viernes, julio 24, 2009

Una de cal y otra de arena.

No todas son malas noticias desde Manzanillo. Con el advenimiento de las fiestas por la sede del acto provincial del 26 _aunque no tenga la cobertura televisiva nacional que tiene por ejemplo Santa Clara _ llegan imágenes de instalaciones nuevas y reparadas.

Pero la falta de mención no es nada nuevo. A raíz del golpe de estado en Honduras ideado por Lady Clinton, se podían ver a los estudiantes hondureños protestando en todas las provincias donde había muchachos hondureños estudiando: La Habana, Cienfuegos, Espíritu Santo, Holguín. En Manzanillo los hay. Se manifestaron pero no se vieron en la cadena nacional de TV.

Ahora escucho que el grupo Los Zafiros va de gira específicamente por Granma. Bayamo, Guisa, Cauto y otros municipios. Manzanillo no está o no lo mencionaron en la lista. Menos mal.

viernes, julio 17, 2009


Una radio que parece periódico.

El sitio de Radio Granma era lo único que nos tenía informados y actualizados de Manzanillo de forma agradable. No faltaban los trabajos deslucidos y machacones de Sánchez Para y los aburridores de Vera Portales. Ni los reportajes festinados de los advenedizos. Tampoco se podía encontrar un artículo después de cierto tiempo de publicado.

Busco con avidez todo lo que escribe el infatigable Delio Orozco porque en todas sus investigaciones está la pasión sempiterna por nuestro terruño. Ya no veo su Enciclopedia de Manzanillo. Ya lo sabía. El despotismo de nuestros ancestrales vecinos no debió haberla aceptado de buen gusto. He hecho búsquedas en google y clusty de estos términos en Internet y no sale.

Que no dejen de escuchar los bayameses esto: Manzanillo no tiene nada que envidiarle a Bayamo desde el punto de vista cultural. Más bien al contrario. En un sistema de economía centralizada no debía haber necesariamente una cultura centralizada. El éxito de los que han logrado que la Ciudad del Golfo se vaya acercando culturalmente a la categoría de Cacocún, ha sido la selección de una pléyade de dirigentes infames que son primariamente ignorantes de nuestras glorias. Indolentes que no sienten disgusto de nuestro aislamiento. Gente que no fue instruída en el orgullo por nuestro pueblo, como lo fuimos los que pasamos por la secundaria en la primera mitad de los sesenta:

" Juventud de la Básica Primera / Gloriosa escuela donde se han forjado / Generaciones de Manzanilleros / Que son honra y orgullo de la Patria."

Mientras no se enseñe en las escuelas la historia local no se despertará el orgullo de pertenecer a una región que sólo tiene sus tradiciones y aportes culturales. Pero nadie con características apropiadas podrá ser elegido nunca al Poder Popular por Mazanillo porque el staus quo encontrará la manera de acusarlo de contrarrevolucionario y otras lindezas sin entender que no dejan otra alternativa que rebelarse de algún modo. El regionalismo ha sido otro San Benito que nos han colgado a los que fueron regionalistas inicialmente.

El primer parlamentario nuestro en la Revolución fue Celia Sánchez. No hay ningún indicio de que hiciera algo significativo por Manzanillo. Más bien parece que hubo en ella cierta animosidad al respecto. En alguna etapa de su actividad revolucionaria tuvo que irse para las montañas porque "estaba rodeada de chivatos". Cuando se iba a implantar la NDPA a instancias de preocupaciones sobre la asignación de la capital de la nueva provincia respondió que tanto Manzanillo como Bayamo tenían méritos suficientes. Lo que se llama una respuesta ambigua. La vida ha demostrado que eso no es lo que piensan los dirigentes actuales.

Ya se ha convertido el sitio de Radio Granma en la versión electrónica de un libelo cualquiera. Unas cuantas esquelas para informar sobre una cafetería o una calle que han arreglado los esforzados trabajadores de alguna empresa o una entrevista a un personaje de la farándula patriotera local hará la diferencia pues todo le demás se podrá encontrar en los periódicos provincial y nacionales. Manzanillo seguirá siendo sólo un eco.

Como diría Céspedes en "El Eco de Manzanillo" en su poema "Desencanto".

Hijo del amor, del goce y la sonrisa,

Nace el hombre a la fe y a la esperanza

Y por el mundo férvido se lanza

Y cree que alfombras de claveles pisa.

Y sus pies los abismos no divisa,

Ni la tormenta oculta en la bonanza:

Sólo siente placer y bienandanza,

Respira sólo amor, juegos y risa.

Mas Ay! que pasan los fugaces años,

Y huyen los sueños de zafir y rosa:

Hieren su corazón los desengaños

Ve la verdad desnuda y horrorosa,

Es dichoso, si al fin de su existencia

Le acompaña al sepulcro una creencia.

martes, julio 14, 2009

La toma de la Bastilla.

El día de hoy es importante no porque en 1789 se tomara la Bastilla en un corto tiempo sino porque se demostró que podía rodar la cabeza de un soberano en la guillotina justiciera.

Ya Thomas Payne había inspirado a la revolución del 76 en la idea de que Dios no pone a ningún soberano por sobre nuestras cabezas.

Después los mismos reaccionarios pescando en río revuelto acuñaron la frase "las revoluciones devoran a sus propios hijos". ¿Y qué?

La necesidad de las revoluciones es dialéctica. Luego del huracán se renueva la fauna y la flora de las costas marinas fangosas. Rechazar las revoluciones porque después te devoran es ilógico porque no tienen un destinatario. No surgen para beneficiar a ninguna clase en específico sino que pueden ser de provecho para cualquiera.

Si se pudiera matar al rico sin matar la riqueza, no serían necesarias. Pero el rico se aferra al status quo de modo tal que nadie lo convence de sustituír la fuerza esclava por la caldera de vapor.

Si la guillotina no hubiera caído sobre nobles cabezas, muy diferente hubiera sido el destino de la humanidad.

Un homenaje para la ausencia de Carlos Puebla.

La noticia esta fechada en La Habana e informa que se realizó en Bayamo.

Yo participé en el último homenaje en vida que se le hizo en Manzanillo, donde nació y se hizo trovador. Fue un evento emocionante. Todavía no era aprovechabe su nombre para Bayamo.

El mérito de Carlos Puebla fue dar a conocer la trova manzanillera en el mundo. La sencillez de sus sones siempre me recordó la bunga familiar donde los instrumentistas eran mi padre y mis tíos; también allí, armónicamente, está el órgano manzanillero que es como debe llamarse y no oriental, pues los demás no hicieron otra cosa que copiarlo.

La noticia hace un elogio a la sencilllez del artista y dice que su esposa de él ha donado artículos personales que acopió en su actividad nacional e internacional. Parece que la señora es más espléndida de lo que fue el cantor. Era de conocimiento popular en mis tiempos en el Golfo, tradición oral trasmitida de generación en generación, que Carlos Puebla, en sus pininos como trovador en circunstancias económicas difíciles, a instancias de su madre que le pedía cierta ayuda pues tenía que buscar el sustento lavando ropa "para la calle", le negaba asistencia alegando que él era "un artista". Vox populi suprema lex.

Yo particularmente doy mi testimonio de que un sobrino suyo amigo mío, en nuestros tiempos de cantadera y tocadera de guitarra le pidió un juego de cuerdas y obtuvo un no y una justificación baladí.

Carlos Puebla no ha tenido el reconocimiento que se merece. Es la misma suerte corrida por otros músicos manzanilleros en la urbe hostil y altanera. Carlo y Luis Borbolla, Alberto Socarrás, Anselmo Sacasas, Julio Gutierrez, Emiliano Ponciano, Joaquín Codina, Carlos Faxas, Diego Bonilla, Chucho Alvarez. La Habana se reserva el derecho de reconocer mérito y rendir honores al Caballero de París. Era un pobre diablo, pero tenía una aureola romántica y de París. Como dijo Gonzalo Roig en su momento; "la sociedad habanera siempre consideró un delito cantar una canción cubana".

La Original en su XXV aniversario hizo una gira nacional que culminó en el teatro América. Se quejaba de que no le pusieron ni le grabaron para la televisión cubana. Es lógico; el tiempo está ocupado en trasmitir por satélite para el mundo a los cantantes pop y rock americanos y europeos, así como series televisivas americanas.

El mismo cantor del pueblo y la revolución dijo en un son que "los caminos de mi Cuba, nunca van a donde deben..."

Este homenaje debió haberse hecho en el Teatro Manzanillo. Creo que el teatro que fue dirigido artísticamente por el mismo Carlos Manuel de Céspedes, en donde eventualmente participó como actor, amerita muchísimo más dicha celebración que un ridículo y abigarrado "museo de cera de Bayamo".

Y estoy seguro de que nada de lo que aquí llevo dicho es ignorado por la inmensa mayoría de los manzanilleros. Lo que pasa es que ya no tienen su periódico La Demajagua, porque Bayamo se lo robó.
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lunes, julio 13, 2009

"Los mismos en 26"

El acto central por el 26 de Julio este año 2009 ha sido asignado a Holguín. Holguín ciudad; la que nunca tuvo algo más significativo que la Loma de la Cruz y el célebre Arroyo Mojones, a falta de Sena; un riachuelo de aguas negras y pestilentes en donde tributaban los albañales en otros tiempos antes de la NDPA.

Luego surgió la provincia de Holguín. Una adquisición muy ventajosa: la playa de Guardalavaca en Banes; las reservas de mineral laterítico número dos en el mundo pertenecientes a Mayarí; el punto histórico por donde llegó Colón a Cuba.

Después de la división política del 76, lo que hizo la diferencia histórica con respecto a Holguín fue su clase dirigente. Individuos hábiles con un sentido de pertenencia y una ambición sin límites que reclamaban y obtenían los más disímiles obras y eventos de todo tipo en una economía centralizada. Una larga cadena de personajes ambiciosos que comenzó con Miguel Cano Blanco y continuará con una inmensa cantera que hoy se supera a sí misma.

Tal parece que la frase "Manzanillo en 26" nunca será dicha, sólo soñada. La municipalizacón de Manzanillo acabó con toda esperanza al respecto. Los sitios históricos como el pico Turquino, San Lorenzo, Yara, Estrada Palma, Santo Domingo, en fin, el Primer Frente de la revolución, ahora pertenecen a una entelequia forzada en su historia; la provincia Granma.

Bayamo, declarado Monumento Nacional a instancias de Batista, se toma para sí, con total falta de reconocimiento a la Historia, no sólo lo poco que le asignan, sino lo poquísimo que debía asignar a Manzanillo.

Nuestro terruño cada vez es menos la heroica región y se convierte más en una isla desde el punto de vista cultural y social.



viernes, junio 05, 2009

Sorprendentes Descubrimientos Médicos en Cuba
 



David Pilling, de Financial Times, en su edición de Enero 13 al 14 del 2001, afirma que nuestro país se encuentra en un nivel de excelencia en biotecnología que sorprende a los científicos visitantes, aunque hay un déficit de medicinas básicas y se pregunta si los cubanos pueden poner su trabajo investigativo a hacer dinero.

Pilling comienza su descripción de los criaderos de tilapia gigante en La Habana, modificada genéticamente a partir de una de Africa, proyecto que define como símbolo de los importantes esfuerzos de Cuba en biotecnología. Las tilapias gigantes se mantienen aisladas mientras se les hacen pruebas para la seguridad en su consumo.

Jorge Gavilondo, uno de los científicos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, quien no tuvo que comerse por un mes, en desayuno, almuerzo y comida tan delicioso menú, dice de los sacrificados que “nunca volverán a comer tilapia”. Gavilondo nació en Chicago y fue llevado a Cuba por sus padres siendo un bebé. Estudió en el prestigioso laboratorio de Luc Montagnier, el científico Premio Nobel que descubrió el HIV. Como tiene pasaporte americano, puede trabajar en USA, pero prefiere dedicarse a la Ciencia en Cuba. Visita frecuentemente USA, representa a sus compañeros que no pueden entrar al país en encuentros académicos y renuncia a una buena vida por un salario mensual de $25.00 y las magras delicias de la tarjeta de abastecimiento, lo que causa admiración a los agentes de inmigración cada vez que viaja. “Al menos no tengo problemas con el fisco. Si declarara al IRS lo que gano, me pondrían en Food Stamps”.




II
Gavilondo, al igual que la mayoría de los bien entrenados científicos cubanos, es una creación de Fidel Castro, opina Pilling.

Que apenas un año después de bajar de la Sierra Maestra y tomar el poder en el 59, con 33 años de edad, en un discurso a propósito, vinculó el futuro de Cuba al esfuerzo de sus científicos. En los 60 la piedra fundamental fue el establecimiento de una base investigativa modelada, irónicamente, a semejanza del Instituto Nacional de la Salud de USA. Por los siguientes veinte años se entrenaron miles de científicos en países satélites de la URSS, Canadá, Francia, Suecia y el Reino Unido.

Recuerda David Pilling que Castro, a principio de los 80, quedó encantado con las posibilidades de la biotecnología cuando supo del Interferón, considerado en esos tiempos como un milagro potencial contra el cáncer, poniendo en juego grandes porciones de los recursos de la nación en esa visión.

Según Pedro López Saura, uno de los directores del Centro, para producir suficiente Interferón, debido al atraso en la materia, el único modo posible era trabajar duro, “no menos de 24 horas al día” sugería Fidel. Las primeras cantidades logradas sirvieron para tratar hemorragias internas causadas por una brutal epidemia de Dengue.
 
 
 
 
III
Por los próximos 15 años se dedican cerca de mil millones de dólares a la creación de un Polo Científico, al oeste de La Habana. Aún en Período Especial, la economía en ruinas y los automóviles sin gasolina, los generadores eléctricos del Polo no se detuvieron.

Hoy día, muchos de esos limpios y modernos institutos parecen compañías biotech de cualquier parte del mundo, salvo las filas de Chevrolets de los 50 y los Lada soviéticos en los parqueos. “Si se fueran a instalar algunas piezas de equipo moderno en esos laboratorios, no se podrían diferenciar ni los del Parque Científico de Oxford”, dice Jonathan Reynolds, quien fue a Cuba en misión exploratoria para Oxfordshire BioLink.

Los resultados de estos laboratorios no han sido reconocidos fuera de Cuba, pero han tenido gran impacto en la salud y la economía cubanas, según Lopez Saura.

Los niños cubanos se inmunizan contra más de diez enfermedades con vacunas producidas en el país. La producción de estreptoquinasa, una enzima para tratar la trombosis, salva 200 vidas al año y ahorra más de $10 millones. Por la alquimia del trueque, las medicinas cubanas se han transformado en bicicletas chinas y pollos brasileros.

Pero -y aquí viene el pero de Pilling- aparte de las anomalías de una sociedad que ha descifrado los misterios de la biotecnología y no puede aumentar la producción de pollo, las políticas de Cuba no siempre han dado resultado, aún en propios términos.

López Saura subestima a Puerto Rico -una base manufacturera con incentivos en su política impositiva para los gigantes farmacéuticos occidentales- como una “fábrica de pastillas”, sin Ciencia Original. Pero, a juzgar por las farmacias casi vacías de La Habana Vieja y las quejas constantes sobre la escasez hasta de aspirina, Cuba podría hacer algunas humildes “fábricas de pastillas”.




IV
“Cuba responde a 40 años de embargo económico con una medicina que salvará a muchos niños americanos. Es un gesto muy hermoso. Por primera vez en la historia de la industria farmacéutica cubana, uno de nuestros productos va a tener licencia en un país desarrollado y no muchas veces un producto desarrollado en el Sur va al Norte” expresa Concepción Campa Huergo, científica y miembro del buró político del PCC. Ahora es presidenta del Instituto Finlay, pero en la mitad de los ochenta lidereó un pequeño equipo que buscaba desesperadamente una vacuna para la Meningitis B, después de un brote de esta enfermedad mortal. No existía la vacuna en el mundo, aunque los científicos occidentales habían tratado en vano -y continúan haciéndolo- de lograrla. La Meningitis B mata a 50 mil niños cada año en el mundo.

El equipo de Concepción finalmente rompió las defensas de la bacteria y se inició una inmunización masiva al final de los ochenta , barriendo la enfermedad de la faz de Cuba prácticamente.

Pues bien, la compañía angloamericana Glaxo-Smith-Kline está adaptando al uso occidental la vacuna inventada en Cuba hace más de diez años, habiendo tenido que negociar una histórica circunvalación al embargo americano. Tendrá que probar que la vacuna sirve para americanos y europeos, pero para cumplir con las leyes del embargo, le pagaría a Cuba los costos fijos de la licencia y los derechos de autoría en una mezcla de dinero, alimento y medicina. Si todo sale bien, la vacuna estará lista para usarse en Occidente en dos años.

El desarrollo de esta vacuna marca un hito en la posibilidad de poner a la biotecnología a producir dinero, lo que podría acallar las críticas hacia la situación cubana actual de escasez de suministros médicos básicos.




V
El esfuerzo de Cuba en una biotecnología sofisticada -de la cual la tilapia es parte pequeñísima- ha tenido su mayor progreso en la salud humana. A pesar de años de aislamiento económico y relativo empobrecimiento, el país ha construído una de las más avanzadas -aunque menos conocida- industrias biotecnológicas del mundo.

La isla no solamente ha suministrado vacunas a sus 11 millones habitantes, equipos de diagnóstico y versiones domésticas de medicamentos que combaten afecciones cardíacas, trombosis, cáncer y enfermedades infecciosas, sino que en algunos campos de la Medicina Cuba está a un nivel de excelencia, forjando una tecnología que provocaría envidia -y ningún descrédito- casi dondequiera.

“Podría pensar que hay tanta gente trabajando en biotecnología per cápita como habría, por ejemplo, en Massachusetts. Política aparte, cuando usted ve el efecto del embargo americano en el acceso a recursos primarios -incluyendo información- usted queda asombrado del nivel de conocimiento que tienen los cubanos”. Así se expresa Moncef Slaoui, alto ejecutivo de SmithKline Beechan, División de Vacunas.

Sin embargo, al igual que en la carrera espacial de la URSS, muchos se cuestionan si tales investigaciones esotéricas son el mejor uso de escasos recursos. Concedido eso, es difícil desvincular las inmensas inversiones en la Ciencia médica de los notables logros de la isla en Salud Pública.

Igualmente, es difícil ignorar las contradicciones de una sociedad cuyos científicos clonan genes, logran anticuerpos monoclonados y logran animales transgenéticos pero sus agricultores trabajan equipos antiguos y sus ciuidadanos piden jabones a los turistas.

Si la Meningitis B representa un potencial económico y éxito propagandístico, lo mismo sucede con la guerra al cáncer. Más tarde en este mismo mes se esperan regulaciones en el Reino Unido para decidir si se pueden empezar pruebas a una vacuna anti-cáncer cubana en varios hospitales. Una llamada “vacuna terapéutica” que estimula al sistema inmunológico para combatir al Factor de Crecimiento Epidérmico (EGF), una proteína que los cubanos descubrieron estar implicada en el cáncer.

De acuerdo con David Allan, jefe ejecutivo de York Medical, una compañía canadiense que está pagando por las pruebas clínicas, un estudio piloto cubano en un tipo de cáncer de pulmón aumentó la expectativa media de vida de los pacientes de dos a trece meses. Si estos resultados pueden repetirse fuera de Cuba -una condición muy importante- York Medical pudiera tener un éxito comercial en sus manos. Las oportunidades de ganarse la lotería con una sola medicina son pocas. Pero Allan, cuya compañía también ha dado licencia a un anticuerpo cubano para combatir al cáncer, dice que la tecnología de la isla merece ser tomada en serio. “Cuando fuímos allí por primera vez quedamos atónitos con lo que encontramos”. El cree que debido a la política el potencial comercial de la ciencia cubana ha sido soslayada.

Por supuesto que mientras Castro esté en Cuba, los negocios con la isla nunca se harán fácilmente. Una de las diapositivas de presentación de York Medical es una cita de Fidel diseñada para incentivar rápidas inversiones capitalistas conjuntas, asegurando que éstas “no están reñidas con ningún principio del Marxismo Leninismo, Socialismo o Revolución.

Esta puede ser la primera vez en la historia de la biotecnología que los inversionistas han buscado reafirmación en las enseñanzas de Karl Marx. Pero si aunque sea un medicamento cubano obtiene un logro importante, puede no ser el último.
La noche en que se me paró el corazón.

Supe que no estaba soñando porque era capaz de apreciar el tiempo real; miré más de una vez el reloj y estimé los minutos que discurrían en mi azoro, aterrado ante la eventualidad de abandonar el dominio de la vida así de fácil. En algún momento he oído decir que el toque de tambores de los nativo-norteamericanos representa el ritmo cardíaco y ciertamente lo considero reiterativo hasta el aburrimiento; pero ahora sé que la sensación de no tener esos latidos es algo angustioso. Uno dice; vamos a ver: si soy capaz de moverme es porque el cerebelo todavía es capaz de controlar sus actividades sico-motoras. Y para mi sorpresa me demostré que me levantaba y caminaba sin dificultad. No sé por qué me figuraba que me iría de lado.
No es miedo a la muerte, no se puede temer a lo desconocido. El que teme a lo desconocido es porque en sus tribulaciones actuales proyecta sus circunstancias hacia una abstracción muy particular: por muchas variables que pueda visualizar; sus riquezas, sus amigos y familiares, sus relaciones afectivas, por mucho que crea poder trasladar una situación hacia otra, siempre se quedará corto. La realidad siempre es apabullantemente diferente a lo que nos imaginamos. No se pueden conocer posición y velocidad de una partícula en un momento dado: Principio de Incertidumbre de Heisenberg. Estoy persuadido de que somos simplemente partículas en relación con el Universo. ¿Cómo se reacomodarán millones de variables respecto a mi yo-partícula dentro de un instante? Bueno, de momento mi corazón no palpitaba y ya esto era bastante alarmante.
Me acosté de nuevo cuidando de que mi mujer no se despertara, sabiendo que ella no se despierta con los ruidos normales que un ser humano genera a medianoche. Su respiración en mi nuca esta vez no me provocó el eterno conflicto de quién-coño-inventaría el dormir juntas dos personas. Llevo muchos años tratando de convencerla de dormir separados porque me despierto cuando me tocan, pero eso no ha sido razón suficiente.
Apuesto a que nadie puede imaginar lo que significa tener el corazón detenido. Es creer que el poco oxígeno que debe quedarles a las células del cerebro explica que todavía tenga noción de mí mismo. Al menos eso dicen que nos diferencia de los animales; afirmación muy gratuita por cierto. Puede ser que la cadencia del corazón esté marcando el ritmo del Universo; astros y mareas, bosques y estampidas, crepúsculos y auroras. Cuando la gente exagera su auto-contemplación y se enreda en cavilaciones íntimas de recuerdos sensuales o ausencias destructivas, sin saberlo está dejando que su corazón abandone la armonía de la tierra.
Aquella noche yo estaba encerrado en mí mismo, huyendo de la jauría que lo persigue a uno allá afuera: religiones, instituciones, capital, costumbres, inseguridad.
Por fin me decido a actuar, venciendo el temor al ridículo, porque la respiración de mi mujer se parece a la de alguien consciente: Mujer, ¿Estás despierta? Sí, ¿qué pasa? ¡Que se me paró el corazón! ¿Cómo… a ver! Yo lo escucho bien, sólo un poco agitado…
Al menos eso era un signo de normalidad; mi mujer no le daba importancia al asunto. En cuestión de minutos roncaba apaciblemente.
Me venció el sueño o me cansé de luchar con la vigilia, en la eventualidad de que no volviera a despertar a la vida, tal como la conocemos, pues puede ser que algunos muertos anden por ahí creyendo que están vivos y sólo interactúan con los recuerdos de los seres con quienes estuvieron relacionados. Al abrir los ojos me toqué el pecho y sentí mi corazón palpitar nuevamente. Y lo celebré con gran alegría. Ahora me he prometido no encerrarme en la torre de marfil del individualismo nunca más.
HELP WANTED

Prontuario para entender el mensaje de los empleadores...


Por Randall Schaefer, CPIM/ APICS- The Performance Advantage/ March 1999/


Estaba leyendo los Clasificados en mi periódico del domingo para ver en cuáles trabajos calificaba. Estoy felizmente ocupado y permanentemente inseguro. La gente joven, se me ocurre, desconoce las trampas puestas con cuidado en los anuncios. Tal vez con la experiencia y sabiduría (o el cinismo, que llega con la edad, pueda ayudar a alguien para que no haga un mal movimiento, traduciendo frases vistas frecuentemente en los anuncios.

DESCRIPCION DE LA COMPAÑIA/

"small privately held company", significa en realidad que se necesitan extraños como chivos expiatorios de la familia que es la que manda./

"division of a Fortune 500 company", debe leerse "Todas las decisiones se harán por contadores lejanos usando precarias medidas de manufactura, cuyos estimados de utilidad no justifican la instalación de retretes./

"company dedicated to continual improvement". Sepa que se reducirá la mano de obra anualmente y se espera de parte de los que se quedan, un esfuerzo mayor para que el plus de los ejecutivos sea cada vez mejor./

"team oriented". Cuando la compañía presume de esto, es que ha dividido las fuerzas en grupos de competencia con diferentes contenidos de trabajo./

"doubled market share in the last year". Cuidado. La compañía perdió noción de sus costos el año pasado y obviamente está perdiendo dinero en cada venta./

"a fast paced environment"; se espera que cada cual haga el trabajo de dos, y los ahorros se repartirán como plus entre los ejecutivos./

"experiencing tremendous growth"; que sus vendedores sobrepasaron la capacidad de fabricación y la compañía ya no tiene a quien despedir por retrasos de envío./

"flexible work environment". Alerta; serás constantemente reubicado en el lugar donde esté más enredada la madeja./


DESCRIPCION DEL PUESTO/

"challenging job"; que nunca encontraron a alguien capaz de hacerlo./

"high visibility position"; que todos convencieron al No. 1 de que este puesto es el causante de los problemas y cada movimiento tuyo estará en escrutinio para evitar que le eches la culpa a otro./


DESCRIPCION DE LA PERSONA/


"manager who can get the job done"; no hay quien haga el trabajo/

"dynamic" en general significa que charla y carisma sustituyeron a conocimiento y disciplina/

"dynamic leadership"; que la moral del trabajador es tan baja que puede ser útil una "muela"/

"a strong work ethic"; se busca alguien que trabaje por una miseria, acepte mucho abuso y se sienta obligado por un religioso sentido del deber./

"energetic and personable" esperan explotarte cruelmente y que sonrías para no sentirse culpables./

"capable of assuming high level responsibilities"; están buscando un chivo expiatorio para algún gran error./

"take charge manager"; que los empleados son problemáticos, que aterrorizaron a los anteriores managers y los obligaron a irse./

"strong interpersonal skills"; que si no puedes hacerlos razonar por las buenas, lo harás por las malas./

"customer driven, hands-on manager"; la compañía dice que sí al capricho de cualquier cliente,para que tú te las arregles --mi trabajo es hacer las promesas, el tuyo es cumplirlas./

"capable of working with little supervision"; que el jefe juega golf por las tardes./


Randall Schaefer, CPIM, es director de Sistemas de Integración de Spartan Motors, Charlotte, Mich.
En memoria de Josefita.

Lo que recuerdo de aquel suceso bochornoso es que estábamos de receso entre clases y jugábamos a escupir lo más lejos posible el esputo. Ya sé que suena raro el que tantos chicos dispusieran al mismo tiempo de un escupitajo suficientemente denso como para impulsarlo con el aire expelido por la boca en forma de embudo; mas en el Trópico y en primavera eso es bastante probable. En una escuela nueva, manchar las paredes así, en juego tan inescrupuloso, justificaba la incomodidad de cualquier alma pía. Pero no era por eso que Josefita se molestó. Había salido de su aula como exhalación en el preciso momento en que yo me disponía a disparar con la bala en el directo. Era una vieja señorita solterona, con unos espejuelos de aros plásticos en forma de paramecio, toda cosméticos y una mirada fría que hipnotizaba. Era famosa porque sus castigos de golpearnos en la palma de la mano con una larga regla de madera no los hacía como los demás, sujetando la tuya con la suya: uno mismo debía servirse. Iba descontando los golpes y repetía los números ordinales si uno, en un movimiento instintivo, retiraba la mano. Por esos tiempos se estilaba mucho lo de maestras solteronas; a fuerza de dar el ejemplo siempre, se quedaban pendiendo en las alturas y no se resignaban a casarse con cualquier pelagatos. O eran simplemente lesbianas, como hoy día se autoproclaman sin tanto rodeo. Maestra de quinto grado ella y yo un insignificante alumno del tercero, mis posibilidades de salir ileso del juicio sumarísimo al que seguramente me sometería, eran poco menos que nulas. Nunca he olvidado su perfume de flor marchita, ni su aliento, hablándome a una distancia humillantemente corta, o las arterias del cuello a punto de reventar. Es la hora en que no puedo explicarme qué pudo provocar tal enojo. Sí sé que podía sentirse humillada al tener que trabajar en una escuela de un barrio pobre y soportar las arengas políticas de los funcionarios del nuevo gobierno. Mascullaba las palabras y me miraba con un odio visceral. Yo no sabía qué contestar ni tampoco podía. Estaba seguro de que sólo esperaba mi respuesta para darle un final inesperado al discurso: “Ya ven cuán cínicos pueden ser estos pichones de proletarios”. Yo juro que no pude articular palabra. Y si las hubiese dicho tampoco las recordaría. Estaba muy ocupado con el terror pánico que me producía la bruja. Súbitamente sentí un latigazo en plena cara. Se trataba de la bofetada más infamante, dolorosa e innecesaria que he conocido. De hecho la única, porque Madre nunca me pegó. Llegué a casa con un dolor de cabeza como más nunca tuve; veía diablillos alrededor y una sombra negra. Lo peor era tratar de esconder el incidente porque de haberlo sabido ella, alguna vieja señorita maestra solterona iba a ser arrastrada por las greñas. Mi pobre madre buscó en su jardín lo que a su juicio la farmacopea verde podría poner alivio a una migraña común y ahí quedó cerrado aquel triste capítulo de mi vida. Desde entonces nunca le he hallado el discreto encanto a la burguesía. Luego supe que había tomado el destino de los desterrados y deploré que no hubiera sido el de los enterrados, mientras no había sufrido yo mismo el destierro. Contrariamente a lo que esperaba, nadie se burló de mí al otro día, cuando llegué temprano para poder arrancar una rosa del jardín, como cada día nos disputábamos. Lo que nunca podré olvidar es la curiosidad de mi mejor amigo que intrigado me preguntó: “Ven acá, chico, ¿qué le dijiste a Josefita?”
Diles que no me maten.


Recuerdo las palabras de Rudyard Kippling: “No te pido, Dios, que me dejes vivir mi propia vida, sino que me dejes morir mi propia muerte” A mi modo de ver, Kippling quiso sintetizar el concepto de Nietszche de que el hombre es un puente y no una meta; un proceso y no un evento. No una película americana, por cierto, donde los desenlaces, por regla general, malogran el drama inicial. ¿Dónde radica la aceptación de cada individuo, de un Juez que dicte la suerte de su vida y muerte? No en conceptos divinos, seguramente. No en el mundo civilizado allá afuera, afortunadamente. En USA, bueno, hay cosas curiosas al respecto. Un Juez de la Corte Suprema que cite al Nuevo Testamento en el sentido de que el gobierno deriva su autoridad moral de ejercer su ira con la espada, directamente de Dios y no hablando de enemigos externos sino del propio ciudadano, no es un juez muy justo que digamos. Si a eso se suma el hecho de que considera al crimen como un fenómeno de la expresión del mal en cada individuo y no con raíces sociales como piensa Ortega y Gasset con la mayoría de los filósofos que todos aceptamos en el mundo de hoy día, no podemos estar muy tranquilos que digamos. Dice este señor que, por lo que llevo dicho cualquiera sabe que me refiero a Antonin Scalia, respecto a si los puntos de vista religiosos deben jugar algún papel en los procesos político y legislativo, que sí, que siempre ha sido así en este país. Y de hecho lo ha demostrado recientemente, con su voto en el Supremo autorizando el sistema de vales para escuelas religiosas. Y sin embargo expresa: “No creo que ninguno de mis puntos de vista religiosos tenga algo que ver con mi trabajo de juez” Cree este juez que la razón por la cual USA no está mayormente por la abolición de la pena de muerte, como sí lo está la Europa postcristiana (gracias a Dios), es porque este pueblo va a la iglesia y que mientras más cristiana es una nación, menos considera que sea inmoral la pena de muerte. Que para el creyente cristiano la muerte no es gran cosa y los que se oponen a ese castigo, incluyendo al Papa, demuestran la influencia de Napoleón, Hegel y Freud. Dice el Juez que la pena capital no es un castigo cruel, aún si no se admiten las atenuantes como quiere que se admitan la Corte. Que no tiene autoridad la Corte para desear que los jurados consideren las evidencias atenuantes y la clemencia o para creer que sea buena idea no tener penas de muerte obligatorias. También expresa que aquel juez para el cual la pena de muerte sea inmoral, debe renunciar, “en vez de olvidarse de leyes constitucionales y sabotear la pena de muerte. He llegado a esa conclusión y estoy muy feliz, pues me gusta mi trabajo”. La fórmula del justo juez para Scalia es simple; si matas, te mato. Dice que de este modo no habría los problemas que ahora vemos; que si matas a un negro, que si matas a un blanco…Yo no sé usted, pero a mí me llama la atención que sólo negros sean muertos por policías blancos y no al contrario. Si aplicamos la fórmula al Sida, se debería de matar a todos los portadores del virus para que no infecten a otros, o ¿por qué no se dedica todo el esfuerzo y capital necesario para descubrir una cura? También habría que matar a los locos que maten… Pues, precisamente en Junio 20, la Corte Suprema votó 6-3 por declarar inconstitucional, violatorio de la Octava Enmienda en su prohibición del castigo cruel e inusual, la ejecución de los retardados mentales. Esto desató la ira de tres jueces de tendencia derechista, de participación decisiva en la elección de Bush; Antonin Scalia, Clarence Thomas y William Rehnquist. Los tres disidentes acusan a la mayoría de buscar apoyo en la opinión nacional e internacional abolicionista. Sostienen que la aplicación pena capital tiene que ver más con el crimen que con el estado mental del criminal.

sábado, noviembre 08, 2008

Parte del alzamiento en Demajagua el 10 de octubre de 1868.

Copia del parte del pronunciamiento efectuado en “La Demajagua” en Manzanillo, el Diez de Octubre de 1868, y primer encuentro de Yara con las tropas españolas rendido por el que suscribe, en su calidad de Gral Segundo Gefe entonces del Ejército Libertador.

Al General en Gefe del Ejército Libertador C. Carlos Manuel de Céspedes= Cuartel Gral en Naguas el 13 de Octubre de 1868=Gral.=

Adoptada la resolución de llevar a cabo el día 10 del actual el movimiento revolucionario combinado para el 14 en el ingenio “El Rosario”, la noche del seis del mismo a fin de precaverlo, antes de ser iniciado, vista la actitud que demostrase el Gobierno español de un fracaso no difícil; y consecuente con la orden de V del G; que me fue comunicada aquella propia noche en mi finca, San José de Blanquizal se hizo el llamamiento a los patriotas conjurados de la Jurisdicción, para que, desde luego, fueran congregándose con dicho objeto en su ingenio “Demajagua”; debiendo esperar yo con los míos en mi citada finca, sus ulteriores órdenes: Allá para las 6 de la mañana del referido día 10 y de su orden, al pasar el correo ordinario que conducía la correspondencia franca de Manzanillo a Bayamo, traté de apresarlo y apoderarme de las valijas; lo que no pudo resultar porque alarmada la población desde la noche antes ya el postillón venía sobre aviso y por demás precavido; en tanto, que, al aproximarse a mi avanzada donde le acechaba penetrando parece mis intenciones, retrocedió, con su caballo tendido a escape, regando paquetes por el camino y alarmando a aquellos vecinos y transeúntes. De pronto tiré del revólver para hacerle fuego, y al ir a dispararle me detuve, ante la reflexión del crimen que sin fruto ostensible para nuestra causa iba a cometer, sacrificándose sobre todo una víctima que me había dado la espalda. Hícelo perseguir, sin embargo, por dos hombres montados; y como a los pocos minutos regresaron estos manifestándome haberle dejado ya en la Capitanía del Partido distante solo, poco más de 2 kms de Manzanillo, y otros tantos de mi citada finca, di la orden de montar y ya puesto en marcha con una descubierta y al mando del C José Rafael Masó, se me incorporó el C Juan Hall, con los suyos, llegando ambos a la Demajagua con más de 200 hombres. Como a las diez del día nos encontrábamos congregados en aquel ingenio sobre 500 patriotas; mandados formar por el Gral en Gefe, se dió el El Grito de Independencia! Enarbolándose el Estandarte que lo Simboliza, a cuya sombra prestaron todos el juramento solemne de vencer ó morir antes que volver a ver hollado el suelo de la Patria por ninguna de las tiranías. El Gral en Gefe, reunió sus esclavos y los declaró libres desde aquel instante invitándoles para que nos ayudasen si querían, a conquistar nuestras libertades; lo mismo hicieron con los suyos los demás propietarios que le rodeabamos. Acto contínuo se pasó revista al armamento: circunstancias que no son del caso enunciar, hicieron que este resultara menos numeroso de lo que se esperaba; y así por esta causa como por no ser ya posible la sorpresa, se resolvió en consejo desistir del asalto combinado sobre Manzanillo en el antedicho ingenio El Rosario en la noche del 6, permanecer el resto del día donde nos hallábamos, para observar los movimientos del enemigo; hacernos fuertes, si por el contrario nos atacaba, y marchar al día siguiente para Naguas, cuyo punto se había hecho reconocer con bastante antelación para establecer en él nuestro cuartel general y dirigir desde allí las operaciones. Desde luego se robustecieron las guardias avanzadas de aquel campamento, acuartelándose el grueso de la fuerza, municionados los tiradores y preparados todos para cualquier eventualidad.

Transcurrió aquel día sin que ocurriese otra cosa de particular que la salida de algunos correos conductores de las diferentes órdenes giradas para toda la jurisdicción, y la entrada de nuevas partidas de patriotas, que por la distancia no habían podido concurrir antes; debiendo advertir que por los primeros fueron conducidos varios prisioneros entre los cuales se contaban los españoles Don Victorino Alvarez y Don Pedro Albailer, comerciantes de Bayamo, que se dirigían a la capital por la vía de Manzanillo, conduciendo ambos respetables cantidades de dinero en oro y libros para sus respectivas transacciones.

En la madrugada del once (11) recogidas las avanzadas y formada la columna en un número de unos 650 hombres después de una arenga del Gral en Gefe que contestaron con entusiastas y estrepitosos vitores a Cuba a la independencia y la libertad, con otros tantos mueras al gobierno español; y ardiendo todos en el deseo de medir sus armas con los contrarios; se emprendió la marcha con dirección al punto convenido, haciendo el primer acto al amanecer en el ingenio San Fco, de la propiedad del señor José L Ramírez y Hermanos. Allí en presencia de la dotación mandada a formar al efecto: se repitieron los mismos victores; y exhortados aquellos desgraciados para que se dispusiesen a ser libres, como manifestasen deseos de seguirnos, se les ofreció utilizar más tarde su servicio. El Admón señor Fco Javier Calvar, puso a nuestra disposición las pocas armas pertenecientes a la finca y al mismo se le dejaron encomendados y en plena libertad a los dos prisioneros españoles referidos para que en la tarde los acompañase o permitiese pasar a la población, llevando ambos una copia de nuestro programa, y cada cual sus mencionados intereses; los que como sus personas les fueron igualmente respetados. Al cabo de una hora continuamos marcha, tocando en la Caridad de Caymari, como a las ocho y de 9 y media a diez del día hicimos alto en la hacienda “Palmas-Altas”; donde se dispuso a almorzar. Antes de apearse en aquella sabana se organizó la fuerza por orden de compañías; nombrándose sus jefes y subalternos, e hicieronse otros nombramientos: el que rinde este parte fue nombrado General Segundo Gefe del Ejército, cuyo nombramiento aceptó condicionalmente hasta que nos reuniese otro patriota que poseyendo algunos conocimientos militares debiera sustituirlo; los CC Manuel Calvar, Juan Hall, Manuel Socarrás e Isaías Masó ayudantes del Gral en Gefe; todos pasaron desde luego a ocupar sus puestos ofreciendo desempeñarlos con dignidad.

Terminado el almuerzo, como a las 2 de la tarde volvímos a emprender la marcha. Al tomar el camino real se avistaron unos guardias españoles, quiénes perseguidos por una partida huyeron despavoridos. En la sabana de Don Pedro se descubrió un correo procedente de Bayamo; se le capturó y tomó la correspondencia informándonos de que de la misma ciudad venía una tropa española a reforzar la guarnición de Manzanillo; resolviéndose tomar posiciones convenientes para atacarla, más como de pronto se presentose una tempestad, tuvimos que desistir del propósito y continuamos. Al rebasar de dicha sabana dimos con un tren de 10 ó 12 carretas cargadas de tabaco, perteneciente a la casa de comercio Cardona, Feliu y Compañía de Manzanillo, permitíoseles el paso, sin tocar su contenido. En la sabana de Coboa descargó la tempestad, mojándonos el parque y las armas; sin embargo avanzamos sobre Yara, llegando a aquel pueblo de la Jurisdicción de Manzanillo ya con el crepúsculo: nos detuvimos frente a la entrada de Coboa; formados en columna desplegose la bandera y dieron entusiastas y estrepitosos vivas. Dos individuos salieron a avisarnos de parte del Capitán accidental, que era cubano, pués el propietario se hallaba en Manzanillo, que podíamos entrar sin cuidado. Al cabo de dos o tres cuartos de hora salió otro enviado por la misma autoridad a decirnos que acababa un destacamento enemigo de infantería y caballería por la entrada de Bayamo, ignorando el número. Mas ya nuestra fuerza distribuida por compañías se había mandado colocar en tres de las entradas principales del pueblo, ocupando la otra el resto que nos quedaba al Gral en Gefe y a mí, para entrar simultáneamente, dada la señal por nuestra cuenta y reunirnos en la plaza, esperando no tener para ello inconveniente alguno y ser bien recibidos por aquellos habitantes.=Esa evolución se ejecutó en medio de la más espantosa lobreguez de la noche, que ya no había sorprendido y se presentaba lluviosa: el enemigo que logró penetrar sin ser apercibido por los nuestros, a quienes no hubo tiempo para prevenirlos, se alineaba en dos establecimientos que se hallan situados en el ángulo N de la plaza, y al avanzar las fuerzas al mando de el CC Juan Hall, José Rafael Masó y Emiliano García; viéndose los dos primeros envueltos entre aquel que los recibió una ruda descarga, sorprendidos del encuentro inesperado, pero sin vacilar contestaronle esta con algunos tiros y se trabó el combate: seguidamente avanzaron los que mandaba García, Calvar y la nuestra, reuniéndonos instantáneamente con los primeros en la plaza de donde parado el fuego nos replegamos hacia una calle a menos de dos cuadras de la misma, dándose el toque de llamada. El Gral en Gefe y el que suscribe, a su vez salieron; el primero a recoger el convoy que por precaución se había hecho colocar en un lugar apartado, y el segundo a recorrer las afueras de la población para hacer entrar a los rezagados: y una vez de regreso allí, reunidos nuevamente todos, excepto seis ú ocho desertores, que ya han vuelto a nuestras filas; a pesar de un refuerzo de cincuenta hombres que en aquel momento nos llegara al mando del C José Rafael Izaguirre Pabón, y del deseo gral de aquellos patriotas, que, aunque mojados, transidos de frío y rendidos de fatiga, pedían a gritos cargar al machete sobre el enemigo, quemando sus atrincheramientos, si era preciso; el Gral en Gefe, oido mi parecer y el de otros gefes, ordenó la retirada, que ni nuestro propósito había sido entrar en el pueblo á viva fuerza, ni la prudencia, en nuestro concepto, pasado aquel encuentro, aconsejaba, otra medida, tomando en consideración; además, así como la conveniencia de llegar cuanto antes á Naguas, que era el punto objetivo de la expedición á fin de reorganizar y descansar; la desventaja de nuestras posiciones, el mal estado de nuestro armamento y porque casi inutilizado por la lluvia alguno; la inconveniencia de la hora, el mal tiempo que continuaba amenazándonos y; por último, que para convencernos del valor e intrepidez de nuestros soldados bastaba con el primer choque, como bastaba para el bautizo de sangre de nuestra bandera, con la derramada por los sicarios de la tiranía= Serían las 12 de la noche que, dado el toque de marcha, arrancamos de aquel pueblo por el SE de la extensa sabana que lo rodea de N.E á SE; y después de haber marchado poco más de medio kilómetro el Gral en Gefe que con sus cuatro ayudantes había ido a retaguardia de la columna a fin de evitar que quedasen rezagados; al volver á allá, se fue deslinzado envuelto por la oscuridad, sin que, sin salir de la sabana y llevando poco más ó menos el mismo rumbo lograra incorporársenos; más después de haber andado alguna distancia, tuvo un feliz encuentro con una partida de ciento cincuenta hombres al mando de los CC Jayme Santiesteban y Luis Marcano, que habiendo salido de Jibacoa aquella tarde en prosicusión nuestra al pasar por el Zarzal, oyeron nuestro fuego y marchaban a reforzarnos. De pronto, como era natural, dada la voz primera de ¡alto! y ¿quién vive? se desconocieron y prepararon las armas; mas repetido ¿quién vive? que se contestaron simultánea y enérgicamente: ¡Cuba-libre: el Gral! se reconocieron y quedaron reunidos; informados aquellos de los ocurrido, proponían ir sobre la columna para que retrocediesemos, y reunidos cargásemos de nuevo sobre el enemigo. El Gral en Gefe aceptaba la proposición en cuanto a ellos; pero no en cuanto á nosotros que ya íbamos en retirada y, como antes se ha dicho, rendidos de fatiga, etc (&); por lo que tuvieron á bien desistir, acordando pasar el resto de la noche en la hacienda “Calambrosio”; marchando desde luego ellos y enviandose al que suscribe prácticos para que condujese la columna a la misma hacienda.=El río Yara lo vadeamos por el paso nombrado de Cabagan, sin haber tenido mas dificultades ni demora que la producida por la estrechez y mal estado de los barrancos, donde había necesariamente que enfilar y hacer pasar una, a una las cabalgaduras, pues casi toda la fuerza viene montada, a escepción de la compañía que denominamos de zapadores, constituida por los antes esclavos del Gral en Gefe y otros: una vez ya afuera en la otra aun más extensa sabana que rodea también ese pueblo de N O a S E, cuya circunferencia es de diez leguas, y que va de trecho en trecho tomando los nombres de diferentes haciendas que están a su frente, entre las cuales se halla la de Calambrosio, de la pertenencia del Estado; concedí permiso a una parte de la fuerza para que pasase al establecimiento del español José Vilá, con objeto de que se proveyese de licor, tabaco y otros efectos; todo lo que fue pagado religiosamente, ofreciéndosele además, garantías de seguridad á aquel comerciante=De dos y media a tres de la madrugada rendimos la marcha en dicha hacienda donde fuimos recibidos con las más entusiastas demostraciones por parte de aquellos compañeros de armas, que nos esperaban ávidos de conocer por todos el efecto de nuestro primer ensayo: en ella permanecimos hasta la tarde de ayer doce, durante cuyo tiempo se nos incorporaron muchos patriotas y se adoptaron algunas determinaciones: el Gral en Gefe C Carlos M de Céspedes fue reconocido con el carácter de Capitán General del Ejército Libertador de Cuba; al Segundo Gefe C Bartolomé Masó Márquez, en virtud de la condición con que aceptara su primer nombramiento, se le aceptó se renuncia e hizo el de Intendente Gral de Ejército y Hacienda, nombrándose en su lugar (de Gral 2º Gefe del Ejército) al C Luis Marcano, al C Jayme Santiesteban Gral Gefe de Estado Mayor Gral. Brigadieres a los ayudantes Juan Hall, Manuel Calvar, Manuel Socarraz e Isaias Masó; ofreciendo todos desempeñar sus respectivos con la dignidad que corresponde= Concluyo, pues, Gral. con la satisfacción más profunda de que no hayamos tenido que lamentar desgracias alguna durante toda la jornada, ni el inesperado encuentro de Yara, en el que acuso esa misma circunstancia y nuestra propia inexperiencia, aparte de otras razones, hubieran podido conducirnos a un desenlace funesto, si causa tan justa como es la causa de la independencia y de la libertad de un pueblo, no debiera ver iniciada y tomar su carácter bajo tan favorables auspicios, siendo sostenida ademas, por patriotas tan abnegados. Nuestras bajas han consistido únicamente en la deserción antes espresada de seis u ocho cobardes ó arrepentidos, y la pérdida de algunos caballos, que en el encuentro al echar pie en tierra los ginetes para sostener el fuego, teniendo que soltarlos huyeron espantados, protegidos por la oscuridad de la noche. Las del enemigo sabemos positivamente que han resultado en un muerto, un herido y dos caballos de la tropa heridos= Con sentimientos de la más alta consideración y respeto= Patria y Libertad= B. Masó Márquez- 2º Gefe.



EVOCACIONES POR LA CIUDAD.

Posted by delio orozco

historiador de la ciudad

on 18 Junio, 2008 02:36

A Manzanillo.

“Servir es mi religión y el futuro no me preocupa”.
Ghandi.

“Haz lo que debas, suceda lo que quiera.”
Borgoña.

RAZONES.

Manzanillo es una de esas ciudades que obligan a poner en sus pensamientos toda la sangre de quien escriba sobre ella; imposible ser imparcial o no conmoverse cuando se piensa, habla y siente de un espacio que tanto ha dado a la historia de Cuba, a su cultura, a su ser. Claro, en el fuero interior del prejuiciado que discurra sobre estos temas, quedará siempre la prevención y el sabor -hijos de la incapacidad de sentir lo que experimenta quien vive sus días, sufre sus agonías, ama sus triunfos y llora sus derrotas-, de nocivos jingoísmos pueblerinos, de actitudes partidarias, de insanas pasiones; empero, yerra este o el peregrino o el viajero que piensa así, por cuanto, al darse lo justo no se pedirá lo injusto. Por otro lado, desde los mismos inicios forjadores de la nación cubana, el amor hacia la patrilocalidad o el espacio de tierra que el destino reservó por cuna -que no es lo mismo pero es igual-, ha sido centro de atenciones y emocionados acercamientos de parte de aquellos que han singularizado, en pensamiento y corazón, su cuajo; Varela y Martí resultan ejemplares en ese sentido. El presbítero, quien según José de la Luz y Caballero nos enseñó a pensar, decía en fecha tan temprana como 1818:
[…] los hombres dan siempre una preferencia a los objetos más cercanos, o por mejor decir, más ligados a sus intereses individuales, y son muy pocos los que perciben las relaciones generales de la sociedad, mucho menos los que por ellas sacrifican las utilidades inmediatas o que les son más privativas. De aquí procede lo que suele llamarse provincialismo, esto es, el afecto hacia la provincia en que cada uno nace, llevado a un término contrario a la razón y la justicia. Sólo en este sentido podré admitir que el provincialismo sea reprensible, pues a la verdad nunca será excusable un amor patrio que conduzca a la injusticia; mas cuando se ha pretendido que el hombre porque pertenece a una nación toma igual interés por todos los puntos de ella, y no prefiera el suelo en que ha nacido, o a que tiene ligado sus intereses individuales, no se ha consultado el corazón del hombre, y se habla por meras teorías que no serían capaces de observar los mismos que las establecen. Para mi el provincialismo racional que no infringe los derechos de ningún país, ni los generales de la nación, es la principal de las virtudes cívicas.

Y José Martí, definiendo como nunca antes ni después se ha hecho la patria, legó para todos los tiempos y hombres:
Cada cual se ha de poner, en la obra del mundo, a lo que tiene más cerca, no porque lo suyo sea, por ser suyo, superior a lo ajeno, y más fino o virtuoso, sino porque el influjo del hombre se ejerce mejor, y más naturalmente, en aquello que conoce, y de donde le viene inmediata pena o gusto: y ese repartimiento de la labor humana, y no más, es el inexpugnable concepto de la patria. Levantando a la vez las partes todas, mejor, y al fin, quedará en alto todo: y no es manera de alzar el conjunto el negarse a alzar una de las partes. Patria es humanidad, es aquella porción de humanidad que vemos más de cerca, y en que nos tocó nacer; -y ni se ha de permitir que con el engaño del santo nombre se defienda a monarquías inútiles, religiones ventrudas o políticas descaradas y hambronas, ni porque a estos pecados se de a menudo el nombre de patria, ha de negarse el hombre a cumplir su deber de humanidad, en la porción de ella que tiene más cerca. Esto es luz, y del sol no se sale. Patria es eso.

HITOS.

Mucho antes de que los íberos pisaran la tierra que ellos dieron en llamar “Juana”, ya hombres y mujeres habitaban estos predios. Procedían del nordeste venezolano, cruzaron el arco de las Antillas menores, llegaron a Borinquen, luego a Quisqueya y finalmente a Cuba, que es nombre aborigen y por suerte aún blande, como cimitarra redentora, la ínsula. Ya en el oriente cubano se desparramaron por toda la geografía del saliente insular y llegaron a la oquedad del “caimán” para dejar huella indeleble que aún se goza en algo más que una toponimia exuberante: Jiguaní, Bayamo, Yara, Bayate, Jibacoa, Vicana, Guacanayabo... y es justamente, en la ribera de este mar, “[...] á legua y media de un puerto, questá apropósito de la navegación de la isla Española y de Tierra Firme […]”, donde se produce el primer alarido que distingue la estructura nodal de la cultural cubana: la lucha constante por la libertad y la independencia, ora individual ora colectiva, cuando el cacique Hatuey se niega ir al cielo antes de ser sometido al suplicio de las brazas; y es precisamente en este sitio, localizado hoy en la periferia de la ciudad de Manzanillo, donde se produce el asentamiento primigenio de la segunda villa de Cuba, San Salvador, llamada así porque según Diego Velázquez, adelantado del Rey y matador del rebelde, “[…] allí fueron libres los cristianos del cacique Yahatuey, é porque con la muerte suya se aseguró é salvó mucha parte de la isla […]”. Luego, la villa se traslada a la actual capital de la provincia Granma y comienza a ser nombrada San Salvador de Bayamo.

Pasó el tiempo y al calendario insular llegó 1604, momento en el cual, en las playas del Manzanillo se producen los acontecimientos que dan lugar al primer monumento de la literatura cubana: Espejo de Paciencia, poema épico escrito por el canario Silvestre de Balboa Troya y Quesada, catalogado piedra inicial de la poética isleña por cuanto, en un entorno que empezaba a pergeñar lo cubano se desenvuelven sus principales componentes étnicos: el indio, el español y el negro. En los años que completan las centurias décimo séptima, décimo octava y los primeros cuatro decenios de la decimonónica, Manzanillo, en virtud de su abrigada ensenada, resultó sitio privilegiado para el comercio de rescate y contrabando, trueque no sólo comercial, sino, esencialmente espiritual donde protestantes, hugonotes, calvinistas y toda clase de “herejes” aportaron, junto a sus mercaderías, la masa proteica e indomeñada que caracterizaría a los hijos de toda esta región; la actual ciudad de Manzanillo fue entonces, la salida al mar de la mediterránea Bayamo.

Terminaba el siglo XVIII, el Rey se preocupa porque los cortes de madera en las costas de su vasto imperio colonial afectan sus astilleros y un buen día, el 11 de julio de 1792, ordena se “[…] facilite la cantidad que sea necesario invertir para la erección de una pequeña población en el parage (sic) titulado el Manzanillo, jurisdicción del Bayamo”; empezaba así el proceso fundacional de lo que es hoy la ciudad de Manzanillo, nacimiento que -jadeante y doloroso como todo parto-, dio a luz una entidad humana que ha puesto en las rutas esenciales de la identidad y la cultura cubana claves esenciales, insoslayables además. En 1794 se la da la categoría de puerto menor, para 1809 gana la categoría de partido y en 1819 sus pobladores, de manera bizarra y sin la ayuda de nadie, rechazan un ataque corsario inglés, hecho este que no sólo levantó la autoestima de los locales, sino que, años después sirvió para solicitar al Rey el título de villa e inspiró a Carlos Manuel de Céspedes a escribir justa alabanza hacia los manzanilleros, quienes, con hidalguía y arrojo expulsaron de su suelo a los invasores; sin duda alguna, este ejemplo estaría entre las útiles reminiscencias humanas que contribuirían al parto magnífico del Padrazo.

Para 1830 la sujeción de Manzanillo a la férula bayamesa resultaba un contrasentido inaudito: la aduana, a más de 12 leguas del puerto, ubicada en la capital de la jurisdicción, obligaba a los comerciantes y capitanes de buques a despachar en la villa bayamesa los naves que llegaban a la rada manzanillera, de modo que, una simple exposición al Rey fue suficiente para hacerle entender que tal situación no podía mantenerse; por ello, el 19 de agosto -ante su Consejo de Estado-, decidió otorgarle a la marinera ciudad el título de villa, ordenando fuera antepuesto, en todos los documentos de curso legal y públicos, la gracia de Puerto Real; sin embargo, los intereses bayameses, afectados no sólo por el desprendimiento territorial que suponía una nueva jurisdicción que iba desde la margen izquierda del río Buey hasta el Turquino, sino, ante la pérdida sensible que para su economía representaban las gabelas, impuestos, aranceles y todo tipo de gravamen portuario de una economía que comenzaba a ser abierta para la exportación, no podían ver con buenos ojos el desgajamiento que se producía; por tanto, la oposición, el retraso y los intentos de retener el título de villa a la naciente jurisdicción resultan explicables. Por fin, cuando el 6 de enero de 1840 Manzanillo celebra cabildo y gana independencia administrativa de la añeja villa bayamesa, se materializa así un anhelo que había sido provisional en 1821 y permitiría a la Perla del Guacanayabo crecer y dar a la historia y cultura nacional instantes indispensables para su comprensión.

A no dudarlo, el acontecimiento más sublime de la historia de Cuba se produce en el ingenio Demajagua. Para el país y en especial para Manzanillo, fue una suerte elevada a condición de gloria que en sus predios Carlos Manuel de Céspedes nos hiciera hombres al instante de lanzarnos al monte; sus 16 años de vida en Manzanillo -vivía en la ciudad desde 1852-, resultaron tiempo esencial y definitorio que culminó en su condición de Padre de la Patria y le permitió, con ademán heroico, erigir entre y con los manzanilleros el Altar de la Patria. No se yerra si se afirma que lo acontecido en Demajagua aquel 10 de octubre de 1868 constituye el parteaguas de la historia de Cuba; en tanto, hay una condición antes de la Demajagua y otra después de la Demajagua, y esa singularidad no está dada solo por el acto magnífico, casi divino, de partear una nación, sino, por el gesto creador de liberar a sus esclavos, llamarlos ciudadanos, invitarlos a conquistar la independencia nacional y con ello, ahorrarle a la nación dolores y sufrimientos en demasía.

Sin dubitación alguna, el mar ha signado el decurso manzanillero, no sólo propiciando crecimiento y expansión, sino, sirviendo a los que desde 1492 conducían a la isla con mano de hierro; por eso, cuando a partir de 1875 se levantó la estacada y terminó el sistema de fortines que, en forma semicircular aprovechaba el mar como retaguardia, la ciudad se volvió inexpugnable; a pesar de ello, el mambisado no cejó en su empeño de tomarla militarmente y el ataque de noviembre de 1873, conducido directamente por el entonces brigadier Antonio Maceo, da pruebas de ello.

El Pacto del Zanjón demostró que a la fragua libertaria le faltaba calor pero no herreros que forjaran el metal ígneo de la independencia; los intentos sucedidos en el interregno que van desde el fracaso de la Guerra Chiquita, incluyendo esta, hasta el 24 de febrero de 1895, rubrican la anterior afirmación.

Salida la isla de la Guerra Grande o Larga, la destrucción de las fincas azucareras, los predios rústicos y otras propiedades rurales, sobre todo en el oriente del país, hacen que el gobierno español libere de impuestos dichas propiedades en un lapso de ocho años con el objeto de lograr su recuperación; esta medida favoreció la inversión de capitales y el mar, siempre el mar, imantó la llegada a Manzanillo de ellos en grandes cantidades; por tal razón, en la ciudad y sus predios administrativos el surgimiento del capitalismo, distinguido con la concentración y centralización de la producción azucarera, alcanzó las cotas más altas del oriente cubano sólo comparadas con un proceso similar acaecido en Guantánamo; de este modo y en virtud de su posición geográfica y el empeño de sus hijos, Manzanillo se ratificó como la ciudad de más rápido y sostenido crecimiento en los territorios que iban desde la cuenca del Cauto hasta el Cabo de la Cruz. Bayamo, en virtud de su condición mediterránea, una estructura productiva básicamente ganadera, la lejanía del puerto de embarque y el efecto de la guerra, se sumergía en un letargo que había comenzando mucho antes del estallido emancipador.

A pesar de que los años de tregua permitieron un crecimiento económico notable, azucarero fundamentalmente, los grandes problemas acumulados en más de 400 años de coloniaje no se habían resuelto, al contrario, una profunda agudización era evidente; por otro lado, la incansable y ciclópea labor de Martí rendía sus frutos más altos cuando el manzanillero Bartolomé Masó Márquez era reconocido como el representante del Partido Revolucionario Cubano (PRC) en los territorios de las jurisdicciones de Manzanillo, Bayamo y Holguín. Varios sucesos así lo confirman. En primer lugar, el 24 de febrero de 1895, las figuras más notables del oriente que se lanzan a la manigua redentora son el manzanillero Masó y el santiaguero Guillermo Moncada; sobre el primero, teniendo en cuenta su condición de blanco, dirigieron los autonomistas y autoridades españolas sus esperanzas de hacerlo capitular, y en dos oportunidades, con entereza sin par, el manzanillero las rechazó; por ello Martí cree ver en él representado a los padres fundadores y con conocimiento de causa, amén de la coincidencia de ideas, desea sea en Manzanillo donde se celebre la reunión que dotaría a la revolución de un gobierno que fuera al mismo tiempo ala y raíz de la República; no por gusto, la mayoría de los hombres (cerca de 300), que escuchan entusiasmados el último discurso de Martí en el Gólgota cubano aquella mañana de Dos Ríos, eran capitaneados por Bartolomé Masó; quien, con su tropa, al llegar la noche anterior al lugar donde el Padre Espiritual de la Nación escribía carta a Manuel Mercado, le hace levantar la pluma en una frase extraordinaria: “[…] porque hay afectos de muy delicada honestidad.”

La brega, dura y heroica, fue rematada con la intervención norteamericana, la cual, como acción militar más importante en los territorios de la actual provincia Granma, bombardeó la ciudad en cuatro oportunidades y quizás, con marcada intención, tomó posesión del gobierno local el 10 de octubre de 1898, justamente 30 años después de La Demajagua; tal vez por eso y no sólo por ello -el veto a Bartolomé Masó como candidato presidencial debió haber influido también-, los años republicanos fueron en la urbe espacio propicio para la eclosión de tanto movimiento obrero y revolucionario conspicuo.

Si bien es cierto que la vida republicana no se redujo a la pelea y mejora humana social, en pocos lugares de Cuba como Manzanillo, la liza entre los aman y fundan y los que odian y deshacen tuvo tan cálidos y subidos tonos. Por ejemplo, en abril de 1906, un salamanquino por casualidad: Agustín Martín Veloz, funda el Partido Socialista de Manzanillo, un año antes había creado la Federación Obrera y con estos instrumentos en las manos y el socialismo en el corazón, salió a romper lanzas por los obreros: la huelga del central Niquero en 1912, el Círculo Carlos Marx, el periódico El Radical, las detenciones, la cárcel y hasta la enajenación mental producto de tanto dolor físico y espiritual, son sobradas razones para que Martinillo -pionero del socialismo caribeño-, ostente un lugar en la memoria de los cubanos.

Contra el Yanqui, libro escrito por el manzanillero Julio César Gandarilla y cuya estructura ideológica se ancla en José Martí, resulta el primer alegato de la nueva hornada de jóvenes patriotas contra el fariseismo y la intromisión norteamericana, no por gusto el texto debió esperar el triunfo de la revolución para ser reeditado.

Cuando en agosto de 1925 en La Habana se funda el Partido Comunista de Cuba, los manzanilleros no están por si mismos pero sí en la figura de Julio Antonio Mella; quien, los representó. Así pues, tanto hervor militante, comunista y revolucionario, no podía desembocar en otra cosa que en el diseño y preparación del Soviet de Mabay, experiencia dirigida por el Comité Regional del Partido Comunista radicado en la ciudad y que traspolaría al Nuevo Mundo la primera experiencia de un gobierno de obreros y campesinos.

Si bien es cierto que la circunstancia de la segunda conflagración mundial obligó a los Estados Unidos a cambiar su política del “Gran Garrote” por la del “Nuevo Trato” (New Deal), el avance de las fuerzas progresistas no se debió sólo a este hecho, sino, a su constante puja y exigencia en el mejoramiento social, mientras las elecciones de 1940 demostraron cuan alto, cuan largo y cuan fuerte, había sido el avance de los comunistas manzanilleros quienes lograron, a pesar de los prejuicios hacia esta doctrina social, colocar en la poltrona alcaldicia al primer regente comunista de Cuba: Francisco Rosales Benítez (Paquito), aupado de tabaquero a alcalde.

El decurso histórico de la urbe está marcado de manera indeleble por el gesto inaugural, ya feliz, ya infeliz, y terminando la quinta década del siglo XX, en el marco de una guerra la cual, por el modo de desarrollarse se llamó fría, la ciudad ve caer el 22 de enero de 1948, abatido por la espalda en la terminal de ferrocarriles, al líder obrero Jesús Menéndez Larrondo, quien, no fue asesinado por negro o comunista; sino, por alcanzar -en virtud del diferencial azucarero-, revertir por apenas dos años lo que es hoy práctica habitual entre los grandes centros de poder y los márgenes: el intercambio desigual.

Un año antes, el imberbe Fidel Castro, en gesto premonitorio, era fotografiado junto al bronce épico de la Demajagua mientras en su mano sostenía el badajo. Había ido a la ciudad, en compañía de Lionel Sotto, a buscar la campana que días atrás había sido negada por el Ayuntamiento al Ministro de Gobernación Alejo Cosío del Pino y, como el címbalo histórico fue hurtado en la capital, Manzanillo se declaró en huelga y alzó cívica protesta obligando al gobierno de Grau San Martín a devolver a la ciudad y sus hijos una alhaja que nadie pudo arrebatarles.

La asonada militar del 10 de marzo de 1952 no sólo coartó el curso democrático de la nación cubana; sino, hizo algo más provechoso, desató la situación revolucionaria que permitió cambiar el sistema político, económico y social de la república porque la rebelión devino revolución y Manzanillo, junto con Santiago de Cuba, resultaron ser los baluartes más representativos de un Movimiento que adquiriendo la gracia de “26 de Julio” condujo al 1º de enero de 1959. Las palabras de Fidel Castro a los manzanilleros no dejan margen a dudas sobre el papel de la ciudad y sus hijos en la consecución del hito más importante de América en siglo XX: la revolución cubana.
Me he reunido en numerosa ocasiones con la multitud; pero sin embargo, me faltaba un pueblo, me faltaba una multitud, me faltaba un lugar al que había tardado ya mucho en venir. Me faltaba un pueblo que, puede asegurarse es el que más vinculado ha estado con la Sierra Maestra. Me faltaba el pueblo que, durante el primer año de guerra fue prácticamente el primer abastecedor. […] El pueblo del cual nosotros estábamos seguros, porque cuando se trataba de huelgas, cuando se trataba de luchas, nosotros siempre contábamos que Manzanillo estaría presente.
…] con la Revolución, Cuba entera debe estar agradecida de Manzanillo porque de Manzanillo salieron los primeros dineros para la Revolución, los primeros víveres, las primeras hamacas, los primeros zapatos, las primeras frazadas, las primeras medicinas y los primeros voluntarios […]

En los casi 50 años transcurridos desde 1959, Manzanillo ha seguido con su hábito tenaz de inaugurar -para bien o para mal-, además de estar, en primera fila, en los acontecimientos medulares de la ínsula. Por ejemplo, con la botadura del primer Sigma, salido del astillero local en enero de 1960, se inicia la marina mercante de la revolución; durante los días difíciles de la Crisis de Octubre, en la finca la Caridad se establece un grupo coheteril soviético que aseguraba la defensa antiaérea de toda la zona y con la inauguración del muro en el Parque y Monumento Nacional la Demajagua, al cumplirse el Centenario de las Guerras por la Independencia, quedaba abierto el sendero a la arquitectura monumentaria de la Cuba en revolución. Más tarde, cuando el siglo XXI ya tenía un año y medio, la primera Tribuna Abierta que dio continuidad a la Batalla de Ideas, después del regreso del niño Elián González al seno paterno y patrio, se verificó en Manzanillo, tribuna desde la cual -en el 2004-, Fidel Castro Ruz inauguró el Programa de Superación Integral para Jóvenes.

Los agregados o sustracciones territoriales de Manzanillo han formado parte de su evolución histórica y territorial. En 1912 Campechuela se separa y forma municipio, en 1916 le sigue Niquero y en 1927 Media Luna se suma a este último; a partir de aquí su estructura geopolítica quedaría intacta hasta 1976 cuando se produce una nueva división política que convierte en municipios, para bien de estos, los barrios rurales de Yara y Zarzal.

La antesdicha división política administrativa resultó ser un acierto y una necesidad en su época; por cuanto, permitió un desarrollo más equilibrado de los territorios contribuyendo a combatir el adefesio heredado de la República; casos como el de Cienfuegos -separado del gran “molote” que eran Las Villas-, demuestran lo acertado de la decisión. Sin embargo, el desconocimiento del mandato histórico, del sentimiento de pertenecer, de las reales diferencias evolutivas entre los territorios y sobre todo, de la exaltada polémica que entonces se verificó, dio como resultado una estructura política y gubernativa fundida artificialmente que posibilitó el crecimiento de una ciudad en detrimento de la otra e hizo rodar a esta última cuesta abajo y atrás; a completar la obra vino el Período Especial y la Crisis Económica que convirtió a Manzanillo en el lugar de mayor índice de desempleo en el país, y, donde no se trabaja, no se genera riqueza… A pesar de ello, las decisiones centrales del estado hicieron posible la creación de centros hospitalarios, educacionales, fabriles y de otra índole que, en su momento, ayudaron y aún ayudan a que la diferencia sea menos dañina. A estas alturas de los acontecimientos, de los cambios ocurridos en Cuba y el mundo, una revisión del trazado geopolítico del país se impone; mirar responsablemente sobre las deudas de 1976 es obligación: obrar con prudencia, justicia, conocimiento de causa y percibir con luz larga, es tarea de todos, no sólo porque se desea, sino, porque se necesita. Manzanillo y sus hijos lo demandan.

CARNE Y HUESO.

La ciudad es relación biunívoca de contenido y continente, sin lo uno es imposible lo otro; empero, el primero modifica, transforma e incluso destruye, es pues, definitivo. Entre los hombres y mujeres nacidos en esta tierra o acunados por ella para siempre, más de uno logró hacer crecer, distinguir y respetar el continente.

Bartolomé de Jesús Masó y Márquez nació en Yara, pero hizo y se hizo en Manzanillo. Fue vice-presidente y presidente de la República en Armas y junto con dos de sus homólogos, Manuel de Jesús Calvar, Presidente en Baraguá, y Francisco Javier de Céspedes, hermano del Padrazo, descansa en el camposanto de la ciudad, convirtiendo a esta Necrópolis en la única del país que guarda los restos de tres presidentes de la República en Armas.

El año de 1844, conocido también como “del cuero” por la represión a la Conspiración de la Escalera, es la fecha del alumbramiento de unos de los gramáticos más señalados del mundo americano: Rafael María de Merchán y Pérez, maestro, periodista, creador -según José Martí- del término sig-zag y también patriota. Su trabajo titulado “Laboremus”, dio pie a la creación del vocablo “laborante” con el cual se distinguía a los cubanos que, en las ciudades cubanas o en el exterior, laboraban por la independencia patria; fue representante del PRC en Colombia -país que lo adoptó como hijo suyo-, y se desempeñó como el primer embajador de Cuba en España y Francia después de expulsado el león ibérico de estas playas.

No fueron pocos los extranjeros que dieron lustre a esta tierra. Francisco Becantini, italiano, después de decorar el teatro Reina Isabel en Santiago de Cuba, vino a Manzanillo donde se radicó definitivamente y después de decorar los interiores del coliseo manzanillero (1856), inauguró el primer salón de daguerrotipo, convirtiéndose así en el pionero de la fotografía en la ciudad; su coterráneo, Jacinto Minielli, fundó en octubre de 1904 la banda de concierto y sus restos, al igual que los del anterior, están sembrados en el cementerio local. Entre los nacidos en otras tierras y devenidos manzanilleros, el más distinguido fue, sin duda alguna, Modesto Arquímides Tirado Avilés, natural de Puerto Rico, comandante del Ejército Libertador, amigo personal de José Martí, ayudante de campo de José Maceo, Secretario de Despacho de Bartolomé Masó, primer alcalde por elección popular en Manzanillo, hijo adoptivo de la misma y su primer historiador en propiedad.

Entre los literatos la lista es abultada y eximia: las mujeres suman a América Betancourt, Calorta Lluch Casals y Elvira Fornaris; mientras la sola mención de José Manuel Poveda, renovador de la poesía cubana junto con Regino Botti, Luis Felipe Rodríguez, lleva la sociología del campo cubano a la cuentística, y Manuel Navarro Luna, autor de Surco -primer libro de la Vanguardia en Cuba-, servirían para conformar un parnaso de lujo.

Los músicos no se quedan atrás. Tal vez el más genial fue Carlos Borbolla, de quien dijo Alejo Carpertier en 1945: “[…] constituye el caso más extraordinario de la música cubana contemporánea. Todo es singular y digno de atención en este compositor, su formación, su trayectoria al margen de los itinerarios propuestos al artista criollo, su vida, sus actividades, su obra.” Diego Bonilla, Rafael Caymari y Carlos Puebla, por su parte, cierran un ciclo que pueden ser ampliado sin esfuerzo alguno hasta completar las dos decenas; pero basta decir del primero que, firmante del manifiesto del Grupo Minorista, obtiene con su violín las más favorables críticas por sus conciertos en Madrid, París y New York; el segundo, descendiente de mambises, es discípulo de Ernesto Lecuona; mientras el último, inmortalizando con su canto la figura del Che se ha ganado el título de “Cantor de la Revolución”.

A diferencia de los anteriores, los promotores y los pintores no fueron abundantes; sin embargo, su calidad trascendente excusa el reducido número; por cuanto, Juan Francisco Sariol, alma indiscutida de Orto y la Nochebuena Martiana, colocó tan alto la condición de mecenas de la literatura, que justicia sería reconocer su nombre entre los grandes animadores de la cultura del país, mientras Julio Girona, poeta, luchador antifascista y pupilo de Massager, alcanzó -por derecho propio y obra-, un lugar en la historia de la pintura y el dibujo cubanos.

Intentar relacionar en estas páginas, ante el clamor de la verdad y la justicia histórica, a todos los que durante el siglo XX hicieron revolución en Manzanillo sería demasiado extenso; empero, imposible dejar de reseñar algunos nombres cuyo legado trasvasa, con creces, las fronteras regionales. Ya se han apuntado los nombre de Agustín Martín Veloz y de Francisco Rosales Benítez, díptico al que se suma Blas Roca quien, dirigiendo el Partido Comunista de Cuba desde 1934 hasta el 1961, entrega la dirección de la organización a Fidel Castro Ruz en un acto de lucidez histórica. José Luis Tassende de las Muñenas ofrece su sangre generosa en los muros del Moncada, mientras Manuel Echevarría Martínez, Andrés Lujan Vázquez y Pedro Sotto Alba, cruzan el Golfo de México para llegar a Las Coloradas e iniciar la lucha armada. Por otro lado, la cercanía de la ciudad a los escenarios de combate, una tradición histórica de lucha y la disposición de un gran número de sus hijos de ser libres o mártires en el empeño de ver a Cuba próspera y feliz, hizo posible y distinguido el aporte de los hijos de Manzanillo a la revolución; por eso, René Vallejo Ortiz, Pedro Sotto Alba y Manuel Fajardo Rivero fueron Comandantes; también lo fue Felipe Guerra Matos; y la mujer, en la figura Eugenia Verdecia -primera en llevar suministros al grupo guerrillero-, junto a la inmensa Celia Sánchez Manduley, dan a la gesta revolucionaria un toque de ternura, extraño y tremendo a la vez.

Muchos han sido y son los que aportan, y a otros muchos ya se les reconoce el mérito por Manzanillo y Cuba, ora desde la ciudad, ora desde cualquier parte de la isla y el mundo, pero es preciso que el tiempo decante, y como el buen vino, sedimente para que la vida y obra, en una futura mirada a esta cantera humana, rinda el provecho con que se sedimenta, cual mortero fortísimo, el edificio de la patria.

ESPÍRITU OBJETIVADO.

Así definió Hegel la cultura, esencia perdurable y que cualifa, en el núcleo duro, la condición humana. Y a no dudarlo, en este campo las aportaciones manzanilleras son realmente distintivas. Véase.

Es la ciudad y su región, junto a Santiago de Cuba y Guantánamo, zona clave para entender el Son, género cubano cuya sonoridad distingue la creación musical insular y que en virtud de magníficos instantes de osmosis y arrebato creativo, ha dado a la música cubana razones de orgullo y legítima autenticidad. El primero es el órgano, instrumento que tropicalizado y criollizado en estos predios por las familias Fornaris y Borbolla, ha impactado el modo de hacer música en varios lugares del oriente cubano, resultando ser la Original de Manzanillo, con casi medio siglo de vida, una institución que, heredando del "señor de la música molida" y de la charanga francesa, ha devenido embajadora ilustre en cualquier parte o escenario del mundo.

La guitarra, maridaje de cuerdas y formas, en las manos de Raga, Benemelis, Codina y muchos más, acunó tanta trova que en diciembre de 1972, jóvenes de aquel entonces, protegidos y estimulados por "Yeyé" Santamaría, decidieron que en la ciudad se fundara el Movimiento de la Nueva Trova; la placa, colocada frente al gobierno de la urbe se deja leer, y recuerda el instante cuando Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Sara González y otros artistas llegaron a la ciudad de Carlos Puebla quien, en versos exclamaba que prefería no haber nacido a nacer en otra parte que no fuera esta ciudad de mar, a la cual, el magnífico Benny Moré cantó e inmortalizó en riquísimo son montuno.

No nos equivocamos al afirmar que el mestizaje resulta ganancia neta de la cultura cubana, y es la religiosidad popular la zona donde con mayor nitidez se verifica tal mixtura rendidora. Un esquema religioso del país nos permite percibir en las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo la práctica de creencias de origen africano con profunda aportación haitiana, básicamente del vodú. En la capital de país y Matanzas, la práctica de las reglas yoruba y conga son notables, matizadas en los puntos de Regla y Guanabacoa con la presencia de la fraternidad Abakúa; en Pinar del Río están los "acuáticos", culto animista y singular de aquella región del país; mientras, en el valle del Cauto, con ramificaciones por toda la curvatura del Guacanayabo y centro en Manzanillo, está el Espiritismo de Cordón, práctica que es lícito definir como la más auténticamente cubana. Nacida en esta región, contiene trazas del baile areito de los aborígenes y propone una visión distinta de la relación entre la vida y la muerte. Adherida a los fundamentos del cristianismo prístino, no es raro que se desparramara entre las capaz más humildes propalando la paz, el amor y la justicia entre los hombres; no por gusto Martinillo, Paquito y Vallejo fueron espiritistas.

Con legítimo orgullo el teatro cubano declara a Francisco Covarrubías como su padre; por su parte, el Teatro Manzanillo, coliseo inaugurado en 1856, sostiene que el suyo es Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo; quien, no sólo transcribió de su puño y letra los papeles de la comedia "El arte de hacer fortuna" -pieza con la cual se inaugura la vida útil de la institución-, sino, que se desempeñó como director de escena y actuó en la misma obra, méritos suficientes para un "tablao" que cuenta con 150 años de existencia; y si tales méritos iniciales parecieran insuficientes, se hablaría entonces de la presencia en su proscenio de Brindis de Salas, eximio violinista; Arquímides Pous, figura ejemplar del bufo cubano; Andrés Segovia, el mejor guitarrista clásico español del siglo XX; Alicia Alonso, diva de la danza cubana y mundial; Bracale, regio dramaturgo cubano y americano; Esperanza Iris, considerada en su época "emperatriz de la opereta"; Ernesto Lecuona, el más universal de los compositores cubanos; Pablo Neruda, dulce poeta universal y una lista de figuras de talla mundial que convirtieron al Teatro Manzanillo, en la plaza cultural más significativa de los territorios de la actual provincia Granma y uno de los más importantes del oriente cubano.

Alguien dijo que al principio sólo era el verbo, de ser cierto, entonces Manzanillo estuvo en aquel inicio, y no sólo porque desde 1857, cuando se publica el primer periódico, hasta que el rotativo La Demajagua deja de editarse en la ciudad para darle su gracia al periódico provincial, en la ciudad se editaron más de 120 diarios, interdiarios, semanarios, quincenarios y revitas; sino, porque hubo un Juan Francisco Sariol que prohijó, animó y convirtió la revista Orto en obra de valor imperecedero para la cultura cubana. Sus 45 años de existencia dieron vida y lanzaron la literatura cubana allende los mares, amén de convertirse en medio de expresión del Grupo Literario de Manzanillo, cenáculo que propició la venida a estos lares de personalidades de renombre en el campo de las letras y las artes: Nicolás Guillén, poeta; Ramiro Guerra, historiador y el pintor Carlos Enríquez, son sólo minúsculo botón de muestra.

La arquitectura, definida como la ciencia y el arte de proyectar edificios, tiene en Manzanillo los exponentes más significativos y hermosos del eclecticismo granmense, también los más amenazados. Edificios de dos y tres plantas, con ménsulas, cariátides, balcones, columnas adosadas, miradores; en fin, toda una esplendente variedad de motivos arquitectónicos, hacen de estos edificios de la Perla del Guacanayabo los símbolos de una época de prosperidad y riqueza material que, volcados en dichas estructuras urbanas, hacían de la polis manzanillera una de las más vistosas de Cuba. Todavía hoy, y a pesar de los serios peligros que se ciernen sobre ellos, la ciudad tiene el mayor nivel de urbanización en toda la provincia; ello, sin duda alguna, no es por gusto.

Alguien definió al ron como el hijo alegre de la caña de azúcar, y aquí también Manzanillo ha puesto su grano de arena, mejor, su línea de Pinilla, apellido de un inmigrante español que venido de Zamora, en la actual Castilla y León, legó para todos los tiempos una bebida ya centenaria, la cual, como otras de su misma estirpe alcohólica, distingue no sólo la ciudad, sino, una tradición, un modo de ser, también de beber.

Pocas ciudades cubanas pueden ufanarse con legítimo orgullo -que no vanidad-, de poseer una tradición patriótica. Cuando el 27 de enero de 1953 los estudiantes bajaron de la colina universitaria por la calle de San Lázaro, hachón en mano, para ir hasta la Fragua Martiana, hacía tiempo ya que los manzanilleros, no con antorchas pero si fuego en el corazón, recordaban aquel instante en el cual -del seno de una canaria-, nació el más universal, trascendente y útil de los cubanos: José Martí. De la estatura sentidora de Juan Francisco Sariol brotó la idea de parangonar la vida y obra del Cristo con el redentor cubano, por eso, decidieron llamar al homenaje, eclosionado el 27 de enero de 1926, Nochebuena Martiniana, gracia que con el decursar de Cronos resultó modificada hasta ser reconocida hoy con el nombre de Vigilia Martiana.

Calla el articulista pero no la pasión que le anima, por cuanto esta no le pertenece sólo a él, sino, a los que conviven en la ciudad, a los que han convivido, a los que convivirán cuando los de hoy hayan partido; no importa que el efecto invernadero amenace con ponerla bajo las aguas de su eterno amante, el Golfo del Guacanayabo; hasta ese entonces, la ciudad y su hijos seguirán soñando y trabajando, creando y sirviendo, riendo y llorando, viviendo y muriendo, con la inextinguible y profunda convicción que un día alumbró a ilustre novelista: "la muerte no es más que un cambio de misión".

Manzanillo, Cuba, 27 de mayo del 2008.

domingo, julio 06, 2008

APUNTES HISTORICOS DE MANZANILLO Y SU FUNDACION.
SACADOS DEL ARCHIVO DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL POR FRANCISCO JAVIER ANTUNEZ.
MANZANILLO. SEPTIEMBRE DE 1927


Cuando en 1819 atacaron a Manzanilo los corsarios venezolanos el dia 8 de Octubre, ya los vecinos tenían el propósito de constituírse en municipio independiente, y así lo confirma que ya se había hecho el trazado de la villa para ir ganando tiempo y así se habían construído las primitivas casas alineadas y en orden y algunos ranchos de guano y embarrado, o sean las paredes y tabiques hechas de barro sobre esteras de cujes y otras de yaguas y ocupando posiciones en líneas definitivas de las calles. Entre otras de estas casas estaba la de la batería para “La Purísima Concepción” desde donde se contestó al fuego del bergantín armado en corso que realizaba el asalto.
Fue tan certera la puntería de los artilleros que al cuarto o quinto disparo habían desarbolado el buque y terminó el combate con la rendición de la dotación, con su capitán y la bandera venezolana que enarbolaba el bergantín en su mesana y profa.
De ese combate decían algunos sobrevivientes en el año 1868, 1869 y hasta el 1875 lo siguiente, que pone en evidencia el escaso vecindario, los pocos pobladores que había en el Manzanillo.
“Acudieron de Yara y de Bayamo, en su auxilio, las milicias de uno y otro lugar.”
A este respecto dice Juan de Quesada, allegado familiar mío, mi abuelo materno, que falleció en Diciembre de 1869 a la edad de 96 años lo que sigue.
“Cuando en 1819 atacó a Manzanillo un corsario venezolano el dia 8 de Octubre, se nos reunió con la mayor rapidez en el atardecer del dia 7 y se nos comunicó la noticia de que un velero de mucho andar y con bandera sospechosa se aproximaba al puerto y había que prepararse para la defensa. “Vamos a reforzar la guarnición con la mayor rapidez.
“Tan pronto estuvimos reunidos marchamos, la noche estaba tibia y aunque hacía dos dias que no llovía, el camino estaba un poco pesado, pero llegamos a tiempo, más o menos a las tres de la mañana estábamos en la batería.
“El buque, un bergantín, estaba al pairo dentro del puerto, el capitán necesitaba la luz del día para determinar nuestras posiciones, enarbolaba en la mesana la bandera venezolana, al fin abrió fuego sobre lo que él creía eran nuestras posiciones, y no todos los tiros tocaban tierra, algunos se quedaban cortos en el mar, mientras que nuestros artilleros al tercer disparo dieron en el blanco y así fue hasta que desarbolaron el bergantín en tanto que intentaron un desembarco de gente armada en los botes en que traían la bandera, que se capturó y la que arrastraban todos los años en la fiesta conmemorativa, que se celebra con el nombre del combate cada domingo próximo al dia 8 de Octubre.
“Hubo carniceria pero, ¿a qué referírsela?, triunfamos en toda la línea y esa fue nuestra mayor satisfacción.
“Nuestros artilleros barrieron el barco, silenciaron sus cañones y se aprisionó su bandera, qué más?
Juan de Quesada no era artillero, era sólo miliciano de infantería con residencia en Yara.Hay un folleto que describe este episodio debido a la pluma vibrante y correcta de uno de nuestros coterráneos, el elegante escritor José Tamayo Lastre, muerto en la capital, con residencia durante muchos anos, primero en la capital de la provincia, donde estuvo de redactor de dos secciones en el diario La Bandera Española, ambas secciones desligadas completamente del credo politico del director Don Emilio de Aguerrizábal, y después de constituída la república, en La Habana, desempeñando una cátedra en la Escuela Normal.


DE COMO SE COLONIZO MANZANILLO.


Los primeros en penetrar en esta región fueron miembreos de la comunidad religiosa de los RRPP predicadores, que amparados en un precepto legal en aquella época, pretendieron adueñarse para la comunidad, de la mayor cantidad de propiedades rústicas, y ese precepto, maliciosamente interpretado y más maliciosamente puesto en práctica estaba oficialmente consignado en la Real Cédula, promulgada por el supremo consejo de Indias que daba derecho en un tanto por ciento de todo terreno no descubierto al que lo denunciara y el capitán Parada y los RRPP predicadores se aprovecharon de esa circunstancia denunciando grandes porciones de territorio virgen que los frailes trochaban en el acto, siendo esta trocha y los fundos de Parada, el eje de las más acaloradas disputas; eje de nuestra division territorial.
Estos frailes fueron, en todo tiempo, mucho frailes; todo lo querían para ellos, todo lo ambicionaban para la iglesia, para el Papa.
De ahi parte la colonizacion; del segundo tercio del siglo XVI, poco después de la fundación de Bayamo, vinieron aqui los exploradores, entre ellos el capitán Parada, que parece tenía ansias de porciones inmensas, y como queda dicho, los famosos RRPP predicadores. Comenzaron los repartos de tierra del Realengo, entre los que tenían intenciones de fijar aquí su residencia.
No hay ni noticias remotas de los indígenas que por aquí quedaban. Hay quien opina que Guarina vivió en esta parte del territorio que se le asigno a Bayamo y a no ser por la horrible y despiadada matanza que aquel Weyler de la conquista que se llamó Panfilo Narvaez, llevó a efecto en la conquista de Bayamo, en el cacicazgo de Caonao, de sus primitivos inofensivos moradores, ninguna otra noticia tenemos que nos ponga sobre la huella de los últimos aborígenes que habitaban y eran dueños y señores de estas comarcas.
Se hablaba mucho a mediados del siglo pasado de la india Yara, de la que toman nombre el poblado y el río en cuyo territorio vivió, y de la otra Macaca con la que pasa otro tanto, porque en cuanto a la leyenda de que Hatuey, el valeroso y digno cacique, que fue quemado vivo por el clero, se ha desvanecido que fuera en este Yara desde que el insigne historiador y novelista Emilio Bacardi probó que no es en este donde fue cruel e ignominiosamente martirizado Hatuey, sino en otro que hay por Baracoa.
De esta absorción de tierra, llevada a cabo mañosa y cautelosamente por los RRPP predicadores en la última mitad del siglo XVI, resultó la visita que se llamó pastoral del RP Fray Bartolomé de las Cabezas y Altamirano, Obispo de esta Diócesis, a estos territorios, acompañado de los clérigos Fray Diego Sánchez y el canónigo Francisco de la Puebla y que fueron a alojarse a la finca de Parada, único lugar apropiado para albergar a un señor mitrado de la categoría y rango del Obispo, en los primeros dias del año 1604 y que por una coincidencia inexplicable resultó simultánea al asalto del pirata Filiberto Sinon, que se aprovechó de esa coyuntura para hacer una buena presa que le produjera una gruesa suma de dinero por el rescate.
Este asalto inesperado por el señor Obispo y la prisión de tan santo varón llegó hasta Bayamo, donde se aprestaron al rescate, que realizó el capitán de una compañía de infantería, Gregorio Ramos, cuyo documento oficial se transcribe más adelante.


Este mismo hecho de los RRPP predicadores, despertó en unos cuantos señores la idea de atajar a tiempo estos desmanes de los tan previsores eclesiásticos por lo que parece fuera éste el motivo de que el capitán Parada obtuviera no poca cantidad de terrenos en esta comarca.
Según las tradiciones que se han borrado y sólo conservamos por algunos ancianos nacidos antes de la epopeya del 68, conocida por la guerra de los Diez Años, que referian y hasta discutian nuestros abuelos, se decía que Fray Bartolomé de las Cabezas y Altamirano en una visita pastoral fue el que dijo la primera misa, en esta zona, en el poblado de Yara, debajo del histórico y milenario tamarindo, que existió al costado derecho, saliendo de la iglesia, hasta que en los primeros dias del mes de Mayo de 1876 lo mandó a derribar el comandante militar del destacamento de Yara que tuvo por fuerte a la iglesia, con el pretexto de que detrás de su tronco podrían parapetarse cómodamente más de 25 insurrectos que fusilarían a quemarropa a los soldados del destacamento. Este oficial era de apellido Meneu.
Los anteriores jefes del destacamento, a pesar de estar en el octavo año de guerra y tener la iglesia por fuerte, respetaron el árbol, pero Meneu, más previsor que los otros, lo mandó derribar, en cuya tarea emplearon once dias los soldados que sirvieron de leñadores.
Los primeros en fijar residencia en esta parte del litoral fueron pescadores y gente de mar, que tan pronto se abrió el puerto se ocupaban en la descarga y carga de los buques que fondeaban en este puerto, ya de cabotaje, ya de travesía, y así tuvimos que el lugar más cómodo para varar y carenar sus embarcaciones era el que está entre las calles de Astillero y la desembocadura del Rio Yara, lugar del que por una concesión les fue señalado un tramo con ese plausible objeto y a medida que Bayamo adquiría auge y ensanchaba sus proporciones, tambien adquiría proporciones y se ensanchaba Manzanillo, e iban en aumento sus pobladores. Estos se habían agrupado en cinco porciones que constituyeron otros tantos partidos; el primer grupo Yara, donde en los primeros momentos se pensó fundar la población aprovechando todas las ventajas que por su topografia ambas ofrecen para una buena población; llanura amplísima y de buen terreno, bañado por el hermoso río de su nombre, se pensó en este lugar para fomentar una gran ciudad; pero hubo de desistirse de ese pensamiento, aún despues de haber elegido el trazado de una población con unas 6 caballerías, por entender que era mejor el puerto de mar aunque tuvieran que habérselas a cada momento con corsarios y piratas.
De ahí partió el pensamiento de cambiar el lugar para el establecimiento de este pueblo, a mediados del siglo XVII.
En 1795 fue comisionado por el supremo Consejo de Indias el agrimensor José de Zayas Bazán para que se hiciera el deslinde de los terrenos mercedados del Realengo. Este deslinde fue ampliado y ratificado de 1831 a 1832 por el también agrimensor Francisco Morando, con la supervisión del comisionado general y teniente gobrenador Fulgencio Salas.En una impugnación que le hicieron al Consisterio en el año 1840, se consigna que el trazado de la población se hizo en el 1796 y se supone que lo haría José de Zayas Bazán, encargado desde el 95 de la mensura de los terrenos del Estado.

He aquí los mensurados.
TEJARES
Antonio Estrada
Vicente Aguilera
Antonio Yser
Manuel Martínez
Carlos Segrera (En los linderos del trazado de la población)
Juan Gabriel de León
INGENIOS
Juan de Dios Valdespino
María del Rosario Estrada
Juan Ramírez
Manuel Socarrás (herederos)
Ramón Santo Domingo
Miguel Caraballo
Pedro Agustín Figueredo
Rosario Izaguirre
Antonio Iser
Miguel Fernández
Bartolomé Rosabal
Vicente Aguilera
Felipe Catalina
Mr. Manuel Wilson
Miguel Palomino
Juan Rubio
Angel Figueredo
TENERIAS
Ramón de Santo Domingo
Juan Campos
CAFETAL
Juan Pérez (heredero)
POTREROS
Antonio M. Estrada
Juan Caballero
Ignacio Zanagoitía
Ramón Santo Domingo
Santiago Hall
Francisco Javier Ramírez
Juan Campos
SITIOS DE LABOR Y CULTIVO
Francisco Javier Ramirez
Juan Campos
Ramón Santo Domingo
Josefa Nuñez
Joaquín Polo
María del Rosario Estrada
Juan Ramírez
Manuel Socarrás (hermanos)
Rosa Montaña
Rosario Izaguirre
Juan Labrada
Jacinto Cerviño
José Puente
Josefa Nuñez
Carlos Labrada
Manuel Tornés
Juan Lorente
Antonio Calaña
Juan Arias
Lucas Jiménez
Esteban Rosellón
Manuel Martínez
Manuel Mediaceja
Luis de Vega
Juan B Lorente
Pedro Herrera
José Antonio Chávez
Ceprián Morales
Fran Guerra (hermanos)
José Candelario Santos
Antonio M Labrada
Manuel Alba
Manuel Guisao
José León Escalona
Basilio Olivera
Candelario Céspedes
Vicente Rodríguez
Juan Alba
Felipe Catalina
Francisco Santos
Bernardo Quintana
Luis González
Miguel Sotomayor
Juan Francisco Gulo
Juan Félix Tornés
José del Carmen González
Miguel Blanco
Francisco Campos
Juan Gabazo
Francisco Sánchez
Manuela Silva
Juan Carval
Mateo González
Manuel Verdecia
Andrés Ramírez
Juan Fornaris
Hilario Vázquez
Agustín Ginarte
Manuel Jiménez
José María Campos
Juan Caballero
María Verdecia
Vicente Ramírez
Manuel Martínez Silveira
Carlos Pallón
José Ortiga (herederos)
Ramón Santo Domingo
Licenciado Antonio Botello
José Guerra
Joaquín Mesa
Antonio M Estrada
José M Escalona
Florentino Escalona
Luis Ortiz
Antonio Céspedes
Pedro Agustín Figueredo
NO MENSURADOS
Joaquín Lorente
Ignacio Franco
Manuel José de la Rosa
Joaquín Lorente
Joaquín Brisuela
Miguel Palomino
Juan Rubio
Alejandro Rojas
Nicolás Machao
José Tomás Alemán
Miguel Batista
Juan Labrada
Miguel Castillo
Fernando Castillo
Miguel Tamayo
Vicente Tornés
José Ramón Boynés
Ramón Carballo
Ramón Berdecia
Estanilao Cedeño
Baltasar Ortega
José Megía
Pedro Sierra
Angel Figueredo
Manuel Toledano
Manuel Vega
José Ramón Vega
Ramón Beltrán
Juan Antonio Castellanos
Pablo Machao
Juan Antonio Pelegrino
Miguel Fernández
Juan Nepomuceno Sánchez
José M Rodríguez
Juan Rodríguez
Miguel Moreno
Manuel Tamayo
José Antonio Chávez (2 sitios de labor)
Vicente y José Agustín Silveira
Blás Casi
Rita Vargas
Salvador Martínez
Manuel Cervantes
Juan Antonio Rodríguez
Candelario Rodríguez
Miguel Castillo (otra)
Mariano Lorente (otra)
Agapito Sánchez
Gerónimo Santisteban
Juan de Dios Alarcón
Miguel Martínez
Manuel Roteteño
Luis Sánchez
Tomás Forné
Manuel Muñoz
José Antonio Mariño
Juan Antonio Ramírez
Bernardino Rodríguez
Agustín Berdecia
Juan Almarales
Josefa Tornés
José Perez
Nicolás González
Josefa Naranjo
Juan Marín
Joaquín Gómez
Regina Nuñez
Polonia Estrada
Domingo Ramo
Gregorio Labrada
Pedro Fonseca
Ramón Escalona
Juan Escalona
Antonio Vargas
Anselmo Marín
Luis Almarales
Paula M Gamboa
Pedro Gamboa
Mateo Cascante
Miguel Gamboa
Bernardo Guevara
José de la Caridad Guevara
Rafael Peña
Carmelo Fontayne
Manuel González
Manuel Estrada
Vicente Rodríguez
José Antono Cabrera
y otros.