciclo humano [...] pero se rubricó con caracteres indelebles una inmortal gestión histórica" (Ortiz, 1952: p. 4)
En el discurso pronunciado el al acto conmemorativo del centenario de José Martí, Don Fernando Ortiz hace hincapié en el concepto martiano de libertad, como el credo esencial de la sublime humanía de Martí, una libertad que fuera ilustrada, porque sin esta última la primera se embrutece. Ortiz hace énfasis en cómo el Maestro concibe la soberanía cuando expresa: “[...] para su nación, organizada precisamente como estado republicano y gobernado por la voluntad expresa de su electorado con sufragio universal." (Ortiz, 1953: p. ).
Martí concedió una importancia capital al sufragio. Refiriéndose a este elemento en otro artículo se expresa:
Un voto descuidado es un derecho perdido. La indiferencia en el sufragio es la antesala del déspota. En cambio, con el voto libre y frecuente no hay guerra que temer [...]
[...] el voto ha de ser obligatorio, porque nadie, por desidia, tiene el derecho de poner en peligro a su patria [...] El hombre que no vota en una república es traidor a la república y traidor al hombre. En las república es un deber ejercitar todos los derechos (Santovenia, 1943: p. 67).
Y estos elementos faltaban en la República proclamada el 20 de mayo de 1902, pues no existía soberanía, ni libertad en el concepto martiano. Por estos elementos se recurría Martí, como bandera para establecer sus ideales tal y como afirma Fernando Campoamor: "José Martí llega hoy en su primer siglo de inmortalidad para invitarnos a un examen. Por desventura no es demasiado pronto. Por ventura no es demasiado tarde. Llega con su aval, como una transfusión de sangre pura y antigua a los que nos desecábamos ávidos de su plasma milagroso. La vena está abierta para los cubanos, y rato lo estaría, pero no la desperdiciemos con sangrías" (Campoamor, 1953: p. 39).
Los artículos relacionados con Martí tienen como hemos expresado entre uno de sus propósitos propiciar el conocimiento del pensamiento del Apóstol. Pero estos no fueron la única vía. Un gran aporte de Sariol, utilizando como vía a la revista Orto fue la celebración de las Nochebuenas Martianas. Veamos en qué consistieron estas:
La Nochebuena Martiana
Podemos encontrar en los diferentes números de la revista usados en forma indistinta los términos: «Navidad Martiana», «Cena Martiana» y «Nochebuena Martiana» para referirse a un mismo fenómeno: el homenaje y la celebración del Natalicio de José Martí. Realmente, aunque había una cena; esta no constituía un fin en si misma; como también era una especie de Navidad; al estilo cubano.
En este trabajo se ha decidido utilizar esencialmente el último término; para ello se ha tenido en cuenta las palabras del combatiente del Ejército Libertador, Comandante Modesto A. Tirado Avilés cuando escribió:
[...] porque así como por tradición cristiana, se celebra en diciembre la Nochebuena de Cristo, nosotros en la Casa de Orto, celebramos la Nochebuena de Martí, en conmemoración de su nacimiento porque él es para los cubanos el Cristo de nuestra Liberación, el Salvador de Cuba esclavizada, el Iluminado que vino a romper las cadenas que nos ataban y a darnos con su verbo elocuente, el caudal de su talento y a marcarnos el camino del honor y la libertad, rindiendo para ello su preciada existencia. (Tirado, 1941: p. 16)
La revisión acuciosa de los distintos números, que fueron objeto de análisis, nos ha revelado datos interesantísimos acerca de su surgimiento, autoría, objetivos fundamentales, vicisitudes y angustia que vivió; así como la constancia gráfica y material de su celebración en diferentes ciudades de Cuba y de América, en sentido general.
El surgimiento de la Nochebuena Martiana se remonta al mes de enero del año 1926. La noche del día 27, de aquel mes y año, en espera del setenta y tres aniversario del Natalicio del Apóstol, Juan Francisco Sariol, junto a sus compañeros de letras, miembros del Grupo Literario, verdaderos admiradores de Martí y fervorosos propagadores de su obra, celebraban la Primera Nochebuena Martiana.
Días antes, el 24, Sariol, padre de esta idea; cursaba la siguiente invitación:
INVITACION
"La Revista Orto invita a usted para que asista a la inauguración de la Nochebuena Martiana que con motivo del Natalicio del Apóstol, celebraremos a las 12 pm del 27 de enero de 1926" (Consejo de Redacción, 1941: p. 2)
Como constancia de aquella feliz iniciativa, se levantó el acta que la dejaba constituida. El texto fue dictado por el Dr. Benigno Aguirre y escrito por el poeta Angel Cañete, en ella aparecen veintisiete firmas.
Haciendo alusión a este acontecimiento un gran amigo de Martí y de Cuba, envió una carta a Sariol donde expresaba:
"Al Sr. Juan F. Sariol,
en Orto,
Manzanillo
En usted y en Orto, mi buen amigo, saludo al selecto grupo de legendarios del ideal de la patria cubana, tan amable a mi espíritu en este día inolvidable, en que se cumple el 35 aniversario del Grito de Baire, eco postrero del Grito épico de La Demajagua.
Hoy, día de reminiscencias heroicas, llega a mis manos con una misiva enaltecedora que me place y me honra, el facsímil del acta en que consta el acuerdo creador de La Nochebuena Martiana en Manzanillo.
Ese acuerdo fue dictado i firmado la noche del 27 al 28 de enero de 1926, cuando hizo setenta y tres años del nacimiento de José Martí, en La Habana, i está calzado con las firmas de sendos autógrafos de veintisiete difusores de la cultura social i cívica i de amor a la patria bajo la égida de la estrella solitaria.
!Bienhaya Cuba que siente vibrar el alma de Martí en los Legionarios de su Nochebuena!
Su Cordial amigo de todos, i "Gran Amigo de Cuba"
Fdo. Henríquez y Carvajal "
En la Ciudad Primada
Febrero 24 de 1930. (Henríquez, 1940: sp)
La necesidad de la Nochebuena Martiana estuvo fundada en aquel entonces por el escaso conocimiento que existía en el país y, en la joven generación, del pensamiento de Martí. Los gobernantes de turno "preocupados" en su politiquería y en sus componendas electorales, no habían desarrollado una política de divulgación de la obra, de la acción y del pensamiento del maestro y, justamente, se trataba de eso, de desarrollar una política de promoción y divulgación que llevara las raíces esenciales del pensamiento martiano a las amplias masas de la población, a todos los hogares cubanos. De aquí que sus objetivos esenciales estuvieran dirigidos a lo siguiente:
Poner en comunicación, por lo menos una vez al año, a todos los cubanos, hombres y mujeres, ancianos y niños con el pensamiento de Martí.
Buscar en Martí aliento, inspiración y guía para continuar con nuevos bríos la lucha por la cual él dio su vida.
Dotar al pueblo, a los humildes y en particular a la juventud de su pensamiento y de sus ideales.
Ofrecer un espacio para la propagación de la doctrina del Apóstol.
Durante algunos años en Manzanillo sólo se reunía el Grupo Literario en la Editorial "El Arte", Casa de Orto, para celebrar la Nochebuena Martiana, donde se pronunciaban discursos, panegíricos de Martí, se dictaban conferencias, se recitaban versos, y hasta se charlaba sobre los problemas de la actualidad nacional e internacional; puesto que se partía del supuesto que Martí "no será indiferente a ellos". Todo esto en medio de una comida. Momentos antes de las 12 de la noche se depositaba una Ofrenda Floral ante el busto que perpetúa la memoria del Apóstol en el Parque Céspedes.
Nemesio Lavié, uno de sus fundadores, al referirse a la primera Navidad Martiana expresó:
[...] aquel primer acto de la Cena Martiana fue, más que una comida extensa y extremosa, un motivo de verdadera expansión del espíritu, de reconocimiento y fe en la obra del Maestro, en el índice de su palabra y en la moral de sus pensamientos. Martí visto en la plenitud de sus concepciones afortunadas, como una formal promesa de seguir sus doctrinas y sus ejemplos, en el remanso de su obra ejemplar y no como una circunstancia con derivaciones excesivamente gastronómicas [...] (Lavié, 1943: p. 16)
De modo que siempre quedó claro y podemos decir que fue siempre un principio rector y programático que las cenas no serían de modo alguno un momento para disfrutar de deliciosas comidas, sino ante todo y sobre todo, un momento de reflexión que acercara lo más posible a los allí presentes a la doctrina y a la fe de Martí, es decir, un momento nutricio de asimilación de su pensamiento.
La idea inicial fue prendiendo en las diferentes instituciones, sectores, entidades, sociedades, clubes; primeramente de la propia ciudad de Manzanillo de forma espontánea y según su propia iniciativa y, posteriormente en todo el país. Por esta iniciativa el Consejo Provincial de Oriente, trasladado en pleno a Manzanillo, le otorga a Sariol en 1940 la Medalla de Oro de la provincia y al propio tiempo se le declara como Hijo Adoptivo de la ciudad de Manzanillo.
De tal suerte, la Nochebuena Martiana se convirtió en nuestro país en un verdadero movimiento de carácter cívico alrededor de las ideas y del pensamiento de Martí, un momento de recordación de sus concepciones acerca de la democracia y de la república, un acercamiento a su pensamiento ético. Esto fue apreciado de esta forma por el Gobierno que, notando que la Navidad Martiana constituía una convocatoria para el robustecimiento de la doctrina del Apóstol, en la persona del entonces Ministro de Educación Ramón Vasconcelos y mediante Resolución Ministerial de enero de 1943, la estableció como obligatoria en todos los planteles de enseñanza del país. Por esta razón al adquirir la Nochebuena ribetes nacionales la ciudad de Manzanillo, abanderada de estas festividades, fue denominada como la "Ciudad Martiana", lo cual fue un motivo más de orgullo para este pueblo.
El eco de la Nochebuena Martiana también tuvo resonancias fuera de las fronteras nacionales, en muchos países de América comenzó también a celebrarse. En los números de la revistas consultadas se pueden apreciar escritos y fotos que expresan las diversas actividades que años tras años se realizaban en honor a Martí.
Hacia el año 1945 la Nochebuena Martiana comenzó a desvirtuarse en su esencia y objetivos esenciales, tal y como ocurrió en la ciudad de Holguín, donde lejos de recordar a Martí, la actividad se convirtió en una verdadera comilona acompañada de abundantes bebidas alcohólicas. Tal situación creada trajo como consecuencia que el V Congreso Nacional de Historia del año 1946 celebrado en La Habana del 14 al 17 de enero, se pronunciara por la sustitución de las Nochebuenas Martianas. En el acta final, en la declaración de principios se puede leer:
Recomendar que se sustituyan las llamadas "Cenas Martianas" que se celebran en la víspera del aniversario del nacimiento de Martí por actos puramente patrióticos y culturales de evocación espiritual; y solicitar de las autoridades de la República su cooperación a este fin; y especialmente del Ministro de Educación, del Estado Mayor del Ejército y de la Jefatura de la Policía Nacional, que se dejen sin efectos las circulares y disposiciones, estableciendo cenas martianas en las escuelas públicas, en los cuarteles militares y en las estaciones de policía. (Cuaderno de Historia Habanera, 1947: p. 106).
Aunque las Nochebuenas Martianas siguieron celebrándose; el señalamiento realizado por los historiadores tuvo gran importancia pues sirvió para llamar la atención sobre un tema que en algunos lugares se estaba alejando de sus verdaderos propósitos.
El grupo primigenio, fundador de la Nochebuena Martiana, defendió de manera resuelta su idea y su aporte a la costumbre nacional puede leerse , prácticamente a partir de ese año y hasta su ocaso en la revista editoriales en este sentido que giran alrededor de las siguientes ideas:
[...] ya hemos dicho, y no será ocioso que lo repitamos ahora, que esta ceremonia nada tiene que ver con la vocinglería vana y patriotera. Pero si tiene que ver, y mucho, con el credo martiano [...] a ese acto que nadie vaya a comer y a beber simplemente, porque la Cena Martiana debe resplandecer y predominar esencialmente el espíritu puro que en ella nos convoca [...] cuando las Cenas Martianas no sirvan de vehículo e instrumento para la propagación de la doctrina del Apóstol [...] cuando esos actos no sirvan para levantar nuestra palabra en defensa de los ideales sustentados por el Apóstol [...] habrán perdido su sentido y su significado. Habrán perdido su esencia y su sustancia, su espíritu y su ala [...] (Consejo de Redacción, 1954: p. 6).
El estudio de los diferentes artículos que reseñaban la realización de las Nochebuenas Martianas en distintos lugares de la isla nos permiten arribar a la conclusión de que esta actividad fue un verdadero vehículo movilizador de los amplios sectores del pueblo y, de manera especial, de la juventud alrededor de la figura del Apóstol, se convirtió en una verdadera convocatoria para conocer acerca de la doctrina y el pensamiento de Martí, es decir, de hecho fueron una verdadera clarinada de su pensamiento. Las Nochebuenas Martianas fueron momentos de aprehensión, de reflexión y de propagación de sus ideales. Por otro lado,sirvieron como elemento movilizador para que otras instituciones, personalidades y organizaciones de carácter cultural promovieran el pensamiento y la obra de Martí, así también contribuyeron a la difusión del humanismo martiano, y en particular de su ética y de su ideario emancipador.
De esta forma la difusión del pensamiento de Martí sirvió para comprender que la República que él soñó estaba por construirse todavía, que sus principales aspiraciones estaban inconclusas y sobre todo que era preciso barrer con los males que afectaban la realización de su obra.
En resumen, las Nochebuenas Martianas constituyeron una singular vía de divulgación de la historia patria en relación con el pensamiento y accionar de José Martí.
Biblioteca Martí
Al propio tiempo que creador de la Nochebuena Martiana, Sariol tuvo otra gran idea: la creación de la Biblioteca Martí. En su Panorama Histórico de la Literatura Cubana, Max Henríquez Ureña, al referirse a este hecho cultural, expresó:
En la ciudad de Manzanillo se había constituido mientras tanto un núcleo de amantes de las letras, que en definitiva adoptó el nombre de Grupo Literario de Manzanillo. Este grupo adquirió cohesión y se mantuvo en actividad por largo tiempo. Contribuyó a ello la imprenta El Arte, establecida allí por Juan Francisco Sariol (1888 1968), que había aprendido el arte de tipógrafo en Santiago de Cuba y acometió algunos empeños editoriales hasta quedar establecida la colección que recibió el nombre de Biblioteca Martí [...] (Henriquez, 1979: p. 362).
Este movimiento editorial, que recibió el nombre de Biblioteca Martí en honor al Apóstol, tenía como objetivo contribuir en medida considerable al conocimiento de José Martí, a la difusión y propagación de su pensamiento y doctrina. En este sentido en ella está presente un amplio movimiento literario alrededor de las ideas del Apóstol.
Esta editorial jugó un papel muy importante en la edición y promoción de importantes obras, con el fin manifiesto de incentivar el hábito de la lectura en la población. De tal suerte fueron publicados toda una serie de valiosos libros que añadieron su grano de arena al desarrollo cultural de la ciudad.
En un editorial de la Revista Orto se plantea en relación a la Biblioteca Martí:"De nuestra Biblioteca Martí fueron saliendo libros. Unos tras otros. Desde la obra impar del inolvidable maestro Don Enrique José Varona, tan unido a nosotros y de quien nunca nos faltó un generoso estímulo hasta la cumbre de José Manuel Poveda: "Versos Precursores". Libros y más libros. Esta fue nuestra tarea con la Biblioteca Martí [...]" (Consejo de Redacción, 1954: sp).
Juan Gualberto Gómez.
La dirección de la revista dedicó en el mes de julio de 1954 una edición especial al centenario del natalicio de Juan Gualberto Gómez. De aquí que aparezcan los siguientes artículos:
“Juan Gualberto Gómez: adalid de la democracia” del Dr. Gilberto Ante Jiménez.
“Una vida extraordinaria: Juan Gualberto Gómez” de Caamaño de Cárdenas.
“Juan Gualberto Gómez: Una vida singular al servicio de Cuba” de Sergio F. Cruz.
“Juan Gualberto Gómez” de Sergio F. Cruz.
“Juan Gualberto Gómez: Sus ideas sociales” de Jesús Sabourín.
“Juan Gualberto Gómez” de Leopoldo Horrego Estuch.
Los artículos revelan el origen humilde de Juan Gualberto Gómez, hijo de esclavos que compraron su libertad antes de nacer. Reseñan sus estudios realizados en Cuba y en Francia y su gran cultura. Por esta razón en uno de estos artículos se afirma: "[...] una de las figuras más representativas de nuestra historia [...] hombre de recia personalidad: periodista, orador, parlamentario, organizador hombre de vasta y sólida cultura. Además poseyó condiciones excepcionales de hombre de estado y de patriota integrísimo [...]" (Cruz, 1954: p. 11).
Un aspecto interesante en los artículos es como se destaca la amistad que sostuvo con José Martí, desde la Guerra Chiquita en el bufete de Nicolás Azcárate hasta la muerte del Apóstol en 1895; así como la coincidencia de sus ideas y la confianza que Martí depositó en Juan Gualberto y tal es así que la orden de alzamiento de la nueva contienda Martí se la envía a él el 29 de enero de 1895.
Los autores se refieren a algunos rasgos de la personalidad de Juan Gualberto Gómez que son precisos imitar, en los que se extraen enseñanzas para el comportamiento ciudadano e inspiración para el deber patriótico y la responsabilidad ciudadana. De aquí que en uno de los artículos se afirme:
Fue lo que se llama un carácter, por la entereza en el mantenimiento de su credo y la pulcritud de sus actos públicos [...] Jamás inclinó la cabeza, padeciendo prisiones por sus ideas y criterios [...] Su moral política lo llevó a la miseria, sufriéndola estoicamente, y que agudizó en la vejez ...
Se enfrenta a España, por la reivindicación de los hombres de color y por la independencia de Cuba, en un batallar sin cansancio y optimismo, y en la república se manifestó por una política constructiva, demandando honradez y capacidad a los gobernantes [...] (Horrego, 1950: p. 5 6).
Y culmina el autor cuando expresa:
Este hombre es una enseñanza y un estímulo [...] deben tomarlo como ejemplo los que a la primera adversidad se rinden, para que en él aprecien, en plano de imitar, superación, constancia y triunfo bien estudiado, y que la cuna, el color, los sinsabores no importan para levantarse. Hay que tener como Juan Gualberto afán de ser útil y amor al mejoramiento para que el triunfo venga ..." (Horrego, 1950: p. 6).
Juan Gualberto Gómez estaba convencido de que el fin de la dominación española, no significaba la independencia de Cuba por la presencia norteamericana. Sobre este aspecto se expresa en una de los artículos:
El tratado de paz, que puso fin a la dominación española pone de manifiesto a Juan Gualberto Gómez que comienza para Cuba una nueva prueba: la lucha contra el imperialismo norteamericano, más poderoso que el imperialismo de la Madre Patria. El tratado de paz castraba las aspiraciones de los revolucionarios, mantenía el status colonial de Puerto Rico, impedía la independencia económica y dejaba vislumbrar el semicoloniaje, manifestación clara de la política de expansión territorial de los Estados Unidos [...] (Ante, 1954: p. 26).
Su acción contra la dominación norteamericana en Cuba está presente en su condición de asambleista en la Constituyente de 1901 cuando en su famosa ponencia, expresión de patriotismo, dirigida a la Convención hace una dicepción de la Enmienda Platt al analizar los peligros que traería para Cuba. El advenimiento de la República de 1902, al nacer comprometida, incumplió con la realización del ideal martiano. Esto no pasó inadvertido para Juan Gualberto. En este sentido se afirma: "[...] Está en desacuerdo con todos los gobiernos republicanos porque escarnecen los principios de la revolución redentora, que él encarna por su historia, por su honestidad y firmeza de principios." (Caamaño, 1954: p. 22).
El arma esencial que utilizó para combatir a estos gobiernos fue el periodismo. Refiriéndose a esto el autor Horrego apunta:
Su arma para esta labor extraordinaria más que la oratoria [...] fue el periodismo, que cultivó, y en el que se destacó por su abrumadora dialéctica y su gráfica acuciosa [...] El periodismo es en él superior al tribuno [...] Si no fue el mejor periodista, fue de los más sobresalientes, por la calidad del lenguaje, habilidad y maestría de la exposición, destreza y serenidad en la polémica, audacia en la idea, fuerza en el estilo [...] Manejó lo mismo el ataque incisivo y demoledor, que el sarcasmo hiriente y mordaz. (Horrego, 1950: p. 6)
4.-La República Mediatizada en la Revista.
Hemos creído oportuno incluir en la parte final de la tesis, la referencia que se hace en la revista de la pseudorrepública en sus características más generales y culminar con el señalamiento que en ella se realiza de la muerte del líder de la ortodoxia Eduardo Chibás.
Como hemos afirmado la Revista Orto no podía permanecer indiferente ante la situación que vivía la república en los 55 años de existencia sobre todo, cuando esta cumplía su cincuentenario. En esta fecha vieron la luz toda una serie de artículos en los cuales se hacía un balance del tiempo transcurrido y se evidenciaban las principales características generales y comunes a los distintos gobiernos.
Se observa en los artículos una denuncia a los males existentes y, sobre todo, es algo común en ellos la certeza de que esa no era la república que soñó Martí, pues sus principales ideas y sueños, por los cuales ofrendó su vida, quedaban por realizar. Se busca en el pensamiento de Martí la vía esencial para el análisis y la reflexión a partir de lo cual se debía examinar la realidad imperante.
Así tenemos que en la revista se afirma: "[...] Así había quedado vigente el pensamiento político de José Martí, inconclusa la obra de viejos mambises, venerables legionarios de las doctrinas martianas. Esta afirmación no entraña, sin embargo, un juicio pesimista acerca de nuestra corta vida republicana; sino un requerimiento porque estamos aún en deuda con las proyecciones políticas del Apóstol." (Ortiz, 1952: p. 4).
El Dr. Agustín Guerra de la Piedra en su artículo “¿Tenemos la república que soñó Martí?” afirma: “Desarticulado en lo económico, en lo político no vemos en el horizonte señales de mejoramiento. Lo triste, lo doloroso de todo esto es que en el cubano hay capacidad analítica para razonar por su destino que le corresponde, por su historia bellísima [...] sin que se decida a aglutinar sus fuerzas para de un vuelco integrar la república cuyas bases echó el auténtico Partido Revolucionario el día 10 de abril de 1892." (Guerra, 1952: p. 2-3).
La alusión es evidente. El P.R.C. (A), fundado en el año 1934, no podía resolver los males de Cuba. Por otro lado, en el artículo se observa un llamado a la unidad de los cubanos aunque con cierto escepticismo con relación a ella. En este artículo sí se hace una clara indicación a la dependencia de Cuba respecto a Estados Unidos. Para lograr esto los norteamericanos establecieron, tras el fin del período de ocupación toda una serie de mecanismos de dominación desde el punto de vista económico, político y militar que le garantizaban en todo momento el control sobre Cuba. En este orden de cosas en el artículo se expresa: "La Constitución de 1901 nos llegó mediatizada por la Enmienda Platt y el consabido tratado comercial de tipo permanente. La primera con derecho a establecer estaciones navales y carboneras, derecho de intervención, etc. La Isla de Pinos quedaba fuera de nuestra jurisdicción, mientras no se discutiera más adelante a quien debiera pertenecer ..." (Guerra, 1952: p. 3).
De esta forma Cuba, de colonia de España, se convertía en neocolonia de Estados Unidos. Los métodos de dominación se hacían más sutiles, porque a pesar de poseer gobierno propio, bandera e himno la república implantada en 1902 era una farsa, era, como se ha afirmado, una pseudorrepública. Esta situación quedaba refrendada en la revista en las siguientes palabras: "[...] Tenemos bandera, humeante aún por las mil batallas libradas, himno cuajado de notas enardecedoras y evocador de la epopeya heroica, pero estaba por lograrse el sustratum esencial para constituir una verdadera nación: economía propia, independencia y unidad étnica [...]" (Guerra, 1952: p. 4).
Por esta razón se afirma en un editorial de la dirección de la Revista Orto:
La independencia, no ha traído consigo la libertad. Porque lo esencial de la libertad está en la conciencia de ello. El progreso histórico de los pueblos no se mide por los resortes mecánicos que cierta cantidad variable de sus miembros pueda utilizar para satisfacer sus necesidades fisiológicas; sino por la densidad espiritual que se traduzca en decoro moral, dignidad cívica y justicia en todos los órdenes de la vida humana. Y todo eso, salvo en muy variadas excepciones es lo que nos ha faltado
Es decir, en la revista hay un reconocimiento tácito de que en Cuba no había libertad, pues esta sólo era formal. En las páginas de la revista se destaca el aumento de la corrupción política, el robo de los fondos públicos, la malversación y el aumento del gangsterismo.
"Lo que oscurece tanto el ambiente nacional de nuestros días es precisamente la actitud contraria a la de José Martí [...] los grupos se organizan para llevar a cabo una acción que llaman revolucionaria y que consiste en asesinar a mansalva y ensangrentar al país. Los partidos se valen de todos los procedimientos demagógicos para servir a sus intereses de carácter electoral ..." (Ardura, 1951: p. 16)
Durante el desgobierno de Carlos Prío se agudizaron los males que sufría la república. En aquella época se cometieron horrendos crímenes contra líderes del movimiento obrero, en particular, se acentuó la persecución a los dirigentes comunistas, lo que constituía una flagrante violación de la Constitución. De esta forma, por ejemplo, fueron asaltados sus locales, prohibiendo sus medios de prensa y comunicación y encarcelados sus miembros sin previo aviso.
Con motivo de la detención en 1949, del poeta, Manuel Navarro Luna, la Revista Orto, publicó en sus páginas una airada protesta, en la cual se denuncia esta arbitrariedad, al mismo tiempo que hace un llamado para respetar los derechos ciudadanos.
"Demostrando su desprecio por los más elementales cánones legales fue arbitrariamente detenido en nuestra ciudad Manuel Navarro Luna [...] Orto [...] quiere levantar su voz de protesta enérgica frente al hecho sintomático de que no sólo Navarro Luna; sino el más humilde ciudadano, pueda estar sujeto a las caprichosas decisiones de los que, quizás si parapetados en su ignorancia, se complacen en pisotear las leyes y desconocer el derecho." (Consejo de Redacción, 1949: p. 4).
El entreguismo y la dependencia al capital norteamericano fue una práctica acentuada a lo largo de toda la república, el capital norteamericano había invadido las principales ramas económicas lo que contribuyó decididamente a nuestra deformación estructural y a la condición de país subdesarrollado monoproductor y monoexportador. Esta característica aparece reflejada en la revista: "Nos acusa desde afuera la invasión de un pueblo que compra y manda para decirlo con letra de Martí [...] Por la guardarraya, típicamente antillana se nos va el azúcar y detrás en comparsa dramática la propiedad de la finca, de la mina, del ferrocarril, del avión." (Campoamor, 1953: p. 40)
De igual modo el servilismo y la sumisión al gobierno de los Estados Unidos era algo común en los presidentes cubanos en el período republicano. Existen variados casos, ocurridos en nuestra historia,que evidencian la condición de amo de los Estados Unidos. Un caso muy sonado, por la ofensa que significó para el honor y la dignidad de los cubanos, ocurrió en el Parque Central el 11 de marzo de 1949: la profanación de la Estatua de Martí por los marines yanquis. La revista Orto fue una de las primeras publicaciones en denunciar esta ofensa:
[...] hecho abominable, demostrativo de que ignoran de que un monumento en donde quiera que esté es un verdadero símbolo de amor y libertad de un pueblo.
Orto y el Grupo Literario de Manzanillo fueron los primeros en expresar su indignación, mas pecaríamos de cobardes sino ratificáramos que hubo una incalificable negligencia de parte del pueblo y de la policía de La Habana la noche del suceso. Porque a esa hora, y en el lugar que fue, por un "quítame esa paja" ha estado la policía en acción y los curiosos en acecho. El fotógrafo, más que retratar a los delincuentes, debió haber expuesto su vida para derribarlos. Los héroes hubiesen surgido al instante y ahora no lamentaríamos la espera de una sanción que es posible no llegue nunca." (Consejo de Redacción, 1949: p. 1).
La sanción impuesta fue humillante para nuestro pueblo, expresión del desprecio que sentían por nosotros los imperialistas: Richard Choinsgy fue condenado a permanecer 15 días confinado en su buque.
Un momento importante en la revista es el carácter antimperialista que se observa en sus páginas. Se recurre a Martí y a Maceo para expresar ese sentimiento. Esto, por consiguiente, constituye un elemento que de alguna manera contribuyó a enraizar en nuestro pueblo el odio y la repulsa hacia el imperialismo norteamericano.
Aquellos hombres de Martí a Maceo [...] jamás desearon alianza ni auxilio del poderoso vecino, porque sabían que Cuba habría de pagar demasiado caro semejante ayuda [...]
Martí fue previsor, en grado sumo, sobre esta posibilidad. Lo consignó en carta que quedó trunca por la muerte, que dirigía a Manuel Mercado, desde los campos de Cuba libre [...] Maceo advirtió más de una vez lo peligroso que era para Cuba contraer deudas con el vecino poderoso [...] (Guerra, 1950: p. 4).
El análisis de este último tópico se puede observar que la revista sí asume una posición política, que a mi juicio es progresista. Esto queda evidenciado en el señalamiento de los principales males que agobiaban la república y que impedían la realización de los sueños de nuestros próceres. Al propio tiempo existe una posición nacionalista, de amor por la patria frente a la dependencia al capital norteamericano. En sus páginas, en la década del 50, se refleja una posición antimperialista, de denuncia ante la actitud que asumieron los gobernantes.
Uno de los pocos hechos históricos de carácter político ocurridos en la década del 50 en Cuba que está recogido en la revista es lo relacionado con la muerte de Eduardo René Chibás. En este caso, es una carta enviada al director de la revista Bohemia. En la carta en cuestión no existe referencia de las circunstancias que llevaron a que Chibás se disparara un tiro el domingo 5 de agosto de 1951, ante los micrófonos de la C.M.Q., lo que le provocaría la muerte once días después. En ella se hace patente la posición de los miembros de la revista y del Grupo Literario de no pertenecer a ningún partido político. No obstante a ello se expresa: "Como cubanos pues, por encima de todo, la muerte del Senador Chibás tiene, por fuerza, que obligarnos a una patriótica meditación [...] ¿Quién era Chibás? ¿ Por qué se esforzaba y por qué peleaba? ..." (GLM y Revista Orto, 1951: p. 3).
La respuesta a estas interrogantes formuladas los conduce a señalar algunos de los grandes males que azotaban a la república en aquel período. En este sentido en la carta se expresa: "... Por el adecentamiento de las costumbres públicas. Por vivir una patria limpia, decente, y honrada ... (GLM y Revista Orto, 1951: p. 3). Y más adelante continúa:
No es la corrupción, la rapiña, la deshonestidad y el enriquecimiento fácil a costa del erario público lo que Cuba desea [...] las fuerzas morales de nuestra tierra están demostrando que desean otra cosa: que desean una patria honesta, limpia, progresista, donde todos los cubanos puedan vivir en convivencia entrañable de bien de virtudes y de honor. La demostración que ha dado el pueblo de Cuba ante la tumba de Chibás no tiene más que ese sentido [...] (GLM y Revista Orto, 1951: p. 4).
La historia recoge que durante el período de los llamados gobiernos auténticos (1944 1952) llegaron a su clímax males arrastrados a lo largo de toda la república: la corrupción política administrativa, el gangsterismo, el robo, el asesinato de los principales líderes obreros y campesinos, la persecución a los comunistas y la llamada política de la Guerra Fría, lo cual hacía inviable el programa nacional reformista del Partido Auténtico. En medio de aquellas circunstancias emerge la figura de Chibás, líder de un movimiento cívico político. Su principal arma era la moral, el llamado al adecentamiento de las costumbres públicas. Su medio de lucha la palabra ante la radio, su instrumento simbólico la escoba, su consigna: ¡Vergüenza contra Dinero!.
Pero esta forma de lucha dejaba intactas las bases de la explotación y el origen de todos los males. Era preciso, justamente, barrer con el dominio del bloque burgués latifundista sometido a los designios del imperialismo yanqui. La misiva culmina haciendo una apreciación del futuro, de sus perspectivas y se ofrece una apreciación acertada de las fuerzas que existen en el pueblo. En este sentido se expresa:
[...] Con la muerte del Senador Chibás no se pierde [...] la última esperanza de Cuba. Semejante expresión de derrotismo, de pesimismo, de fracaso y de muerte no cabe, de ningún modo ni se debe emplear frente a la caída del líder ortodoxo [...] Porque esa demostración de energía representa, precisamente, todo lo contrario. Representa que todas las fuerzas morales de nuestra Patria están intactas, y que una gran esperanza, como en la Caja de Pandora se alza y resplandece en la conciencia de nuestro pueblo." (GLM y Revista Orto, 1951: p. 5).
En nuestro criterio, esa "Caja de Pandora" a que hace referencia el artículo fue abierta por Batista el 10 de marzo de 1952, cuando, pisoteando la Constitución del 40, da su fatídico golpe. De esa caja no salieron demonios ni males como se narra en el cuento sino salió la esperanza de Cuba, las fuerzas morales de nuestro país: la Generación del Centenario que con su asalto al Cuartel Moncada iniciaba el cambio del destino de nuestro pueblo.
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La revista Orto (A la bahia)......
Historia Nacional y Local de la Revista Orto
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Es incuestionable que la sola relación de estos prestigiosos intelectuales es suficiente para aquilatar la magnitud y trascendencia que tuvo esta empresa cultural que fue la Revista Orto,iniciada por Sariol, que se mantuvo por más de cuatro décadas. Pero también nos permite apreciar el prestigio y la calidad de la misma; así como la intensa y fructífera actividad cultural que se vivió dentro de ella. De este intercambio la más beneficiada fue la Ciudad de Manzanillo y la cultura de su pueblo; que recibió de forma constante una importante inyección, que redundó en el florecimiento de su cultura.
• Surgimiento de la Revista Orto. Significación.
En la obra Panorama Histórico de la Literatura Cubana, se puede leer: "El grupo adquirió mayor unidad y auge cuando Sariol fundó en 1920 la revista Orto ..." (Henríquez, 1979: p. 363).
Tal aseveración constituye un error, que puede tener como causa:
1.-Error en la impresión. Considero que esta ha de ser la causa esencial,por cuanto un escritor de la talla de Max Henríquez Ureña, conocedor,por demás,de la cultura cubana, no podía desconocer que la Revista Orto se fundó nueve años antes que el Grupo Literario de Manzanillo y que, efectivamente, el prestigio de la revista contribuyó al auge y a la unidad del Grupo, cuyos miembros, desde antes, ya trabajaban o colaboraban con la revista.
Sobre el origen de la Revista Orto Juan Jerez Villarreal, nacido en Bayamo en 1890, periodista, pero también dedicado a la historia, ha expresado: "Pronto Sariol, bajo los auspicios de los inquietos muchachos manzanilleros, y después de una conferencia de José Manuel Poveda, dictada en el Teatro Principal, que levantó el ardimiento de aquella valiosa mocedad, publicó la Revista Orto, de la que fui el Bautista [...]" (Jerez, 1950: p.4). De modo que el discurso de José Manuel Poveda (1888 1926) fue fuente de inspiración en la fundación de la revista. El nombre, como es apreciable, fue sugerido por Juan Jerez Villarreal, a manera de símbolo, es decir, como astro en el cielo de las inquietudes literarias de Manzanillo y de Oriente, en un momento inicial. El primer número de la Revista Orto vio la luz el 7 de enero de 1912. A modo de proemio, en este número, se hace una explicación del por qué del nombre, al propio tiempo que se definen los objetivos esenciales que la animan. En este orden de cosas se expresa: "Cuando asciende por el horizonte un astro llaman los hombres Orto a aquel espectáculo deslumbrante y bellísimo. Nosotros llamamos Orto a esta revista que tenemos el honor de presentar al público [...], en nuestro mundo local (Orto) significa la aparición de un nuevo esfuerzo realizado por varios jóvenes, que amantes del prestigio de la ciudad que fue su cuna [...] no han podido permanecer indiferentes y remisos ante la absoluta carencia de una revista literaria en este pueblo ... Aquí está, pues, nuestra Revista Literaria. No será ella un conglomerado de páginas concentradoras de ridículos desahogos amorosos, ni vaciedades y futilezas soporíficas [...]." (Instituto de Literatura y Lingüística de la A.C.C., 1984: p. 694)
Del análisis de estas palabras se puede arribar a las siguientes consideraciones teóricas:
-La revista significó como una especie de luz que iluminó a través de sus páginas la cultura manzanillera, al propio tiempo que llenó el vacio de la inexistencia de una revista literaria para la ciudad.
-Sin ser su propósito inicial, la revista desbordó las expectativas de aquel grupo de jóvenes, por cuanto no fue privativa de la ciudad; sino que alcanzó ribetes nacionales e internacionales. En sus páginas se pueden encontrar escritos de afamados intelectuales cubanos y latinoamericanos.
-Más que una revista literaria, como se autodefine, fue una verdadera institución promotora y difusora de la cultura cubana y latinoamericana. Se pueden leer en sus páginas comentarios de libros y publicaciones con el objetivo de informar a los lectores sobre la circulación de nuevos libros; así como para incentivar su lectura. Esta sección fija de la revista recibió diferentes nombres, aunque con el mismo propósito, como fueron: Bibliografía, Meseta de Libros, Revista de Revistas y Letras extranjeras. Se encuentran diversos escritos acerca de la ciencia, industria, comercio, agricultura; así como pueden apreciarse diversas manifestaciones del arte, como es el caso de la publicación en el último número que daba fin a la revista, correspondiente a diciembre de 1957, de una exposición de los mejores cuadros del pintor Carlos Enríquez (1900 1957) como una forma de cultivar en los lectores el gusto por lo bello.
La Revista Orto circuló durante un período de cuarenta y cinco años. En medio de aquellas terribles condiciones, sobre todo desde el punto de vista económico, el haber mantenido esa empresa fue una obra titánica; pero sus fundadores estaban conscientes de ello y sus principios eran firmes. Por esta razón se expresa:
En la Revista Orto, para cumplir el ideal martiano, hemos dejado no poca de nuestra sangre. Por eso, tal vez, no hemos cosechado ciertos triunfos. Aunque ciertos triunfos a la verdad, nunca lo hemos deseado [...] Nosotros hubiéramos podido arrastrar el penacho y de esa suerte obtener ciertos triunfos sobre todo en lo económico. Pero no, no. Cuando tengamos que ceder -no a la contrariedad ni al desaliento; sino a la muerte- vamos a poder decir, que también nosotros hemos podido mantener, bien alto y limpio nuestro penacho. (Medrano, 1949: p. 7)
Las causas que explican su ocaso y desaparición nos las han brindado el análisis de los documentos objeto de investigación:
-La edición de los diferentes números fue a expensas de sus propios recursos y de los favores de sus amigos. Esto significa que no existió, por parte del gobierno, ninguna ayuda oficial, todo ese tiempo no tuvo más recursos que los suyos propios, no muy abundantes por cierto. Esto queda demostrado cuando en la revista se emite el siguiente criterio: "[...] Sin embargo, esa abundante cosecha jamás ha tenido reconocimiento efectivo de gobernantes y legisladores. Desde luego que esta clase de esfuerzos de cultura nutricia no atrae porque no existe en esas actividades rejuegos politiqueros y aparte de esa realidad nefasta los más obligados a hacer algo están huérfanos de comprensión y saturados de ignorancia y prejuicios" (Consejo de Redacción, 1954: p. 6).
-La Revista no era de propaganda, ni para la propaganda comercial, en sus páginas aparecen muy pocos anuncios con este carácter. Esto explica que no hubo entradas efectivas, ni ayuda privada que coadyuvaran a costear las diferentes ediciones.
-La Revista se servía gratuitamente a todas las bibliotecas de la república y a las instituciones similares de otros países que la habían solicitado.
Estos factores de índole económico, acumulados durante décadas, explican la terrible situación financiera que vivió la revista y que dieron al final al traste con su fructífera vida.
Muchas fueron las voces de prestigiosas personalidades que aclamaron y dieron sus votos en favor de la permanencia de la revista. El periodista Arturo Alfonso Roselló (El Arquero) en su sección "La Flecha en el Blanco" del periódico Mañana refiriéndose a ello escribía: "Algo hay que hacer, algo debe hacerse para que Orto siga cumpliendo su tarea cultural, para que sus páginas sostengan, como lo han hecho a través de casi medio siglo, el noble aliento de su animador y los entusiastas espíritus que en torno suyo se aglutinaron. [...] Orto, no puede morir. Con ella moriría un trozo palpitante de nuestra historia”. (Alfonso, 1957: p. 3).
A este clamor para que Orto perdurara como publicación y tradición literaria se unió la voz del Dr. Rafael Marquina a través del periódico Información: "Debemos remediarlo. Algo peligra en el patrimonio común de la mejor cubanía que nos ha enseñado muchas virtudes mantenidas con decoro, sin concesiones ni licencias vanas que nos ha enseñado la lección de la pulcritud espiritual, de la honestidad, de la inteligencia [...]" (Marquina, 1957: p. 4-5).
En aquella época surgieron algunas iniciativas interesantes con el fin de perpetuar la existencia de la revista. Entre ellas vale destacar; por su significación las siguientes:
-Enviar mensajes telegráficos o escritos al Ministro de Comunicaciones de la República para realizar una emisión especial de sellos de correos.
-Realizar un homenaje nacional a Orto con una edición especial en la que aparezcan los principales o más importantes trabajos literarios y patrióticos publicados por la propia revista en sus años de vida.
Los esfuerzos, los clamores para salvar a la revista fueron en vano, de esta forma fenecía una publicación que fue ejemplo de sacrificio, estoicismo y constancia en favor de la cultura cubana. Sin embargo, el esfuerzo de aquellos ilustres manzanilleros no fue en vano por el legado cultural que dejaron, éste es el primer elemento de su significación, al que añadimos los siguientes:
• Fue una importante Revista Literaria, en ella están presentes diferentes corrientes literarias entre las que se destacan el modernismo y el vanguardismo. Se puede afirmar que no es posible contemplar pasivamente el panorama literario de Cuba en los primeros cincuenta años, si no buscamos el asidero de Orto. En sus páginas se podrá encontrar obras de calidad de dos generaciones de prestigiosos intelectuales nacionales y extranjeros; sus poemas, ensayos, cuentos, análisis críticos y narraciones. Sobre esto opinaba Regino Boti: "Orto es la revista más antigua de nuestro tiempo. Nació en Santiago de Cuba con el nombre de "El Pensil". Fue porta estandarte del modernismo. Y en su colección están atesorados los nombres de cuantos en Oriente descollaron en las letras. El movimiento de renovación de 1913 tiene allí su más valioso registro ... (Boti, 1950: p. 4-5).
• Constituye una verdadera institución cultural. Reflejó la vida cultural de Manzanillo, Oriente y Cuba. En ella abunda, entre otros, un material selecto de literatura, arte, música, teatro, ciencia. En tal sentido cumplió un papel muy importante como promotora cultural.
• Fue un importante instrumento que contribuyó a la difusión del progreso científico técnico y de la civilización en sentido general.
• Fue el elemento aglutinador del Grupo Literario de Manzanillo y principal difusor de sus actividades; así como de las obras creadas por sus miembros.
• Rebasó los marcos nacionales. Se distribuía prácticamente en todos los países hispanoamericanos. Su mención fue un tema recurrente entre los intelectuales y entre las publicaciones. En ella han quedado estampadas las firmas más ilustres de las letras latinoamericanas de aquella época.
• Por su constancia, vigor y tenacidad en su salida se convirtió en una fuente de inspiración y de admiración para los que cultivaban las letras. En esta linea de pensamiento se escribía en aquel entonces: "[...] Sirve de inspiración porque levanta fe de quien tenga el ánimo caído, ver como un esfuerzo tan poco productivo desde el punto de vista económico ha podido sostenerse frente a los embates del tiempo [...]" (Carrera, 1957: p. 6).
• Su valor se remonta en el tiempo, por lo que su uso actualmente alcanza la docencia. En ella se pueden encontrar diferentes escritos para diferentes niveles de enseñanza. En particular para la educación superior se pueden apreciar temas referentes a: Literatura, Historia, Filosofía, Etica, Pedagogía.
• Se convirtió en una activista en la difusión de la historia local y nacional; por tanto divulgadora de valores y tradiciones patrióticas. En este orden de cosas, la revista se convirtió en historia misma.
• Fue una tribuna importante en el desarrollo de actividades cívicas de nuestro país; en tal sentido promovió y cultivó el desarrollo del sentimiento de patriotismo, de nacionalidad y de amor por nuestros próceres. Incentivó el desarrollo de valores morales, de manera particular en la juventud.
• Fue una trinchera desde donde se criticó, de manera sutil, los males que agobiaban a la república, que impedían la realización del pensamiento y la doctrina de Martí.
En fin como expresara Arturo Alfonso Roselló: "Orto -es necesario advertirlo- nunca fue una revista de lujo. Lo que en ella valía no era el esmero tipográfico, ni el ornamento externo, ni esa pretenciosa jactancia que suele distinguir a las publicaciones de minoría. Su mayor mérito era la franca hospitalidad de sus páginas a todos los esfuerzos creadores y su voluntad generosa de enviar desde la Manzanillo Culta, el mensaje de escritores y artistas que habían creado, sin estímulos ni ayuda externa una poderosa vida cenacular. " (Alfonso, 1957: p. 3
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Es incuestionable que la sola relación de estos prestigiosos intelectuales es suficiente para aquilatar la magnitud y trascendencia que tuvo esta empresa cultural que fue la Revista Orto,iniciada por Sariol, que se mantuvo por más de cuatro décadas. Pero también nos permite apreciar el prestigio y la calidad de la misma; así como la intensa y fructífera actividad cultural que se vivió dentro de ella. De este intercambio la más beneficiada fue la Ciudad de Manzanillo y la cultura de su pueblo; que recibió de forma constante una importante inyección, que redundó en el florecimiento de su cultura.
• Surgimiento de la Revista Orto. Significación.
En la obra Panorama Histórico de la Literatura Cubana, se puede leer: "El grupo adquirió mayor unidad y auge cuando Sariol fundó en 1920 la revista Orto ..." (Henríquez, 1979: p. 363).
Tal aseveración constituye un error, que puede tener como causa:
1.-Error en la impresión. Considero que esta ha de ser la causa esencial,por cuanto un escritor de la talla de Max Henríquez Ureña, conocedor,por demás,de la cultura cubana, no podía desconocer que la Revista Orto se fundó nueve años antes que el Grupo Literario de Manzanillo y que, efectivamente, el prestigio de la revista contribuyó al auge y a la unidad del Grupo, cuyos miembros, desde antes, ya trabajaban o colaboraban con la revista.
Sobre el origen de la Revista Orto Juan Jerez Villarreal, nacido en Bayamo en 1890, periodista, pero también dedicado a la historia, ha expresado: "Pronto Sariol, bajo los auspicios de los inquietos muchachos manzanilleros, y después de una conferencia de José Manuel Poveda, dictada en el Teatro Principal, que levantó el ardimiento de aquella valiosa mocedad, publicó la Revista Orto, de la que fui el Bautista [...]" (Jerez, 1950: p.4). De modo que el discurso de José Manuel Poveda (1888 1926) fue fuente de inspiración en la fundación de la revista. El nombre, como es apreciable, fue sugerido por Juan Jerez Villarreal, a manera de símbolo, es decir, como astro en el cielo de las inquietudes literarias de Manzanillo y de Oriente, en un momento inicial. El primer número de la Revista Orto vio la luz el 7 de enero de 1912. A modo de proemio, en este número, se hace una explicación del por qué del nombre, al propio tiempo que se definen los objetivos esenciales que la animan. En este orden de cosas se expresa: "Cuando asciende por el horizonte un astro llaman los hombres Orto a aquel espectáculo deslumbrante y bellísimo. Nosotros llamamos Orto a esta revista que tenemos el honor de presentar al público [...], en nuestro mundo local (Orto) significa la aparición de un nuevo esfuerzo realizado por varios jóvenes, que amantes del prestigio de la ciudad que fue su cuna [...] no han podido permanecer indiferentes y remisos ante la absoluta carencia de una revista literaria en este pueblo ... Aquí está, pues, nuestra Revista Literaria. No será ella un conglomerado de páginas concentradoras de ridículos desahogos amorosos, ni vaciedades y futilezas soporíficas [...]." (Instituto de Literatura y Lingüística de la A.C.C., 1984: p. 694)
Del análisis de estas palabras se puede arribar a las siguientes consideraciones teóricas:
-La revista significó como una especie de luz que iluminó a través de sus páginas la cultura manzanillera, al propio tiempo que llenó el vacio de la inexistencia de una revista literaria para la ciudad.
-Sin ser su propósito inicial, la revista desbordó las expectativas de aquel grupo de jóvenes, por cuanto no fue privativa de la ciudad; sino que alcanzó ribetes nacionales e internacionales. En sus páginas se pueden encontrar escritos de afamados intelectuales cubanos y latinoamericanos.
-Más que una revista literaria, como se autodefine, fue una verdadera institución promotora y difusora de la cultura cubana y latinoamericana. Se pueden leer en sus páginas comentarios de libros y publicaciones con el objetivo de informar a los lectores sobre la circulación de nuevos libros; así como para incentivar su lectura. Esta sección fija de la revista recibió diferentes nombres, aunque con el mismo propósito, como fueron: Bibliografía, Meseta de Libros, Revista de Revistas y Letras extranjeras. Se encuentran diversos escritos acerca de la ciencia, industria, comercio, agricultura; así como pueden apreciarse diversas manifestaciones del arte, como es el caso de la publicación en el último número que daba fin a la revista, correspondiente a diciembre de 1957, de una exposición de los mejores cuadros del pintor Carlos Enríquez (1900 1957) como una forma de cultivar en los lectores el gusto por lo bello.
La Revista Orto circuló durante un período de cuarenta y cinco años. En medio de aquellas terribles condiciones, sobre todo desde el punto de vista económico, el haber mantenido esa empresa fue una obra titánica; pero sus fundadores estaban conscientes de ello y sus principios eran firmes. Por esta razón se expresa:
En la Revista Orto, para cumplir el ideal martiano, hemos dejado no poca de nuestra sangre. Por eso, tal vez, no hemos cosechado ciertos triunfos. Aunque ciertos triunfos a la verdad, nunca lo hemos deseado [...] Nosotros hubiéramos podido arrastrar el penacho y de esa suerte obtener ciertos triunfos sobre todo en lo económico. Pero no, no. Cuando tengamos que ceder -no a la contrariedad ni al desaliento; sino a la muerte- vamos a poder decir, que también nosotros hemos podido mantener, bien alto y limpio nuestro penacho. (Medrano, 1949: p. 7)
Las causas que explican su ocaso y desaparición nos las han brindado el análisis de los documentos objeto de investigación:
-La edición de los diferentes números fue a expensas de sus propios recursos y de los favores de sus amigos. Esto significa que no existió, por parte del gobierno, ninguna ayuda oficial, todo ese tiempo no tuvo más recursos que los suyos propios, no muy abundantes por cierto. Esto queda demostrado cuando en la revista se emite el siguiente criterio: "[...] Sin embargo, esa abundante cosecha jamás ha tenido reconocimiento efectivo de gobernantes y legisladores. Desde luego que esta clase de esfuerzos de cultura nutricia no atrae porque no existe en esas actividades rejuegos politiqueros y aparte de esa realidad nefasta los más obligados a hacer algo están huérfanos de comprensión y saturados de ignorancia y prejuicios" (Consejo de Redacción, 1954: p. 6).
-La Revista no era de propaganda, ni para la propaganda comercial, en sus páginas aparecen muy pocos anuncios con este carácter. Esto explica que no hubo entradas efectivas, ni ayuda privada que coadyuvaran a costear las diferentes ediciones.
-La Revista se servía gratuitamente a todas las bibliotecas de la república y a las instituciones similares de otros países que la habían solicitado.
Estos factores de índole económico, acumulados durante décadas, explican la terrible situación financiera que vivió la revista y que dieron al final al traste con su fructífera vida.
Muchas fueron las voces de prestigiosas personalidades que aclamaron y dieron sus votos en favor de la permanencia de la revista. El periodista Arturo Alfonso Roselló (El Arquero) en su sección "La Flecha en el Blanco" del periódico Mañana refiriéndose a ello escribía: "Algo hay que hacer, algo debe hacerse para que Orto siga cumpliendo su tarea cultural, para que sus páginas sostengan, como lo han hecho a través de casi medio siglo, el noble aliento de su animador y los entusiastas espíritus que en torno suyo se aglutinaron. [...] Orto, no puede morir. Con ella moriría un trozo palpitante de nuestra historia”. (Alfonso, 1957: p. 3).
A este clamor para que Orto perdurara como publicación y tradición literaria se unió la voz del Dr. Rafael Marquina a través del periódico Información: "Debemos remediarlo. Algo peligra en el patrimonio común de la mejor cubanía que nos ha enseñado muchas virtudes mantenidas con decoro, sin concesiones ni licencias vanas que nos ha enseñado la lección de la pulcritud espiritual, de la honestidad, de la inteligencia [...]" (Marquina, 1957: p. 4-5).
En aquella época surgieron algunas iniciativas interesantes con el fin de perpetuar la existencia de la revista. Entre ellas vale destacar; por su significación las siguientes:
-Enviar mensajes telegráficos o escritos al Ministro de Comunicaciones de la República para realizar una emisión especial de sellos de correos.
-Realizar un homenaje nacional a Orto con una edición especial en la que aparezcan los principales o más importantes trabajos literarios y patrióticos publicados por la propia revista en sus años de vida.
Los esfuerzos, los clamores para salvar a la revista fueron en vano, de esta forma fenecía una publicación que fue ejemplo de sacrificio, estoicismo y constancia en favor de la cultura cubana. Sin embargo, el esfuerzo de aquellos ilustres manzanilleros no fue en vano por el legado cultural que dejaron, éste es el primer elemento de su significación, al que añadimos los siguientes:
• Fue una importante Revista Literaria, en ella están presentes diferentes corrientes literarias entre las que se destacan el modernismo y el vanguardismo. Se puede afirmar que no es posible contemplar pasivamente el panorama literario de Cuba en los primeros cincuenta años, si no buscamos el asidero de Orto. En sus páginas se podrá encontrar obras de calidad de dos generaciones de prestigiosos intelectuales nacionales y extranjeros; sus poemas, ensayos, cuentos, análisis críticos y narraciones. Sobre esto opinaba Regino Boti: "Orto es la revista más antigua de nuestro tiempo. Nació en Santiago de Cuba con el nombre de "El Pensil". Fue porta estandarte del modernismo. Y en su colección están atesorados los nombres de cuantos en Oriente descollaron en las letras. El movimiento de renovación de 1913 tiene allí su más valioso registro ... (Boti, 1950: p. 4-5).
• Constituye una verdadera institución cultural. Reflejó la vida cultural de Manzanillo, Oriente y Cuba. En ella abunda, entre otros, un material selecto de literatura, arte, música, teatro, ciencia. En tal sentido cumplió un papel muy importante como promotora cultural.
• Fue un importante instrumento que contribuyó a la difusión del progreso científico técnico y de la civilización en sentido general.
• Fue el elemento aglutinador del Grupo Literario de Manzanillo y principal difusor de sus actividades; así como de las obras creadas por sus miembros.
• Rebasó los marcos nacionales. Se distribuía prácticamente en todos los países hispanoamericanos. Su mención fue un tema recurrente entre los intelectuales y entre las publicaciones. En ella han quedado estampadas las firmas más ilustres de las letras latinoamericanas de aquella época.
• Por su constancia, vigor y tenacidad en su salida se convirtió en una fuente de inspiración y de admiración para los que cultivaban las letras. En esta linea de pensamiento se escribía en aquel entonces: "[...] Sirve de inspiración porque levanta fe de quien tenga el ánimo caído, ver como un esfuerzo tan poco productivo desde el punto de vista económico ha podido sostenerse frente a los embates del tiempo [...]" (Carrera, 1957: p. 6).
• Su valor se remonta en el tiempo, por lo que su uso actualmente alcanza la docencia. En ella se pueden encontrar diferentes escritos para diferentes niveles de enseñanza. En particular para la educación superior se pueden apreciar temas referentes a: Literatura, Historia, Filosofía, Etica, Pedagogía.
• Se convirtió en una activista en la difusión de la historia local y nacional; por tanto divulgadora de valores y tradiciones patrióticas. En este orden de cosas, la revista se convirtió en historia misma.
• Fue una tribuna importante en el desarrollo de actividades cívicas de nuestro país; en tal sentido promovió y cultivó el desarrollo del sentimiento de patriotismo, de nacionalidad y de amor por nuestros próceres. Incentivó el desarrollo de valores morales, de manera particular en la juventud.
• Fue una trinchera desde donde se criticó, de manera sutil, los males que agobiaban a la república, que impedían la realización del pensamiento y la doctrina de Martí.
En fin como expresara Arturo Alfonso Roselló: "Orto -es necesario advertirlo- nunca fue una revista de lujo. Lo que en ella valía no era el esmero tipográfico, ni el ornamento externo, ni esa pretenciosa jactancia que suele distinguir a las publicaciones de minoría. Su mayor mérito era la franca hospitalidad de sus páginas a todos los esfuerzos creadores y su voluntad generosa de enviar desde la Manzanillo Culta, el mensaje de escritores y artistas que habían creado, sin estímulos ni ayuda externa una poderosa vida cenacular. " (Alfonso, 1957: p. 3
La revista Orto (A la bahia)
LA HISTORIA LOCAL Y NACIONAL EN LA REVISTA ORTO. 1937-1957.
Por: Francisco Felino Riverón Morales.
Revista Orto. Significación y desarrollo.
• Factores que influyen en el desarrollo cultural de Manzanillo a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX.
Estudiosos y especialistas han arribado al consenso de que en la etapa pseudorrepublicana la ciudad de Manzanillo gozó de cierto desarrollo cultural que, al compararla con otras regiones del interior del país, le confería un status privilegiado, a tal punto, que algunos la consideraban como "una plaza cultural fuerte". Sobre este aspecto se puede leer en uno de los números de la Revista Orto: "Se dice que Manzanillo es un pueblo de temperatura cultural elevada... Pueblo de verdadera tradición cultural en todos los órdenes, Manzanillo puede mostrar, orgulloso, un movimiento en el sector literario vigilante y hondo como pocos en Cuba. Desde los tiempos del Grupo Literario hasta la fecha, se ha dicho, y con razón que Manzanillo es la ciudad culta por excelencia... pero no será ocioso que repitamos ahora que Manzanillo no es un pueblo culto porque tenga buenos poetas ni buenos literatos, porque tenga órganos de publicación en mayor o menor número ni porque disponga de muchos amigos de la lectura literaria. Manzanillo es un pueblo culto por la posición elevada de su espíritu público, por su constante proyección hacia las cosas más puras y altas de la vida. Si quisiéramos hacer un detenido examen de todos los sectores de la actividad pública de Manzanillo, si quisiéramos analizar todas y cada una de las corrientes que intervienen en la formación vital del pueblo, si nos dispusiéramos a contemplar las diversas promociones sociales de Manzanillo, veríamos enseguida que todas las fuerzas tienen un punto central de convergencia: la unidad cultural, en su grado mejor de esta sociedad. No es muy fácil encontrar otro pueblo que viva más preocupado, más vigilante, más alerta en el sentido cultural que Manzanillo" (Consejo de Redacción, 1941: p. 1 2). Esa preocupación constante por el desarrollo de la cultura la convirtió en un lugar recurrente para el intercambio y la confrontación, para la promoción de importantes figuras de la cultura cubana. Destacados intelectuales de las letras cubanas y latinoamericanas dejaron su impronta en la ciudad, lo que a la postre legó un caudal de incalculable valor para la cultura local en particular y nacional en general.
El análisis de las fuentes consultadas, como resultado del procesamiento de los datos, nos permite afirmar que Manzanillo es un caso singular, aunque no es el único, en el desarrollo cultural del país. La singularidad de este desarrollo, en una ciudad alejada relativamente de los centros económicos, políticos, sociales y culturales más importantes del país, hay que buscarla en la interrelación de los elementos de carácter objetivo y subjetivo:
a) El relativo desarrollo económico que vive la región a fines del siglo XIX, que de hecho se convierte en su soporte material.
b) El nacimiento, en la penúltima década de la pasada centuria, de una generación de destacados intelectuales que conformarían, a partir de los años 20 del siglo XX, el núcleo primario del Grupo Literario de Manzanillo.
c) La relación, intercambio y colaboración con destacados escritores cubanos y latinoamericanos.
a).-Aspectos más generales del desarrollo económico de la región de Manzanillo a fines del siglo XIX.
Durante el período que se indica se experimentaron una serie de transformaciones en la estructura económica en esta región, pues ocurrieron cambios que denotaban las particularidades de su evolución histórica.
Los efectos de la guerra se hicieron sentir con fuerza en toda la actividad agraria de la región. Todos los renglones básicos de la producción experimentaron una aguda crisis. Ante esta situación las autoridades coloniales trataron de reconstruir la producción agraria, elemento fundamental en la economía de la región. Así, en 1879 en un documento oficial de Ramón Blanco se oficializaba la exoneración de pago de aranceles a la entrada de ganado vacuno, mular y caballar y toda especie de maquinaria agrícola, figurando Manzanillo entre los puertos con este privilegio. (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial, Legajo 661, Expediente 6).
La ganadería sufrió un profundo azote como resultado de la guerra pero para el año 1882 apareció una solicitud de varias sociedades y vecinos de Manzanillo para que se les concediera por un año la libre introducción de ganado sin pago de derechos, con el propósito de contribuir a la construcción de Manzanillo. (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 662. Expediente 9).
Es evidente que esta actividad económica presentaba dificultades después de la guerra, provocadas por el sacrificio en masa del ganado y por la ruina de muchas haciendas comuneras en los territorios de la región que se dedicaban en lo fundamental al cultivo. Para revitalizar un poco la economía ganadera el gobierno colonial comenzó un proceso encaminado a subastar tierras para el fomento de la misma. Fue muy significativo este proceso en tierras del estado del término municipal de Manzanillo, haciéndose extensivo en el censo de los años 1882 y 1884 y en adelante (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 645. Expediente 7,9).
Los territorios subastados tenían, en sentido general, la característica de fomentar la crianza de ganado con cuantía de 30 a 50 cabezas, lo cual estimulaba la práctica ganadera en pequeñas porciones de terreno.
En el marco de la evolución económica de esta región,particular característica reviste el proceso seguido en la industria azucarera que lo diferencia de lo que ocurre en la parte occidental de la isla. En la zona costera, que corría de Manzanillo hasta Pilón, en el curso de la etapa se fundaron los siguientes centrales: "Dos Amigos" en Campechuela, propiedad de los hermanos Roca Tasís y Cia.; el "Tranquilidad" en Calicito, propiedad de los Srs. León e Hijos; el de Vicana, en Media Luna, propiedad de los Srs. Ferrer y Cia.; el de San Luis en Niquero, propiedad de José Roca Almiral; todos estos para el año 1883 (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 300. Expediente 37). En 1884 aparece el "Sofía" en Yara (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 663. Expediente 11) y, en 1887, el Santa Teresa en Campechuela por la sociedad Rigney.(A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 301. Expediente 22).
Como consecuencia de ello comenzaría a desarrollarse una infraestructura que contribuiría al desarrollo de la región. Documentos de la década del 80 del siglo XIX testimonian las gestiones de las compañías fundadoras de estos centrales para construir líneas férreas, establecer también comunicación telefónica entre puntos claves para el desarrollo de la industria azucarera. (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 300. Expediente 1).
Este proceso de concentración en la industria azucarera tuvo como característica el hecho de que se realizó sobre la base de unidades fabriles de nueva creación, fundadas en lo fundamental por sociedades comerciales nacionales y locales, no observándose una gran oleada de inversión del capital norteamericano.
Entre los renglones económicos que se exportaban en la región ocupa un lugar destacado el tabaco. En el período que va desde 1875 a 1900, en el término de Manzanillo, la producción de tabaco estuvo localizada en 211 vegas, distribuidas en los territorios que componían la administración municipal, tales como el Zarzal, Yara, Campechuela y Vicana. En este quinquenio la producción creció por años siendo los índices productivos más altos en Vicana, en Yara y en el Zarzal, con producciones entre 250 y los 300 tercios de capa y de 100 hasta 140 tercios de tripa. (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 2791. Expediente 7.).
Unido al desarrollo de estos tres renglones: ganadería, azúcar y tabaco, tiene lugar un incremento de las actividades portuarias. Manzanillo se convierte en el principal puerto de la región en la actividad de importación y exportación.
Es conveniente exponer que estas producciones condicionaron la existencia de una fuerte concentración obrera, lo que convirtió a la ciudad en uno de los focos principales de rebeldía en los primeros años de la pseudorrepública, de donde salieron importantes líderes políticos para nuestro país.
Este relativo desarrollo económico que no negaba la existencia de las desigualdades y de la explotación , sirvió de soporte material al desarrollo cultural que experimentó esta ciudad.
b).-Generación de destacados intelectuales.
Con respecto al papel de las generaciones José Antonio Portuondo analizó profundamente la íntima relación que existe entre la historia y las generaciones literarias. En su obra La Historia y las Generaciones arribaba a las siguientes conclusiones:
1.-Toda la historia está integrada por la sucesión y el juego dialéctico de las generaciones diversas que constituyen un fenómeno constante, pero que requieren también determinadas condiciones históricas para manifestarse.
2.-Entendemos por Generaciones literarias un grupo humano que vive y produce dentro de circunstancias históricas comunes, las cuales determinan una comunidad de experiencias y quehaceres expresados en temas y formas literarias comunes" (Portuondo, 1981: p. 83 84).
Para definir desde el punto de vista espacio temporal a una generación literaria se ha aceptado el término de treinta años. Este criterio no ha de ser visto de una forma rígida, en tanto puede ser más reducido o más extenso en el número de años aceptado, de acuerdo con las circunstancias históricas que vive una generación determinada.
Se refiere también a los términos, coetaneidad y contemporaneidad. Son coetáneos los que tienen aproximadamente la misma edad y contemporáneos los que, sin tener la misma edad, viven en una misma época. Por supuesto, la generación está determinada por la coetaneidad; pero no es posible ignorar la contemporaneidad.
Estas características anteriormente señaladas la cumplían un conjunto de hombres que nacen en Manzanillo, por lo general en la penúltima década del siglo XIX, que conformarían posteriormente una generación de destacados intelectuales, quienes con su creación impulsarían el desarrollo de la cultura local y nacional. El destino de estos intelectuales converge con otros, de una forma u otra, en la ciudad de Manzanillo; que de forma privilegiada vive un desarrollo de la cultura, sobre todo en el ámbito de la literatura.
Entre este núcleo de manzanilleros vale destacar a Alberto Aza Montero, Epifanio Sánchez Quesada, Luis Felipe Rodríguez, Julio Girona, Filiberto Agüero, Angel Cañete Vivó, Braulio Cañete Vivó, Rogelio González y Nemesio Lavié. A este selecto grupo se fueron uniendo otros que, sin haber nacido en esta ciudad, contribuyeron a su desarrollo. Entre ellos se encuentran: Manuel Navarro Luna, José Manuel Poveda, Miguel Galiano Cancio, Ghiraldo Jiménez, América Betancourt y Juan Francisco Sariol.
Este grupo de jóvenes, con profundos deseos de promover el desarrollo cultural de la ciudad, constituyeron el 4 de septiembre de 1921, el Grupo Literario de Manzanillo. Uno de sus fundadores, Epifanio (Epi) Sánchez Quesada, en su libro Memorias de un Manzanillero expresa: "Primero fuimos cuatro los que nos sentábamos a departir por las noches en el Parque Céspedes. Después reunimos dos bancos y se acrecentó la tertulia al aire libre, luego se añadieron algunas sillas, hasta que el amigo que las alquilaba Vicente Seguí con generoso desprendimiento nos asignó dos docenas de sillas, pintadas de azul, con las iniciales G.L., en la parte posterior. Entre los que nos reuníamos allí se acordó designar esa institución Grupo Literario.
Era anárquica en su rectoría. Nadie la presidió ni pudo atribuirse su jefatura. Tal agrupación influyó de manera predominante en la vida cultural y artística cubana ... (Sánchez, 1956: p. 35 36).
Con independencia de que es cierto que nadie pueda atribuirse la jefatura del Grupo Literario, se ha podido determinar que Juan Francisco Sariol se convirtió, de hecho, en el eje y columna vertebral del mismo, por cuanto logró en él mayor unidad y auge a través de la imprenta "El Arte", la Nochebuena Martiana, la Biblioteca Martí y la Revista Orto. Esta última se convierte en el órgano vocero de la actividad literaria del grupo.
c).-Colaboración de destacados escritores cubanos y latinoamericanos.
Los diferentes países que conforman lo que se ha dado en llamar Caribe y los situados al sur del Río Bravo, por encima de sistemas políticos, están ligados por lazos históricos, económicos, políticos y culturales. Diversas han sido las formas que han adoptado esos vínculos y una de ellas ha sido el que se establece a través de las publicaciones y, en particular, a través de las revistas. Justamente, dentro de estas últimas, es preciso destacar a la revista Orto.
Un rasgo que distinguió la revista fue haber propiciado la unión cultural, literaria y artística cubana con los países de "Nuestra América" y expresión de esto fue la comunicación constante que mantuvo con destacados intelectuales en todo el decursar del tiempo de existencia como publicación. Entre los colaboradores cubanos y latinoamericanos más destacados se encuentran: Dulce María Borrero, Manuel Serafín Pichardo, Max Henríquez Ureña, Pedro Henríquez Ureña, Néstor Carbonell, Héctor Poveda, Fernando Lles, Regino Boti, Agustín Acosta, Bonifacio Byrne, Hilarión Cabrisas, Enrique José Varona, Pedro López Dorticós, Medardo Vitier, Alfonso Hernández Catá, Manuel Sanguily,Jorge Mañach, Rafael Esténger, Gustavo Sánchez Galarraga, Nicolás Guillén, Andrés Núñez Olano, Mariblanca Sabas Alomá, Raúl Roa García, Félix Pita Rodríguez, Alejo Carpentier, Juan Marinello, Pablo de la Torriente Brau, Federico Henríquez y Carvajal, José Antonio Portuondo, Carlos Rafael Rodríguez, Mirtha Aguirre, Aniceto Valdivia (Conde Kostia), Emilio Ballagas, Angel Augier, Emilio Roig de Leuchsenring, Emeterio Santovenia, entre otros.
Por: Francisco Felino Riverón Morales.
Revista Orto. Significación y desarrollo.
• Factores que influyen en el desarrollo cultural de Manzanillo a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX.
Estudiosos y especialistas han arribado al consenso de que en la etapa pseudorrepublicana la ciudad de Manzanillo gozó de cierto desarrollo cultural que, al compararla con otras regiones del interior del país, le confería un status privilegiado, a tal punto, que algunos la consideraban como "una plaza cultural fuerte". Sobre este aspecto se puede leer en uno de los números de la Revista Orto: "Se dice que Manzanillo es un pueblo de temperatura cultural elevada... Pueblo de verdadera tradición cultural en todos los órdenes, Manzanillo puede mostrar, orgulloso, un movimiento en el sector literario vigilante y hondo como pocos en Cuba. Desde los tiempos del Grupo Literario hasta la fecha, se ha dicho, y con razón que Manzanillo es la ciudad culta por excelencia... pero no será ocioso que repitamos ahora que Manzanillo no es un pueblo culto porque tenga buenos poetas ni buenos literatos, porque tenga órganos de publicación en mayor o menor número ni porque disponga de muchos amigos de la lectura literaria. Manzanillo es un pueblo culto por la posición elevada de su espíritu público, por su constante proyección hacia las cosas más puras y altas de la vida. Si quisiéramos hacer un detenido examen de todos los sectores de la actividad pública de Manzanillo, si quisiéramos analizar todas y cada una de las corrientes que intervienen en la formación vital del pueblo, si nos dispusiéramos a contemplar las diversas promociones sociales de Manzanillo, veríamos enseguida que todas las fuerzas tienen un punto central de convergencia: la unidad cultural, en su grado mejor de esta sociedad. No es muy fácil encontrar otro pueblo que viva más preocupado, más vigilante, más alerta en el sentido cultural que Manzanillo" (Consejo de Redacción, 1941: p. 1 2). Esa preocupación constante por el desarrollo de la cultura la convirtió en un lugar recurrente para el intercambio y la confrontación, para la promoción de importantes figuras de la cultura cubana. Destacados intelectuales de las letras cubanas y latinoamericanas dejaron su impronta en la ciudad, lo que a la postre legó un caudal de incalculable valor para la cultura local en particular y nacional en general.
El análisis de las fuentes consultadas, como resultado del procesamiento de los datos, nos permite afirmar que Manzanillo es un caso singular, aunque no es el único, en el desarrollo cultural del país. La singularidad de este desarrollo, en una ciudad alejada relativamente de los centros económicos, políticos, sociales y culturales más importantes del país, hay que buscarla en la interrelación de los elementos de carácter objetivo y subjetivo:
a) El relativo desarrollo económico que vive la región a fines del siglo XIX, que de hecho se convierte en su soporte material.
b) El nacimiento, en la penúltima década de la pasada centuria, de una generación de destacados intelectuales que conformarían, a partir de los años 20 del siglo XX, el núcleo primario del Grupo Literario de Manzanillo.
c) La relación, intercambio y colaboración con destacados escritores cubanos y latinoamericanos.
a).-Aspectos más generales del desarrollo económico de la región de Manzanillo a fines del siglo XIX.
Durante el período que se indica se experimentaron una serie de transformaciones en la estructura económica en esta región, pues ocurrieron cambios que denotaban las particularidades de su evolución histórica.
Los efectos de la guerra se hicieron sentir con fuerza en toda la actividad agraria de la región. Todos los renglones básicos de la producción experimentaron una aguda crisis. Ante esta situación las autoridades coloniales trataron de reconstruir la producción agraria, elemento fundamental en la economía de la región. Así, en 1879 en un documento oficial de Ramón Blanco se oficializaba la exoneración de pago de aranceles a la entrada de ganado vacuno, mular y caballar y toda especie de maquinaria agrícola, figurando Manzanillo entre los puertos con este privilegio. (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial, Legajo 661, Expediente 6).
La ganadería sufrió un profundo azote como resultado de la guerra pero para el año 1882 apareció una solicitud de varias sociedades y vecinos de Manzanillo para que se les concediera por un año la libre introducción de ganado sin pago de derechos, con el propósito de contribuir a la construcción de Manzanillo. (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 662. Expediente 9).
Es evidente que esta actividad económica presentaba dificultades después de la guerra, provocadas por el sacrificio en masa del ganado y por la ruina de muchas haciendas comuneras en los territorios de la región que se dedicaban en lo fundamental al cultivo. Para revitalizar un poco la economía ganadera el gobierno colonial comenzó un proceso encaminado a subastar tierras para el fomento de la misma. Fue muy significativo este proceso en tierras del estado del término municipal de Manzanillo, haciéndose extensivo en el censo de los años 1882 y 1884 y en adelante (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 645. Expediente 7,9).
Los territorios subastados tenían, en sentido general, la característica de fomentar la crianza de ganado con cuantía de 30 a 50 cabezas, lo cual estimulaba la práctica ganadera en pequeñas porciones de terreno.
En el marco de la evolución económica de esta región,particular característica reviste el proceso seguido en la industria azucarera que lo diferencia de lo que ocurre en la parte occidental de la isla. En la zona costera, que corría de Manzanillo hasta Pilón, en el curso de la etapa se fundaron los siguientes centrales: "Dos Amigos" en Campechuela, propiedad de los hermanos Roca Tasís y Cia.; el "Tranquilidad" en Calicito, propiedad de los Srs. León e Hijos; el de Vicana, en Media Luna, propiedad de los Srs. Ferrer y Cia.; el de San Luis en Niquero, propiedad de José Roca Almiral; todos estos para el año 1883 (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 300. Expediente 37). En 1884 aparece el "Sofía" en Yara (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 663. Expediente 11) y, en 1887, el Santa Teresa en Campechuela por la sociedad Rigney.(A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 301. Expediente 22).
Como consecuencia de ello comenzaría a desarrollarse una infraestructura que contribuiría al desarrollo de la región. Documentos de la década del 80 del siglo XIX testimonian las gestiones de las compañías fundadoras de estos centrales para construir líneas férreas, establecer también comunicación telefónica entre puntos claves para el desarrollo de la industria azucarera. (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 300. Expediente 1).
Este proceso de concentración en la industria azucarera tuvo como característica el hecho de que se realizó sobre la base de unidades fabriles de nueva creación, fundadas en lo fundamental por sociedades comerciales nacionales y locales, no observándose una gran oleada de inversión del capital norteamericano.
Entre los renglones económicos que se exportaban en la región ocupa un lugar destacado el tabaco. En el período que va desde 1875 a 1900, en el término de Manzanillo, la producción de tabaco estuvo localizada en 211 vegas, distribuidas en los territorios que componían la administración municipal, tales como el Zarzal, Yara, Campechuela y Vicana. En este quinquenio la producción creció por años siendo los índices productivos más altos en Vicana, en Yara y en el Zarzal, con producciones entre 250 y los 300 tercios de capa y de 100 hasta 140 tercios de tripa. (A. H.P.S.C. Gobierno Provincial. Legajo 2791. Expediente 7.).
Unido al desarrollo de estos tres renglones: ganadería, azúcar y tabaco, tiene lugar un incremento de las actividades portuarias. Manzanillo se convierte en el principal puerto de la región en la actividad de importación y exportación.
Es conveniente exponer que estas producciones condicionaron la existencia de una fuerte concentración obrera, lo que convirtió a la ciudad en uno de los focos principales de rebeldía en los primeros años de la pseudorrepública, de donde salieron importantes líderes políticos para nuestro país.
Este relativo desarrollo económico que no negaba la existencia de las desigualdades y de la explotación , sirvió de soporte material al desarrollo cultural que experimentó esta ciudad.
b).-Generación de destacados intelectuales.
Con respecto al papel de las generaciones José Antonio Portuondo analizó profundamente la íntima relación que existe entre la historia y las generaciones literarias. En su obra La Historia y las Generaciones arribaba a las siguientes conclusiones:
1.-Toda la historia está integrada por la sucesión y el juego dialéctico de las generaciones diversas que constituyen un fenómeno constante, pero que requieren también determinadas condiciones históricas para manifestarse.
2.-Entendemos por Generaciones literarias un grupo humano que vive y produce dentro de circunstancias históricas comunes, las cuales determinan una comunidad de experiencias y quehaceres expresados en temas y formas literarias comunes" (Portuondo, 1981: p. 83 84).
Para definir desde el punto de vista espacio temporal a una generación literaria se ha aceptado el término de treinta años. Este criterio no ha de ser visto de una forma rígida, en tanto puede ser más reducido o más extenso en el número de años aceptado, de acuerdo con las circunstancias históricas que vive una generación determinada.
Se refiere también a los términos, coetaneidad y contemporaneidad. Son coetáneos los que tienen aproximadamente la misma edad y contemporáneos los que, sin tener la misma edad, viven en una misma época. Por supuesto, la generación está determinada por la coetaneidad; pero no es posible ignorar la contemporaneidad.
Estas características anteriormente señaladas la cumplían un conjunto de hombres que nacen en Manzanillo, por lo general en la penúltima década del siglo XIX, que conformarían posteriormente una generación de destacados intelectuales, quienes con su creación impulsarían el desarrollo de la cultura local y nacional. El destino de estos intelectuales converge con otros, de una forma u otra, en la ciudad de Manzanillo; que de forma privilegiada vive un desarrollo de la cultura, sobre todo en el ámbito de la literatura.
Entre este núcleo de manzanilleros vale destacar a Alberto Aza Montero, Epifanio Sánchez Quesada, Luis Felipe Rodríguez, Julio Girona, Filiberto Agüero, Angel Cañete Vivó, Braulio Cañete Vivó, Rogelio González y Nemesio Lavié. A este selecto grupo se fueron uniendo otros que, sin haber nacido en esta ciudad, contribuyeron a su desarrollo. Entre ellos se encuentran: Manuel Navarro Luna, José Manuel Poveda, Miguel Galiano Cancio, Ghiraldo Jiménez, América Betancourt y Juan Francisco Sariol.
Este grupo de jóvenes, con profundos deseos de promover el desarrollo cultural de la ciudad, constituyeron el 4 de septiembre de 1921, el Grupo Literario de Manzanillo. Uno de sus fundadores, Epifanio (Epi) Sánchez Quesada, en su libro Memorias de un Manzanillero expresa: "Primero fuimos cuatro los que nos sentábamos a departir por las noches en el Parque Céspedes. Después reunimos dos bancos y se acrecentó la tertulia al aire libre, luego se añadieron algunas sillas, hasta que el amigo que las alquilaba Vicente Seguí con generoso desprendimiento nos asignó dos docenas de sillas, pintadas de azul, con las iniciales G.L., en la parte posterior. Entre los que nos reuníamos allí se acordó designar esa institución Grupo Literario.
Era anárquica en su rectoría. Nadie la presidió ni pudo atribuirse su jefatura. Tal agrupación influyó de manera predominante en la vida cultural y artística cubana ... (Sánchez, 1956: p. 35 36).
Con independencia de que es cierto que nadie pueda atribuirse la jefatura del Grupo Literario, se ha podido determinar que Juan Francisco Sariol se convirtió, de hecho, en el eje y columna vertebral del mismo, por cuanto logró en él mayor unidad y auge a través de la imprenta "El Arte", la Nochebuena Martiana, la Biblioteca Martí y la Revista Orto. Esta última se convierte en el órgano vocero de la actividad literaria del grupo.
c).-Colaboración de destacados escritores cubanos y latinoamericanos.
Los diferentes países que conforman lo que se ha dado en llamar Caribe y los situados al sur del Río Bravo, por encima de sistemas políticos, están ligados por lazos históricos, económicos, políticos y culturales. Diversas han sido las formas que han adoptado esos vínculos y una de ellas ha sido el que se establece a través de las publicaciones y, en particular, a través de las revistas. Justamente, dentro de estas últimas, es preciso destacar a la revista Orto.
Un rasgo que distinguió la revista fue haber propiciado la unión cultural, literaria y artística cubana con los países de "Nuestra América" y expresión de esto fue la comunicación constante que mantuvo con destacados intelectuales en todo el decursar del tiempo de existencia como publicación. Entre los colaboradores cubanos y latinoamericanos más destacados se encuentran: Dulce María Borrero, Manuel Serafín Pichardo, Max Henríquez Ureña, Pedro Henríquez Ureña, Néstor Carbonell, Héctor Poveda, Fernando Lles, Regino Boti, Agustín Acosta, Bonifacio Byrne, Hilarión Cabrisas, Enrique José Varona, Pedro López Dorticós, Medardo Vitier, Alfonso Hernández Catá, Manuel Sanguily,Jorge Mañach, Rafael Esténger, Gustavo Sánchez Galarraga, Nicolás Guillén, Andrés Núñez Olano, Mariblanca Sabas Alomá, Raúl Roa García, Félix Pita Rodríguez, Alejo Carpentier, Juan Marinello, Pablo de la Torriente Brau, Federico Henríquez y Carvajal, José Antonio Portuondo, Carlos Rafael Rodríguez, Mirtha Aguirre, Aniceto Valdivia (Conde Kostia), Emilio Ballagas, Angel Augier, Emilio Roig de Leuchsenring, Emeterio Santovenia, entre otros.
Edicion de libros en Manzanillo (A la bahia)
EDICIÓN DE LIBROS EN MANZANILLO
(1856 - 1966)
BOSQUEJO CRONOLÓGICO
1890
1.-Memoria leída por el Secretario del Casino Español de Manzanillo en la Junta General, celebrada el domingo 29-12-1889. Manzanillo, Imprenta La Unión, 1890, 33 páginas.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
1899
2.-Montesinos, Enrique. Bombardeos a Manzanillo. Imprenta Gutemberg. Manzanillo, 1899.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1900
3.-Ley Electoral No. 164. Cuartel General de la División de Cuba. Manzanillo, Imprenta La Democracia, 1900, 27 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1901
4.-Presupuesto municipal ordinario del Ayuntamiento de Manzanillo para el ejercicio económico de 1901-1902. Manzanillo, 1901, 95 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1902
5.-Informe del comercio en Manzanillo. Manzanillo, Imprenta Gutemberg, 1902, 22 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1904
6.-Presupuesto municipal del Ayuntamiento de Manzanillo para el ejercicio económico de 1900-1904. Manzanillo, 1904, 105 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
7.-Testamento de José Caymari Vila. Manzanillo, Imprenta El Reporter, 1904, 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1907
8.-Reglamentos y estatutos de la fundación del hospital, dispuestos por José Caymari Vila. Manzanillo, Imprenta El Comercio, 1907, 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
9.-Junta de Patronos. Estatutos de la Fundación dispuesta por el Sr. José Caymari Vila. Manzanillo, Imprenta La Democracia, 1907, 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1912
10.-Cornet, Bartolomé. Versos ingenuos, canciones íntimas y canciones vulgares. Manzanillo, Imprenta de Fernando Fernando de Córdoba, 1912, 123 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
1914
11.-Llópiz Planos, Francisco. La mutua ayuda. Sociedad de beneficencia y socorro. Manzanillo, Imp. El Arte, 1914, 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1915
12.-Rodríguez, Luis Felipe. Gente de Oriente. Manzanillo, 1915. Editorial Biblioteca Martí. 21x14 cm, 123 págs. Con prólogo de América Betancourt.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
13.-Vidal Avilés, Octavio. Castalia inmortal. Poesía. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1915, 145 págs.
[Biblioteca José Martí – Las Tunas]
1916
14.-Betancourt, América. Ídolo roto. Cuentos. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1916. Ed. Biblioteca Martí
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
15.-Gandarilla, Julio César. Evitemos el mal. Folleto de asunto político. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1916.
[Biblioteca particular de Wilbia Verdecia – Manzanillo]
1917
16.-Aguilera Rojas, Eladio. Por la verdad y la justicia. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1917. 245 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
17.-Poveda, José Manuel. Versos precursores. Joyel parnasiano, evocaciones, advocaciones; las visiones y los símbolos, cantos neodionisiacos. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1917, 190 págs.
[Biblioteca Universidad de Oriente – Santiago de Cuba]
1918
18.-Galiano Cancio, Miguel. Ruiseñores del alma. Manzanillo, Tipografía La Defensa, 1918. Editorial Biblioteca Martí, 151 págs. Con prólogo de José Manuel Poveda.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
19.-Partido Conservador Nacional. Programa y estatutos. Manzanillo, Tipografía La Defensa, 1918.
[Biblioteca Elvira Cape– Santiago de Cuba]
20.-Rodríguez Mojena, Francisco. En honor a Martí. Manzanillo, Editorial El Arte, 1918. 12 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1919
21.-Navarro Luna, Manuel. Ritmos dolientes. 1ra Edición. Manzanillo, Editorial El Arte, 1919. 137 págs. Con prólogo de Francisco Rodríguez Mojena.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
22.-Jiménez, Ghiraldo. La selva interior. Poesía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1919, 190 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1920
23.-Rodríguez, Luis Felipe. Poemas del corazón amoroso. Manzanillo, Editorial Biblioteca Martí, 1920. 166 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
24.-González Ricardo, Rogelio. En La Demajagua. Poesía. Manzanillo, Editorial Biblioteca Martí. Imprenta El Arte, 1920, 141 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
25.-Galiano Cancio, Miguel. Ruiseñores del alma. 2da Edición. Manzanillo, Tipografía La Defensa, 1920. Editorial Biblioteca Martí, 151 págs. Con prólogo de José Manuel Poveda.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
26.-Reglamento Interior de Soberano Capítulo de Príncipes de la Rosa Cruz. Manzanillo, Imprenta El Comercio, 1920. 18 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1921
27.-Méndez, Luis Augusto. Del vergel interior. Poemas. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1921. 205 págs. Con prólogo de Laudacio de la Cruz.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
28.-Castillo, Tirso. Recuerdos del acto de constitución del Grupo Literario de Manzanillo. Manzanillo, Imprenta de Tirso Castillo, 1921.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1922
29.-González Ricardo, Rogelio. Merchán - Masó. Biografía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1922. 231 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
30.-Navarro Luna, Manuel. Corazón adentro. Manzanillo, Biblioteca Martí. Editorial El Arte, 1922, 185 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
31.-Rodríguez, Luis Felipe. La turbonada. Comedia en dos actos y un prólogo. Manzanillo, Imprenta de Ángel Escalante, 1922. 50 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1923
32.-Jerez Villareal, Juan. Vuelos y cumbres. Poemas en prosa. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1923. 12x20cm, 84 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Universidad de Oriente – Santiago de Cuba]
33.-Rodríguez Mojena, Francisco. Visiones de la montaña. Manzanillo, Editorial Biblioteca Martí, 1923. 21x14cm. 2 tomos.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
34.-Poveda, José Manuel. La independencia del poder judicial. Manzanillo, Imp. y Casa Editorial El Arte, 1923, 22 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
35.-Junta de Patronos del Hospital Caymari. Informe de los años 1892-1923. Manzanillo, Imprenta La Democracia, 1923, 71 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1924
36.-Catasús Fajardo, María. Jirones del alma. Poemas en prosa. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1924. 19x14cm, 62 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
37.-Estenger, Rafael. Los énfasis antiguos. Poemas. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1924. 19x14cm, 62 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
38.-Pérez Veranes, Argimiro. Mosaicos. Manzanillo, Imp. y Casa Editorial El Arte, 1924, 21x14cm, 180 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
39.-Santiesteban, Luis Enrique. Senderos del oro. Novela. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1924, 21x14cm, 316 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
40.-Segrera de la Rosa, Alberto. Nuevo sistema de taquigrafía. Libre de trabas geométricas. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1924, 88 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1925
41.-Albanés Carballo, Oscar. ¿Qué cosa son los Caballeros de San Isidro? Manzanillo. Imprenta La Defensa, 1925.
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
42.-Navarro Luna, Manuel. Siluetas aldeanas. Por Mongo Paneque (seudónimo). Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1925. 141 págs. Con prólogo de Epifanio Sánchez Quesada.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Universidad de Oriente – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
43.-Corona Uruén, José. Apuntes biográficos. Monseñor Pérez Acevedo. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1925, 49 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
44.-Santiesteban, Luis Enrique. La que no quería amar. Novela. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1925, 236 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
45.-Sánchez Quesada, Epi. Dos palabras. Conferencia humorística. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1925, 18 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1926
46.-Aristequeta, Joaquín. Huerto escondido. Poesía. Manzanillo. Imprenta La Defensa, 1926.
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
47.-Colegio de Abogados. Estatutos. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1926. 32 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1927
48.- Argilagos, Rafael. Céspedes, Agramonte, Martí, Maceo. Manzanillo, 1927.
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
49.-Varona, Enrique José. Con el eslabón. Manzanillo. Editorial El Arte, 1927.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Antonio Maceo – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
50.-Navarro Luna, Manuel. Refugio. Poesía. Manzanillo. Biblioteca Martí, 1927. 136 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
51.-Rodríguez, Luis Felipe. América Betancourt. Conferencia en la Logia Masónica de Manzanillo. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927, 19x12 cm, 28 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
52.-Aza Montero, Alberto. Ritmos en la noche. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927, 99 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
53.-Antúnes, Galileo. Cabalgata de ensueños. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927, 85 págs. Con prólogo de Rogelio González Ricardo.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
54.-Reglamento del instituto de música de Manzanillo. Casa Editorial El Arte, 1927, 16 págs.
[Biblioteca privada de Roberto Castillo – Manzanillo]
55.-Sánchez Silveira, Manuel. Apuntes biográficos de Rafael Morales y González. Homenaje en el 55 aniversario de su muerte. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927, 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
56.-Reina, Librado. Solares. Cuentos Cubanos. Manzanillo, Imp. y Casa Editorial El Arte, 1927, 142 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
57.-Antúnes, Galileo. Historia de Manzanillo. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927.
[Biblioteca privada de Roberto Castillo – Manzanillo]
1928
58.-Boti, Regino Eladio. Notas acerca de José Manuel Poveda. Su tiempo, su vida y su obra. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1928, 41 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
59.-Navarro Luna, Manuel. Surco. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1928, 104 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Universidad de Oriente – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
60.-Soler, Marcos. Villani. Novela. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1928, 259 págs. Con prólogo de Gabriel Alamor.
[Listado de Enrique Véliz]
61.-Reglamento del Club Diez de Manzanillo. Sin Editorial, 1928, 19 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1929
62.-Poveda, Héctor. Deficiencias orgánicas de nuestra democracia. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1929, 17 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
63.-Maceo Verdecia, José. Horizontes. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1928, 16x24 cm, 124 págs. Con prólogo de Arturo Villalón.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
64.-Muroti, Manuel. Espirales. Poseía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1929, 21x14cm.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
65.-Mi herencia: Sociedad de herencias y ahorros Reglamento. Manzanillo. Imprenta de Angel Escalante, 1929, 23 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1930
66.-Clavijo Tisseur, Arturo. Hojas del sendero. Manzanillo, Editorial El Arte, 1930. 149 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
67.-Maceo Verdecia, José. Jácome Milanés. Versión lírica sobre “Espejo de Paciencia”. Manzanillo. Editorial El Arte, 1930, 55 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
[Biblioteca 1868 – Bayamo]
68.-Lavié, Nemesio. La teoría del servicio. Manzanillo. Editorial El Arte, 1930.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
69.-Masó, primer centenario (1830-1930). Manzanillo. Imprenta La Defensa, Editorial El Arte, 1930, 14 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1931
70.-Clavijo Tisseur, Arturo. Crisálidas. Manzanillo, Editorial El Arte, 1931. 124 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
71.-Maceo Verdecia, José. Bayamo. Manzanillo. Editorial El Arte, 1931, 226 págs. 2 tomos.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
[Biblioteca Raúl Gómez García – Baracoa]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
72.-Sariol, Juan Francisco. La muerte de Weyler. Cuentos. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1931, 18x13 cm, 145 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
73.-Jiménez, Giraldo. Por allá. Novela. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1931, 175 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
74.-Martínez de las Casas. Sus mejores poemas. Recopilación de Jaime Suárez Silva. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1931, 20x14 cm, 128 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
1932
75.-Augier, Angel. Uno. Versos al poeta Lino H. Manzanillo, Imprentay Casa Editorial El Arte, 1932. 126 págs. Con prólogo de Agustín Acosta.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
76.-Reglamento de la hermandad benéfica y de socorros mutuos: El salvador de los pobres unificados. Manzanillo. Imprenta El Comercio, 1932, 28 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1933
77.-Savignou, Tomás. Bufandillas. Cuentos cubanos. Manzanillo, Editorial El Arte, 1933. 206 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
[Biblioteca Raúl Gómez García – Baracoa]
78.-Roa, Raúl. Reacción vs Revolución. Polémica sobre las minorías revolucionarias. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1933.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
79.-Bertot, Sara. Cubana. Novela histórica. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1933, 65 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
80.-ABC. El ABC del pueblo de Cuba. Manifiesto y Programa. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1933, 46 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1934
81.-Argilagos, Rafael. Episodios de la vida de José Martí. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1934.
[Listado de Enrique Véliz]
82.-Logia Liberación. Sociedad Teosófica. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1934. 20 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
83.-Rodríguez, Luis Felipe. Contra la guerra imperialista. Conferencia en el Aula Magna del Instituto de la Habana el 6-4-1935. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1934. 19x14 cm, 45 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
84.-Orquesta Ilusión. Souvenir. Manzanillo. Sin Editorial, 1934, 12 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
85.-Reglamento de la Logia La Demajagua. No. 60. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1934, 29 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1935
86.-Logia Liberación. Reglamento de la Logia Liberación de la sección cubana de la Sociedad Teosófica. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1935.
[Listado de Enrique Véliz]
87.-Santiesteban, Luis Enrique. La que no quería amar. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1935, 236 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
88.-Valdés Roig, Ciana. Escenario americano. Versos para niños. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1935, 78 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
89.-Rodríguez, Luis Felipe. Biología de nuestra hospitalidad. Manzanillo. Sin Editorial, 1935.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
90.-Sariol, Juan Francisco. Zumo. Poemas. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1935, 127 págs.
[Museo Histórico Municipal – Manzanillo]
1936
91.-Bertot Cabrera, Eladio. Presidio. Manzanillo. Editorial El Arte, 1936. 20x14 cm, 95 págs. Con prólogo de Manuel Navarro Luna.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
92.-El derecho constitucional. Folleto. Imprenta El Arte. Manzanillo, 1936.
93.-Núñez Parra, Manuel L. Sólo la verdad nos pondrá la toga viril. Denuncia social. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1936, 78 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
94.-Palacios, Francisca. Lo esencial en ciencias domésticas. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1936, 20x14 cm, 214 págs. Con prólogo de M. A. Gutiérrez.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
95.-Valdés Roig, Ciana. Cantos de cuna. Poemas. Cubierta ilustrada. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1936, 18x14 cm, 211 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
96.-Navarro Luna, Manuel. La tierra herida. 1ra Edición. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1936.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
97.-Maceo Verdecia, Jóse. Bayamo. Historia. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1936, 2 tomos.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1937
98.-Cañete, Angel. Opúsculo. Sobre la Exposición Agrícola-Industrial en Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1937, 16 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
99.-Cos Acevedo, Gregorio. El libro cubano. Manzanillo. Imprenta El Arte. 1937, 260 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
100.-Machado Hernández, José. Gemas y trofeos. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1937.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
101.-Sánchez Silveira, Dr. Manuel. Ensenada de Mora. Datos de su fundación. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1937, 28 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
102.-Argilagos, Rafael. Granos de oro. Selección de pensamientos de la obra de José Martí. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1937, 20 págs.
[Biblioteca privada de Roberto Castillo – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
103.-Tirado Avilés, Modesto. Manzanillo: datos de su fundación. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1937, 28 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
104.-Muñoz Sañudo, Lisardo. Reglamento del soberano consorcio oriental; Grado 32, rito escocés antiguo y aceptado. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1937, 23 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1938
105.-Reglamento interior de la Cámara Municipal de Manzanillo. Folleto. Imprenta El Arte. Manzanillo, 1938, 23 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
106.-Caíñas, Enrique. Exégesis auténtica. Ensayo político. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1938, 128 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
107.-Lluch Casals, Carlota. Ensayos y poemas. Manzanillo. Editorial El Arte, 1938, 158 págs. Con cubierta ilustrada por Horacio Tellez.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
108.-Domínguez Pérez, Francisco. Páginas libres. Versos. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1938, 274 págs. Con prólogo de Mario Quirós.
[Listado de Enrique Véliz]
109.-Lachatañeré, Rómulo. Oh mío Yemayá!. Prosa. Manzanillo. Editorial El Arte, 1938. 21x14 cm, 210 págs. Con prólogo de Don Fernando Ortiz y cubierta de Hernández Cárdenas.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
110.-Ravelo, Juan Ma. Medallas antiguas. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1938, 116 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
111.-Sánchez Quesada, Epi. Semblanzas radiofónicas. Imprenta y Editorial El Arte, 1938, 62 págs. Con prólogo de Juan Francisco Sariol.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
112.-Navarro Luna, Manuel. La tierra herida. 2da Edición. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1938.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
113.-Sariol, Juan Francisco. Barrabás. Cuentos. Manzanillo. Editorial El Arte. 1938, 128 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1939
114.-Abril Amores, Eduardo. Adentro, bien adentro. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1939.
[Listado de Enrique Véliz]
115.-Cos Acevedo, Gregorio. Tratado sobre la crisis actual y modo de conjurarla. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1939. 20x14 cm, 117 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
116.-Carbonell, Néstor. Confidencias de Martí. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1939, 20x14 cm, 117 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
117.-Casadeval Martínez, Helio. Siembra. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1939.
[Listado de Enrique Véliz]
118.-Matos Aguilera, Augusto. Ruta. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1939. 19x14 cm, 112 págs. Con prólogo de Manuel Navarro Luna.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
119.-Navarro Luna, Manuel. Las ideas de Manuel Jibacoa. En defensa de las Cenas Martianas. Manzanillo. Editorial El Arte, 1938.
[Listado de Enrique Véliz]
120.-Prado Urquiaza, Francisco. Estampas de nuestro pueblo. Historia de Guisa. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1939, 14x20 cm, 90 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
121.-Pimentel, Manuel E. Hojas del pasado. Prosa y verso. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1939, 120 págs. Con ilustraciones.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
122.-Souvenir que la respetable Logia de Manzanillo ofrece fraternalmente a usted con motivo de la excursión Manzanillo – Cárdenas – Habana. Imprenta El Arte, 1939.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1940
123.-Machado Hernández, José. Gemas y trofeos. Manzanillo, Editorial El Arte, 1940. 84 págs. Segunda Edición.
[Listado de Enrique Véliz]
124.-Vidal Avilés, Octavio. Castalia inmortal. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1940, 145 págs. Segunda Edición.
[Listado de Enrique Véliz]
125.-Oliva de Fernández, Librada. Ansiedad. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte. 1940, 59 págs. Con prólogo de Carlos E. Forment.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
126.-Echevarria y Limonta, Luis de. El poder judicial y la constitución del 40. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1940, 59 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
127.-Reglamento del campamento “Yara No. 15” de Manzanillo, subordinado a la Gran Logia de la América Latina. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1940. 32 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1941
128.-Badel, Pepón. Foto-rimas. Poesía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1941. 20x14 cm. 89 págs. Tomo I. Con prólogo de P. Roig Fernández-Rubio.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
129.-Cañete Gómez, Luis. El cultivo del arroz. Manzanillo. Editorial El Arte, 1941, 35 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
130.-Castro y Ramírez, Dr. Rafael de. La predeterminación del sexo de los productos de la concepción, entre los mamíferos, incluso el hombre. Conferencia. Manzanillo. Imprenta El Arte. 1941, 41 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
131.-Cuñado Herrera, Isaac. La insolencia española. Prosa. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1941, 20x13 cm, 83 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
132.-Fabré, Manuel. Don Porfirio. Biografía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1941, 20x13 cm. 72 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
133.-Echevarria y Limonta, Luis de. El poder judicial y la constitución política de 1941. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1941, 43 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
134.-Alcaldía Municipal de Manzanillo. Decreto sobre las tarifas de libre regulación. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1941. 37 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1942
135.-Aguirre Torrado, Dr. Benigno. Discurso en defensa del Juez municipal de Baracoa. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1942. 32 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
136.-Aguirre Torrado, Dr. Benigno. En defensa del Juez Machado. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1942.
[Listado de Enrique Véliz]
137.-Corona Ferrer, Mariano. Maceo. Oración fúnebre pronunciada en el XV aniversario de su muerte. Manzanillo. Editorial El Arte, 1942, 23 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
138.-Enríguez Goizueta, Pablo. Preceptos del código electoral. Manzanillo. Imprenta El Arte. 1942, 180 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
139.-Sánchez Quesada, Epi. Dietario. Dietética. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1942, 205 págs. Con prólogo de Ernesto Ramis, Benigno Ross y Mariano Bofill.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
140.-Navarro Luna, Manuel. Poemas mambises. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1942. Con palabras de Henri Barbouse.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
141.-Rosales Benítez, Francisco. Alcaldía municipal de Manzanillo. Tarifas de libre regulación. Decreto del Alcalde. Manzanillo. Imprenta El Arte. 1942, 37 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
142.-Echevarria y Limonta, Luis de. Deficiencias de la administración de justicia. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1942, 35 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
143.-Moreau, Inocencio. El procurador sin maestro. Manzanillo. Editorial El Arte, 1942.
[Listado de Enrique Véliz]
144.-Sabomin Jorain, Maria Luisa. Maceo hombre. Conferencia en ocasión de una cena maceísta por el 102 aniversario de su natalicio. Manzanillo. Editorial El Arte, 1942. 24 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
145.-Grupo cultural deportivo de Manzanillo. Reglamento. Manzanillo. Sin Editorial, 1942. 8 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1943
146.-Shulhoff Krausz, Jorge G. Sentido real y amplio de la caridad. Martí caritativo., consejos a la juventud. Ensayo leído en la Cátedra Martiana del Instituto de Segunda Enseñanza de Manzanillo. Manzanillo, Editorial El Arte, 1943. 14 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
147.-Machado, José. Estampas y camafeos. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943. 58 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
148.-Don Guillermo Lauten Reichold. Folleto bilingüe con palabras liminares de Manuel Navarro Luna. Tomado de Kingston Dailly de 21 de enero de 1890. Traducción de Fidel Ferral. Manzanillo, 1943, 18 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
150.-Machado, José. La administración de la sociedad conyugal y otros derechos y obligaciones entre marido y mujer. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1943. 268 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
151.-Lavié, Nemesio. Hogar y patria. (Título en razón de Martí). Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1943, 191 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
152.-Navarro Luna, Manuel. Poemas mambises. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943. Con palabras de Henri Barbouse. Segunda edición.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
153.-Rabelo, Juan Manuel. Páginas de ayer. Narraciones. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1943, 171 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
154.-Argilagos, Rafael. Episodios de la caída de Martí. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
155.-Machado, José. Versos de juventud. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1943.
[Listado de Enrique Véliz]
156.-Marín, Francisco Gonzalo. En la arena. Manzanillo. Editorial El Arte, 1943. Editado por iniciativa de Modesto Tirado Avilés. Con prólogo de José Rosabal Rosales.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
157.-Reglamento de la Logia La Demajagua, No. 60. Manzanillo. Editorial El Arte, 1943. 57 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
158.-Díaz Silveira y Llópiz, Carlos. Las lesiones leves y los maltratos de obra sin lesiones en el Código de Defensa Social. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943. 15 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
159.-Reglamento orgánico del círculo de Manzanillo. Centro de recreo, instrucción y beneficencia. Manzanillo. Impresora de Manzanillo, 1943. 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
160.-Pollán, Eduardo J. Don Modesto Tirado (Reliquia Humana). Entrevista pro-democracia en guerra. Manzanillo. Editorial Masó, 1943. 16 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1944
161.-Batista Aleaga, M. A. Gotas anímicas. Poesía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1944. 144 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
162.-Masferrer Landa, Rafael. El pensamiento político de Antonio Guiteras. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1944. 164 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
163.-Batista C., A. Max. Un prólogo, trece ripios y un índice. Poesía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1944, 47 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
164.-Guerra de la Piedra, Agustín. Juan Montero. Cuento. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1944. 125 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
165.-Aristigueta, Joaquín. Un candidato ingenuo. Manzanillo. 1944. Con prólogo de Francisco Villaespesa.
[Listado de Enrique Véliz]
166.-Monné Estevez, Emilia. Delicias de nuestra mesa. Dietética. Manzanillo, 1944. 153 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
167.-Colegio Santo Tomás de Aquino. Síntesis del reglamento. Manzanillo. Imprenta La Defensa. 1944, 5 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
168.-Navarro Luna, Manuel. Poemas mambises. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1944. Con palabras de Henri Barbouse. Tercera edición.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1945
169.-Machado, José. Versos de una madrugada y una carta a Chacón y Calvo. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1945. 113 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
170.-Clavijo Tisseur, Arturo. El libro de mi hija muerta. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1945, 165 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
171.-Ravelo, Juan M. Dos vidas. Biografía. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1945. 63 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
172.-Galardy, Pedro Manuel. Jiguaní inmortal. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1945, 143 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
173.-Abril Amores, Eduardo. Adentro, bien adentro. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1945. 348 págs. Segunda Edición.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
174.-Machado, José. Comentarios de la ley de coordinación azucarera. Manzanillo. Editorial El Arte, 1945. 448 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
175.-Rojas Reina, Luis. Del batey al cañaveral. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1945.
[Listado de Enrique Véliz]
176.-Tirado García, Modesto. Grito de Bayate. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1945. 18x11 cm. 16 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
177.-Pérez Landa, Rufino. Por qué debe llamarse Grito de Bayate al 24 de febrero. Manzanillo. Editorial El Arte, 1945. 16 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
178.-Vázquez, Rafael. Recopilación de leyes y decretos leyes de la bolsa de trabajo. Manzanillo. Sin Editorial, 1945. 26 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
179.-Véliz, Enrique. Una temporada de soft-ball. Manzanillo. Imprenta Avance, 1945. 16 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
180.-Girón Martínez, Rafael. El día de los hospitales en el hospital Caymari. Manzanillo. Editorial El Arte, 1945. 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1946
181.-Sánchez Silveira, Dr. Manuel. La Demajagua y Carlos Manuel de Céspedes. Conferencia. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1946. 28 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
182.-Sánchez Quesada, Epi. Manuel de la Cruz. Mini-biografía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1946, 14 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
183.-Ramis Rodríguez, Ernesto. El internacionalismo de Martí. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1946. 16 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
184.-Rodríguez Góngora, Dr. S. Lo que piensan los humildes. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1946. 23x14 cm, 22 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
185.-Shulhoff Krausz, Jorge. Martí. Manzanillo, Editorial El Arte, 1946.
[Listado de Enrique Véliz]
186.-Sánchez Quesada, Epi. Manzanillo. Manzanillo. Editorial El Arte, 1946, 13 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1947
187.-Prohenza, José M. Reflejos. Décimas y versos sencillos. Manzanillo, 1947. 119 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
188.-Lacalle y Zuquest, Enrique Orlando. Cuatro siglos de historia de Bayamo. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1947. 21x14 cm, 159 págs. Con prólogo de Manuel Amargós.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
189.-Machado, José. José Martí, segundogénito de Dios. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943. 58 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
190.-Ravelo, Juan M. Jirones de antaño. Narraciones. Manzanillo. 1947. 217 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
191.-Tirado Avilés, Don Modesto. Periódicos mambises. Manzanillo, Editorial El Arte, 1947. Estudio del comandante José Quinot Saavedra. 14 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
192.-Sabourin Lorain, Maria Luisa. Maceo hombre. Conferencia en ocasión de la cena maceísta por el 102 aniversario de su natalicio. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1947, 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
193.-Estatutos de la acción cívica de Manzanillo. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1947, 26 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
194.-Tirado García, Modesto. El comandante José Quinot Saavedra. Manzanillo, Editorial El Arte, 1947. 13 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
195.-Machado, José. Discurso pronunciado la noche del 27 de enero con motivo de la noche buena Martiana. Manzanillo, Sin Editorial, 1947. 19 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1948
196.-Sariol, Juan Francisco. Barrabás. Cuentos. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1948, 21x14 cm. 128 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
197.-Vallhonnot, Francisco. S.O.A. Drama. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1948. 18x13 cm, 104 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
198.-Clavijo Tisseur, Arturo. Lira agreste. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1948. 19x14cm. 100 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
199.-Otero Araujo, Severo. Arroz. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1948. 27 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
200.-Díaz Landa, Pedro. La Luz de Yara. Trozos de ensayos sobre una leyenda. Manzanillo. Editorial El Arte, 1948. 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
201.-Véliz García, Enrique. En una casa de la calle de Paula. Biografía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1948, 31 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1949
202.-Más Bringues, Oscar. Martí y su vigencia revolucionaria. Conferencia. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1949. 48 págs. Con prólogo de Alberto Aza Montero.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
203.-García Castañeda, José A. Creación y desenvolvimiento de la municipalidad holquinera hasta 1799. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1949. 240 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
204.-Reglamento de la hermandad benéfica y de socorros mutuos: El salvador de los pobres unificados de Manzanillo. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1949. 32 págs. Segunda Edición.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
205.-Orquesta Filarmónica de la Habana. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1949. 18 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1950
206.-Legislación Oddfélica cubana con las modificaciones aprobadas. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1950. 98 págs. Segunda Edición.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
207.-Castellanos, José A. Figuras nacionales del siglo XIX. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1950. 20x14 cm. Con prólogo de Manuel Navarro Luna.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
208.-Navarro Lauten, Gustavo. Tres compositores soviéticos: Prokofieri, Shostakovich y Kchaschartumow. Manzanillo. Ediciones Orto. 1950.
[Diccionario de la Literatura Cubana]
209.-Presentación de Fray José Francisco Guadalupe Mojica y Fashion de la Francia. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1950.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1951
210.-Lavié, Nemesio. Bayate. Índice de la revolución de 1895. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1951. 220 págs. Con prólogo del coronel Cosme de la Torriente.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
211.-Sánchez Silveira, Manuel. Ensenada de Mora. Correo en oriente de la revolución del 95. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1951. 39 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
212.-Galiano Cancio, Miguel. Ruiseñores del alma. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1951. 151 págs. Con prólogo de José Manuel Poveda. Tercera Edición.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
213.-Duverger, Narciso. Conflictos modernos de arrendamiento cubano. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1951.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
214.-Romero Horta, Francisco. Catorce de junio de 1845. Recordando al Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales en la fecha de su natalicio. Manzanillo, Imprenta Timoteo, 1951.
13 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
215.-Figueredo Belizón, Néstor. Alcaldía municipal. Folleto. Manzanillo. Imprenta Horacio Téllez, 1951.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
216.-Juventudes de acción católica de Oriente, V Concentración. Manzanillo, 1951. Sin Editorial.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
217.-Bertot Cabrera, Sarah. El Coronel Juan Bautista y Ante. Héroe que sacó a pelear a los Maceo. Manzanillo. Imprenta Timoteo, 1951, 9 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1952
218.-Gibrán Gibran, Jalil. Las alas rotas. Manzanillo. Imprenta Horacio Téllez. 1952. 82 págs. Traducción del árabe de Pedro Chediak.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
219.-Navarro Lauten, Gustavo. Doña Martina. Elegía. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1952. 20 págs. Nota introductoria de Juan Marinello.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
220.-Clavijo Tisseur, Arturo. La maestra de pueblo. Novela. Manzanillo, Editorial El Arte, 1952. [CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
221.-Guerra de la Piedra, Agustín. Elegía. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1952.
[Listado de Enrique Véliz]
222.-Repilado Repilado, Pedro. Discurso pronunciado en la prestigiosa sociedad Luz de Oriente de Santiago de Cuba. Manzanillo. Editorial El Arte, 1952. 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1953
223.-Nolasco, Sócrates. Escritores de Puerto Rico. Ensayo. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1953. 236 págs. Con prólogo de Luis Muñoz Marín.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
224.-Guerra de la Piedra, Agustín. Perfil del General Antonio. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1953. 21 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
225.-Clavijo Tisseur, Arturo. Poesía para el alma. Manzanillo, Editorial El Arte, 1953. 100 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
226.-Reglamento orgánico del círculo de Manzanillo. Centro de recreo e instrucción. Manzanillo. Editorial El Arte, 1953. 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
227.-Navarro Luna, Manuel. La tierra herida. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1953.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
228.-Centenario del nacimiento de José Martí (1853-1953). Manzanillo. Sin Editorial, 1953.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1954
229.-Navarro Lauten, Gustavo. Las horas diferentes. Poesía. Manzanillo. Ediciones Orto. Casa Editorial El Arte. 1954.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
230.-Navarro Luna, Manuel. Doña Martina. Elegía. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1954. 36 págs. Con prólogo de Juan Marinello y comentarios de José María Chacón y Calvo.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
231.-Chang, Ly. Poemas. Plegarias espirituales. Manzanillo, 1954. Sin Editorial.
232.-Logia Manzanillo. Reglamento 1954. Manzanillo. Editorial El Arte. 1954. 88 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
233.-Ramirez Battle, Emilio. La hora de la alegría. Manzanillo, Sin Editorial, 1954.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1955
234.-Romero Horta, Francisco. Honorable cámara femenina Amor No. 1. Discurso. Manzanillo. Editorial El Arte. 1955.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
235.-Gran homenaje popular al eminente tribuno cubano Amalio Fiallo. Manzanillo. Sin Editorial. 1955.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1956
236.-Sánchez Quesada, Epi. Memorias de un manzanillero. Autobiografía. Manzanillo. Imprenta Avance. 1956. 74 págs. Con prólogo de Rogelio González Ricardo.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1958
237.-Galiano Cancio, Miguel. Ruiseñores del alma. Manzanillo, 1958. Editorial El Arte. 198 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
238.-Sariol, Juan Francisco. Juguetería de ensueños. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1958. 145 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
239.-Constitución para la gran logia de Cuba. Manzanillo. Editorial El Arte. 1958. 51 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
240.-Asociación de créditos rurales. Sexta memoria anual. Manzanillo, Casa Editorial El Arte. 1958. 32 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1959
241.-Rodríguez, Edilberto. Voces de la libertad. Manzanillo, 1959. Imprenta El Arte. 80 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
242.-Navarro Lauten, Gustavo. Actualidad y beligerancia de José Martí. Manzanillo. Ediciones Orto. Casa Editorial El Arte. 1959.
[Diccionario de la Literatura Cubana]
1960
243.-Ciro Hidalgo Pérez, Mártir de la patria y el ideal. Manzanillo. Imprenta Horacio Tellez. 1960. 47 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1961
244.-Guía de interés general. Manzanillo. Sin Editorial. 1961. 47 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1964
245.-Informe económico, político y social de la administración regional Manzanillo-Campechuela-Niquero. Manzanillo. Sin Editorial. 1964. 39 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1966
246.-Sariol, Juan Francisco. Juguetería de ensueños y otros poemas. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1966. 150 págs. Con prólogo del autor.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
(1856 - 1966)
BOSQUEJO CRONOLÓGICO
1890
1.-Memoria leída por el Secretario del Casino Español de Manzanillo en la Junta General, celebrada el domingo 29-12-1889. Manzanillo, Imprenta La Unión, 1890, 33 páginas.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
1899
2.-Montesinos, Enrique. Bombardeos a Manzanillo. Imprenta Gutemberg. Manzanillo, 1899.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1900
3.-Ley Electoral No. 164. Cuartel General de la División de Cuba. Manzanillo, Imprenta La Democracia, 1900, 27 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1901
4.-Presupuesto municipal ordinario del Ayuntamiento de Manzanillo para el ejercicio económico de 1901-1902. Manzanillo, 1901, 95 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1902
5.-Informe del comercio en Manzanillo. Manzanillo, Imprenta Gutemberg, 1902, 22 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1904
6.-Presupuesto municipal del Ayuntamiento de Manzanillo para el ejercicio económico de 1900-1904. Manzanillo, 1904, 105 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
7.-Testamento de José Caymari Vila. Manzanillo, Imprenta El Reporter, 1904, 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1907
8.-Reglamentos y estatutos de la fundación del hospital, dispuestos por José Caymari Vila. Manzanillo, Imprenta El Comercio, 1907, 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
9.-Junta de Patronos. Estatutos de la Fundación dispuesta por el Sr. José Caymari Vila. Manzanillo, Imprenta La Democracia, 1907, 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1912
10.-Cornet, Bartolomé. Versos ingenuos, canciones íntimas y canciones vulgares. Manzanillo, Imprenta de Fernando Fernando de Córdoba, 1912, 123 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
1914
11.-Llópiz Planos, Francisco. La mutua ayuda. Sociedad de beneficencia y socorro. Manzanillo, Imp. El Arte, 1914, 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1915
12.-Rodríguez, Luis Felipe. Gente de Oriente. Manzanillo, 1915. Editorial Biblioteca Martí. 21x14 cm, 123 págs. Con prólogo de América Betancourt.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
13.-Vidal Avilés, Octavio. Castalia inmortal. Poesía. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1915, 145 págs.
[Biblioteca José Martí – Las Tunas]
1916
14.-Betancourt, América. Ídolo roto. Cuentos. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1916. Ed. Biblioteca Martí
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
15.-Gandarilla, Julio César. Evitemos el mal. Folleto de asunto político. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1916.
[Biblioteca particular de Wilbia Verdecia – Manzanillo]
1917
16.-Aguilera Rojas, Eladio. Por la verdad y la justicia. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1917. 245 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
17.-Poveda, José Manuel. Versos precursores. Joyel parnasiano, evocaciones, advocaciones; las visiones y los símbolos, cantos neodionisiacos. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1917, 190 págs.
[Biblioteca Universidad de Oriente – Santiago de Cuba]
1918
18.-Galiano Cancio, Miguel. Ruiseñores del alma. Manzanillo, Tipografía La Defensa, 1918. Editorial Biblioteca Martí, 151 págs. Con prólogo de José Manuel Poveda.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
19.-Partido Conservador Nacional. Programa y estatutos. Manzanillo, Tipografía La Defensa, 1918.
[Biblioteca Elvira Cape– Santiago de Cuba]
20.-Rodríguez Mojena, Francisco. En honor a Martí. Manzanillo, Editorial El Arte, 1918. 12 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1919
21.-Navarro Luna, Manuel. Ritmos dolientes. 1ra Edición. Manzanillo, Editorial El Arte, 1919. 137 págs. Con prólogo de Francisco Rodríguez Mojena.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
22.-Jiménez, Ghiraldo. La selva interior. Poesía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1919, 190 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1920
23.-Rodríguez, Luis Felipe. Poemas del corazón amoroso. Manzanillo, Editorial Biblioteca Martí, 1920. 166 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
24.-González Ricardo, Rogelio. En La Demajagua. Poesía. Manzanillo, Editorial Biblioteca Martí. Imprenta El Arte, 1920, 141 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
25.-Galiano Cancio, Miguel. Ruiseñores del alma. 2da Edición. Manzanillo, Tipografía La Defensa, 1920. Editorial Biblioteca Martí, 151 págs. Con prólogo de José Manuel Poveda.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
26.-Reglamento Interior de Soberano Capítulo de Príncipes de la Rosa Cruz. Manzanillo, Imprenta El Comercio, 1920. 18 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1921
27.-Méndez, Luis Augusto. Del vergel interior. Poemas. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1921. 205 págs. Con prólogo de Laudacio de la Cruz.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
28.-Castillo, Tirso. Recuerdos del acto de constitución del Grupo Literario de Manzanillo. Manzanillo, Imprenta de Tirso Castillo, 1921.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1922
29.-González Ricardo, Rogelio. Merchán - Masó. Biografía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1922. 231 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
30.-Navarro Luna, Manuel. Corazón adentro. Manzanillo, Biblioteca Martí. Editorial El Arte, 1922, 185 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
31.-Rodríguez, Luis Felipe. La turbonada. Comedia en dos actos y un prólogo. Manzanillo, Imprenta de Ángel Escalante, 1922. 50 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1923
32.-Jerez Villareal, Juan. Vuelos y cumbres. Poemas en prosa. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1923. 12x20cm, 84 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Universidad de Oriente – Santiago de Cuba]
33.-Rodríguez Mojena, Francisco. Visiones de la montaña. Manzanillo, Editorial Biblioteca Martí, 1923. 21x14cm. 2 tomos.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
34.-Poveda, José Manuel. La independencia del poder judicial. Manzanillo, Imp. y Casa Editorial El Arte, 1923, 22 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
35.-Junta de Patronos del Hospital Caymari. Informe de los años 1892-1923. Manzanillo, Imprenta La Democracia, 1923, 71 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1924
36.-Catasús Fajardo, María. Jirones del alma. Poemas en prosa. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1924. 19x14cm, 62 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
37.-Estenger, Rafael. Los énfasis antiguos. Poemas. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1924. 19x14cm, 62 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
38.-Pérez Veranes, Argimiro. Mosaicos. Manzanillo, Imp. y Casa Editorial El Arte, 1924, 21x14cm, 180 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
39.-Santiesteban, Luis Enrique. Senderos del oro. Novela. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1924, 21x14cm, 316 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
40.-Segrera de la Rosa, Alberto. Nuevo sistema de taquigrafía. Libre de trabas geométricas. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1924, 88 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1925
41.-Albanés Carballo, Oscar. ¿Qué cosa son los Caballeros de San Isidro? Manzanillo. Imprenta La Defensa, 1925.
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
42.-Navarro Luna, Manuel. Siluetas aldeanas. Por Mongo Paneque (seudónimo). Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1925. 141 págs. Con prólogo de Epifanio Sánchez Quesada.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Universidad de Oriente – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
43.-Corona Uruén, José. Apuntes biográficos. Monseñor Pérez Acevedo. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1925, 49 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
44.-Santiesteban, Luis Enrique. La que no quería amar. Novela. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1925, 236 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
45.-Sánchez Quesada, Epi. Dos palabras. Conferencia humorística. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1925, 18 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1926
46.-Aristequeta, Joaquín. Huerto escondido. Poesía. Manzanillo. Imprenta La Defensa, 1926.
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
47.-Colegio de Abogados. Estatutos. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1926. 32 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1927
48.- Argilagos, Rafael. Céspedes, Agramonte, Martí, Maceo. Manzanillo, 1927.
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
49.-Varona, Enrique José. Con el eslabón. Manzanillo. Editorial El Arte, 1927.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Antonio Maceo – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
50.-Navarro Luna, Manuel. Refugio. Poesía. Manzanillo. Biblioteca Martí, 1927. 136 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
51.-Rodríguez, Luis Felipe. América Betancourt. Conferencia en la Logia Masónica de Manzanillo. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927, 19x12 cm, 28 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
52.-Aza Montero, Alberto. Ritmos en la noche. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927, 99 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
53.-Antúnes, Galileo. Cabalgata de ensueños. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927, 85 págs. Con prólogo de Rogelio González Ricardo.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
54.-Reglamento del instituto de música de Manzanillo. Casa Editorial El Arte, 1927, 16 págs.
[Biblioteca privada de Roberto Castillo – Manzanillo]
55.-Sánchez Silveira, Manuel. Apuntes biográficos de Rafael Morales y González. Homenaje en el 55 aniversario de su muerte. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927, 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
56.-Reina, Librado. Solares. Cuentos Cubanos. Manzanillo, Imp. y Casa Editorial El Arte, 1927, 142 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
57.-Antúnes, Galileo. Historia de Manzanillo. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1927.
[Biblioteca privada de Roberto Castillo – Manzanillo]
1928
58.-Boti, Regino Eladio. Notas acerca de José Manuel Poveda. Su tiempo, su vida y su obra. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1928, 41 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
59.-Navarro Luna, Manuel. Surco. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1928, 104 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Universidad de Oriente – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
60.-Soler, Marcos. Villani. Novela. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1928, 259 págs. Con prólogo de Gabriel Alamor.
[Listado de Enrique Véliz]
61.-Reglamento del Club Diez de Manzanillo. Sin Editorial, 1928, 19 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1929
62.-Poveda, Héctor. Deficiencias orgánicas de nuestra democracia. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1929, 17 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
63.-Maceo Verdecia, José. Horizontes. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1928, 16x24 cm, 124 págs. Con prólogo de Arturo Villalón.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
64.-Muroti, Manuel. Espirales. Poseía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1929, 21x14cm.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
65.-Mi herencia: Sociedad de herencias y ahorros Reglamento. Manzanillo. Imprenta de Angel Escalante, 1929, 23 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1930
66.-Clavijo Tisseur, Arturo. Hojas del sendero. Manzanillo, Editorial El Arte, 1930. 149 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
67.-Maceo Verdecia, José. Jácome Milanés. Versión lírica sobre “Espejo de Paciencia”. Manzanillo. Editorial El Arte, 1930, 55 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
[Biblioteca 1868 – Bayamo]
68.-Lavié, Nemesio. La teoría del servicio. Manzanillo. Editorial El Arte, 1930.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
69.-Masó, primer centenario (1830-1930). Manzanillo. Imprenta La Defensa, Editorial El Arte, 1930, 14 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1931
70.-Clavijo Tisseur, Arturo. Crisálidas. Manzanillo, Editorial El Arte, 1931. 124 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
71.-Maceo Verdecia, José. Bayamo. Manzanillo. Editorial El Arte, 1931, 226 págs. 2 tomos.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
[Biblioteca Raúl Gómez García – Baracoa]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
72.-Sariol, Juan Francisco. La muerte de Weyler. Cuentos. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1931, 18x13 cm, 145 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
73.-Jiménez, Giraldo. Por allá. Novela. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1931, 175 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
74.-Martínez de las Casas. Sus mejores poemas. Recopilación de Jaime Suárez Silva. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1931, 20x14 cm, 128 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
1932
75.-Augier, Angel. Uno. Versos al poeta Lino H. Manzanillo, Imprentay Casa Editorial El Arte, 1932. 126 págs. Con prólogo de Agustín Acosta.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
76.-Reglamento de la hermandad benéfica y de socorros mutuos: El salvador de los pobres unificados. Manzanillo. Imprenta El Comercio, 1932, 28 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1933
77.-Savignou, Tomás. Bufandillas. Cuentos cubanos. Manzanillo, Editorial El Arte, 1933. 206 págs.
[Biblioteca Elvira Cape – Santiago de Cuba]
[Biblioteca Alex Urquiola – Holquín]
[Biblioteca Raúl Gómez García – Baracoa]
78.-Roa, Raúl. Reacción vs Revolución. Polémica sobre las minorías revolucionarias. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1933.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
79.-Bertot, Sara. Cubana. Novela histórica. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1933, 65 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
80.-ABC. El ABC del pueblo de Cuba. Manifiesto y Programa. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1933, 46 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1934
81.-Argilagos, Rafael. Episodios de la vida de José Martí. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1934.
[Listado de Enrique Véliz]
82.-Logia Liberación. Sociedad Teosófica. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1934. 20 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
83.-Rodríguez, Luis Felipe. Contra la guerra imperialista. Conferencia en el Aula Magna del Instituto de la Habana el 6-4-1935. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1934. 19x14 cm, 45 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
84.-Orquesta Ilusión. Souvenir. Manzanillo. Sin Editorial, 1934, 12 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
85.-Reglamento de la Logia La Demajagua. No. 60. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1934, 29 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1935
86.-Logia Liberación. Reglamento de la Logia Liberación de la sección cubana de la Sociedad Teosófica. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1935.
[Listado de Enrique Véliz]
87.-Santiesteban, Luis Enrique. La que no quería amar. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1935, 236 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
88.-Valdés Roig, Ciana. Escenario americano. Versos para niños. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1935, 78 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
89.-Rodríguez, Luis Felipe. Biología de nuestra hospitalidad. Manzanillo. Sin Editorial, 1935.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
90.-Sariol, Juan Francisco. Zumo. Poemas. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1935, 127 págs.
[Museo Histórico Municipal – Manzanillo]
1936
91.-Bertot Cabrera, Eladio. Presidio. Manzanillo. Editorial El Arte, 1936. 20x14 cm, 95 págs. Con prólogo de Manuel Navarro Luna.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
92.-El derecho constitucional. Folleto. Imprenta El Arte. Manzanillo, 1936.
93.-Núñez Parra, Manuel L. Sólo la verdad nos pondrá la toga viril. Denuncia social. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1936, 78 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
94.-Palacios, Francisca. Lo esencial en ciencias domésticas. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1936, 20x14 cm, 214 págs. Con prólogo de M. A. Gutiérrez.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
95.-Valdés Roig, Ciana. Cantos de cuna. Poemas. Cubierta ilustrada. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1936, 18x14 cm, 211 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
96.-Navarro Luna, Manuel. La tierra herida. 1ra Edición. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1936.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
97.-Maceo Verdecia, Jóse. Bayamo. Historia. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1936, 2 tomos.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1937
98.-Cañete, Angel. Opúsculo. Sobre la Exposición Agrícola-Industrial en Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1937, 16 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
99.-Cos Acevedo, Gregorio. El libro cubano. Manzanillo. Imprenta El Arte. 1937, 260 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
100.-Machado Hernández, José. Gemas y trofeos. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1937.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
101.-Sánchez Silveira, Dr. Manuel. Ensenada de Mora. Datos de su fundación. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1937, 28 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
102.-Argilagos, Rafael. Granos de oro. Selección de pensamientos de la obra de José Martí. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1937, 20 págs.
[Biblioteca privada de Roberto Castillo – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
103.-Tirado Avilés, Modesto. Manzanillo: datos de su fundación. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1937, 28 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
104.-Muñoz Sañudo, Lisardo. Reglamento del soberano consorcio oriental; Grado 32, rito escocés antiguo y aceptado. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1937, 23 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1938
105.-Reglamento interior de la Cámara Municipal de Manzanillo. Folleto. Imprenta El Arte. Manzanillo, 1938, 23 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
106.-Caíñas, Enrique. Exégesis auténtica. Ensayo político. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1938, 128 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
107.-Lluch Casals, Carlota. Ensayos y poemas. Manzanillo. Editorial El Arte, 1938, 158 págs. Con cubierta ilustrada por Horacio Tellez.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
108.-Domínguez Pérez, Francisco. Páginas libres. Versos. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1938, 274 págs. Con prólogo de Mario Quirós.
[Listado de Enrique Véliz]
109.-Lachatañeré, Rómulo. Oh mío Yemayá!. Prosa. Manzanillo. Editorial El Arte, 1938. 21x14 cm, 210 págs. Con prólogo de Don Fernando Ortiz y cubierta de Hernández Cárdenas.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
110.-Ravelo, Juan Ma. Medallas antiguas. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1938, 116 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
111.-Sánchez Quesada, Epi. Semblanzas radiofónicas. Imprenta y Editorial El Arte, 1938, 62 págs. Con prólogo de Juan Francisco Sariol.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
112.-Navarro Luna, Manuel. La tierra herida. 2da Edición. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1938.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
113.-Sariol, Juan Francisco. Barrabás. Cuentos. Manzanillo. Editorial El Arte. 1938, 128 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1939
114.-Abril Amores, Eduardo. Adentro, bien adentro. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1939.
[Listado de Enrique Véliz]
115.-Cos Acevedo, Gregorio. Tratado sobre la crisis actual y modo de conjurarla. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1939. 20x14 cm, 117 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
116.-Carbonell, Néstor. Confidencias de Martí. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1939, 20x14 cm, 117 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
117.-Casadeval Martínez, Helio. Siembra. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1939.
[Listado de Enrique Véliz]
118.-Matos Aguilera, Augusto. Ruta. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1939. 19x14 cm, 112 págs. Con prólogo de Manuel Navarro Luna.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
119.-Navarro Luna, Manuel. Las ideas de Manuel Jibacoa. En defensa de las Cenas Martianas. Manzanillo. Editorial El Arte, 1938.
[Listado de Enrique Véliz]
120.-Prado Urquiaza, Francisco. Estampas de nuestro pueblo. Historia de Guisa. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1939, 14x20 cm, 90 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
121.-Pimentel, Manuel E. Hojas del pasado. Prosa y verso. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1939, 120 págs. Con ilustraciones.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
122.-Souvenir que la respetable Logia de Manzanillo ofrece fraternalmente a usted con motivo de la excursión Manzanillo – Cárdenas – Habana. Imprenta El Arte, 1939.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1940
123.-Machado Hernández, José. Gemas y trofeos. Manzanillo, Editorial El Arte, 1940. 84 págs. Segunda Edición.
[Listado de Enrique Véliz]
124.-Vidal Avilés, Octavio. Castalia inmortal. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte, 1940, 145 págs. Segunda Edición.
[Listado de Enrique Véliz]
125.-Oliva de Fernández, Librada. Ansiedad. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte. 1940, 59 págs. Con prólogo de Carlos E. Forment.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
126.-Echevarria y Limonta, Luis de. El poder judicial y la constitución del 40. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1940, 59 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
127.-Reglamento del campamento “Yara No. 15” de Manzanillo, subordinado a la Gran Logia de la América Latina. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1940. 32 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1941
128.-Badel, Pepón. Foto-rimas. Poesía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1941. 20x14 cm. 89 págs. Tomo I. Con prólogo de P. Roig Fernández-Rubio.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Listado de Enrique Véliz]
129.-Cañete Gómez, Luis. El cultivo del arroz. Manzanillo. Editorial El Arte, 1941, 35 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
130.-Castro y Ramírez, Dr. Rafael de. La predeterminación del sexo de los productos de la concepción, entre los mamíferos, incluso el hombre. Conferencia. Manzanillo. Imprenta El Arte. 1941, 41 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
131.-Cuñado Herrera, Isaac. La insolencia española. Prosa. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1941, 20x13 cm, 83 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
132.-Fabré, Manuel. Don Porfirio. Biografía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1941, 20x13 cm. 72 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
133.-Echevarria y Limonta, Luis de. El poder judicial y la constitución política de 1941. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1941, 43 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
134.-Alcaldía Municipal de Manzanillo. Decreto sobre las tarifas de libre regulación. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1941. 37 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1942
135.-Aguirre Torrado, Dr. Benigno. Discurso en defensa del Juez municipal de Baracoa. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1942. 32 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
136.-Aguirre Torrado, Dr. Benigno. En defensa del Juez Machado. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1942.
[Listado de Enrique Véliz]
137.-Corona Ferrer, Mariano. Maceo. Oración fúnebre pronunciada en el XV aniversario de su muerte. Manzanillo. Editorial El Arte, 1942, 23 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
138.-Enríguez Goizueta, Pablo. Preceptos del código electoral. Manzanillo. Imprenta El Arte. 1942, 180 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
139.-Sánchez Quesada, Epi. Dietario. Dietética. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1942, 205 págs. Con prólogo de Ernesto Ramis, Benigno Ross y Mariano Bofill.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
140.-Navarro Luna, Manuel. Poemas mambises. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1942. Con palabras de Henri Barbouse.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
141.-Rosales Benítez, Francisco. Alcaldía municipal de Manzanillo. Tarifas de libre regulación. Decreto del Alcalde. Manzanillo. Imprenta El Arte. 1942, 37 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
142.-Echevarria y Limonta, Luis de. Deficiencias de la administración de justicia. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1942, 35 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
143.-Moreau, Inocencio. El procurador sin maestro. Manzanillo. Editorial El Arte, 1942.
[Listado de Enrique Véliz]
144.-Sabomin Jorain, Maria Luisa. Maceo hombre. Conferencia en ocasión de una cena maceísta por el 102 aniversario de su natalicio. Manzanillo. Editorial El Arte, 1942. 24 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
145.-Grupo cultural deportivo de Manzanillo. Reglamento. Manzanillo. Sin Editorial, 1942. 8 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1943
146.-Shulhoff Krausz, Jorge G. Sentido real y amplio de la caridad. Martí caritativo., consejos a la juventud. Ensayo leído en la Cátedra Martiana del Instituto de Segunda Enseñanza de Manzanillo. Manzanillo, Editorial El Arte, 1943. 14 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
147.-Machado, José. Estampas y camafeos. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943. 58 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
148.-Don Guillermo Lauten Reichold. Folleto bilingüe con palabras liminares de Manuel Navarro Luna. Tomado de Kingston Dailly de 21 de enero de 1890. Traducción de Fidel Ferral. Manzanillo, 1943, 18 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
150.-Machado, José. La administración de la sociedad conyugal y otros derechos y obligaciones entre marido y mujer. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1943. 268 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
151.-Lavié, Nemesio. Hogar y patria. (Título en razón de Martí). Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1943, 191 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
152.-Navarro Luna, Manuel. Poemas mambises. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943. Con palabras de Henri Barbouse. Segunda edición.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
153.-Rabelo, Juan Manuel. Páginas de ayer. Narraciones. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1943, 171 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
154.-Argilagos, Rafael. Episodios de la caída de Martí. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
155.-Machado, José. Versos de juventud. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1943.
[Listado de Enrique Véliz]
156.-Marín, Francisco Gonzalo. En la arena. Manzanillo. Editorial El Arte, 1943. Editado por iniciativa de Modesto Tirado Avilés. Con prólogo de José Rosabal Rosales.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
157.-Reglamento de la Logia La Demajagua, No. 60. Manzanillo. Editorial El Arte, 1943. 57 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
158.-Díaz Silveira y Llópiz, Carlos. Las lesiones leves y los maltratos de obra sin lesiones en el Código de Defensa Social. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943. 15 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
159.-Reglamento orgánico del círculo de Manzanillo. Centro de recreo, instrucción y beneficencia. Manzanillo. Impresora de Manzanillo, 1943. 20 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
160.-Pollán, Eduardo J. Don Modesto Tirado (Reliquia Humana). Entrevista pro-democracia en guerra. Manzanillo. Editorial Masó, 1943. 16 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1944
161.-Batista Aleaga, M. A. Gotas anímicas. Poesía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1944. 144 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
162.-Masferrer Landa, Rafael. El pensamiento político de Antonio Guiteras. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1944. 164 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
163.-Batista C., A. Max. Un prólogo, trece ripios y un índice. Poesía. Manzanillo, Editorial El Arte, 1944, 47 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
164.-Guerra de la Piedra, Agustín. Juan Montero. Cuento. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1944. 125 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
165.-Aristigueta, Joaquín. Un candidato ingenuo. Manzanillo. 1944. Con prólogo de Francisco Villaespesa.
[Listado de Enrique Véliz]
166.-Monné Estevez, Emilia. Delicias de nuestra mesa. Dietética. Manzanillo, 1944. 153 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
167.-Colegio Santo Tomás de Aquino. Síntesis del reglamento. Manzanillo. Imprenta La Defensa. 1944, 5 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
168.-Navarro Luna, Manuel. Poemas mambises. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1944. Con palabras de Henri Barbouse. Tercera edición.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1945
169.-Machado, José. Versos de una madrugada y una carta a Chacón y Calvo. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1945. 113 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
170.-Clavijo Tisseur, Arturo. El libro de mi hija muerta. Poesía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1945, 165 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
171.-Ravelo, Juan M. Dos vidas. Biografía. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1945. 63 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
172.-Galardy, Pedro Manuel. Jiguaní inmortal. Poesía. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1945, 143 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
173.-Abril Amores, Eduardo. Adentro, bien adentro. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1945. 348 págs. Segunda Edición.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
174.-Machado, José. Comentarios de la ley de coordinación azucarera. Manzanillo. Editorial El Arte, 1945. 448 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
175.-Rojas Reina, Luis. Del batey al cañaveral. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1945.
[Listado de Enrique Véliz]
176.-Tirado García, Modesto. Grito de Bayate. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1945. 18x11 cm. 16 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
177.-Pérez Landa, Rufino. Por qué debe llamarse Grito de Bayate al 24 de febrero. Manzanillo. Editorial El Arte, 1945. 16 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
178.-Vázquez, Rafael. Recopilación de leyes y decretos leyes de la bolsa de trabajo. Manzanillo. Sin Editorial, 1945. 26 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
179.-Véliz, Enrique. Una temporada de soft-ball. Manzanillo. Imprenta Avance, 1945. 16 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
180.-Girón Martínez, Rafael. El día de los hospitales en el hospital Caymari. Manzanillo. Editorial El Arte, 1945. 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1946
181.-Sánchez Silveira, Dr. Manuel. La Demajagua y Carlos Manuel de Céspedes. Conferencia. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1946. 28 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
182.-Sánchez Quesada, Epi. Manuel de la Cruz. Mini-biografía. Manzanillo. Editorial El Arte, 1946, 14 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
183.-Ramis Rodríguez, Ernesto. El internacionalismo de Martí. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1946. 16 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
184.-Rodríguez Góngora, Dr. S. Lo que piensan los humildes. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1946. 23x14 cm, 22 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
185.-Shulhoff Krausz, Jorge. Martí. Manzanillo, Editorial El Arte, 1946.
[Listado de Enrique Véliz]
186.-Sánchez Quesada, Epi. Manzanillo. Manzanillo. Editorial El Arte, 1946, 13 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1947
187.-Prohenza, José M. Reflejos. Décimas y versos sencillos. Manzanillo, 1947. 119 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
188.-Lacalle y Zuquest, Enrique Orlando. Cuatro siglos de historia de Bayamo. Manzanillo. Imprenta y Editorial El Arte. 1947. 21x14 cm, 159 págs. Con prólogo de Manuel Amargós.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
189.-Machado, José. José Martí, segundogénito de Dios. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1943. 58 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
190.-Ravelo, Juan M. Jirones de antaño. Narraciones. Manzanillo. 1947. 217 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
191.-Tirado Avilés, Don Modesto. Periódicos mambises. Manzanillo, Editorial El Arte, 1947. Estudio del comandante José Quinot Saavedra. 14 págs.
[Listado de Enrique Véliz]
192.-Sabourin Lorain, Maria Luisa. Maceo hombre. Conferencia en ocasión de la cena maceísta por el 102 aniversario de su natalicio. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1947, 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
193.-Estatutos de la acción cívica de Manzanillo. Manzanillo. Imprenta El Arte, 1947, 26 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
194.-Tirado García, Modesto. El comandante José Quinot Saavedra. Manzanillo, Editorial El Arte, 1947. 13 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
195.-Machado, José. Discurso pronunciado la noche del 27 de enero con motivo de la noche buena Martiana. Manzanillo, Sin Editorial, 1947. 19 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1948
196.-Sariol, Juan Francisco. Barrabás. Cuentos. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1948, 21x14 cm. 128 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
197.-Vallhonnot, Francisco. S.O.A. Drama. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1948. 18x13 cm, 104 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
198.-Clavijo Tisseur, Arturo. Lira agreste. Poesía. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1948. 19x14cm. 100 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
199.-Otero Araujo, Severo. Arroz. Manzanillo, Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1948. 27 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
200.-Díaz Landa, Pedro. La Luz de Yara. Trozos de ensayos sobre una leyenda. Manzanillo. Editorial El Arte, 1948. 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
201.-Véliz García, Enrique. En una casa de la calle de Paula. Biografía. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte, 1948, 31 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1949
202.-Más Bringues, Oscar. Martí y su vigencia revolucionaria. Conferencia. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1949. 48 págs. Con prólogo de Alberto Aza Montero.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
203.-García Castañeda, José A. Creación y desenvolvimiento de la municipalidad holquinera hasta 1799. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1949. 240 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
204.-Reglamento de la hermandad benéfica y de socorros mutuos: El salvador de los pobres unificados de Manzanillo. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1949. 32 págs. Segunda Edición.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
205.-Orquesta Filarmónica de la Habana. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1949. 18 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1950
206.-Legislación Oddfélica cubana con las modificaciones aprobadas. Manzanillo, Imprenta El Arte, 1950. 98 págs. Segunda Edición.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
207.-Castellanos, José A. Figuras nacionales del siglo XIX. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1950. 20x14 cm. Con prólogo de Manuel Navarro Luna.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
208.-Navarro Lauten, Gustavo. Tres compositores soviéticos: Prokofieri, Shostakovich y Kchaschartumow. Manzanillo. Ediciones Orto. 1950.
[Diccionario de la Literatura Cubana]
209.-Presentación de Fray José Francisco Guadalupe Mojica y Fashion de la Francia. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1950.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1951
210.-Lavié, Nemesio. Bayate. Índice de la revolución de 1895. Manzanillo. Imprenta y Casa Editorial El Arte. 1951. 220 págs. Con prólogo del coronel Cosme de la Torriente.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
211.-Sánchez Silveira, Manuel. Ensenada de Mora. Correo en oriente de la revolución del 95. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1951. 39 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
212.-Galiano Cancio, Miguel. Ruiseñores del alma. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1951. 151 págs. Con prólogo de José Manuel Poveda. Tercera Edición.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
213.-Duverger, Narciso. Conflictos modernos de arrendamiento cubano. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1951.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
214.-Romero Horta, Francisco. Catorce de junio de 1845. Recordando al Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales en la fecha de su natalicio. Manzanillo, Imprenta Timoteo, 1951.
13 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
215.-Figueredo Belizón, Néstor. Alcaldía municipal. Folleto. Manzanillo. Imprenta Horacio Téllez, 1951.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
216.-Juventudes de acción católica de Oriente, V Concentración. Manzanillo, 1951. Sin Editorial.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
217.-Bertot Cabrera, Sarah. El Coronel Juan Bautista y Ante. Héroe que sacó a pelear a los Maceo. Manzanillo. Imprenta Timoteo, 1951, 9 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1952
218.-Gibrán Gibran, Jalil. Las alas rotas. Manzanillo. Imprenta Horacio Téllez. 1952. 82 págs. Traducción del árabe de Pedro Chediak.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
219.-Navarro Lauten, Gustavo. Doña Martina. Elegía. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1952. 20 págs. Nota introductoria de Juan Marinello.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
220.-Clavijo Tisseur, Arturo. La maestra de pueblo. Novela. Manzanillo, Editorial El Arte, 1952. [CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
221.-Guerra de la Piedra, Agustín. Elegía. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1952.
[Listado de Enrique Véliz]
222.-Repilado Repilado, Pedro. Discurso pronunciado en la prestigiosa sociedad Luz de Oriente de Santiago de Cuba. Manzanillo. Editorial El Arte, 1952. 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1953
223.-Nolasco, Sócrates. Escritores de Puerto Rico. Ensayo. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1953. 236 págs. Con prólogo de Luis Muñoz Marín.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
224.-Guerra de la Piedra, Agustín. Perfil del General Antonio. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1953. 21 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
225.-Clavijo Tisseur, Arturo. Poesía para el alma. Manzanillo, Editorial El Arte, 1953. 100 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
226.-Reglamento orgánico del círculo de Manzanillo. Centro de recreo e instrucción. Manzanillo. Editorial El Arte, 1953. 24 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
227.-Navarro Luna, Manuel. La tierra herida. Manzanillo, Imprenta y Editorial El Arte, 1953.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
228.-Centenario del nacimiento de José Martí (1853-1953). Manzanillo. Sin Editorial, 1953.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1954
229.-Navarro Lauten, Gustavo. Las horas diferentes. Poesía. Manzanillo. Ediciones Orto. Casa Editorial El Arte. 1954.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
230.-Navarro Luna, Manuel. Doña Martina. Elegía. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1954. 36 págs. Con prólogo de Juan Marinello y comentarios de José María Chacón y Calvo.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
231.-Chang, Ly. Poemas. Plegarias espirituales. Manzanillo, 1954. Sin Editorial.
232.-Logia Manzanillo. Reglamento 1954. Manzanillo. Editorial El Arte. 1954. 88 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
233.-Ramirez Battle, Emilio. La hora de la alegría. Manzanillo, Sin Editorial, 1954.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1955
234.-Romero Horta, Francisco. Honorable cámara femenina Amor No. 1. Discurso. Manzanillo. Editorial El Arte. 1955.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
235.-Gran homenaje popular al eminente tribuno cubano Amalio Fiallo. Manzanillo. Sin Editorial. 1955.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1956
236.-Sánchez Quesada, Epi. Memorias de un manzanillero. Autobiografía. Manzanillo. Imprenta Avance. 1956. 74 págs. Con prólogo de Rogelio González Ricardo.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
1958
237.-Galiano Cancio, Miguel. Ruiseñores del alma. Manzanillo, 1958. Editorial El Arte. 198 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
238.-Sariol, Juan Francisco. Juguetería de ensueños. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1958. 145 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
239.-Constitución para la gran logia de Cuba. Manzanillo. Editorial El Arte. 1958. 51 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
240.-Asociación de créditos rurales. Sexta memoria anual. Manzanillo, Casa Editorial El Arte. 1958. 32 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1959
241.-Rodríguez, Edilberto. Voces de la libertad. Manzanillo, 1959. Imprenta El Arte. 80 págs.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
242.-Navarro Lauten, Gustavo. Actualidad y beligerancia de José Martí. Manzanillo. Ediciones Orto. Casa Editorial El Arte. 1959.
[Diccionario de la Literatura Cubana]
1960
243.-Ciro Hidalgo Pérez, Mártir de la patria y el ideal. Manzanillo. Imprenta Horacio Tellez. 1960. 47 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1961
244.-Guía de interés general. Manzanillo. Sin Editorial. 1961. 47 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1964
245.-Informe económico, político y social de la administración regional Manzanillo-Campechuela-Niquero. Manzanillo. Sin Editorial. 1964. 39 págs.
[Archivo Histórico Municipal – Manzanillo]
1966
246.-Sariol, Juan Francisco. Juguetería de ensueños y otros poemas. Poesía. Manzanillo. Casa Editorial El Arte. 1966. 150 págs. Con prólogo del autor.
[CPCL Manuel Navarro Luna – Manzanillo]
Literatura en Manzanillo
La larga historia literaria de Manzanillo comenzó cuando en 1856 Francisco Murtra, experimentado tipógrafo, introdujo la imprenta y al año siguiente, el 19 de julio, sale a la luz el número inicial del primer periódico: "El Eco de Manzanillo", iniciador de una extensa lista de periódicos que reseñaron el acontecer diario de la ciudad y sus poblados vecinos; a la historia de tintas, tipógrafos y prensas están unidos los nombres de ilustres manzanilleros entre los que descuella el noble patricio Rafael María Merchán -eximio gramático, orador, linguísta, crítico- quien por sus ideas patrióticas se vio obligado a emigrar, haciendo vida y familia en Colombia. La tradición literaria de la ciudad se sustenta en la publicación, durante casi medio siglo, de la revista "Orto" y la existencia del Grupo Literario de Manzanillo (GLM) que ocupa un lugar privilegiado en la historia de la literatura cubana.Nacida en enero de 1912 con el esfuerzo de Juan Francisco Sariol -poeta, narrador, incansable promotor cultural y propietario de la imprenta El Arte-, Orto fue una revista de difusión cultural que paseó el nombre de la ciudad por el mundo entero; sobre los autores que en ella publicaron nos habla el propio Sariol en el prólogo a su libro de versos Juguetería de Ensueños:
"[...] comenzó a volcarse en ORTO una buena parte
de la intelectualidad más avanzada del país, y
algunos quedaron como asiduos colaboradores. Como
Nicolás Guillén [...]; como Isidro Méndez, Ciana
Valdés Roig, Ghiraldo Jímenez [...], Luis Augusto
Méndez, José A. Portuondo, Pita Rodríguez, Ramón
Loy, Regino Pedroso, Carlos Enríquez, Marinello,
Tallet, García Espinosa, Ballagas, Florit, Carlos
Rafael Rodríguez, Lazo, Raúl Ferrer, Aguiar,
Poveda, Mariblanca Sabas Alomás, Lizaso, Campoamor
[...], Nuñez Jímenez [...], Agustín Guerra de la
Piedra [...], y Raúl Roa [...]"
A esta extensa lista podemos agregar los nombres de Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Juan Ramón Jímenez, Juana de Ibarbourou, entre los extranjeros; y los de los miembros del GLM entre los que descollaron: Manuel Navarro Luna, Luis Felipe Rodríguez, Rogelio González Ricardo y otros.El Grupo Literario de Manzanillo, fue una institución que se hizo estimar, respetar y aplaudir; de su constitución queda un hermoso souvenir.
GRUPO LITERARIO
Souvenir del almuerzo de su constitución, en Manzanillo a cuatro de septiembre de mil novecientos veinte y uno con el siguiente:
MENU
Entremeses variadísimos
Pargo asado literariamente
Paella poética
Ensalada crítica
Postres periodísticos
Café
Vinos
Tabacos y Discursos
La enorme vocación martiana de los miembros del GLM encontró cauce para su desarrollo y expresión en la celebración de la Cena Martiana, acto que constituye una de las más antiguas tradiciones patriótico-culturales de la ciudad. Iniciadas el 27 de enero de 1926 a iniciativa de Sariol, tenía como objetivo rendir homenaje al Apóstol José Martí en la víspera de su natalicio; poemas, discursos, canciones, llenaban la noche hasta las 12 pm hora en que -reunidos alrededor del busto del prócer en el parque de Céspedes- conluía la velada con palabras a cargo de un intelectual de la ciudad. Tal fue su acogida que años más tarde -en la década del 40-, un decreto del Ministerio de Educación establecía la celebración de la Cena Martiana con carácter obligatorio para todas las escuelas públicas del país, y se celebraban incluso en otras partes de América Latina y Estados Unidos. Las Cenas dejaron de celebrarse en 1957, año en que también desaparece Orto y el Grupo Literario comienza a desintegrarse. Federico Henríquez i Carvajal -amigo hondo de Martí-, en carta enviada a Sariol el 24 de febrero de 1930 comenta el valor de la Cena Martiana y dice: "¡Bienhaya Cuba que siente vibrar el alma de Martí en los legionarios de su noche buena!".
Con el triunfo revolucionario la creación literaria adquiere nuevos bríos; en 1966 se funda el Círculo Artístico Literario -más tarde denominado Taller Literario "Manuel Navarro Luna"-, y en él sobresalen importantes figuras locales como Angel Pena, Enrique Véliz, Wilfredo Naranjo y otros. Ellos marcaron la continuidad en la creación y fueron raíz de nuevas hornadas de escritores entre los cuales ya algunos han inscrito su nombre no sólo en la literatura local, sino también, en la nacional.
"[...] comenzó a volcarse en ORTO una buena parte
de la intelectualidad más avanzada del país, y
algunos quedaron como asiduos colaboradores. Como
Nicolás Guillén [...]; como Isidro Méndez, Ciana
Valdés Roig, Ghiraldo Jímenez [...], Luis Augusto
Méndez, José A. Portuondo, Pita Rodríguez, Ramón
Loy, Regino Pedroso, Carlos Enríquez, Marinello,
Tallet, García Espinosa, Ballagas, Florit, Carlos
Rafael Rodríguez, Lazo, Raúl Ferrer, Aguiar,
Poveda, Mariblanca Sabas Alomás, Lizaso, Campoamor
[...], Nuñez Jímenez [...], Agustín Guerra de la
Piedra [...], y Raúl Roa [...]"
A esta extensa lista podemos agregar los nombres de Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Juan Ramón Jímenez, Juana de Ibarbourou, entre los extranjeros; y los de los miembros del GLM entre los que descollaron: Manuel Navarro Luna, Luis Felipe Rodríguez, Rogelio González Ricardo y otros.El Grupo Literario de Manzanillo, fue una institución que se hizo estimar, respetar y aplaudir; de su constitución queda un hermoso souvenir.
GRUPO LITERARIO
Souvenir del almuerzo de su constitución, en Manzanillo a cuatro de septiembre de mil novecientos veinte y uno con el siguiente:
MENU
Entremeses variadísimos
Pargo asado literariamente
Paella poética
Ensalada crítica
Postres periodísticos
Café
Vinos
Tabacos y Discursos
La enorme vocación martiana de los miembros del GLM encontró cauce para su desarrollo y expresión en la celebración de la Cena Martiana, acto que constituye una de las más antiguas tradiciones patriótico-culturales de la ciudad. Iniciadas el 27 de enero de 1926 a iniciativa de Sariol, tenía como objetivo rendir homenaje al Apóstol José Martí en la víspera de su natalicio; poemas, discursos, canciones, llenaban la noche hasta las 12 pm hora en que -reunidos alrededor del busto del prócer en el parque de Céspedes- conluía la velada con palabras a cargo de un intelectual de la ciudad. Tal fue su acogida que años más tarde -en la década del 40-, un decreto del Ministerio de Educación establecía la celebración de la Cena Martiana con carácter obligatorio para todas las escuelas públicas del país, y se celebraban incluso en otras partes de América Latina y Estados Unidos. Las Cenas dejaron de celebrarse en 1957, año en que también desaparece Orto y el Grupo Literario comienza a desintegrarse. Federico Henríquez i Carvajal -amigo hondo de Martí-, en carta enviada a Sariol el 24 de febrero de 1930 comenta el valor de la Cena Martiana y dice: "¡Bienhaya Cuba que siente vibrar el alma de Martí en los legionarios de su noche buena!".
Con el triunfo revolucionario la creación literaria adquiere nuevos bríos; en 1966 se funda el Círculo Artístico Literario -más tarde denominado Taller Literario "Manuel Navarro Luna"-, y en él sobresalen importantes figuras locales como Angel Pena, Enrique Véliz, Wilfredo Naranjo y otros. Ellos marcaron la continuidad en la creación y fueron raíz de nuevas hornadas de escritores entre los cuales ya algunos han inscrito su nombre no sólo en la literatura local, sino también, en la nacional.
martes, septiembre 15, 2009
El Puríisima Concepción o Nuestro Destino Manifiesto.
Con profunda decepción y rabia impotente me enteré en Manzanillo de que su puerto ha sido declarado inactivo y cerrado a las operaciones marítimas; sus equipos desmantelados y enviados quién sabe adonde. Hay quien ha tenido la desfachatez de plantear motivos ecológicos. Cerrar el puerto manzanillero es como quitarle a la ciudad su razón de ser. También lacera su historia. Este puerto le dió al pueblo el reconocimiento de siempre fiel por rechazar ataques corsarios y piratas y el mérito de la primera obra literaria de nuestra patria. Quizás el patán que firmó la orden ignora el hecho en el mejor de los casos o lo hizo con alevosía en el peor.
K-Government
Carlos Serrano
Buques.org
Barcos de Huelva
Messageries Maritimes
Paraíso Balear
Simplon Postcards
Librería Náutica
BaDeMar
Biblioteca FNB
El mar que gran tema para hablar
Singragura da Relinga
Homes de pedra en barcos de pau
A cultura maritima
El Hilo de Ariadna
Todo a babor
Historia del SVA
La Compañía Trasmediterranea a Traves de sus buques
Jon Kepa
Jose Huertas Morion
Navegante del Mar de Papel
Alta Mar
Archivo FEDAC
San Fernando. La isla del sur
Ya no verán los niños del futuro otra ciudad en la bahía de noche colmada de barcos cubanos y extranjeros como los ví en mi infancia y juventud.
Pero lo que más asombra es que quizás el 99.9 % de la población se opone al status quo que deja a Bayamo gobernar nuestros destino con despotismo. Los jefes del Partido que nos son asignados parecen tener una meta: la involución de Manzanillo hacia un municipio de mala muerte como Cacocum.
Les presento un artículo sobre la suerte del Purísima Concepción. Este barco fue insignia de la armada española que se destacó en el transporte de tropas y suministros a los puertos donde la población burlaba el cerco gringo y los pobladores no se unieron al invasor contra la nadre patria.
Vergüenza que España nunca haya reconocido esa posicón honrosa del manzanillero. Ni piratas, ni mambises, ni americanos, ni rebeldes pudieron nunca tomar la ciudad. Es demasiado el orgullo regional. Ese mismo orgullo hará renacer a Manzanillo después que de algún modo nos quitemos de encima a Bayamo.
Alguien algún dia entenderá que el más eficiente modo de transporte, utilizado todavía por naciones desarrolladas es el transporte de cabotaje para cargas y pasajeros.
En el siguiente artículo donde nada sobra a excepción de la mención a mi persona del autor, se disfruta la historia del capitán del Purísima Concepción y su protagonismo en la resistencia a tres ataques norteamericanos a la ciudad.
sábado 13 de junio de 2009
EN MEMORIA DE D. FERNANDO GUTIERREZ-CUETO
Esta es la historia de un olvido injusto, de un gran hombre de valor y temple sin límites y de su pequeño gran barco. En aquel casco de acero, pintado de blanco, Don FERNANDO GUTIERREZ CUETO que es nuestro personaje, Capitán de la Marina Mercante, hombre duro, arrogante y orgulloso casi tanto como valiente, indomable e inflexible, vivió su particular aventura que le dio derecho a figurar como héroe de la patria y a sufrir también el crudo dolor del olvido de la misma. No podemos ni debemos olvidar a hombres que en los momentos mas
difíciles y peligrosos, sin miedo a perder su vida y recursos, se ponen a disposición de su amado país y le sirven sin negarle nada ni pedirle nada a cambio. La historia de la pérdida de las posesiones ultramarinas es la del nacimiento del imperialismo yankee, pero también la de las supremas incompetencias de una corte de pompa, circunstancia y mentalidad continental y centralista, absolutamente miope para todo aquello que ocurría más allá de los campos de Castilla. También hubo soberbia de castas, corrupción, dejadez, olvidos y un largo etcétera de insensateces en el que fue camino de la amargura. Pero eso, como siempre, es otra historia.
La nuestra comienza en 1.894 cuando según un articulo aparecido en el NEW YORK TIMES, el 28 de julio de 1.894, se leía: Vapor Botado Exitosamente: El vapor PURISIMA CONCEPCION, construido para MENENDEZ & CO. de Cienfuegos, Cuba, fue exitosamente botado a las 09:40 de esta mañana en los astilleros de NEAFIE & LEVY SHIP AND ENGINE BUILDING COMPANY. El PURISIMA CONCEPCIÓN esta previsto para llevar pasaje y carga entre Batabano y Santiago de Cuba y otros puertos en la costa Sur de Cuba. Tiene acomodación para 100 pasajeros de primera clase. Su eslora es de 244 pies, su manga de 35 pies y su puntal de 22 pies. Registró bruto, 1.300 toneladas. El PURISIMA CONCEPCIÓN es el sexto construido por los citados astilleros para la Compañía.
Nadie podía saber en aquellos felices momentos que aquel buque, botado con el lógico orgullo de sus constructores, iba a ser una autentica pesadilla para la flota americana. Estratégicamente, su control o destrucción era prioritario, ya que el buque transportaba armas, medicinas y provisiones para el necesitado ejército español en la Isla. Esta es la historia de esa aventura según nos la cuenta RAFAEL GONZALEZ ECHEGARAY en su libro CAPITANES DE CANTABRIA. Este libro, ejemplar, narra la historia de destacados Capitanes cantabros de finales del siglo XIX y principios del XX, y es, como siempre son los libros de este insigne escritor, una base de datos extraordinaria para quien intente profundizar en la agridulce historia y VIDA MARITIMA de nuestro país. Fue subvencionado por la Diputación Provincial de Santander, editado por ALDUS VELARDE S.A. y su D.L.: 97-1970. Naveguemos con el por las peligrosas aguas de Cuba en 1.898: …Don FERNANDO GUTIERREZ CUETO, el segundo marino de la familia, Capitán de la Marina Mercante española, quintaesencia genial de los CUETO, ejemplar humano de talla excepcional, que viene por indiscutible derecho propio a esta selección de biografías de marinos montañeses. El capitán GUTIERREZ CUETO, que pasó los últimos largos años de su vida encerrado en su retiro de Cabezón de la Sal, como una reliquia en pié, ejemplo de casta indómita y brava. El Capitán GUTIERREZ CUETO, desde su casona cabuérniga a distancia del mar, remontó el siglo y pervivió como un símbolo mitológico, admirado de toda la clase náutica santanderina que no le conocía, pero sabía de sus hazañas y de su existencia vigilante. En Cabezón de la Sal, vivía el capitán mercante foramontano que no pasó jamás por movimiento mal hecho, que no acató desdenes ni humillaciones y que el día en que se arrió el pabellón español en las Antillas, tras escribir una página fabulosa, lió el petate y vino a encerrar su orgullo de español y su pena entre los montes de su tierra cántabra. Porque no soportaba la vergüenza de izar, «por cortesía» banderas nuevas en el palo trinquete de su buque.
Nació en 1851 en el propio Cabezón de la Sal y cursó los estudios de la carrera de náutica en Santander. Sus viajes de agregado, los hizo en la flota del famosísimo armador comillano don IGNACIO FERNANDEZ DE CASTRO, que poseyó la más completa y lucida flota de fragatas transoceánicas españolas de todo el siglo XIX; él mismo había sido capitán y piloto y de entre todos los olvidos ingratos e injustos de que los montañeses somos responsables, acaso ninguno como el que rodea a esta figura excepcional de la Marina Mercante española que entregó su alma a Dios en Comillas en el mes de Abril de 1881. El primer barco de Castro, en el que navegara Cueto fue al parecer, la fragata TETUÁN…
La primera hazaña marinera de Fernando tuvo lugar ya entonces, en sus primeros pasos de pilotín por los mares de oriente. Las tripulaciones de aquellos veleros estaban en su mayoría constituidas por gente de ínfima extracción y en una gran parte por malayos, coolíes, tagalos y negros. En uno de los viajes de la TETUÁN, la gente de proa se amotinó asesinando al capitán y oficiales. CUETO quedó herido en la refriega sostenida en el combés contra la chusma, pero a pesar de ello, él solo con la ayuda fiel del carpintero, redujo a viva fuerza a los insurrectos y consiguió llevar el buque hasta el mismísimo Manila. El imberbe mozo cabuérnigo, rubio y enérgico, duro como una peña de sus montes, astuto y ágil como las criaturas que en ellos habitan, dejó boquiabierto al capitán del puerto con la historia increíble de su relato y la colonia montañesa en el archipiélago filipino -bien numerosa por cierto- se hizo lenguas del valor y la pericia de aquel rapaz que sin cumplir los veinte había sido capaz de semejante hazaña.
En aquellos primeros tiempos del ejercicio de su carrera de marino, navegó por el Pacífico «sacando los días» en el mismo barco -una fragata salitrera- que mandaba su hermano Sixto; y se cuenta de ellos, que discutiendo en una ocasión ambos sobre un problema técnico de la navegación, concluyó el capitán arrestando a su oficial y hermano menor hasta la llegada a América. Que así eran de enérgicos y porfiados los CUETO en cuestiones de amor propio.
Ya como piloto y siempre en barcos de vela, efectuó Fernando numerosísimas navegaciones a los mares del norte de Europa, subiendo con mineral y regresando con cargamentos de madera aserrada procedentes en su mayoría de los puertos bálticos. Después pasó a TRASATLANTICA, pone vivienda en Cádiz, que mantuvo abierta hasta 1884.
No se conservan en los escasos archivos de esta empresa datos de ninguna especie relacionados con el capitán GUTIERREZ CUETO, pero es innegable que navegó en los correos y en la plaza de capitán, puesto que, a más de las versiones orales y notas periodísticas, existe un dato del máximo crédito y es la observación en tal sentido que hace don ANGEL F. PEREZ en un notable trabajo publicado en la revista de la Cámara de Comercio de Santander con ocasión del centenario de la TRASATLANTICA.
Respecto a la salida –airada- de CUETO de esta empresa se mantiene la tradición de que, al ponérsele algunos obstáculos de orden reglamentario interno, para su ascenso a la categoría efectiva de capitán con mando en buque, el propio CUETO se arrancó de la bocamanga de la levita sus galones provisionales y pidiendo la cuenta y los papeles se despidió para siempre de aquella flota. Este hecho, que hoy no tendría la más mínima importancia, entonces la tenía y de proporciones nada comunes. El sentar plaza de plantilla en los cuadros de mando de los vapores correos trasatlánticos de ANTONIO LOPEZ era la máxima cima de la carrera náutica, porque la consideración social de los capitanes y pilotos de TRASATLANTICA era en todo similar a la de los marinos de la ARMADA, gozaban de retribuciones fabulosas en comparación con las de sus compañeros en barcos del comercio y alcanzaban fama, prestigio y honores que les permitían asegurar un retiro muy envidiable, digno y rodeado de la mayor atención y estima. Todo esto lo tiró voluntariamente por la borda el capitán CUETO en un arranque de amor propio.
En 1885 aparece desembarcado en Santander y colaborador entusiasta de su amigo y paisano el eminente hombre de ciencia don AUGUSTO GONZALEZ LINARES, en la exploración del litoral cantábrico en busca de especies y datos para el estudio oceanográfico de la costa. Las expediciones que se llevan a cabo en los «CORCONERAS» y en el remolcador HÉRCULES para estos menesteres, son dirigidas en su aspecto náutico por el capitán GUTIERREZ CUETO.
La siguiente etapa corresponde a sus navegaciones en la empresa de un armador montañés, antiguo capitán, que se había establecido en Cienfuegos fundando una importantísima naviera, la más importante de la isla de Cuba, si exceptuamos la también montañesa que fundara el CONDE DE LA MORTERA don RAMON HERRERA Y SANCIBRIAN. Nos referimos a los vapores de don ANTINOGENES MENENDEZ PINTADO….
Los barcos de MENENDEZ eran unidades hermosas, de casco de madera en principio y de hierro después, propulsados a ruedas o a hélice: VILLA CLARA, TRINIDAD y GLORIA fueron los tres primeros, de casi dos mil toneladas; luego vinieron el ARGONAUTA, el JOSEFINA y el ANTINÓGENES MENÉNDEZ que era de dos hélices. Finalmente encargó una pareja magnífica: el REINA DE LOS ÁNGELES y el PURÍSIMA CONCEPCIÓN….
Este viejo armador de rubia sotabarba, frente despejada y mirada profunda, acogió en su flota de los correillos blancos de chimeneas rojas y las anclas cruzadas, entre otros capitanes y tripulantes montañeses, a su paisano y casi vecino el capitán GUTIERREZ CUETO, que llegó a Cuba precedido de justa fama de capitán expertísimo y bravo.
La ruptura de hostilidades entre los Estados Unidos y España, sorprendió a nuestro capitán al mando del PURÍSIMA CONCEPCIÓN, transformado de hecho y de derecho en unidad militar auxiliar desde el comienzo de la insurrección en 1895. A este respecto hay que resaltar el esfuerzo económico y personal de MENENDEZ en pro de la causa de España.
Como hemos dicho ya, toda su flota a las órdenes del Capitán General de la isla y del Comandante General del Apostadero prestaba servicios de guerra interrumpidamente, moviendo tropas, transportando refuerzos, víveres y municiones y colaborando, en fin, a la lucha con todos los medios a su alcance; que no se conformaba el viejo armador montañés con regalar un solo cañonero a la ARMADA, sino poniendo a su disposición la entera flota comercial, como veremos enseguida.
El día 21 de Abril, primero de la guerra, entraba el REINA DE LOS ÁNGELES en Santiago de Cuba conduciendo municiones y obuses para la guarnición, procedente de La Habana. Al día siguiente el ARGONAUTA burlando la vigilancia enemiga, entraba en Cienfuegos. EL PURÍSIMA CONCEPCIÓN aguardaba su destino en viaje de Cienfuegos, su puerto base, a Batabanó.
Eran el PURÍSIMA y el REINA dos unidades de características brillantísimas, -seguramente las mejores de la matrícula española en Ultramar- construidas con dos años de diferencia en los astilleros de NEAFIE & LEVY, en Filadelfia, y constituían una reproducción mejorada del ANTINÓGENES MENÉNDEZ. Tenían 1.300 toneladas de registro, dos hélices, 74,5 mts. de eslora, 1.200 caballos y doce nudos de marcha. La velocidad y su escaso calado, hizo a estos buques insustituibles para los transportes rápidos de contingentes militares a los puntos neurálgicos de la isla, en donde brotaba la insurrección; por eso fueron ambos formalmente militarizados, y puestos a las órdenes del mando de la isla, adscribiendo a su plana mayor un Comandante Militar, Teniente de Navío de la Armada, responsable de la ejecución de las misiones ordenadas por la Superioridad, aunque el mando náutico y efectivo de los buques y de sus dotaciones lo conservaban sus auténticos respectivos capitanes.
Al PURÍSIMA CONCEPCIÓN fue destinado el Teniente de Navío don JOAQUIN MONTAGUT. El día en que GUTIERREZ CUETO vio cruzar la plancha a este oficial de 30 años enfermó del disgusto, al pensar que por el Capitán General, no se le consideraba a él solo capitán mercante y piloto de todos los mares, capaz de todas las misiones de guerra o de paz más descabelladas y difíciles en defensa de su bandera, sin necesidad de refuerzo militar alguno a la férrea disciplina que imponía en los barcos que él mandaba, con sólo su mirada de acero. Y lo iba a demostrar enseguida.
En las últimas horas de la tarde del 21, el PURÍSIMA, tras navegar entre los cayos de Juan Ruiz y Jardines, daba fondo en Batabanó, a unas horas de tren de La Habana, por la parte más estrecha de la isla, casi a la Voz del Capitán General, quien iba a dar al barco sus últimas instrucciones.
El PURÍSIMA tenía que romper el bloqueo americano inmediatamente y dirigirse a puerto neutral para adquirir víveres con destino al ejército.
Nadie sabía cuánto podía durar la odiosa guerra, estallada inesperadamente en el momento en que el Gobierno de Madrid, en un repunte notable de cordura y buen sentido, había ordenado el armisticio con los rebeldes. Detrás estaba el gigante de las estrellas, moviendo los hilos de la sorpresa...
Aquella misma noche, el PURÍSIMA, una gacela blanca, pintada de gris, con la bandera de los correos marítimos a popa se hizo sigilosamente a la mar. El capitán GUTIERREZ CUETO iba a explicar sobre el tapete su lección magistral.
Con las luces totalmente apagadas el barco de la empresa MENENDEZ, rascando Punta Gorda, se perdió, a lo lejos en la noche, rumbo a la ratonera del Canal de Rosario. El más famoso «rompe-bloqueos» de la Marina española, empezaba su hazaña.
Su primera arribada fue al día siguiente en las islas jamaiquinas de los Caimanes, en pleno Caribe. Allí movió sus peones el Capitán CUETO y desde allí olfateó al enemigo para darle prudente resguardo. Había que intentar por todos los medios alcanzar la isla inglesa de Jamaica, en donde el Gobierno español por su representación consular, y el propio armador con crédito suficiente, podían adquirir cuantos víveres de boca cupieran en las exiguas bodegas y hasta en los callejones del PURÍSIMA.
Dicho y hecho. FERNANDEZ GUTIERREZ CUETO se abrió de la costa aplacerada de los Caimanes y andando y desandando para despistar a sus perseguidores recaló sobre Pedro del Norte, en el extremo noroccidental de Jamaica, para adentrarse furtivamente en la rada de Montego Bay.
Cuando los morenos jamaiqueños, al despuntar el día, se encontraron aquel vapor grande y airoso, pintado de aplomado y sin nombre ni banderas, fondeado en la rada, se quedaron boquiabiertos. La guerra estaba en plena erupción y los relatos de capitanes mercantes capturados y del bloqueo de las costas cubanas, llenaban las primeras páginas de toda la prensa del mundo; incluso la jamaiqueña.
Cuando GUTIERREZ CUETO saltó a tierra, la primera noticia que tuvo fue la captura del ARGONAUTA cerca de Cienfuegos, por el crucero norteamericano NASHVILLE, cuando llevaba a su bordo pertrechos, tropas, varios oficiales españoles de alta graduación y el correo. El capitán cabuérnigo estuvo a punto del colapso en la rabieta interna de su impotencia y se juró a sí mismo, no dejarse caer en semejante percance. Antes hundiría su hermoso PURÍSIMA con todo lo que llevaba a bordo; y con alguien por delante si se ponía demasiado próximo a su branque.
El cargamento del PURÍSIMA había que gestionarlo y tomarlo en la capital de la isla, es decir en Kingston, al otro extremo de Montego Bay y por tanto era imprescindible el desplazamiento del “blockade-ruuner” -como decían los americanos- hasta allí. Para entonces ya había sido alertado SAMPSON de la presencia del correillo español en las aguas inglesas y comenzaban los movimientos de las unidades que habían de desplazarse para darlo caza y las gestiones diplomáticas para entorpecer la estancia del barco español en aguas neutrales.
GUTIERREZ CUETO izó la bandera mercante inglesa en el PURÍSIMA y rapando materialmente las puntas de la isla, se escurrió de la vigilancia enemiga llegando a Kingston.
La noticia de la llegada del transporte español fue un suceso que divulgaron con gran aparato todas las agencias de prensa. El barco quedó fondeado y vigilado, mientras su capitán trabajaba sin descanso en tierra para conseguir el cargamento de víveres y la correspondiente autorización para tomarlo a bordo.
Para entonces los cruceros de SAMPSON hicieron su presencia en las aguas jamaiquinas y uno de ellos permanentemente fondeaba las veinticuatro horas que el derecho internacional le autorizaba, a menos de diez cables del PURÍSIMA, vigilándolo atentamente. Así fueron pasando los días y las semanas mientras GUTIERREZ CUETO embarcaba sus provisiones y espiaba el momento de intentar la fuga.
Al enemigo había que cansarlo y sorprenderlo. Por lo tanto, como primera medida, ordenó mantener permanentemente encendidos los fuegos del PURÍSIMA para no delatar sus intenciones la víspera del día en que de verdad intentara la salida. Así iban pasando las hojas del calendario y el barco español como un fantasma gris, permanecía humeando con un solo horno noche y día. El crucero auxiliar SAINT LOUIS acechaba entretanto, tras concluir sus dos fechorías de cortar los cables submarinos que unían San Juan de Puerto Rico con Saint Thomas y Santiago con Kingston.
Mandaba este lujosísimo correo, armado en guerra, el capitán de navío. C. F. GOODRISH, que estaba bien ufano de las operaciones llevadas a cabo en lo que llevaban de campaña y muy en particular de sus incursiones hasta la boca de Santiago de Cuba, bajo el fuego de las baterías de costa españolas. No le agradaba por eso ahora el papel de cancerbero frente a Kingston o al costado del PURÍSIMA, cuando sus compañeros se bañaban en agua de rosas capturando mercantes enemigos y neutrales a diestro y siniestro.
Un día tuvo que descuidar su vigilancia para capturar al carbonero inglés TWICKENHAM, que se dirigía hacia Santiago con carbón, adquirido por el Gobernador español para la Escuadra de CERVERA. En cuanto el SAINT LOUIS se perdió de vista sobre el horizonte, FERNANDEZ CUETO ordenó largar amarras y levantando presión abandonó las aguas de la colonia británica, dispuesto a burlar a toda la flota americana junta, y llegar a Cienfuegos en donde le esperaba, sin duda su armador.
Las peripecias del viaje desde Kingston a la costa sur de Cuba puede suponérselas
el lector. Por más de tres veces estuvo ante los barcos de guerra norteamericanos y otras tantas les dio hábilmente la popa escapando a sus fuegos. Alertado el almirante de la fuga del PURÍSIMA, ordenó trasladar a la mismísima boca de Cienfuegos el crucero auxiliar YANKEE, de 6.888 tons., armado con diez cañones de 130 m/m con instrucciones de no separarse de la entrada del puerto por ningún motivo: el PURÍSIMA iría a su base y esta vez habría de caer indefectiblemente en sus manos.
Bien conocía su oficio el almirante SAMPSON; y bien conocía al Capitán GUTIERREZ CUETO cuando juzgó que había de ser Cienfuegos la meta del PURÍSIMA CONCEPCIÓN. Por otra parte la posición geográfica de esta plaza, en la medianía de la isla, la convertía, en base de operaciones y suministros de todas las tropas españolas que operaban por la manigua en el sur. Desde Cienfuegos y por mar precisamente, tenían que suministrarse las columnas españolas.
El día 13 de Junio vigilaba fuera de puntas el cañonero español DIEGO VELÁZQÜEZ esperando la llegada de GUTIERREZ CUETO con el PURÍSIMA para darle protección. Pero en vez del barco de ANTINOGENES MENENDEZ apareció el YANKEE, que abrió fuego sobre la menudencia española. Bizarro combate en el que el YANKEE no consiguió tocar ni una sola vez al VELÁZQÜEZ y en el que éste, en unión de las lanchas cañoneras LINCE y COMETA acabaron haciendo correr al americano.
Si FERNANDO GUTIERREZ CUETO tenía tratos secretos con las gaviotas para que le contaran lo que pasaba frente a Cienfuegos o si su maravillosa intuición lo presentía, es una duda que no vamos a ventilar; pero lo cierto es que el montañés, tras convencer a su oficial naval de la conveniencia de este movimiento, dio un nuevo rumbo y puso proa a Casilda, el puerto de la ciudad de Trinidad, metiéndose entre cayo Bretón y el Placer de la Paz. El día 20 de Junio de 1898, entre dos luces, de madrugada, el PURÍSIMA daba fondo en aguas españolas, al amparo de las piezas del aviso FERNANDO EL CATÓLICO y del cañonero DEPENDIENTE, regalado por cierto este último a la ARMADA ESPAÑOLA por suscripción pública costeada por la Asociación de Dependientes de La Habana.
A las pocas horas aparecían los americanos y comenzaba el ataque que se prolongó hasta el día 22. El DEPENDIENTE protege con sus fuegos al PURÍSIMA que aún no ha podido descargar y lo remolca hasta Masio.
No reúne buenas condiciones el tenedero, y GUTIERREZ CUETO decide escapar de nuevo, antes de ser alcanzado por el fuego del enemigo. El mismo 22 a media noche, se hace a la mar haciendo zig-zag entre los tres cruceros auxiliares norteamericanos que acechan a la entrada del puerto.
Cuando al día siguiente observaron éstos el puerto de Casilda vacío y que el pájaro había volado con su precioso cargamento, su sorpresa, y su rabia no tuvo límites.
Todas las unidades disponibles se concentran sobre la costa para registrar el último surgidero hasta dar con el barco fantasma español que mandaba el capitán santanderino de barba rubia y ojos azules y que tiene pacto con el mismísimo demonio. Pero el 23 por la mañana el PURÍSIMA ha comenzado la descarga en el puerto de Las Tunas, de gloriosa memoria para las armas españolas en la triste historia de las luchas cubanas por la independencia.
El ataque sobre este puerto se produce de inmediato y el 24 por la noche vuelve a escapar CUETO, llegando a Manzanillo el 25 de madrugada, tras navegar toda la noche por dentro de Cayo Grande en el Golfo de Ana María, que es una siembra peligrosísima de bancos de coral y restingas.
Sólo la pericia excepcional y el valor de este capitán, es capaz de semejante hazaña, bajo el acoso de sus perseguidores, burlados día a día desde hace dos meses. El “captain GUTIERREZ”, como le llama SAMPSON, no podrá escapar de esta su última madriguera. El cerco de Santiago por tierra y por mar con la escuadra de CERVERA embotellada dentro, separado de Manzanillo por la Sierra Maestra, obsesiona al capitán santanderino que se apresura a desembarcar todo cuanto tiene a bordo para ver de enviarlo por tierra, siguiendo la marcha de la columna del coronel ESCARIO.
Pero los americanos no están dispuestos a dejarse burlar de nuevo.
El 30 de Junio el heliógrafo de los puestos militares españoles de Cabo Cruz y Níquero da la alarma: los cañoneros HORNET, HIST y WONPATUCK se dirigen a todo vapor por el Canal del Sur hacia Manzanillo. Y así es, en efecto. Las fuerzas navales españolas en el puerto, están constituidas por el pontón MARÍA –inmóvil- y los cañoneros CUBA ESPAÑOLA, GUARDIÁN, DELGADO PAREJO, GUATÁNAMO y ESTRELLA.
Tres horas y media dura el ataque de los cañoneros americanos que son plenamente rechazados por la defensa española de buques y baterías de tierra, siendo alcanzado y averiado el HORNET que se retira a remolque de sus compañeros. Los buques de guerra y mercantes españoles salen indemnes de la acción.
Pero al día siguiente, primero de Julio, el ataque se reproduce, llevado a cabo por los cañoneros SCORPION y OSCEOLA que proceden de las fuerzas bloqueadoras de Santiago, pero que hacen su entrada por la boca norte. La acción dura escasamente media hora sin ningún resultado positivo. El PURÍSIMA resulta de nuevo ileso, a pesar de la furia de proyectiles contra él concentrada. Al regreso de esta operación los buques norteamericanos atacan la base de Níquero y hunden en combate el cañonero español CENTINELA.
Al día siguiente, víspera del combate de Santiago y consiguiente destrucción de la escuadra del Almirante CERVERA, el Ayudante de Marina de Manzanillo decide varar al pontón MARÍA y al cañonero CUBA ESPAÑOLA, para que puedan servir de baterías fijas en el próximo ataque enemigo, sin riesgo de hundimiento. El PURÍSIMA CONCEPCIÓN ayuda afanosamente en las faenas remolcando ambos cascos. Son los últimos servicios de guerra del bravo correillo de don Antinogenes.
El día 8 de Julio el Almirante SAMPSON ordena ejecutar la sentencia de muerte contra los restos de la Marina española que quedan en Manzanillo. Los cruceros WILMINGTON y HELENA con los cañoneros HIST, HORNET -ya reparado-WOMPATUCK, SCORPION y OSCEOLA, entran en la bahía y abren fuego durante dos horas y media, desde las ocho de la mañana, sobre el saldo de menudencias navales que ondean la bandera roja y amarilla. Resultaron incendiados y se hundieron el MARÍA y el CENTINELA y quedaron inútiles y medio hundidos el DELGADO PAREJO y el GUARDIÁN y prácticamente destruidos el CUBA ESPAÑOLA, el GÜANTÁNAMO y el ESTRELLA.
La fuerza norteamericana ha descubierto tres barcos de don Antinógenes abarloados, en el fondo del puerto; entre ellos el odiado PURÍSIMA CONCEPCIÓN, que va a pagar, al fin, sus repetidas insolencias. El GLORIA, el JOSÉ GARCÍA (antiguo VILLA CLARA) y el PURÍSIMA CONCEPCIÓN, los tres graciosos correos de preciosa estampa, cubiertas corridas y largas superestructuras, son incendiados a cañonazo limpio. Pronto se convierten en tres antorchas y se van sumergiendo lentamente en el agua mientras se levanta hasta el cielo un volcán de chispas, llamas y humo. La hermosa flota del Viejo armador de Torrelavega ha sido destruida casi totalmente en los cinco meses escasos que ha durado la guerra.
El capitán don FERNANDO GUTIERREZ CUETO, se ha quedado sin barco y España sin sus provincias de Ultramar. El día 28 de Octubre de 1898, como un simple pasajero a bordo del trasatlántico CATALINA, mandado por el capitán don EDUARDO FANO, llegó don Fernando a la Coruña.
Allí desembarcó y se vino por tren a Santander. La noticia de su llegada fue un chispazo que electrizó a la ciudad, porque el capitán CUETO había entrado por la puerta grande en el reino de la leyenda.
Pero él no quiso saber nada. Sencillamente, silenciosamente, sacó un billete de primera en el Cantábrico y se fue a Cabezón. Se quedó a solas con su dignidad intacta y con su inmensa pena, porque la amargura del final de la guerra lo reconcentró en su soledad y su silencio que no abandonaría ya hasta el fin de sus días. Para mayor sarcasmo se ignoraron públicamente los méritos de su heroico comportamiento. No se lamentó jamás de semejante ingratitud e injusticia, pero su orgullo y su patriotismo sufrieron con ello una bofetada dolorosísima. Sólo los periódicos de Santander levantaron la voz recabando para el capitán santanderino la gloria que incomprensiblemente y a nivel oficial se le regateaba. De su propio bolsillo pagó a la tripulación del PURÍSIMA todos sus salarios duran te el tiempo que duró su estupenda aventura corsaria, así como los víveres que llevó para las fuerzas españolas que luchaban en Cuba. Ninguno de los gobiernos de posguerra -ni por supuesto el gobierno cubano- restituyeron jamás aquellos «centenes» que el capitán CUETO había adelantado generosamente….
Formidable, como siempre, RAFAEL GONZALEZ ECHEGARAY quien continúa la exposición de la VIDA MARITIMA de tan noble capitán, que no acabo con la aventura del PURISIMA, y cuya dilatada vida profesional resumimos a continuación.
Cuando se forma la compañía naviera MARITIMA UNION, del MARQUES DE RODAS, la flota de esta compañía estaba formada por los mayores vapores de nuestra contraseña y los nombres de estos eran de deidades mitológicas. El HERCULES fue el primero de ellos, un buen mozo de 3.967 toneladas de registro bruto y cuyo Capitán no era otro que GUTIERREZ CUETO. Unos cinco años estuvo navegando el bravo Capitán en esta Compañía, hasta que decidió retirarse e irse a vivir a Cabezón. Allí en su discreto retiro tuvo noticia el 4 de agosto de 1.906 de la muerte en Cuba de su antiguo armador, D. ANTINOGENES MENENDEZ.
Una vez retirado, y casado con Doña JOVITA DEL RIVERO Y ANDRES, al no tener descendencia su retiro fue tranquilo y pudo dedicarse a sus aficiones, entre otras la literatura. Sigamos con el libro de GONZALEZ ECHEGARAY:… El capitán GUTIERREZ CUETO con su nariz enorme, su prieta barba rubia, sus claros ojos azules siempre chispeantes, vivía sólo para sus recuerdos. Tenía una memoria extraordinaria que conservó hasta el fin, pero sobre todo una notable facilidad de versificación, que unida a otras dos condiciones de claro signo familiar, tales como la buena calidad literaria en su pluma y la mordacidad agudísima y certera de su vena satírica, le convirtió en extraño y formidable poeta, cuya copiosísima producción jamás habría de publicarse.
En los veranos pasaba temporadas en Comillas, en la casona familiar de los CUETO en aquella villa y que había sido de su madre doña CONCHA CUETO. Allí se reunían los últimos vástagos de la gran familia cabuérniga, célebre y universal, sencilla e hidalga. Para entonces FERNANDO GUTIERREZ CUETO era el mayorazgo. Por ello le cupo papel importante en un episodio íntimo y dramático de la vida de la insigne CONCHA ESPINA; episodio que relató con gran delicadeza, no exenta de hondo vigor, en la biografía apasionada de la escritora que realizó con ejemplar encanto y primor literario su hija Josefina.
FERNANDO GUTIERREZ CUETO, que como todos los CUETO tenía especial cariño por la mujer de su primo RAMON DE LA SERNA Y CUETO, fue con su hábil presencia y con su sencillez enérgica, la pieza decisiva que ayudó a poner oportunamente a rumbo, la vida de la gran novelista, cargada con su cruz familiar. A pesar de su tos y su reuma, llegó a muy viejo, el capitán CUETO, buen cazador además en todo aquel valle, y tuvo la hondísima tristeza de conocer la tragedia civil española en los últimos días de su vida.
El 18 de Julio de 1939, a las siete de la tarde, diagnosticado de septicemia, fallecía de un colapso cardíaco a los 88 años de edad. Fue enterrado en el propio Cabezón de la Sal.
En un bolsillo del traje se llevó las cuentas impagadas que le seguía debiendo España desde 1898.
Respecto al buque, y de otro libro del autor, LA MARINA CANTABRA. DESDE EL VAPOR. VOLUMEN III. anotamos: El PURÍSIMA pudo ser reflotado y reconstruido después de algún tiempo. Al comienzo de la paz sólo le quedaron al viejo armador tres barcos: el ANTINÓGENES MENÉNDEZ, el REINA DE LOS ÁNGELES y el JOSEFITA.
Aún tenía humor para mandar unas cajas de puros a sus sobrinos MARCELINO Y ENRIQUE MENENDEZ PELAYO y a D. JOSE Mª PEREDA, por quien tenía gran estimación.
Era el final; el 4 de agosto fallecía en Cuba D. ANTINOGENES MENENDEZ PINTADO. Su fiel capitán GUTIERREZ CUETO, había regresado a España y se retiró a pasar los últimos días de su vida a casa de sus familiares en Cabezón de la Sal, con el recuerdo de sus glorias y la Cruz Roja del Mérito Naval.
La naviera tomó desde entonces el nombre de CARLOS TRUJILLO y después el de ODRIOZOLA Y CIA.., bajo cuyo mandato fue absorbida por la EMPRESA NAVIERA DE CUBA el 10 de abril de 1916. Sólo pasaron a ésta el ANTINÓGENES, el REINA y el PURÍSIMA, puesto que el JOSEFITA se vendió en 1915 a armadores norteamericanos.
Esta es la historia sintetizada de esta importante naviera montañesa en Cuba, obra de un célebre capitán, apasionado hasta la chifladura por los barcos, que cuando iba a La Habana desde Cienfuegos, se hospedaba siempre en el mismo hotel, frente a los muelles de Luz y había ordenado poner un letrero en la puerta de su habitación donde decía: «CAMAROTE DE ANTINOGENES MENENDEZ».
En la NAVIERA DE CUBA el PURISIMA siguió con los mismos servicios en la parte Sur de la Isla hasta el año 1.926. En ese año, un terrible ciclón arraso La Habana e hizo que un buque de la TRASATLANTICA, el ANTONIO LÓPEZ fuese el verdugo final e involuntario del PURISIMA CONCEPCION. Como ya vimos en el articulo linkado de VIDA MARITIMA, en el centro de la ensenada de Atares estaba el paquete de TRASATLANTICA fondeado cuando le sorprendió el huracán. Rotas las cadenas de las anclas comenzó a derivar por toda la bahía arrastrando entre otros buques al REINA DE LOS ANGELES y al PURISIMA CONCEPCIÓN y estrellándolos sobre la escollera. Destrozado y hundido, tras el paso del ciclón quedo en seco y fue desguazado en ese mismo lugar. Al REINA le pasó lo mismo y también se perdió. Desaparecían así los dos preciosos buques de ANTINOGENES MENENDEZ a los que al inicio de las hostilidades con los yankees nadie habría supuesto semejante e increíble final.
Como colofón decir que en la aventura del PURISIMA parece ser que la Diosa Fortuna le ayudo, ya que “…the captain and officers of the auxiliary cruiser YOSEMITE (formerly EL RIO) feel foolish and are thoroughly vexed” como decía el prestigioso diario THE NEW YORK TIMES de 16 de junio de 1898, ya que el PURISIMA CONCEPCIÓN paso a poca distancia del YOSEMITE y no fue molestado, aunque si identificado, en una de esas historias de la mar en las que el honor de un Comandante, en este caso WILLIAM H. EMORY, quedo muy en entredicho. Recomendamos para este episodio los libros, que no hemos podido consultar THE USS YOSEMITE, PURISIMA CONCEPCION INCIDENT, JUNE 16, 1898, de HENRY B. JOY y THE HISTORY OF USS YOSEMITE de JOSEPH S. STRINGHAM, extraída esta información de la estupenda pagina web http://wwwspanamwar.com/
También quiero agradecer al Sr. MIGUEL PALOMINO, de la pagina web http://www.cubafuera.blogspot.com/ quien me oriento en encontrar parte de las fotos que ilustran este post desde la formidable base de datos que es la UNIVERSITY OF MIAMI, a través de su sección DIGITAL INITIATIVES que se encuentra en la pagina web http://merrick.library.miami.edu/ y en la que recomiendo el uso de su excelente buscador para encontrar auténticos tesoros gráficos sobre, casi siempre, la vida en Cuba tras el Imperio español. No pueden faltar en nuestra biblioteca virtual.
Foto 1.- El Capitan D. FERNANDO GUTIERREZ-CUETO. Oleo del pintor CESAR ABIN, propiedad de la familia RIVERO en Cabezón de la Sal. Del libro CAPITANES DE CANTABRIA.
Foto 2.- El PURISIMA CONCEPCION, al mando del Capitán CUETO, fuerza el bloqueo de las costas cubanas. Óleo de DUOMARCO. De libro CAPITANES DE CANTABRIA.
Foto 3.- 1.908. Foto de proa del PURISIMA CONCEPCION. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 4.- 1.908. Se aprecia claramente la chimenea –roja- con las clasicas anclas cruzadas, antigua contraseña de ANTINOGENES MENENDEZ. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 5.- Absolutamente colonial y de la época. Pose del Capitan del PURISIMA CONCEPCION sobre las escalas del pequeño puente. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 6.- Un practico de 90 años. De cuando se aprendía desde abajo. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 7.- Escena de la vida a bordo. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 8.- Carta del buque cuando pertenecía a CARLOS J. TRUJILLO S. en C. Si se lee el menú es típicamente español. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 9.- Libro de horarios de la misma Compañía. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 10.- Imagen a bordo del PURISIMA. Parte de proa. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 11.- Detalle de las portas laterales del PURISIMA. El embarque de tropas seguía siendo su misión. En este caso tropas americanas. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 12.- La bahia de Cienfuegos. Aquí nacio la leyenda de ANTINOGENES MENENDEZ. De la pagina web http://www.panoramio.com/
La nuestra comienza en 1.894 cuando según un articulo aparecido en el NEW YORK TIMES, el 28 de julio de 1.894, se leía: Vapor Botado Exitosamente: El vapor PURISIMA CONCEPCION, construido para MENENDEZ & CO. de Cienfuegos, Cuba, fue exitosamente botado a las 09:40 de esta mañana en los astilleros de NEAFIE & LEVY SHIP AND ENGINE BUILDING COMPANY. El PURISIMA CONCEPCIÓN esta previsto para llevar pasaje y carga entre Batabano y Santiago de Cuba y otros puertos en la costa Sur de Cuba. Tiene acomodación para 100 pasajeros de primera clase. Su eslora es de 244 pies, su manga de 35 pies y su puntal de 22 pies. Registró bruto, 1.300 toneladas. El PURISIMA CONCEPCIÓN es el sexto construido por los citados astilleros para la Compañía.
Nadie podía saber en aquellos felices momentos que aquel buque, botado con el lógico orgullo de sus constructores, iba a ser una autentica pesadilla para la flota americana. Estratégicamente, su control o destrucción era prioritario, ya que el buque transportaba armas, medicinas y provisiones para el necesitado ejército español en la Isla. Esta es la historia de esa aventura según nos la cuenta RAFAEL GONZALEZ ECHEGARAY en su libro CAPITANES DE CANTABRIA. Este libro, ejemplar, narra la historia de destacados Capitanes cantabros de finales del siglo XIX y principios del XX, y es, como siempre son los libros de este insigne escritor, una base de datos extraordinaria para quien intente profundizar en la agridulce historia y VIDA MARITIMA de nuestro país. Fue subvencionado por la Diputación Provincial de Santander, editado por ALDUS VELARDE S.A. y su D.L.: 97-1970. Naveguemos con el por las peligrosas aguas de Cuba en 1.898: …Don FERNANDO GUTIERREZ CUETO, el segundo marino de la familia, Capitán de la Marina Mercante española, quintaesencia genial de los CUETO, ejemplar humano de talla excepcional, que viene por indiscutible derecho propio a esta selección de biografías de marinos montañeses. El capitán GUTIERREZ CUETO, que pasó los últimos largos años de su vida encerrado en su retiro de Cabezón de la Sal, como una reliquia en pié, ejemplo de casta indómita y brava. El Capitán GUTIERREZ CUETO, desde su casona cabuérniga a distancia del mar, remontó el siglo y pervivió como un símbolo mitológico, admirado de toda la clase náutica santanderina que no le conocía, pero sabía de sus hazañas y de su existencia vigilante. En Cabezón de la Sal, vivía el capitán mercante foramontano que no pasó jamás por movimiento mal hecho, que no acató desdenes ni humillaciones y que el día en que se arrió el pabellón español en las Antillas, tras escribir una página fabulosa, lió el petate y vino a encerrar su orgullo de español y su pena entre los montes de su tierra cántabra. Porque no soportaba la vergüenza de izar, «por cortesía» banderas nuevas en el palo trinquete de su buque.
Nació en 1851 en el propio Cabezón de la Sal y cursó los estudios de la carrera de náutica en Santander. Sus viajes de agregado, los hizo en la flota del famosísimo armador comillano don IGNACIO FERNANDEZ DE CASTRO, que poseyó la más completa y lucida flota de fragatas transoceánicas españolas de todo el siglo XIX; él mismo había sido capitán y piloto y de entre todos los olvidos ingratos e injustos de que los montañeses somos responsables, acaso ninguno como el que rodea a esta figura excepcional de la Marina Mercante española que entregó su alma a Dios en Comillas en el mes de Abril de 1881. El primer barco de Castro, en el que navegara Cueto fue al parecer, la fragata TETUÁN…
La primera hazaña marinera de Fernando tuvo lugar ya entonces, en sus primeros pasos de pilotín por los mares de oriente. Las tripulaciones de aquellos veleros estaban en su mayoría constituidas por gente de ínfima extracción y en una gran parte por malayos, coolíes, tagalos y negros. En uno de los viajes de la TETUÁN, la gente de proa se amotinó asesinando al capitán y oficiales. CUETO quedó herido en la refriega sostenida en el combés contra la chusma, pero a pesar de ello, él solo con la ayuda fiel del carpintero, redujo a viva fuerza a los insurrectos y consiguió llevar el buque hasta el mismísimo Manila. El imberbe mozo cabuérnigo, rubio y enérgico, duro como una peña de sus montes, astuto y ágil como las criaturas que en ellos habitan, dejó boquiabierto al capitán del puerto con la historia increíble de su relato y la colonia montañesa en el archipiélago filipino -bien numerosa por cierto- se hizo lenguas del valor y la pericia de aquel rapaz que sin cumplir los veinte había sido capaz de semejante hazaña.
En aquellos primeros tiempos del ejercicio de su carrera de marino, navegó por el Pacífico «sacando los días» en el mismo barco -una fragata salitrera- que mandaba su hermano Sixto; y se cuenta de ellos, que discutiendo en una ocasión ambos sobre un problema técnico de la navegación, concluyó el capitán arrestando a su oficial y hermano menor hasta la llegada a América. Que así eran de enérgicos y porfiados los CUETO en cuestiones de amor propio.
Ya como piloto y siempre en barcos de vela, efectuó Fernando numerosísimas navegaciones a los mares del norte de Europa, subiendo con mineral y regresando con cargamentos de madera aserrada procedentes en su mayoría de los puertos bálticos. Después pasó a TRASATLANTICA, pone vivienda en Cádiz, que mantuvo abierta hasta 1884.
No se conservan en los escasos archivos de esta empresa datos de ninguna especie relacionados con el capitán GUTIERREZ CUETO, pero es innegable que navegó en los correos y en la plaza de capitán, puesto que, a más de las versiones orales y notas periodísticas, existe un dato del máximo crédito y es la observación en tal sentido que hace don ANGEL F. PEREZ en un notable trabajo publicado en la revista de la Cámara de Comercio de Santander con ocasión del centenario de la TRASATLANTICA.
Respecto a la salida –airada- de CUETO de esta empresa se mantiene la tradición de que, al ponérsele algunos obstáculos de orden reglamentario interno, para su ascenso a la categoría efectiva de capitán con mando en buque, el propio CUETO se arrancó de la bocamanga de la levita sus galones provisionales y pidiendo la cuenta y los papeles se despidió para siempre de aquella flota. Este hecho, que hoy no tendría la más mínima importancia, entonces la tenía y de proporciones nada comunes. El sentar plaza de plantilla en los cuadros de mando de los vapores correos trasatlánticos de ANTONIO LOPEZ era la máxima cima de la carrera náutica, porque la consideración social de los capitanes y pilotos de TRASATLANTICA era en todo similar a la de los marinos de la ARMADA, gozaban de retribuciones fabulosas en comparación con las de sus compañeros en barcos del comercio y alcanzaban fama, prestigio y honores que les permitían asegurar un retiro muy envidiable, digno y rodeado de la mayor atención y estima. Todo esto lo tiró voluntariamente por la borda el capitán CUETO en un arranque de amor propio.
En 1885 aparece desembarcado en Santander y colaborador entusiasta de su amigo y paisano el eminente hombre de ciencia don AUGUSTO GONZALEZ LINARES, en la exploración del litoral cantábrico en busca de especies y datos para el estudio oceanográfico de la costa. Las expediciones que se llevan a cabo en los «CORCONERAS» y en el remolcador HÉRCULES para estos menesteres, son dirigidas en su aspecto náutico por el capitán GUTIERREZ CUETO.
La siguiente etapa corresponde a sus navegaciones en la empresa de un armador montañés, antiguo capitán, que se había establecido en Cienfuegos fundando una importantísima naviera, la más importante de la isla de Cuba, si exceptuamos la también montañesa que fundara el CONDE DE LA MORTERA don RAMON HERRERA Y SANCIBRIAN. Nos referimos a los vapores de don ANTINOGENES MENENDEZ PINTADO….
Los barcos de MENENDEZ eran unidades hermosas, de casco de madera en principio y de hierro después, propulsados a ruedas o a hélice: VILLA CLARA, TRINIDAD y GLORIA fueron los tres primeros, de casi dos mil toneladas; luego vinieron el ARGONAUTA, el JOSEFINA y el ANTINÓGENES MENÉNDEZ que era de dos hélices. Finalmente encargó una pareja magnífica: el REINA DE LOS ÁNGELES y el PURÍSIMA CONCEPCIÓN….
Este viejo armador de rubia sotabarba, frente despejada y mirada profunda, acogió en su flota de los correillos blancos de chimeneas rojas y las anclas cruzadas, entre otros capitanes y tripulantes montañeses, a su paisano y casi vecino el capitán GUTIERREZ CUETO, que llegó a Cuba precedido de justa fama de capitán expertísimo y bravo.
La ruptura de hostilidades entre los Estados Unidos y España, sorprendió a nuestro capitán al mando del PURÍSIMA CONCEPCIÓN, transformado de hecho y de derecho en unidad militar auxiliar desde el comienzo de la insurrección en 1895. A este respecto hay que resaltar el esfuerzo económico y personal de MENENDEZ en pro de la causa de España.
Como hemos dicho ya, toda su flota a las órdenes del Capitán General de la isla y del Comandante General del Apostadero prestaba servicios de guerra interrumpidamente, moviendo tropas, transportando refuerzos, víveres y municiones y colaborando, en fin, a la lucha con todos los medios a su alcance; que no se conformaba el viejo armador montañés con regalar un solo cañonero a la ARMADA, sino poniendo a su disposición la entera flota comercial, como veremos enseguida.
El día 21 de Abril, primero de la guerra, entraba el REINA DE LOS ÁNGELES en Santiago de Cuba conduciendo municiones y obuses para la guarnición, procedente de La Habana. Al día siguiente el ARGONAUTA burlando la vigilancia enemiga, entraba en Cienfuegos. EL PURÍSIMA CONCEPCIÓN aguardaba su destino en viaje de Cienfuegos, su puerto base, a Batabanó.
Eran el PURÍSIMA y el REINA dos unidades de características brillantísimas, -seguramente las mejores de la matrícula española en Ultramar- construidas con dos años de diferencia en los astilleros de NEAFIE & LEVY, en Filadelfia, y constituían una reproducción mejorada del ANTINÓGENES MENÉNDEZ. Tenían 1.300 toneladas de registro, dos hélices, 74,5 mts. de eslora, 1.200 caballos y doce nudos de marcha. La velocidad y su escaso calado, hizo a estos buques insustituibles para los transportes rápidos de contingentes militares a los puntos neurálgicos de la isla, en donde brotaba la insurrección; por eso fueron ambos formalmente militarizados, y puestos a las órdenes del mando de la isla, adscribiendo a su plana mayor un Comandante Militar, Teniente de Navío de la Armada, responsable de la ejecución de las misiones ordenadas por la Superioridad, aunque el mando náutico y efectivo de los buques y de sus dotaciones lo conservaban sus auténticos respectivos capitanes.
Al PURÍSIMA CONCEPCIÓN fue destinado el Teniente de Navío don JOAQUIN MONTAGUT. El día en que GUTIERREZ CUETO vio cruzar la plancha a este oficial de 30 años enfermó del disgusto, al pensar que por el Capitán General, no se le consideraba a él solo capitán mercante y piloto de todos los mares, capaz de todas las misiones de guerra o de paz más descabelladas y difíciles en defensa de su bandera, sin necesidad de refuerzo militar alguno a la férrea disciplina que imponía en los barcos que él mandaba, con sólo su mirada de acero. Y lo iba a demostrar enseguida.
En las últimas horas de la tarde del 21, el PURÍSIMA, tras navegar entre los cayos de Juan Ruiz y Jardines, daba fondo en Batabanó, a unas horas de tren de La Habana, por la parte más estrecha de la isla, casi a la Voz del Capitán General, quien iba a dar al barco sus últimas instrucciones.
El PURÍSIMA tenía que romper el bloqueo americano inmediatamente y dirigirse a puerto neutral para adquirir víveres con destino al ejército.
Nadie sabía cuánto podía durar la odiosa guerra, estallada inesperadamente en el momento en que el Gobierno de Madrid, en un repunte notable de cordura y buen sentido, había ordenado el armisticio con los rebeldes. Detrás estaba el gigante de las estrellas, moviendo los hilos de la sorpresa...
Aquella misma noche, el PURÍSIMA, una gacela blanca, pintada de gris, con la bandera de los correos marítimos a popa se hizo sigilosamente a la mar. El capitán GUTIERREZ CUETO iba a explicar sobre el tapete su lección magistral.
Con las luces totalmente apagadas el barco de la empresa MENENDEZ, rascando Punta Gorda, se perdió, a lo lejos en la noche, rumbo a la ratonera del Canal de Rosario. El más famoso «rompe-bloqueos» de la Marina española, empezaba su hazaña.
Su primera arribada fue al día siguiente en las islas jamaiquinas de los Caimanes, en pleno Caribe. Allí movió sus peones el Capitán CUETO y desde allí olfateó al enemigo para darle prudente resguardo. Había que intentar por todos los medios alcanzar la isla inglesa de Jamaica, en donde el Gobierno español por su representación consular, y el propio armador con crédito suficiente, podían adquirir cuantos víveres de boca cupieran en las exiguas bodegas y hasta en los callejones del PURÍSIMA.
Dicho y hecho. FERNANDEZ GUTIERREZ CUETO se abrió de la costa aplacerada de los Caimanes y andando y desandando para despistar a sus perseguidores recaló sobre Pedro del Norte, en el extremo noroccidental de Jamaica, para adentrarse furtivamente en la rada de Montego Bay.
Cuando los morenos jamaiqueños, al despuntar el día, se encontraron aquel vapor grande y airoso, pintado de aplomado y sin nombre ni banderas, fondeado en la rada, se quedaron boquiabiertos. La guerra estaba en plena erupción y los relatos de capitanes mercantes capturados y del bloqueo de las costas cubanas, llenaban las primeras páginas de toda la prensa del mundo; incluso la jamaiqueña.
Cuando GUTIERREZ CUETO saltó a tierra, la primera noticia que tuvo fue la captura del ARGONAUTA cerca de Cienfuegos, por el crucero norteamericano NASHVILLE, cuando llevaba a su bordo pertrechos, tropas, varios oficiales españoles de alta graduación y el correo. El capitán cabuérnigo estuvo a punto del colapso en la rabieta interna de su impotencia y se juró a sí mismo, no dejarse caer en semejante percance. Antes hundiría su hermoso PURÍSIMA con todo lo que llevaba a bordo; y con alguien por delante si se ponía demasiado próximo a su branque.
El cargamento del PURÍSIMA había que gestionarlo y tomarlo en la capital de la isla, es decir en Kingston, al otro extremo de Montego Bay y por tanto era imprescindible el desplazamiento del “blockade-ruuner” -como decían los americanos- hasta allí. Para entonces ya había sido alertado SAMPSON de la presencia del correillo español en las aguas inglesas y comenzaban los movimientos de las unidades que habían de desplazarse para darlo caza y las gestiones diplomáticas para entorpecer la estancia del barco español en aguas neutrales.
GUTIERREZ CUETO izó la bandera mercante inglesa en el PURÍSIMA y rapando materialmente las puntas de la isla, se escurrió de la vigilancia enemiga llegando a Kingston.
La noticia de la llegada del transporte español fue un suceso que divulgaron con gran aparato todas las agencias de prensa. El barco quedó fondeado y vigilado, mientras su capitán trabajaba sin descanso en tierra para conseguir el cargamento de víveres y la correspondiente autorización para tomarlo a bordo.
Para entonces los cruceros de SAMPSON hicieron su presencia en las aguas jamaiquinas y uno de ellos permanentemente fondeaba las veinticuatro horas que el derecho internacional le autorizaba, a menos de diez cables del PURÍSIMA, vigilándolo atentamente. Así fueron pasando los días y las semanas mientras GUTIERREZ CUETO embarcaba sus provisiones y espiaba el momento de intentar la fuga.
Al enemigo había que cansarlo y sorprenderlo. Por lo tanto, como primera medida, ordenó mantener permanentemente encendidos los fuegos del PURÍSIMA para no delatar sus intenciones la víspera del día en que de verdad intentara la salida. Así iban pasando las hojas del calendario y el barco español como un fantasma gris, permanecía humeando con un solo horno noche y día. El crucero auxiliar SAINT LOUIS acechaba entretanto, tras concluir sus dos fechorías de cortar los cables submarinos que unían San Juan de Puerto Rico con Saint Thomas y Santiago con Kingston.
Mandaba este lujosísimo correo, armado en guerra, el capitán de navío. C. F. GOODRISH, que estaba bien ufano de las operaciones llevadas a cabo en lo que llevaban de campaña y muy en particular de sus incursiones hasta la boca de Santiago de Cuba, bajo el fuego de las baterías de costa españolas. No le agradaba por eso ahora el papel de cancerbero frente a Kingston o al costado del PURÍSIMA, cuando sus compañeros se bañaban en agua de rosas capturando mercantes enemigos y neutrales a diestro y siniestro.
Un día tuvo que descuidar su vigilancia para capturar al carbonero inglés TWICKENHAM, que se dirigía hacia Santiago con carbón, adquirido por el Gobernador español para la Escuadra de CERVERA. En cuanto el SAINT LOUIS se perdió de vista sobre el horizonte, FERNANDEZ CUETO ordenó largar amarras y levantando presión abandonó las aguas de la colonia británica, dispuesto a burlar a toda la flota americana junta, y llegar a Cienfuegos en donde le esperaba, sin duda su armador.
Las peripecias del viaje desde Kingston a la costa sur de Cuba puede suponérselas
el lector. Por más de tres veces estuvo ante los barcos de guerra norteamericanos y otras tantas les dio hábilmente la popa escapando a sus fuegos. Alertado el almirante de la fuga del PURÍSIMA, ordenó trasladar a la mismísima boca de Cienfuegos el crucero auxiliar YANKEE, de 6.888 tons., armado con diez cañones de 130 m/m con instrucciones de no separarse de la entrada del puerto por ningún motivo: el PURÍSIMA iría a su base y esta vez habría de caer indefectiblemente en sus manos.
Bien conocía su oficio el almirante SAMPSON; y bien conocía al Capitán GUTIERREZ CUETO cuando juzgó que había de ser Cienfuegos la meta del PURÍSIMA CONCEPCIÓN. Por otra parte la posición geográfica de esta plaza, en la medianía de la isla, la convertía, en base de operaciones y suministros de todas las tropas españolas que operaban por la manigua en el sur. Desde Cienfuegos y por mar precisamente, tenían que suministrarse las columnas españolas.
El día 13 de Junio vigilaba fuera de puntas el cañonero español DIEGO VELÁZQÜEZ esperando la llegada de GUTIERREZ CUETO con el PURÍSIMA para darle protección. Pero en vez del barco de ANTINOGENES MENENDEZ apareció el YANKEE, que abrió fuego sobre la menudencia española. Bizarro combate en el que el YANKEE no consiguió tocar ni una sola vez al VELÁZQÜEZ y en el que éste, en unión de las lanchas cañoneras LINCE y COMETA acabaron haciendo correr al americano.
Si FERNANDO GUTIERREZ CUETO tenía tratos secretos con las gaviotas para que le contaran lo que pasaba frente a Cienfuegos o si su maravillosa intuición lo presentía, es una duda que no vamos a ventilar; pero lo cierto es que el montañés, tras convencer a su oficial naval de la conveniencia de este movimiento, dio un nuevo rumbo y puso proa a Casilda, el puerto de la ciudad de Trinidad, metiéndose entre cayo Bretón y el Placer de la Paz. El día 20 de Junio de 1898, entre dos luces, de madrugada, el PURÍSIMA daba fondo en aguas españolas, al amparo de las piezas del aviso FERNANDO EL CATÓLICO y del cañonero DEPENDIENTE, regalado por cierto este último a la ARMADA ESPAÑOLA por suscripción pública costeada por la Asociación de Dependientes de La Habana.
A las pocas horas aparecían los americanos y comenzaba el ataque que se prolongó hasta el día 22. El DEPENDIENTE protege con sus fuegos al PURÍSIMA que aún no ha podido descargar y lo remolca hasta Masio.
No reúne buenas condiciones el tenedero, y GUTIERREZ CUETO decide escapar de nuevo, antes de ser alcanzado por el fuego del enemigo. El mismo 22 a media noche, se hace a la mar haciendo zig-zag entre los tres cruceros auxiliares norteamericanos que acechan a la entrada del puerto.
Cuando al día siguiente observaron éstos el puerto de Casilda vacío y que el pájaro había volado con su precioso cargamento, su sorpresa, y su rabia no tuvo límites.
Todas las unidades disponibles se concentran sobre la costa para registrar el último surgidero hasta dar con el barco fantasma español que mandaba el capitán santanderino de barba rubia y ojos azules y que tiene pacto con el mismísimo demonio. Pero el 23 por la mañana el PURÍSIMA ha comenzado la descarga en el puerto de Las Tunas, de gloriosa memoria para las armas españolas en la triste historia de las luchas cubanas por la independencia.
El ataque sobre este puerto se produce de inmediato y el 24 por la noche vuelve a escapar CUETO, llegando a Manzanillo el 25 de madrugada, tras navegar toda la noche por dentro de Cayo Grande en el Golfo de Ana María, que es una siembra peligrosísima de bancos de coral y restingas.
Sólo la pericia excepcional y el valor de este capitán, es capaz de semejante hazaña, bajo el acoso de sus perseguidores, burlados día a día desde hace dos meses. El “captain GUTIERREZ”, como le llama SAMPSON, no podrá escapar de esta su última madriguera. El cerco de Santiago por tierra y por mar con la escuadra de CERVERA embotellada dentro, separado de Manzanillo por la Sierra Maestra, obsesiona al capitán santanderino que se apresura a desembarcar todo cuanto tiene a bordo para ver de enviarlo por tierra, siguiendo la marcha de la columna del coronel ESCARIO.
Pero los americanos no están dispuestos a dejarse burlar de nuevo.
El 30 de Junio el heliógrafo de los puestos militares españoles de Cabo Cruz y Níquero da la alarma: los cañoneros HORNET, HIST y WONPATUCK se dirigen a todo vapor por el Canal del Sur hacia Manzanillo. Y así es, en efecto. Las fuerzas navales españolas en el puerto, están constituidas por el pontón MARÍA –inmóvil- y los cañoneros CUBA ESPAÑOLA, GUARDIÁN, DELGADO PAREJO, GUATÁNAMO y ESTRELLA.
Tres horas y media dura el ataque de los cañoneros americanos que son plenamente rechazados por la defensa española de buques y baterías de tierra, siendo alcanzado y averiado el HORNET que se retira a remolque de sus compañeros. Los buques de guerra y mercantes españoles salen indemnes de la acción.
Pero al día siguiente, primero de Julio, el ataque se reproduce, llevado a cabo por los cañoneros SCORPION y OSCEOLA que proceden de las fuerzas bloqueadoras de Santiago, pero que hacen su entrada por la boca norte. La acción dura escasamente media hora sin ningún resultado positivo. El PURÍSIMA resulta de nuevo ileso, a pesar de la furia de proyectiles contra él concentrada. Al regreso de esta operación los buques norteamericanos atacan la base de Níquero y hunden en combate el cañonero español CENTINELA.
Al día siguiente, víspera del combate de Santiago y consiguiente destrucción de la escuadra del Almirante CERVERA, el Ayudante de Marina de Manzanillo decide varar al pontón MARÍA y al cañonero CUBA ESPAÑOLA, para que puedan servir de baterías fijas en el próximo ataque enemigo, sin riesgo de hundimiento. El PURÍSIMA CONCEPCIÓN ayuda afanosamente en las faenas remolcando ambos cascos. Son los últimos servicios de guerra del bravo correillo de don Antinogenes.
El día 8 de Julio el Almirante SAMPSON ordena ejecutar la sentencia de muerte contra los restos de la Marina española que quedan en Manzanillo. Los cruceros WILMINGTON y HELENA con los cañoneros HIST, HORNET -ya reparado-WOMPATUCK, SCORPION y OSCEOLA, entran en la bahía y abren fuego durante dos horas y media, desde las ocho de la mañana, sobre el saldo de menudencias navales que ondean la bandera roja y amarilla. Resultaron incendiados y se hundieron el MARÍA y el CENTINELA y quedaron inútiles y medio hundidos el DELGADO PAREJO y el GUARDIÁN y prácticamente destruidos el CUBA ESPAÑOLA, el GÜANTÁNAMO y el ESTRELLA.
La fuerza norteamericana ha descubierto tres barcos de don Antinógenes abarloados, en el fondo del puerto; entre ellos el odiado PURÍSIMA CONCEPCIÓN, que va a pagar, al fin, sus repetidas insolencias. El GLORIA, el JOSÉ GARCÍA (antiguo VILLA CLARA) y el PURÍSIMA CONCEPCIÓN, los tres graciosos correos de preciosa estampa, cubiertas corridas y largas superestructuras, son incendiados a cañonazo limpio. Pronto se convierten en tres antorchas y se van sumergiendo lentamente en el agua mientras se levanta hasta el cielo un volcán de chispas, llamas y humo. La hermosa flota del Viejo armador de Torrelavega ha sido destruida casi totalmente en los cinco meses escasos que ha durado la guerra.
El capitán don FERNANDO GUTIERREZ CUETO, se ha quedado sin barco y España sin sus provincias de Ultramar. El día 28 de Octubre de 1898, como un simple pasajero a bordo del trasatlántico CATALINA, mandado por el capitán don EDUARDO FANO, llegó don Fernando a la Coruña.
Allí desembarcó y se vino por tren a Santander. La noticia de su llegada fue un chispazo que electrizó a la ciudad, porque el capitán CUETO había entrado por la puerta grande en el reino de la leyenda.
Pero él no quiso saber nada. Sencillamente, silenciosamente, sacó un billete de primera en el Cantábrico y se fue a Cabezón. Se quedó a solas con su dignidad intacta y con su inmensa pena, porque la amargura del final de la guerra lo reconcentró en su soledad y su silencio que no abandonaría ya hasta el fin de sus días. Para mayor sarcasmo se ignoraron públicamente los méritos de su heroico comportamiento. No se lamentó jamás de semejante ingratitud e injusticia, pero su orgullo y su patriotismo sufrieron con ello una bofetada dolorosísima. Sólo los periódicos de Santander levantaron la voz recabando para el capitán santanderino la gloria que incomprensiblemente y a nivel oficial se le regateaba. De su propio bolsillo pagó a la tripulación del PURÍSIMA todos sus salarios duran te el tiempo que duró su estupenda aventura corsaria, así como los víveres que llevó para las fuerzas españolas que luchaban en Cuba. Ninguno de los gobiernos de posguerra -ni por supuesto el gobierno cubano- restituyeron jamás aquellos «centenes» que el capitán CUETO había adelantado generosamente….
Formidable, como siempre, RAFAEL GONZALEZ ECHEGARAY quien continúa la exposición de la VIDA MARITIMA de tan noble capitán, que no acabo con la aventura del PURISIMA, y cuya dilatada vida profesional resumimos a continuación.
Cuando se forma la compañía naviera MARITIMA UNION, del MARQUES DE RODAS, la flota de esta compañía estaba formada por los mayores vapores de nuestra contraseña y los nombres de estos eran de deidades mitológicas. El HERCULES fue el primero de ellos, un buen mozo de 3.967 toneladas de registro bruto y cuyo Capitán no era otro que GUTIERREZ CUETO. Unos cinco años estuvo navegando el bravo Capitán en esta Compañía, hasta que decidió retirarse e irse a vivir a Cabezón. Allí en su discreto retiro tuvo noticia el 4 de agosto de 1.906 de la muerte en Cuba de su antiguo armador, D. ANTINOGENES MENENDEZ.
Una vez retirado, y casado con Doña JOVITA DEL RIVERO Y ANDRES, al no tener descendencia su retiro fue tranquilo y pudo dedicarse a sus aficiones, entre otras la literatura. Sigamos con el libro de GONZALEZ ECHEGARAY:… El capitán GUTIERREZ CUETO con su nariz enorme, su prieta barba rubia, sus claros ojos azules siempre chispeantes, vivía sólo para sus recuerdos. Tenía una memoria extraordinaria que conservó hasta el fin, pero sobre todo una notable facilidad de versificación, que unida a otras dos condiciones de claro signo familiar, tales como la buena calidad literaria en su pluma y la mordacidad agudísima y certera de su vena satírica, le convirtió en extraño y formidable poeta, cuya copiosísima producción jamás habría de publicarse.
En los veranos pasaba temporadas en Comillas, en la casona familiar de los CUETO en aquella villa y que había sido de su madre doña CONCHA CUETO. Allí se reunían los últimos vástagos de la gran familia cabuérniga, célebre y universal, sencilla e hidalga. Para entonces FERNANDO GUTIERREZ CUETO era el mayorazgo. Por ello le cupo papel importante en un episodio íntimo y dramático de la vida de la insigne CONCHA ESPINA; episodio que relató con gran delicadeza, no exenta de hondo vigor, en la biografía apasionada de la escritora que realizó con ejemplar encanto y primor literario su hija Josefina.
FERNANDO GUTIERREZ CUETO, que como todos los CUETO tenía especial cariño por la mujer de su primo RAMON DE LA SERNA Y CUETO, fue con su hábil presencia y con su sencillez enérgica, la pieza decisiva que ayudó a poner oportunamente a rumbo, la vida de la gran novelista, cargada con su cruz familiar. A pesar de su tos y su reuma, llegó a muy viejo, el capitán CUETO, buen cazador además en todo aquel valle, y tuvo la hondísima tristeza de conocer la tragedia civil española en los últimos días de su vida.
El 18 de Julio de 1939, a las siete de la tarde, diagnosticado de septicemia, fallecía de un colapso cardíaco a los 88 años de edad. Fue enterrado en el propio Cabezón de la Sal.
En un bolsillo del traje se llevó las cuentas impagadas que le seguía debiendo España desde 1898.
Respecto al buque, y de otro libro del autor, LA MARINA CANTABRA. DESDE EL VAPOR. VOLUMEN III. anotamos: El PURÍSIMA pudo ser reflotado y reconstruido después de algún tiempo. Al comienzo de la paz sólo le quedaron al viejo armador tres barcos: el ANTINÓGENES MENÉNDEZ, el REINA DE LOS ÁNGELES y el JOSEFITA.
Aún tenía humor para mandar unas cajas de puros a sus sobrinos MARCELINO Y ENRIQUE MENENDEZ PELAYO y a D. JOSE Mª PEREDA, por quien tenía gran estimación.
Era el final; el 4 de agosto fallecía en Cuba D. ANTINOGENES MENENDEZ PINTADO. Su fiel capitán GUTIERREZ CUETO, había regresado a España y se retiró a pasar los últimos días de su vida a casa de sus familiares en Cabezón de la Sal, con el recuerdo de sus glorias y la Cruz Roja del Mérito Naval.
La naviera tomó desde entonces el nombre de CARLOS TRUJILLO y después el de ODRIOZOLA Y CIA.., bajo cuyo mandato fue absorbida por la EMPRESA NAVIERA DE CUBA el 10 de abril de 1916. Sólo pasaron a ésta el ANTINÓGENES, el REINA y el PURÍSIMA, puesto que el JOSEFITA se vendió en 1915 a armadores norteamericanos.
Esta es la historia sintetizada de esta importante naviera montañesa en Cuba, obra de un célebre capitán, apasionado hasta la chifladura por los barcos, que cuando iba a La Habana desde Cienfuegos, se hospedaba siempre en el mismo hotel, frente a los muelles de Luz y había ordenado poner un letrero en la puerta de su habitación donde decía: «CAMAROTE DE ANTINOGENES MENENDEZ».
En la NAVIERA DE CUBA el PURISIMA siguió con los mismos servicios en la parte Sur de la Isla hasta el año 1.926. En ese año, un terrible ciclón arraso La Habana e hizo que un buque de la TRASATLANTICA, el ANTONIO LÓPEZ fuese el verdugo final e involuntario del PURISIMA CONCEPCION. Como ya vimos en el articulo linkado de VIDA MARITIMA, en el centro de la ensenada de Atares estaba el paquete de TRASATLANTICA fondeado cuando le sorprendió el huracán. Rotas las cadenas de las anclas comenzó a derivar por toda la bahía arrastrando entre otros buques al REINA DE LOS ANGELES y al PURISIMA CONCEPCIÓN y estrellándolos sobre la escollera. Destrozado y hundido, tras el paso del ciclón quedo en seco y fue desguazado en ese mismo lugar. Al REINA le pasó lo mismo y también se perdió. Desaparecían así los dos preciosos buques de ANTINOGENES MENENDEZ a los que al inicio de las hostilidades con los yankees nadie habría supuesto semejante e increíble final.
Como colofón decir que en la aventura del PURISIMA parece ser que la Diosa Fortuna le ayudo, ya que “…the captain and officers of the auxiliary cruiser YOSEMITE (formerly EL RIO) feel foolish and are thoroughly vexed” como decía el prestigioso diario THE NEW YORK TIMES de 16 de junio de 1898, ya que el PURISIMA CONCEPCIÓN paso a poca distancia del YOSEMITE y no fue molestado, aunque si identificado, en una de esas historias de la mar en las que el honor de un Comandante, en este caso WILLIAM H. EMORY, quedo muy en entredicho. Recomendamos para este episodio los libros, que no hemos podido consultar THE USS YOSEMITE, PURISIMA CONCEPCION INCIDENT, JUNE 16, 1898, de HENRY B. JOY y THE HISTORY OF USS YOSEMITE de JOSEPH S. STRINGHAM, extraída esta información de la estupenda pagina web http://wwwspanamwar.com/
También quiero agradecer al Sr. MIGUEL PALOMINO, de la pagina web http://www.cubafuera.blogspot.com/ quien me oriento en encontrar parte de las fotos que ilustran este post desde la formidable base de datos que es la UNIVERSITY OF MIAMI, a través de su sección DIGITAL INITIATIVES que se encuentra en la pagina web http://merrick.library.miami.edu/ y en la que recomiendo el uso de su excelente buscador para encontrar auténticos tesoros gráficos sobre, casi siempre, la vida en Cuba tras el Imperio español. No pueden faltar en nuestra biblioteca virtual.
Foto 1.- El Capitan D. FERNANDO GUTIERREZ-CUETO. Oleo del pintor CESAR ABIN, propiedad de la familia RIVERO en Cabezón de la Sal. Del libro CAPITANES DE CANTABRIA.
Foto 2.- El PURISIMA CONCEPCION, al mando del Capitán CUETO, fuerza el bloqueo de las costas cubanas. Óleo de DUOMARCO. De libro CAPITANES DE CANTABRIA.
Foto 3.- 1.908. Foto de proa del PURISIMA CONCEPCION. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 4.- 1.908. Se aprecia claramente la chimenea –roja- con las clasicas anclas cruzadas, antigua contraseña de ANTINOGENES MENENDEZ. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 5.- Absolutamente colonial y de la época. Pose del Capitan del PURISIMA CONCEPCION sobre las escalas del pequeño puente. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 6.- Un practico de 90 años. De cuando se aprendía desde abajo. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 7.- Escena de la vida a bordo. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 8.- Carta del buque cuando pertenecía a CARLOS J. TRUJILLO S. en C. Si se lee el menú es típicamente español. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 9.- Libro de horarios de la misma Compañía. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 10.- Imagen a bordo del PURISIMA. Parte de proa. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 11.- Detalle de las portas laterales del PURISIMA. El embarque de tropas seguía siendo su misión. En este caso tropas americanas. De la pagina web http://merrick.library.miami.edu/
Foto 12.- La bahia de Cienfuegos. Aquí nacio la leyenda de ANTINOGENES MENENDEZ. De la pagina web http://www.panoramio.com/
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viernes, julio 24, 2009
Una de cal y otra de arena.
No todas son malas noticias desde Manzanillo. Con el advenimiento de las fiestas por la sede del acto provincial del 26 _aunque no tenga la cobertura televisiva nacional que tiene por ejemplo Santa Clara _ llegan imágenes de instalaciones nuevas y reparadas.
Pero la falta de mención no es nada nuevo. A raíz del golpe de estado en Honduras ideado por Lady Clinton, se podían ver a los estudiantes hondureños protestando en todas las provincias donde había muchachos hondureños estudiando: La Habana, Cienfuegos, Espíritu Santo, Holguín. En Manzanillo los hay. Se manifestaron pero no se vieron en la cadena nacional de TV.
Ahora escucho que el grupo Los Zafiros va de gira específicamente por Granma. Bayamo, Guisa, Cauto y otros municipios. Manzanillo no está o no lo mencionaron en la lista. Menos mal.
viernes, julio 17, 2009

Una radio que parece periódico.
Busco con avidez todo lo que escribe el infatigable Delio Orozco porque en todas sus investigaciones está la pasión sempiterna por nuestro terruño. Ya no veo su Enciclopedia de Manzanillo. Ya lo sabía. El despotismo de nuestros ancestrales vecinos no debió haberla aceptado de buen gusto. He hecho búsquedas en google y clusty de estos términos en Internet y no sale.
Que no dejen de escuchar los bayameses esto: Manzanillo no tiene nada que envidiarle a Bayamo desde el punto de vista cultural. Más bien al contrario. En un sistema de economía centralizada no debía haber necesariamente una cultura centralizada. El éxito de los que han logrado que la Ciudad del Golfo se vaya acercando culturalmente a la categoría de Cacocún, ha sido la selección de una pléyade de dirigentes infames que son primariamente ignorantes de nuestras glorias. Indolentes que no sienten disgusto de nuestro aislamiento. Gente que no fue instruída en el orgullo por nuestro pueblo, como lo fuimos los que pasamos por la secundaria en la primera mitad de los sesenta:
" Juventud de la Básica Primera / Gloriosa escuela donde se han forjado / Generaciones de Manzanilleros / Que son honra y orgullo de la Patria."
Mientras no se enseñe en las escuelas la historia local no se despertará el orgullo de pertenecer a una región que sólo tiene sus tradiciones y aportes culturales. Pero nadie con características apropiadas podrá ser elegido nunca al Poder Popular por Mazanillo porque el staus quo encontrará la manera de acusarlo de contrarrevolucionario y otras lindezas sin entender que no dejan otra alternativa que rebelarse de algún modo. El regionalismo ha sido otro San Benito que nos han colgado a los que fueron regionalistas inicialmente.
El primer parlamentario nuestro en la Revolución fue Celia Sánchez. No hay ningún indicio de que hiciera algo significativo por Manzanillo. Más bien parece que hubo en ella cierta animosidad al respecto. En alguna etapa de su actividad revolucionaria tuvo que irse para las montañas porque "estaba rodeada de chivatos". Cuando se iba a implantar la NDPA a instancias de preocupaciones sobre la asignación de la capital de la nueva provincia respondió que tanto Manzanillo como Bayamo tenían méritos suficientes. Lo que se llama una respuesta ambigua. La vida ha demostrado que eso no es lo que piensan los dirigentes actuales.
Ya se ha convertido el sitio de Radio Granma en la versión electrónica de un libelo cualquiera. Unas cuantas esquelas para informar sobre una cafetería o una calle que han arreglado los esforzados trabajadores de alguna empresa o una entrevista a un personaje de la farándula patriotera local hará la diferencia pues todo le demás se podrá encontrar en los periódicos provincial y nacionales. Manzanillo seguirá siendo sólo un eco.
Como diría Céspedes en "El Eco de Manzanillo" en su poema "Desencanto".
Hijo del amor, del goce y la sonrisa,
Nace el hombre a la fe y a la esperanza
Y por el mundo férvido se lanza
Y cree que alfombras de claveles pisa.
Y sus pies los abismos no divisa,
Ni la tormenta oculta en la bonanza:
Sólo siente placer y bienandanza,
Respira sólo amor, juegos y risa.
Mas Ay! que pasan los fugaces años,
Y huyen los sueños de zafir y rosa:
Hieren su corazón los desengaños
Ve la verdad desnuda y horrorosa,
Es dichoso, si al fin de su existencia
Le acompaña al sepulcro una creencia.
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No tengo palabras para expresar mi admiración pues ha sintetizado usted en forma amena lo que llevo años tratando de investigar.
Atentamente;
Miguel L. Palomino